Page is loading...

Carta 12

22 de Dhûl Qi‘dah de 1329 H.L.

1. La pruebas del Libro de Dios

Eres -por gracia de Dios- de entre aquellos que tienen un amplio conocimiento del Libro de Dios, y que dominan sus aspectos manifiestos y ocultos con experiencia.

¿Acaso de entre Sus espléndidas aleyas ha sido revelado respecto a alguien, como lo ha sido en relación a la Pura Descendencia? ¿Acaso sus aleyas determinantes han dispuesto para alguien más el alejamiento de la abominación? ¿Acaso hay en el universo alguien que posea algo como la aleya que anuncia su condición de purificados?1 ¿Acaso ha sido prescrito el amar a alguien como lo ha sido con ellos mediante una disposición revelada?2 ¿Acaso Gabriel descendió con la aleya de Mubahalah (la ordalía) refiriéndose la misma a alguien, fuera de ellos?3

¿Acaso llegó la sura Hal Ata como alabanza para alguien, fuera de ellos?4 ¿Acaso no son el cordel de Dios sobre el cual dijo: «...y aferraos al cordel de Dios y no os dividáis»?5 ¿Acaso no son los veraces sobre quienes dijo: «Y estad con los veraces»?6 ¿Acaso no son sirâtul-lah (el camino de Dios) sobre el cual dijo: «...ciertamente que éste es mi recto camino, ¡seguidlo pues!», y Su sendero sobre el que dijo: «… Y no sigáis los diversos senderos porque os desviarían del Suyo»?7

¿Acaso no son los dotados de autoridad sobre quienes dijo: «¡Oh creyentes! Obedeced a Dios, obedeced al Mensajero y a los dotados de autoridad de entre vosotros»?8 ¿Acaso no son la gente informada sobre quienes dijo: «Preguntad a la gente informada si es que no sabéis»?9 ¿Acaso no son los creyentes sobre quienes dijo: «Y a quien después de habérsele evidenciado la dirección correcta se oponga al Mensajero y no siga el sendero de los creyentes, le apartaremos en la medida en que él se haya apartado y le introduciremos en el infierno»?10

¿Acaso no son los guías sobre quienes dijo: «Ciertamente que tú eres un amonestador y que para cada pueblo hay un guía»?11 ¿Acaso no son aquellos a quienes Dios agració y a quienes señala en sab‘ul mazânî (la suraAl-Fâtihah) en el Sagrado Qurán diciendo: «guíanos por el sendero recto, el sendero de aquellos a quienes agraciaste»,12 así como los señala en la aleya que dice: «y quienes obedezcan a Dios y a Su Mensajero, ciertamente que esos estarán junto a aquellos a quienes Dios agració de entre los profetas, los veraces, los testigos (de cada comunidad), y los virtuosos»13

¿Acaso no les dispuso al-wilâiatul ‘âmmah (la supremacía general), restringiéndola a sus personas después del Mensajero (s.a.w.)? Para ello lee la aleya que dice: «Por cierto que vuestro Wali sólo es Dios, el Mensajero y los creyentes que rezan y dan el diezmo mientras están inclinados en la oración. Que quien tome como Wali a Dios, a su Mensajero y a los creyentes, que sepa que los del partido de Dios son los vencedores».14

¿Acaso no dispuso el perdón para quien se arrepienta, crea y haga el bien, con la condición de encaminarse en la senda de su Wilâiah, al decir: «Ciertamente que otorgo Mi perdón a quien se arrepiente, cree y hace el bien y luego se encamina»?15

¿Acaso su Wilâiah no forma parte del depósito sobre el cual Dios, Glorificado Sea, dice: «Por cierto que ofrecimos el depósito a los cielos, a la tierra y a las montañas, pero rechazaron portarlo y le temieron, mientras que el ser humano se hizo cargo. Ciertamente que él fue inicuo e ignorante»?16

¿Acaso (la Wilaiah) no es precisamente esa paz en la cual Dios nos ordenó ingresar diciendo: «!Oh creyentes! Ingresad todos en la paz y no sigáis los pasos de Satanás...»?17 ¿Acaso no es “la dicha” sobre la que Dios, Glorificado Sea, dice: «...Luego, en verdad que ese día seréis preguntados acerca de la dicha»?18

¿Acaso no le fue ordenado al Mensajero de Dios (s.a.w.) su anunciación? ¿Acaso Dios no le exhortó a ello de una forma tal que se asemeja a un ultimátum, ya que dijo: «¡Oh Mensajero! Anuncia lo que te fue revelado de parte de tu Señor, ya que si no lo hicieras no habrías hecho llegar Su Mensaje, que por cierto que Dios te mantendrá a salvo de la gente. En verdad que Dios no guía a los incrédulos»?19

¿Acaso el Mensajero de Dios (s.a.w.) no elevó su anunciación de parte de Dios en el día de Gadir cuando pronunció su disertación y habló profusamente, revelando Dios a continuación: «...Hoy, Os He perfeccionado vuestra religión, He completado mi gracia para con vosotros, y os He preferido el Islam por religión»?20

¿Acaso no has visto cómo obró tu Señor ese día con aquel que abiertamente rechazó la Wilâiah e importunó al Mensajero de Dios (s.a.w.) diciendo: “¡Dios mío! Si ésta es la verdad de Tu parte, entonces haz caer piedras del cielo sobre nosotros o envíanos un severo castigo”, y he ahí que Dios hizo que cayera sobre él una piedra de siÿÿîl igual que les sucedió a “Los Compañeros del Elefante”, revelándose en ese momento la aleya que dice: «Alguien ha pedido un castigo inmediato. Ciertamente que para los incrédulos no habrá quien lo contenga».21

La gente será interrogada sobre su wilâiah el día en que sea resucitada, según lo indica la exégesis de la aleya que dice: «…y detenedles puesto que deben responder».22 Y esto no es de estañar, puesto que su wilâiah forma parte de aquello por lo cual fueron enviados los profetas (s.a.w.) y por lo que fueron dispuestos sus sucesores y aquellos que constituyen la prueba de Dios en la tierra. Esto es lo que expresa la exégesis de la aleya que dice: «…Y pregunta a aquellos de nuestros Mensajeros que enviamos antes que a ti».23

Es más, la wilâiah forma parte del pacto que Dios tomó al decir «¿Acaso no soy vuestro Señor?». Esto es lo que expresa la exégesis de la aleya que dice: «…Y cuando tu Señor extrajo del espinazo de los hijos de Adán su descendencia y les hizo testificar contra sí mismos: "Acaso no soy vuestro Señor?". Dijeron: "Claro que sí...».24

Adán aprendió de su Señor unas palabras mediante las que pidió la intercesión de Ahl al-Beit (por el error cometido) y le fue aceptado su arrepentimiento.25 Ahl al-Beit (a.s.) son aquellos sobre quienes Dios anunció que no castigaría.26 Son la seguridad de la gente de la Tierra y su medio para llegar a Él.

Ellos son los envidiados sobre quienes Dios dice: «¿Acaso envidian a la gente por las gracias que Dios les confirió»?;27 Son los imbuidos del conocimiento, sobre quienes dijo: «Y los imbuidos de la ciencia dicen: creemos en Él».28

Son quienes serán dispuestos en los murallones, acerca de quienes dice: «Y sobre los Murallones habrá hombres, cada uno de los cuales será reconocido por su aspecto».29 Son los hombres veraces sobre quienes dice: «Entre los creyentes hay hombres que fueron veraces en relación a lo que pactaron con Dios. Entre ellos hay quien ya ha dado su vida, como así también quien aún espera sin cambiar en absoluto».30

Ellos son la gente de la Glorificación sobre quienes Dios, Exaltado Sea, dice: «...En ellas glorifican a Dios mañana y tarde hombres a quienes ni el comercio ni la venta les distraen del recuerdo de Dios, de realizar la oración, y de dar el diezmo. Ellos temen el día en que se perturben los corazones y las miradas».31

Sus casas fueron mencionadas por Dios, Poderoso e Imponente, al decir: «...En casas que Dios ha permitido que sean erigidas y se mencione Su Nombre en ellas».32 Dios ha dispuesto su hornacina como ejemplo de Su luz:33 «Suyo es el ejemplo sublime de los cielos y la tierra. Es el Poderoso, El Prudente». Ellos son los aventajados, aquellos que son los más cercanos.34 Ellos son los sinceros,35 los testigos (de cada comunidad), y los virtuosos.

Es refiriéndoseles y a sus cercanos que Dios dijo: «y de entre quienes creamos hay una comunidad que se dirige con la verdad y, según ella, obran con justicia».36 Dice Dios respecto a su grupo y al de sus antagonistas: «No se equiparan los moradores del Fuego con los moradores del Paraíso. Los moradores del Paraíso serán los Triunfadores».37

En relación a ambos grupos también dice: «¿Acaso dispondremos a quienes creen y hacen el bien como a quienes corrompen en la Tierra? ¿Acaso dispondremos a los piadosos como a los perversos?».38 También: «¿Acaso suponen los que cometen acciones infames que les dispondremos como a aquellos que creen y hacen el bien? ¿Suponen que será igual su vida y su muerte? ¡Que mal juzgan».39

Dios se refiere a Ahl al-Beit y a sus seguidores diciendo: «Por cierto que quienes creen y hacen el bien, esos son lo mejor de las criaturas».40 Respecto a ellos y a sus oponentes, dice: «Estos son dos grupos que disputan sobre su Señor. En cuanto a los incrédulos, les serán confeccionadas vestimentas de fuego y les será vertida agua hirviendo sobre sus cabezas».41

Fue revelado respecto a ellos y a sus enemigos: «¿Acaso quien haya sido creyente será como quien haya sido corrupto? ¡No se equipararán! En cuanto a quienes creen y hacen el bien, esos tendrán los Jardines de la Morada como alojamiento por lo que hacían. En cuanto a quienes corrompan, su morada será el Fuego. Cada vez que quieran salir de él serán devueltos les será dicho: "¡Gustad el castigo del Fuego que desmentíais!».42

Dios, Glorificado Sea, reveló respecto a ellos y a quienes se jactaban de tener más méritos, lo siguiente: «¿Acaso consideráis que dar de beber a los peregrinos y encargarse del mantenimiento de la Sagrada Mezquita le la Meca) se compara a quien cree en Dios y en el Último Día, y hecha por la causa de Dios? ¡No se equiparan ante Dios! Dios no guía a los inicuos».43

Dice respecto a su Nobleza e hidalguía ante las dificultades y desgracias: «Entre la gente hay personas que ofrecen su vida procurando la complacencia de Dios. Ciertamente que Dios es Benevolente con Sus siervos».

También dice: «Dios ha comprado de los creyentes sus vidas y posesiones a cambio del Paraíso. Combaten por la causa de Dios donde matan y son matados. Es verdaderamente una promesa de Dios contenida en la Torá, el Evangelio y el Qurán, y ¿Quién mejor que Dios para cumplir su pacto? ¡Regocijaos por la alianza que habéis jurado! Ese es el triunfo magnífico. Los que se arrepienten, los que adoran (a Dios), los que Le alaban, los que ayunan, lo que se inclinan, los que se prosternan, los que ordenan el bien, los que prohíben el mal, los que observan las leyes de Dios... ¡Albricias a los creyentes!»

«Los que brindan su riqueza por la noche y en el día, en secreto y públicamente, ellos tendrán su recompensa junto a su Señor. No tendrán ningún temor ni se atribularán».44 Ellos corroboraron la Verdad, lo cual es atestiguado por Dios, bendito sea Su Nombre, diciendo: «En cuanto a quien trae la Verdad y la corrobora, ciertamente que esos son los temerosos».45

Forman parte del grupo de íntimos y leales al Mensajero de Dios (s.a.w.) y de sus parientes más cercanos, a quienes Dios particularizó con el buen cuidado y atención del Profeta (s.a.w.), diciendo: «…Y advierte a tus parientes más cercanos». Ellos son ulul arhâm o los parientes de sangre: «Los parientes de sangre, algunos tienen prioridad sobre otros en el Libro de Dios».

Son quienes el día de la Resurrección serán elevados al nivel de aquellos que serán reunidos con él en la morada de los jardines de la delicia. Esto en base al dicho del Altísimo: «En cuanto a los creyentes, a quienes sus descendientes les hayan seguido con fe, les reuniremos con ellos, y no les menoscabaremos sus obras en absoluto».46 Son aquellos a quienes les corresponde el derecho que el Qurán manifiesto diciendo: «…Y da a los parientes su derecho».

Son aquellos a quienes se debe dar el Jums o quinto de algunas ganancias, lo cual fue prescripto realizar: «…Y sabed que de todo aquello que obtengáis algo, un quinto corresponde a Dios, al Mensajero y a sus parientes…». Ellos forman parte de aquellos a quienes corresponde el botín de las batallas: «Lo que Dios haya dispuesto como botín de la población de las aldeas para Su mensajero, corresponde a Dios, al Mensajero, a sus parientes…».

Ellos son Ahl al-Beit a quienes se dirige la aleya que dice: «Por cierto que Dios solo quiere alejar de vosotros la impureza, Ahl al-Beit, y purificaros de sobremanera». Ellos son Âl lasîn (la familia de lasîn), a quienes Dios da Sus saludos en Su prudente Libro, diciendo: «¡Que la paz sea con Âl Iasin».47

Son Al Muhammad (la Familia de Muhammad), a quienes bendecir y saludar es algo prescrito por Dios a Sus siervos. Dijo: «Por cierto que Dios y Sus ángeles bendicen al Profeta ¡OH creyentes! Bendecidle y saludadle como se debe!». La gente preguntó: “¡Oh Mensajero de Dios! En cuanto a cómo saludarte, eso lo hemos aprendido, pero ¿cómo debemos bendecirte?”. A lo que respondió: “Decid: ¡Dios mío! Bendice a Muhammad y a la Familia de Muhammad así como bendijiste a Ibrahim y a la familia de Ibrahim…”.

Con este hadîz se entiende que bendecidles forma parte de la bendición al Profeta (s.a.w.) que se ordena efectuar en la aleya mencionada. Por eso, los sabios la consideran como una de las aleyas que fueron reveladas a su respecto. Incluso Ibn Haÿar la cuenta en el capítulo 11 de su libro As-Sawâ‘iq como una de las aleyas relacionadas a Ahl al-Beit (a.s.).48 ¡Bienaventurados sean! ¡Que buen destino!49 «Los Jardines del Edén, cuyas puertas les estarán abiertas».

Son los elegidos de entre los siervos de Dios. Los que se adelantan en realizar buenas obras, con la anuencia de Dios. Los Herederos del Libro de Dios, sobre quienes dice: «Luego hicimos heredar el Libro a quienes elegimos de entre nuestros siervos. Entre ellos hay quien es injusto consigo mismo (es quien no conoce al Imam); hay quien es moderado (es el seguidor del Imam); y hay quien se adelanta a realizar buenas obras con la anuencia de Dios (es el Imam), y esa es la gracia magnífica».50

Es suficiente esta cantidad de aleyas. Dijo Ibn ‘Abbâs: “Fueron reveladas trescientas aleyas solamente respecto a ‘Alî (a.s.)”.51 Otro dijo: “Fue revelado respecto a ellos un cuarto del Qurán”. Y no es de extrañar, puesto que son sus símiles, y no se separarán el uno del otro.

Conténtate ahora con las aleyas determinantes que presentamos, ya que las determinantes constituyen el núcleo del Libro. Tómalas con tranquilidad. De ellas despunta la claridad de la aurora. Tómalas con facilidad y serenidad. Tómalas sabiendo que provienen de Quien es Informado, que nadie te informará como Él.

Was Salâm.

Sh.

  • 1. Como dicen las palabras del Altísimo: «Dios solo quiere alejar de vosotros la impureza, Ahl al-Beit, y puificaros de sobremanera» (Qurán: 33/33).
  • 2. ¡Por supuesto que no! Sino que eso es algo que les es exclusivo: «Di: no os pido por ello recompensa, excepto el amor a mi familia. Que quien realice una buena acción (que aquí es el amar a Ahl al-Beit), le aumentaremos el valor de su obra. Dios es indulgentísimo (con la gente que les ama) Agradecido (por ello)» (Qurán: 42/23).
  • 3. ¡Por supuesto que no! Sino que eso fue revelado en relación a ellos en particular: «Ya quien te discuta respecto a ella, después del Conocimiento que te ha llegado, diles: “¡Venid! Convoquemos a nuestros hijos y a los vuestros, a nuestras mujeres y a las vuestras,' a nosotros mismos y a vosotros mismos; luego execrémonos mutuamente para que la maldición de Dios caiga sobre los embusteros!”» (Qurán; 3:61)
  • 4. Indicando la revelación de la Sura Ad-Dahr o Al-Insân (76) la cual se refiere a ellos y a sus enemigos. El comienzo de la misma, después de la invocación del nombre de Dios, es hal ata («¿acaso ha llegado?»).
  • 5. Cita el imam Az-Za‘labî en su Tafsîr al-Kabîr, el sentido de esta aleya. Refiriendo la narración a una cadena de transmisión que llega a Aban Ibn Taglib, que dijo el Imam Ÿa‘far As-Sâdiq (a.s.): “Nosotros somos el cordel de Dios sobre el cual dijo: «y aferraos al cordel de Dios y no os dividáis»”. Ibn Hayar la considera como una de las aleyas reveladas en relación a ellos. Es la aleÿa N° 5 de las que cita en la primera parte del Capítulo 11 de su As-Sawâ‘iq. Transmite en su Tafsîr lo que Az-Za‘labî cita del Imam As-Sâdiq (a.s.), Según el imam Abu Bakr Ibn Shahab, dice el imam Ash-Shâfi‘î: “Cuando he visto a la gente siendo llevada por sus tendencias hacia mares de iniquidad e ignorancia me he embarcado con el nombre de Dios, en las arcas de la salvación, que son Ahlu Baitil Mustafa (la Familia de la Casa del Elegido), el sello de los Mensajeros (s.a.w.), y me he aferrado al cordel de Dios, que es la supremacía que ellos poseen, puesto que nos fue ordenado aferramos al cordel”.
  • 6. Los veraces aquí, son: el Mensajero de Dios (s.a.w.) y los Imames de su Pura Descendencia (a.s.), como lo indican hadices confiables y mutawâtir, entre los que está lo citado por Al-Hafidz Abu Na‘îm y Maufiq Ibn Ahmad, y que es citado por Ibn Haÿar en su exégesis de la quinta aleya del Capítulo 11 de su As-Sawâ‘iq / p.90, y que llega al Imam Zain Al- ‘Âbidîn. Son las palabras que de él citamos al final de la Carta 6.
  • 7. Decían los Imames Al-Bâqir y As-Sâdiq (a.s.): “Aquí, «el sendero recto» es el Imam, y «no sigáis los diversos senderos» son los imames de la incredulidad, y «porque os desviarían del Suyo» somos nosotros, que somos Su sendero”.
  • 8. Narra Ziqatul Islam Ibn Ia‘qûb, en una cadena de transmisión confiable que llega a Iazîd Ibn Al-‘Uÿlî, que dijo: “Pregunté a Abu Ÿa‘far (elImam Muhammad Al-Bâqir) acerca de las palabras del Altísimo: «Obedeced a Dios, obedeced al Mensajero y a los dotados de autoridad de entre vosotros», y me respondió citando la siguiente aleya: “«¡Acaso no ves a quienes les fue otorgado parte del Libro, que creen en los ídolos y en el Seductor (Satanás) y les dicen a los incrédulos, éstos están en un mejor camino que los creyentes?». Dicen a los imames de la incredulidad y a los que invocan al Fuego, que éstos están en un mejor camino que el de la familia de Muhammad. «Esos son a quienes Dios maldijo, y, en verdad que a quien Dios maldice, no le encontrarás auxiliador alguno. ¿O acaso les tocó parte del dominio...?», o sea el Imamato y el Califato. «En ese caso, no darían a la gente nada en absoluto, ¿acaso envidian a la gente por las gracias que Dios les concedió?», nosotros somos los envidiados por el Imamato que Dios no concedió, sin habérselo dado a nadie más de entre Su Creación. «En verdad que otorgamos a la familia de Ibrahim el Libro y la prudencia, y les concedimos un magnífico reino». Dice: «dispusimos entre ellos los mensajeros, los profeta y los imames». ¿Cómo pueden reconocer eso para la familia de Ibrahim y al mismo tiempo negarlo para la familia de Muhammad? «Entre ellos hay quien cree en ello y quien se ha desviado. El Infierno les bastará como fuego». (para las aleyas citadas en este hadiz ver: Qurán 4/51-55).
  • 9. Cita Az-Za‘labî, de Ÿâbir, el sentido de esta aleya en su Tafsîr Al-Kabîr: Cuando fue revelada esta aleya, dijo Ali (a.s.): “Nosotros somos la gente informada”. Eso mismo es lo indicado por los demás Imames de la Guía. El Allamah Al-Bahrani cita en el Capítulo 35, veinte y pico de hadices con este contenido, que están catalogados como confiables.
  • 10. Cita Ibn Mardawaih en la exégesis de la aleya, que el propósito, aquí, de oponerse al Mensajero (s.a.w.), es la oposición en lo relacionado a Ali (a.s.), Y que “la dirección correcta” en «quien después de habérsele evidenciado la dirección correcta», está relacionada a Ali (a.s.). Cita algo similar Al- ‘Aîiâshî en su Tafsîr. Los hadices confiables son mutawâtir a través de las cadenas de transmisión ligadas a la Pura Descendencia, que explican «el sendero de los creyentes» diciendo: “Yo soy su sendero”.
  • 11. Az-Za‘labî, en la exégesis de esta aleya que hace en su Tafsîr Al-Kabîr, cita de Ibn ‘Abbâs que éste dijo: Cuando fue revelada esta aleya, el Mensajero de Dios (s.a.w.) puso la mano sobre su pecho y dijo: “Yo soy el Amonestador y Ali es el Guía. Y es por tu intermedio ¡Oh Ali! que se guían los encaminados”. Esto es lo que varios exegetas y expertos en hadices citan de Ibn ‘Abbâs. Dijo Muhammad Ibn Muslim: “Le pregunté a Abu Abdullah (el Imam Ÿa‘far As-Sâdiq) acerca de esta aleya y dijo: “Cada uno de los Imames es el Guía de su época”. Dijo el Imam Abu Ÿa‘far Al-Bâqir al explicarla: “El Amonestador es el Mensajero de Dios, y el Guía es ‘Alî”. Luego añadió: “¡Por Dios!, que (esa posición) continua en nosotros hasta la hora actual”
  • 12. Cita Az-Za‘labî en su exégesis de la sura Al-Fâtihah, en su Tafsîr Al-Kabîr, en una narración de Abû Buraidah, que «el sendero recto» es el camino de Muharnmad (s.a.w.) y de la Familia de Muhammad (a.s.). Según la exégesis de Kaki‘ Ibn Al-Yarrah, de Sufian Az-Zaurî, de As-Sadii, de Asbat y de Muÿâhid, que ambos narran de Ibn ‘Abbâs que respecto a «guíanos por el sendero recto» dijo: Decid: “Guíanos hacia el amor a Muhammad y la Gente de su Casa”.
  • 13. Sin discusión los Imames de Ahl al-Beit son los Señores de entre los Veraces, los testigos (de cada comunidad), y los Virtuosos.
  • 14. Los exegetas son unánimes -como reconoce Al-Qushÿî, quien es uno de los imames de los Ash‘aritas, en el tema del Imamato en su comentario del libro At-Taÿrîd- en que esta aleya fue revelada refiriéndose a ‘Alî (a.s.) al dar éste limosna mientras se hallaba inclinado en la oración. Cita An-Nisâ’î en su Sahîh, de Abdul·lah Ibn Salâm, que fue revelada en relación a ‘Alî. También el autor de Al-Ÿam‘ bain As-Sihâh As-Sittah (El Agrupamiento de los Seis Sihâh) narra su revelación refiriéndose a él, en la exégesis de la sura Al-Mâ’idah. Cita Az-Za‘labî en su Tafsîr Al-Kabîr, su revelación a causa de Amîr Al-Mu’'minîn.
  • 15. Ibn Hayar en la primera sección del Capítulo 11 de su As-Sawâ‘iq, dice textualmente: “La octava aleya es el dicho del Altísimo que dice: «Ciertamente que otorgo Mi perdón a quien se arrepiente, cree y hace el bien y luego se encamina». Dijo Zâbit Al-Bannâî: “Es el que se encamina a la wilaiah de Ahl al-Beit (a.s.). Eso mismo es transmitido de Ibn Abî Ÿa‘far”. Luego Ibn Haÿar narra hadices sobre la salvación de quien se encamina por su intermedio (a.s.). También señala lo transmitido por Al-Hâriz Ibn Iahiâ; de que el Imam Al-Bâqir (a.s.) le dijo: “¡Oh Hâriz! ¡Acaso no ves como Dios dispone condiciones, y que el arrepentimiento, la fe y la acción correcta no benefician en nada a ninguna persona a menos que se encamine hacia nuestra wilâiah”. Luego, remitiendo el hadîz a su abuelo Amîr Al-Mu’minîn (a.s.), narró: “¡Por Dios! Si un hombre se arrepiente, cree y hace una buena acción, y no se encamina hacia nuestra wilâiah y al conocimiento de nuestros derechos, eso no le beneficiará en absoluto”. Cita algo similar Abu Na‘îm Al-Hâfidz, de ‘Aun Ibn Abî Ÿuhaifah, de su padre, de ‘Alî (a.s.). Narra lo mismo Al-Hâkim, del Imam Al-Bâqir (a.s.), del Imam As-­Sâdiq (a.s.), de Zâbit Al-Bannâî, y de Anas Ibn Mâlik.
  • 16. Ver el significado de la aleya en As-Sâfî y en el Tafsîr de ‘Alî Ibn Ibrahîm, y lo narrado de Al-Bâqir (a.s.) y As-Sâdiq (a.s.) por Ibn Babuaih al respecto. También ver entre los libros de la Sunnah, lo citado por el Allamah Al-Bahrainî en su exégesis de la aleya en el capítulo 115 de su libro Gâiat Al-Marâm.
  • 17. Cita el Allamah Al-Bahrainî en el Capítulo 224 de su libro Gâiat Al-Marâm, doce hadices de los confiables que tenemos, que fue revelada en referencia a la wilâiah de ‘Alî .Y de los Imames de su descendencia, y a la prohibición de seguir a otros. Menciona en el capítulo 223 que Al-Isfahânî Al-Umawî narró eso mismo de Ali (a.s.) a través de varias cadenas de transmisión.
  • 18. Cita el Allamah Al-Bahrainî en el Capítulo 48 de su libro Gâiat Al-Marâm, tres hadices narrados en las cadenas de transmisión de la gente de la Sunnah, acerca de que “la dicha” es aquello con lo que Dios agracia a la gente y que consiste en la wilâiah del Mensajero de Dios (s.a.w.) Y de Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî y Ahl al-Beit (a.s.). En el Capítulo 49 cita doce hadices de los confiables que tenemos, que tienen el mismo sentido.
  • 19. Varios autores de Sunan o compilaciones de hadices, como el imam Al-Wâhidî, al tratar la sura Al-Mâ’idah en su Asbâb An-Nuzûl (Las Causas de la Revelación), citan de Abû Sa‘îd Al-Judrî lo siguiente: “Esta aleya fue revelada el día de Gadir Jum refiriéndose a ‘Alî Ibn Abî Tâlib. Lo mismo es citado por el imam Az-Za‘labî en su Tafsîr, quien menciona dos cadenas de transmisión. Eso es narrado por Al-Humuaini Ash-Shâfi‘î en Al-Farâ’id, quien menciona varias cadenas de transmisión que llegan a Abû Hurairah siendo un hadîz marfu‘ (o sea que su cadena de transmisión no llega al Profeta (s.a.w.) sino a uno se sus compañeros). Es transmitido por Abu Na‘îm en su libro Nuzûl Al-Qur’ân, basándose en dos cadenas de transmisión, donde una de ellas es de Abû Râfi‘ ,y la otra es de Al-A‘mash quien transmite de ‘Atîiah, siendo las dos marfû‘. En Gâiat Al-Marâm hay nueve hadices narrados a través de cadenas de transmisión de la gente de la Sunnah, y ocho de la Shî‘ah, que tienen el mismo sentido.
  • 20. Hay confiables testimonios que han sido legados por el Imam Abu Ÿa‘far Al-Bâqir (a.s.) y el Imam Abû Abdullah As-Sâdiq (a.s.) afirmando esto. Dentro de la gente de la Sunnah hay seis hadices referidos al Mensajero de Dios (s.a.w.) citados en sus diferentes libros de hadices, que tienen este sentido. Ver los Capítulo 39 y 40 de Gâiat Al-Marâm.
  • 21. Cita el Imam Az-Za‘labî en su Tasîr Al-Kabîr este suceso e forma detallada. Eso es transmitido por el Allamah Al-Misrî Ash-Shablanÿî al tratar o referente a ‘Alî en su libro Nûr Al-Absâr / p.71. El suceso fue ampliamente divulgado, y es mencionado pro Al-Halabî al final de su narración sobre Haÿÿat al-Wadâ‘ (La peregrinación de despedida) en el tomo 3 de su Sîrah. Citado por Al-Hâkim en su Tafsîr Al-Ma‘âriÿ de Al-Mustadrak (ver: p.502 del t.2).
  • 22. Cita Ad-Dailamî (como nos llega en la exégesis de estas aleyas en As-Sawâ‘iq) de Abû Sa‘îd A-Judrî, que el Mensajero de Dios (s.a.w.) dijo: “Detenedles puesto que deben responder sobre la wilâiah de ‘Alî”. Dijo Al-Wâhidî (también como en la exégesis de la misma en As-Sawâ‘iq): “Se narra acerca del dicho del Altísimo «detenedles puesto que deben responder», que es acerca de la wilaiah de ‘Alî y Ahl al-Beit, ya que Dios ordenó a Su Profeta anunciar a la Creación que él no les pide por su tarea de divulgar el mensaje ninguna recompensa, excepto el amor a su familia”. Agrega: “El significado es que les será preguntado si es que ingresaron bajo su wilâiah como debe ser y como les exhortó el Profeta (s.a.w.), o si acaso la descuidaron y desatendieron por lo que en tal caso se les requerirá cuentas”. Hasta aquí las palabras de Al-Wâhidî. Te es suficiente con saber que Ibn Haÿar la cuenta en el capítulo 11 de As-Sawâ‘iq, como una de las aleyas que fueron reveladas respecto a ellos. Es la cuarta que él considera y al tratarla se extiende en sus palabras.
  • 23. Te será suficiente lo citado como su exégesis por Abû Na‘îm Al-Hâfidz en su Hiliah, lo citado como su significado por Az-Za‘labî, An-Naîsabûrî y Al-Barqî, a través de sus respectivas exégesis, y los citado por Ibrahím Ibn Muhammad Al-Hamuanî y otros de entre la gente de la sunnah. También está lo citado pro At-Tabarsî acerca de Amîr Al-Mu’minîn en su renombrado Tafsîr Maÿma‘ Al-Baiân. En los capítulos 44 y 45 de Gâiat Al-Marâm hay tradiciones que expresan este sentido.
  • 24. Esto es señalado por lo que expusimos a continuación de la exégesis de la aleya.
  • 25. Cita Ibn Al-Magâzilî Ash-Shâfi‘î de Ibn ‘Abbâs, que éste dijo: “Le fue preguntado al Profeta (s.a.w.) acerca de las palabras que Adán (a.s.) aprendió de su Señor y por las que fue perdonado, a lo que respondió: “Suplicó por la verdad de Muhammad, Ali, Fátimah, Al-Hasan y Al-Husain, por lo que aceptó su arrepentimiento y Le perdonó”. Esto es lo que nos fue legado acerca del tafsir de la aleya.
  • 26. Referirse a As-Sawâ‘iq Al-Muhriqah de Ibn Haÿar, en la exégesis de la aleya «...y Dios no les castigará». Es la séptima aleya de las que cita acerca de las virtudes que poseen, y que menciona en el Capítulo 11 del libro, donde encontrarás que se reconoce lo que exponemos.
  • 27. Como lo reconoce Ibn Haÿar al considerarla como una de las aleyas que fueron reveladas respecto a ellos. Es la sexta aleya de las que menciona en el capítulo 11 de su As-Sawâ‘iq. Cita Ibn Al-Magâzilî (como en el tafsîr de esta aleya en As-Sawâ‘iq) del Imam Al-Bâqir (a.s.), que éste dijo: “¡Por Dios! Nosotros somos los envidiados”. En los Capítulos 60 y 61 de Gâiat Al-Marâm se mencionan treinta hadices confiables que aluden claramente al respecto.
  • 28. Narra Ziqatul Islam Muharnmad Ibn Ia‘qûb Al-Kulainî en una cadena de transmisión confiable que llega al Imam As-Sâdiq (a.s.) que éste dijo: “Nosotros somos gente a la que Dios ordenó obedecer. Nosotros somos los imbuidos de la ciencia. Y nosotros somos los envidiados. Dice Dios, Glorificado Sea: «¿Acaso envidian a la gente por las gracias que Dios les confirió?»”. Es mencionado por el Shaij (At-Tûsî) en su At-Tahdhîb en una cadena de transmisión que también llega al Imam As-Sâdiq (a.s.).
  • 29. Narra Az-Za‘labî que el sentido de esta aleya lo transmite la exégesis de Ibn ‘Abbâs quien dice: “Los “Murallones” es un lugar elevado del Sirât o puente del Paraíso, en el que estarán Al-‘Abbâs, Hamzah, ‘Alî y Ÿa‘far At-Taîiâr (el poseedor de alas), quienes reconocerán a quienes les aman por la blancura de sus rostros, y a quienes les aborrecen por la negrura de los mismos” Cita Al-Hâkim en una narración cuyo sanad llega a ‘Alî, quien dice: “En el Día de la Resurrección, nos situaremos entre el Paraíso y el Infierno. En cuanto a quien nos haya secundado, le reconoceremos por su apariencia y le haremos entrar en el Paraíso. Y en cuanto a quien nos aborrezca, le reconoceremos por su apariencia (también)”. Narró Salman Al-Fârsî lo siguiente: “Escuché al Mensajero de Dios decir: “¡Oh ‘Alî! Tú Y los sucesores de tu descendencia estaréis sobre los murallones...”. Esto es confirmado por el hadîz citado por Ad-Daraqtanî (al igual que en el final de la segunda sección del Capítulo 9 de As-Sawâ‘iq) sobre que ‘Alî (a.s.) les dirigió extensas palabras a los seis que dispuso ‘Umar para elegir entre ellos al Califa, entre las que están: “¡Por Dios os conmino! ¿Acaso hay entre vosotros alguien a quien el Mensajero de Dios le haya dicho: “¡Oh ‘Alî! Tú eres quien, fuera de mí, diferenciará entre el Paraíso y el Infierno en el Día de la Resurrección””. Le respondieron: “¡Por Dios que no!”. Dice Ibn Haÿar: “Su significado es el narrado por ‘Antarah de ‘Alî Ar-Ridâ (a.s.), sobre que el Mensajero de Dios le dijo: “¡Oh ‘Alî! Tú eres quien diferenciará entre el Paraíso y el Infierno. En el Día de la Resurrección le dirás al fuego: “Éste es mío, y éste es tuyo””. Añade Ibn Haÿar: “Narró As-Sammak que Abû Bakr le dijo a ‘Alî (que Dios esté complacido de ambos): Escuché al Mensajero de Dios decir: “No le será permitido a nadie atravesar el sirât a menos que Ali le escriba el permiso””.
  • 30. Menciona Ibn Haÿar en la sección quinta del Capítulo 9 de su As-Sawâ‘iq, al narrar el fallecimiento de ‘Alî (a.s.). Que estando él en el púlpito, en Kûfah, le fue preguntado acerca de las palabras del Altísimo «hombres que fueron veraces respecto a lo que pactaron con Dios». Respondió: “Fue revelada sobre mí, mi tío Hamzah y mi primo ‘Ubaidah Ibn Al-Harz Ibn Al-Muttalib. En cuanto a ‘Ubaidah, murió como mártir el día de Badr. Hamzah murió como mártir el día de Uhud. Y en cuanto a mí, espero al peor de entre las gentes que tiña ésta con lo que fluya de ésta (señalando con su mano a su barba y a su cabeza)...”. Cita Al-Hâkim (y al igual que en su exégesis en el Tafsîr Maÿma‘ Al-Baiân) de ‘Amr Ibn Zâbit, de Ibn Is·hâq, de ‘Alî (a.s.) que dijo: “Refiriéndose a nosotros, fue revelado: «hombres que fueron veraces respecto a lo que pactaron con Dios», y ¡por Dios! que estoy esperando y no he cambiado en lo más mínimo”.
  • 31. En una exégesis de Muÿâhid y Ia‘qub Ibn Sufiân, de Ibn ‘Abbâs, acerca de la palabras del Altísimo que dicen: «y si ven comercio o diversión se dirigen hacia ello y te dejan plantado», se narra lo siguiente: Dahiah Al-Kalbî llegó un día viernes de Siria con provisiones y se detuvo junto a “las piedras de aceite”. Luego, comenzó a golpear los tambores para anunciar a la gente su llegada, por lo que las personas se precipitaron hacia él y todos dejaron al Profeta (s.a.w.) plantado en el púlpito, excepto Ali, Al-Hasan, Al-Husain, Fátimah, Salmán Al-Fârsî, Abû Dhar y Miqdâd. Dijo el Profeta (s.a.w.): “Por cierto que Dios observó mi mezquita el día viernes, y si no hubiera sido por la presencia de éstos, la ciudad hubiera ardido arremetiendo las llamas contra su gente y hubiera caído sobre ella una lluvia de piedras, como sucedió con el pueblo de Lot”. Dios, en referencia a aquellos que permanecieron con el Mensajero de Dios (s.a.w.), reveló: «En ellas glorifican a Dios mañana y tarde hombres a quienes ni el comercio ni la venta les distraen del recuerdo de Dios …».
  • 32. Narra Az-Za‘labî el sentido de la aleya en su Tafsîr Al-Kabîr, en un Isnâd que llega a Anas Ibn Mâlik y a Buraid, quienes dijeron: “El Mensajero de Dios (s.a.w.) leyó la aleya que dice «...En casas que Dios ha permitido que sean erigidas y se mencione Su Nombre en ellas», y a continuación se levantó Abû Bakr y dijo: “¡Oh Mensajero de Dios! ¿Acaso esta casa es una de ellas?” (señalando a la casa de ‘Alî y de Fâtimah). Respondió: “Así es, y es de las mejores”. En el Capítulo 12 de Gâiat Al-Marâm hay nueve hadices confiables que tienen el mismo sentido.
  • 33. En alusión a las palabras del Altísimo que dicen: «...el ejemplo de Su luz es como el de una hornacina…», Ibn Al-Magâzilî Ash-Shâfi‘î menciona en su Al-Manâqib una narración cuyo Isnâd llega a Ali Ibn Ÿa‘far quien dice: “Le pregunté a Abûl Hasan (el Imam Al-Kâdzim) acerca de las palabras de Dios, Poderoso e Imponente, que dicen: «como una hornacina en la cual hay una lámpara». Dijo: “La hornacina es Fâtimah, y la lámpara son Al-Hasan y Al-Husain”. «Un recipiente de vidrio que es como una estrella fulgurante». Dijo: “Fâtimah es como una estrella fulgurante entre las mujeres del Universo”. «Se enciende de un árbol bendito». Dijo: “Es el árbol de Ibrahim”. «Que no es oriental ni occidental». Dijo: “Ni judío ni cristiano”. «Como si su aceite quisiera alumbrar…». Dijo: “Como si el conocimiento (mismo) quisiera hablar de ella”, «...Aunque no le tocase el fuego. Es luz sobre luz». Dijo: “En ella, hay un Imam después de otro”. «Dios dirige a su luz a quien quiere», Dijo: “Dios dirige hacia nuestra wilâiah a quien quiere”. Esta explicación proviene de la Gente de la Casa de la Profecía.
  • 34. Citan Ad-Dailamî, At-Tabarânî e Ibn Mardawaih (al igual que Ibn Haÿar en el hadîz 29 de la segunda sección del Capítulo 9 de As-Sawâ‘iq Al-Muhriqah), un hadîz de ‘Aishah en que el Profeta (s.a.w.) dice: “Los adelantados son tres: el que se adelantó hacia Musa (Moisés), que es Iusha‘ Ibn Nun (Josué); el que se adelantó hacia ‘Isa (Jesús), que es el protagonista de (la sura) la-Sin; y el que se adelantó hacia Muhammad, que es ‘Alî Ibn Abî Tâlib”. Es citado también por Al-Muaffaq Ibn Ahmad y el Faqîh Ibn Al-Magâzilî, en un Isnâd que llega a Ibn ‘Abbâs.
  • 35. Narra Ibn An-Naÿÿâr (al igual que Ibn Haÿar en el hadîz 30 de la referencia anterior de As-Sawâ‘iq) de Ibn ‘Abbâs, que dijo: “Dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.): “Los veraces son tres: Hazqil, el creyente de la familia del Faraón; Habîb el carpintero, el protagonista de la-Sin; y ‘Alî Ibn Abî Tâlib””. Citan Abu Na‘îm e Ibn ‘Asâkir (al igual que Ibn Haÿar en el hadîz 31 de la referencia anterior de As-Sawâ‘iq) de Ibn Abî Lailâ, que el Mensajero de Dios (s.a.w.) dijo: “Los veraces son tres: Habîb el carpintero, el creyente protagonista de la sura la-Sin quien dijo a su pueblo «¡Oh pueblo! ¡Seguid a los mensajeros»; Hazqil, el creyente de la familia del Faraón, quien dijo «¿Acaso mataréis a un hombre por decir 'mi Señor es Dios'?»; y ‘Alî Ibn Abî Tâlib, que es el mejor de ellos”. Los hadices confiables que mencionan su precedente, su condición de gran veraz y de gran dilucidador entre la verdad y la falsedad, son Mutawâtir (de muchas cadenas de transmisión completamente diferentes y no relacionadas entre sí).
  • 36. Narra Muaffaq Ibn Abâd de Abû Bakr Ibn Mardawaih, en un Isnâd que llega a ‘Alî, que éste dijo: “Esta comunidad se dividirá en setenta y tres sectas, todas las cuales estarán en el fuego, excepto una de ellas, que estará en el Paraíso. Estará compuesta por aquellos sobre quienes Dios, Poderoso e Imponente, reveló: «y de entre quienes creamos hay una comunidad que se dirige con la verdad y según ella obran con justicia». Somos mis seguidores y yo”.
  • 37. Narra el Shaij At-Tûsî en su Amâlî, en un Isnâd confiable que llega a Amîr Al­ Mu’minîn (a.s.), que el Mensajero de Dios (s.a.w.) recitó la siguiente aleya: «No se equiparan los moradores del Fuego con los moradores del Paraíso», y a continuación dijo: “Los moradores del Paraíso son quienes me obedecieron y quienes se subordinen a ‘Alî Ibn Abî Tâlib después de mí y reconozcan su Wilâiah”. Le dijeron: “¿Y los moradores del Fuego?”. Respondió: “Son quienes se irritan por su Wilâiah, rompen el pacto, y le combaten después de mí”. Citado por As-Sadûq de ‘Alî (a.s.). Narra Abu Al-Mu’aîid Muaffaq Ibn Ahmad de Ÿâbir, que éste dijo: “Dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.): “¡Por Aquel en Cuyas manos está mi alma! Ciertamente que éste (y señaló a ‘Alî) y sus seguidores son los triunfadores en el Día de la Resurrección””.
  • 38. Ver el significado de la aleya en el Tafsîr de ‘Alî Ibn Ibrâhîm, o bien en el Capítulo 81 y 82 de Gâiat Al-Marâm.
  • 39. Cuando fue revelada esta aleya refiriéndose a Hamzah, ‘Alî y ‘Ubaidah, al vencer éstos en el combate a ‘Utbah, Shaibah y Al-Walîd, siendo “aquellos que creen y hacen el bien” Hamzah, ‘Alî y 'Ubaidah, y “los que cometen acciones infames” ‘Utbah, Shaibah y Al-Walîd. Hay hadices confiables a este respecto.
  • 40. Te bastará el hecho de que Ibn Haÿar reconoció su revelación como referida a sus personas, y la contó entre las aleyas reveladas sobre sus virtudes. Es la aleya 11 de las que él cita en la primera sección del Capítulo 11 de su As-Sawâ‘iq. Puedes referirte a esos hadices y a los que citamos en nuestro libro Al-Fusul Al-Muhimmah.
  • 41. Narra Al-Bujârî como exégesis de la sura Al-Haÿÿ (La Peregrinación) en la página 107 del Tomo 3 de su Sahîh, en un Isnâd que llega a ‘Alî (a.s.) que éste dice: “Yo soy el primero que va a sentarse ante el Misericordiosísimo el Día de la Resurrección a causa de (mi participación en) la disputa”. Añade Al-Bujârî: “Dice Qais: En relación ellos fue revelado: «Estos son dos grupos que disputan sobre su Señor». Dice: “Son quienes combatieron el día de Badr: ‘Alî y sus dos compañeros, Hamzah y ‘Ubaidah”.
  • 42. Fue revelada esta aleya refiriéndose a Amîr Al-Mu’minîn (a.s.) y Al-Walîd Ibn ‘Uqbah Ibn Abî Mu‘ît, sin que haya quien lo niegue. Esto es lo citado por los expertos en hadices y lo que exponen los exegetas claramente. Narra el Imam Abûl Hasan ‘Alî Ibn Ahmad Al-Wâhidî, el significado de esta aleya en su libro Asbâb An-Nuzûl (Las Causas e la Revelación), en un Isnâd que llega a Sa‘îd Ibn Ÿubair, de Ibn ‘Abbâs, que dijo: Le dijo Al-Walîd Ibn ‘Uqbah Ibn Abi Mu‘ît, a ‘Alî Ibn Abî Tâlib: “Soy en las palabras mas incisivo que tú, soy más desenvuelto y redacto mejor”. A lo que ‘Alî respondió: “¡Silencio! ¡Que tú no eres más que un corrupto!”. A continuación fue revelado: «¿Acaso quien haya sido creyente será como quien haya sido corrupto?». O sea que, e1 creyente es ‘Alî, y el corrupto es Al-Walîd Ibn ‘Uqbah. Esta aleya fue revelada sobre Ali, su tío Al-‘Abbâs, y Talhah Ibn Shaibah. Esto es porque ellos se enorgullecieron de sus actos. Dijo Talhah: “Yo soy el encargado de la Ka‘bah. En mis manos están sus llaves y a mí me corresponde cubrirla con su manto”. Dijo Al-‘Abbâs: “Yo soy el encargado de dar de beber a los peregrinos”. Y ‘Alî (a.s.) dijo: “No entiendo de qué estáis hablando. Ciertamente que yo recé seis años antes que (el resto de) la gente, y he realizado el Ÿihâd”. A continuación fue revelada esta aleya. Esto es los transmitido por el imam Al-Wâhidî como significado de la aleya en Asbâb An-Nuzûl, narrando tanto de Hasan Al-Basrî, como de Ash-Sha‘bî y Al-Qurtubî. Se narró de Ibn Sirîn y de Marrah Al-Hamadânî, que ‘Alî le dijo a Al-‘Abbâs: “¿Acaso no emigras para no unirte al Profeta (s.a.w.)?”. Respondió: “Tengo algo mejor que la emigración. ¿Acaso no soy el que da de beber a los peregrinos de la Casa de Dios, y quien se encarga del mantenimiento de la Sagrada Mezquita?”. Y luego fue revelada la aleya.
  • 43. Cita Al-Hâkim en la página 4 del Tomo 3 de Al-Mustadrak, de Ibn ‘Abbâs, que dijo: “Ofreció su vida y vistió las ropas del Profeta...”. Al-Hâkim expone claramente la condición de sahîh o muy confiable de este hadîz, el cual se atiene a las condiciones de confiabilidad dispuestas por los dos shaij Muslim y Al-Bujârî, aunque éstos no lo hayan citado. También reconoce esto Adh-Dhahabî en su Taljîs Al-Mustadrak. Además cita Al-Hâkim en la misma página mencionada, la siguiente narración de ‘Alî Ibn Al-Hasan: “El primero que ofreció su vida procurando la complacencia de Dios, es ‘Alî Ibn Abî Tâlib, al pasar la noche ocupando la cama del Mensajero de Dios”.
  • 44. Citan los expertos en hadices, los exegetas, diversos escritores y compiladores de causas de revelación, en cadenas de transmisión que llegan a Ibn ‘Abbâs, que las palabras del Altísimo que dicen «Los que brindan su riqueza por la noche y en el día, en secreto y públicamente...», fue revelada refiriéndose a ‘Alî Ibn Abî Tâlib, quien tenía cuatro darâhim (plural de dirham: moneda de plata) y los dio en caridad, uno en la noche, uno en el día, uno en forma secreta, y uno públicamente, por lo que descendió la aleya. Esto es citado por el imam Al-Wâhidî en Asbab An-Nuzûl en un Isnâd que llega a Ibn ‘Abbâs. También es citado por Muÿâhid; luego lo transmite de Al-Kalbî con un texto más extenso.
  • 45. Quien trae la verdad es el Mensajero de Dios (s.a.w.), y quien la corrobora es Amîr Al-­Mu’minîn ‘Alî (a.s.). Esto es expresado por Al-Bâqir, As-Sâdiq, Al-Kâdzim, Ar-Ridâ (con ellos sea la paz), por Ibn ‘Abbâs, Ibn Al-Hanafiah, Abdul·lah Ibn Al-Hasan, el mártir Zaid Ibn ‘Alî Ibn Al-Husain, y ‘Alî Ibn Ÿa‘far As-Sadiq. También Amîr Al-Mu’minîn argumentaba para sí mismo en base a ello. Narra Ibn Al-Magâzilî en su Manâqib, de Muÿâhid, que dijo: “Quien vino con la verdad es Muhammad, y quien la corroboró es ‘Alî”. Citado por Al-Hâfidz Ibn Mardawaih, Al-Hâfidz Abû Na‘îm y otros.
  • 46. Narra Al-Hâkim en la página 468 de la segunda parte de su Sahîh Al-Mustadrak, una exégesis de la Sura At-Tûr de Ibn ‘Abbâs, en relación a las palabras del Altísimo que dicen «En cuanto a los creyentes a quienes sus descendientes les siguieron con fe, les reuniremos con ellos, y no les menoscabaremos…», dice: “Dios eleva a la descendencia del creyente al nivel de éste en el Paraíso, aun si sus buenas acciones no fueran tantas como las suyas”. Luego leyó: «En cuanto a los creyentes a quienes sus descendientes les siguieron con fe, les reuniremos con ellos, y no les menoscabaremos», o sea “no les disminuiremos”.
  • 47. Ésta es la tercera de las aleyas que cita Ibn Haÿar en el Capítulo 11 de As-Sawâ‘iq: Menciona que un grupo de exégetas transmitieron de Ibn ‘Abbâs que: “Su significado es la paz deseada para la Familia de Muhammad”. Dice Ibn Haÿar: “Asimismo lo expresa Al-Kalbî…”. Luego Añade: “Al-Fajr Ar-Râzî menciona que Ahl al-Beit se le equiparan (al Profeta) en cinco cosas: 1- En el saludo o deseos de paz, ya que dice “La paz sea contigo ¡Oh Profeta!”, y dice “La paz sea con Al-lasîn (la familia de la-Sîn)". 2- En las bendiciones que se les debe expresar en el Tashahhud o testimonio obligatorio de la oración. 3- En su condición de purificados, señalado para el Profeta en «Ta-Ha» o sea Tahir (puro o purificado), y para Ahlul Bail en la aleya de Talhir al decir «...purificaros de sobremanera». 4- En la prohibición de aceptar limosnas. 5- En el amor que se les debe, como lo expresan las aleyas «(seguidme) Que Dios os amará…» y «Di: no os pido por ello recompensa, excepto el amor a mi familia». Así también cita Al-Bujârî, en la sección de las exégesis del Qurán, en su Sahîh, en el capítulo donde trata la aleya «Por cierto que Dios y sus ángeles bendicen al Profeta…», en el tafsîr de la Sura Al-Ahzâb. Es citado por Muslim en el capítulo “Las Bendiciones para con el Profeta”, en la sección de As-Salât, en la primera parte de su Sahîh. También fue citado por el resto de los narradores, refiriendo el hadîz a Ka‘b Ibn ‘Aÿzah.
  • 48. Ver la segunda de esas aleya / p.87.
  • 49. Narra Az-Za‘labî su significado en su Tafsîr Al-Kabîr, en un Isnâd que se remonta hasta el Mensajero de Dios (s.a.w.), quien dijo: “Tubâ (bienaventuranza) es un árbol del Paraíso cuya raíz está en la morada de Ali y sus ramas se extienden hacia la gente del Paraíso”. Algunos dijeron: “¡OH Mensajero de Dios! Te preguntamos antes acerca de ella y respondiste que su raíz está en tu morada y sus ramas se extienden hacia el Paraíso”. Dijo: “¿Acaso mi casa y la de Ali no es una sola?”.
  • 50. Narra Ziqatul Islam Al-Kulainî, en un Isnâd confiable que llega a Sulaim, que éste dice: “Le pregunté a Abû Ÿa‘far (el Imam Al-Bâqir) acerca de las palabras del Altísimo que dicen «Luego hicimos heredar el Libro a quien elegimos de entre nuestros siervos». Respondió (a.s.): “El que “se adelanta a realizar buenas obras” es el Imam, el “moderado” es el que conoce al Imam, y el que “es injusto consigo mismo” es el que no conoce al Imam”. También cita un hadîz con el mismo sentido del Imam Abû ‘Abdil·lah As-Sâdiq (a.s.) que es transmitido por el Imam Abûl Hasan Al-Kâdzim (a.s.), y de él lo hace el lmam Abûl Hasan Ar-Ridâ (a.s.). También lo cita de ellos por As-Sadûq y por varios otros de entre nuestra gente. Narra Ibn Mardawaih de ‘Alî (a.s.), que él dijo como exégesis de esta aleya lo siguiente: “Somos nosotros”. Para más detalles referirse a nuestro libro Tanzîl Al-Aiât y a Gâiat Al-Marâm.
  • 51. Citado por Ibn ‘Asâkir quien lo refiere a Ibn ‘Abbâs. Así también en la Sección 3 del Capítulo 9 de As-Sawâ‘iq / p.76.

Share this page