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Carta 36

29 de Dhûl Hiÿÿah de 1329 H.L.

1. El hadîz de Ibn ‘Abbâs

Te es suficiente de los mismos lo citado por Abû Dawûd At-Taiâlisî -tal como figura en la biografía de ‘Alî referida en el libro Al-Istî‘âb- en una cadena de transmisión que llega a Ibn ‘Abbâs, donde dice: Le dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.) a ‘Alî ibn Abî Tâlib: “Tú eres el Walî (poseedor de autoridad y jefatura) de todo creyente después de mí.”1

2. El hadîz de ‘Imrân

Similar a ésta es la narración considerada sahîh o muy confiable de ‘Imrân ibn Hasîn quien transmitió: El Mensajero de Dios (s.a.w.) envió una expedición militar y la puso al mando de ‘Alî ibn Abî Tâlib, quien luego de la victoria eligió para sí una sirvienta del Jums (o gravamen religioso del quinto de lo obtenido). Algunos reprobaron eso y cuatro de ellos acordaron quejarse de él ante el Profeta (s.a.w.).

Cuando volvieron, uno de esos cuatro se irguió y dijo: “¡Oh Mensajero de Dios! ¡Debes saber que ‘Alî hizo tal y tal cosa!”, y (el Profeta) le dio la espalda. Entonces se irguió el segundo y dijo lo mismo, y también le dio la espalda. Luego se irguió el tercero y dijo lo mismo que sus dos compañeros, y también a éste le dio la espalda. Después se irguió el cuarto y dijo lo mismo que los otros dijeron.

Entonces el Mensajero de Dios (s.a.w.) se adelantó, en tanto podía observarse la ira en su rostro, y dijo: “¿Qué queréis de ‘Alî? ¡Por cierto que ‘Alî es de mí y yo soy de él, y es el walî de todo creyente después de mí!”.2

3. El hadîz de Buraidah

Asimismo está el hadîz de Buraidah cuyo texto se encuentra en la pág. 356 del tomo V de Musnad Ahmad. Dice: El Mensajero de Dios envió dos expediciones al Yemen, una a cargo de ‘Alî ibn Abî Tâlib y otra al mando de Jâlid ibn Al-Walîd, y agregó: “Si os encontráis, ‘Alî estará al mando de la gente,3 y si os separáis entonces cada uno de vosotros dos está a cargo de su propio ejército”. Dijo: “Nos encontramos, de entre las gentes del Yemen, a los Banî Zubaidah, y nos enfrentamos, venciendo los musulmanes a los idólatras.

Así, luchamos esa batalla y tomamos prisioneros, y de entre éstos ‘Alî seleccionó una mujer (como sirvienta) para sí mismo”. Dijo Buraidah: Jâlid escribió una carta que envió conmigo al Mensajero de Dios (s.a.w.), contándoselo. Cuando llegué donde el Profeta (s.a.w.) entregué el mensaje y le fue leído. En ese momento vi la ira en su rostro y dije: “¡Oh Mensajero de Dios! Ésta es la posición de quien se ampara en Dios. Me enviaste con un hombre y me ordenaste obedecerle; y yo hice aquello para lo que se me envió”.

Dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.): “No denigréis a ‘Alî puesto que él es de mí y yo soy de él, y es vuestro walî después de mí; él es de mí y yo soy de él, y es vuestro walî después de mí…”.4 Fue citado por An-Nisâ’î en la pág. 17 de su Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah con las siguientes expresiones: “¡Oh Buraidah! No pretendas hacer que me enfade con ‘Alî, puesto que ‘Alî es de mí y yo soy de él, y él es vuestro walî después de mí”.5

Ibn Ÿarîr cita ello6 con las siguientes expresiones: Dijo Buraidah: Y he ahí que se enrojeció el rostro del Profeta y dijo: “De quien yo fuera su walî, ‘Alî es su walî”. Agregó (Buraidah): Con ello desapareció de mi interior lo que sentía contra él y dije: “No lo mencionaré mal”.7

At-Tabarânî cita este hadîz considerándolo una virtud. Es así que narró: “Cuando Buraidah llegó desde el Yemen e ingresó a la Mezquita, encontró a un grupo (de hombres) ante la puerta de la habitación del Profeta (s.a.w.) quienes se irguieron y se dirigieron hacia él para saludarle y hacerle preguntas. Le dijeron: “¿Qué (noticias) traes contigo?”. Respondió: “Buenas nuevas. Dios hizo triunfar a los musulmanes”. Le preguntaron: “¿Y qué te trae por aquí?”. Dijo: “Vine porque ‘Alî tomó una sirvienta del Jums y vine a informarle de ello al Profeta”. Le dijeron: “¡Infórmale! ¡Infórmale! para que ‘Alî quede rebajado ante él”.

El Mensajero de Dios (s.a.w.) había estado escuchando sus palabras desde el otro lado de la puerta, y he ahí que salió enfadado y dijo: “¿Qué les sucede a esas personas que pretenden rebajar a ‘Alî? ¡Quien enfada a ‘Alî me enfada a mí; quien se separa de ‘Alî se separa de mí! Por cierto que ‘Alî es de mí y yo soy de él; fue creado con mi arcilla, y yo fui creado con la arcilla de Ibrahîm, en tanto yo soy mejor que Ibrahîm8, descendencia una de otra, y Dios es el Omnioyente, el Sapientísimo. ¡Oh Buraidah! ¿Acaso no sabes que a ‘Alî le corresponde mucho más que esa sirvienta que tomó, y que él es vuestro Walî después de mí?”.9

Éste es un hadîz cuya procedencia (a partir del Profeta) es indiscutible, y cuyas vías que llegan hasta Buraidah son numerosas, siendo todas consideradas confiables.

4. El hadîz de las diez particularidades

Semejante a ello es lo mencionado por Al-Hâkim de Ibn ‘Abbâs en un noble hadîz10 donde se mencionan diez virtudes de ‘Alî, y en el que se expresa lo siguiente: “…Y dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.): “Tú eres el Walî de todo creyente después de mí”.”11

5. El hadîz de ‘Alî

Y asimismo sus palabras (s.a.w.) pronunciadas en un hadîz donde expresa: “¡Oh ‘Alî! Le he pedido a Dios para ti cinco virtudes y me concedió cuatro negándome una”, hasta donde dice: “Y me concedió que tú seas el Walî de los creyentes después de mí”.12

6. El hadîz de Wahab

Semejante a ello es el hadîz mencionado por Ibn As-Sakan de Wahab ibn Hamzah, quien narra -conforme a lo citado en el libro Al-Isâbah al tratar la biografía de Wahab-: “Viajé junto a ‘Alî y observé severidad en él, y me dije: “Cuando regrese me quejaré de él”. Volví y hable mal de ‘Alî ante el Mensajero de Dios (s.a.w.), quien dijo: “No hables así de ‘Alî, puesto que él es vuestro Walî después de mí”.13 También fue citado por At-Tabarânî en su Tafsîr al-Kabîr, sólo que ahí él narra: “No digas eso de ‘Alî puesto que él es Awlâ an-Nâs (el de más primacía entre la gente) después de mí”.14

7. El hadîz de Ibn Abî ‘Âsim

Narró Ibn Abî ‘Âsim de ‘Alî (a.s.) un hadîz marfû‘ (cuya cadena de transmisión llega al Profeta) en el que dice: “¿Acaso no tengo primacía (awlâ) sobre la gente por sobre sus propias personas?”. Dijeron “Así es”. Dijo: “De quien yo fuera su Walî, ‘Alî es su Walî”.15 En cuanto a nosotros, nuestras narraciones a este respecto consideradas sahîh son mutawâtir, provenientes de los Imames de la pura descendencia.16

Esta cantidad es suficiente para lo que nos procuramos, si bien la aleya de la Wilâiah del Libro de Dios, Imponente y Majestuoso, corrobora lo que dijimos. ¡Que las alabanzas sean para Dios, Señor del Universo!

Was Salâm

Sh.

  • 1. Citado por Abû Dawûd y otros autores de Sunan (famosas compilaciones de hadices) de ‘Awânah Al-Waddâh ibn ‘Abdul·lâh Al-Iashkarî, de Abî Balaÿ Iahiâ ibn Salîm Al-Fazârî de ‘Amr ibn Maimûn Al-Audî de Ibn ‘Abbâs, siendo citado como hadîz marfû‘ (cuya cadena de transmisión llega al Profeta) siendo la totalidad de su riÿâl o integrantes de la cadena de transmisión, considerados como “prueba”, habiendo argumentado los dos sheijes (Muslim y Bujârî) con cada uno de ellos en sus respectivos Sihâh, a excepción de Iahiâ ibn Salîm, y aunque ambos no procedieron a su tajrîÿ (esto es, extraer y clasificar los hadices a partir de las fuentes), los expertos de ÿarh wa ta‘dîl (o estudio de la confiabilidad de los narradores) declaran explícitamente su confiabilidad y que se contaba entre los que practicaban mucho dhikr o recuerdo de Dios. Adh-Dhahabî transmitió de Ibn Mu‘în su condición de ziqah o confiable, al ocuparse de su biografía en su Al-Mîzân, y asimismo lo hicieron An-Nisâ’î, Ad-Daraqtanî, Muhammad ibn Sa‘d, Abû Hâtam y otros. (Nota del Autor)
    Se encuentra en: Musnad Ahmad ibn Hanbal, t.5, p.25, h.3062 con una cadena de transmisión sahîh o muy confiable, ed. Dâr Al-Ma‘ârif, Egipto; Al-Istî‘âb de Ibn ‘Abd Al-Birr impreso en los márgenes de Al-Isâbah, t.3, p.28; Al-Isâbah de Ibn Haÿar, t.2, p.509; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qandûzî Al-Hanafî, pp.55 y 182, ed. Estambul, y p.215, ed. Al-Haidarîiah; Al-Mustadrak de Al-Hâkim, t.3, p.134, ed. (Offset); Taljîs al-Mustadrak de Adh-Dhahabî, impreso bajo Al-Mustadrak; Tarÿamat al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir Ash-Shâfi‘î, t.1, p.384, h.490.
    Ver el resto de las fuentes del hadîz en lo mencionado en la Carta nº 26, (nota al final del punto 1) y en lo que resta de esta misma carta.
  • 2. Citado por varios autores de Sunan o compilaciones de tradiciones, como: el Imam An-Nisâ’î en su Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah; Ahmad ibn Hanbal al citar los hadices de ‘Imrân al comienzo de la pág. 438 del tomo IV de su Al-Musnad; Al-Hâkim en la pág. 111 del tomo III de su Al-Mustadrak; y Adh-Dhahabî en su Taljîs al-Mustadrak donde considera categóricamente su condición de sahîh (muy confiable) según las condiciones de Muslim. Fue citado por Ibn Abî Shaibah e Ibn Ÿarîr siendo considerado sahîh según lo transmitido de ambos por Al-Muttaqî Al-Hindî al comienzo de la pág. 400 del tomo VI de Kanz al-‘Ummâl.
    También fue citado por At-Tirmidhî con una sólida cadena de transmisión según lo mencionado por Ibn Haÿar Al-‘Asqalânî al tratar la biografía de ‘Alî en su Al-Isâbah. Fue citado por el sabio de los mu‘tazilíes (Ibn Abîl Hadîd) en la pág. 450 del tomo II de su Sharh Nahÿ al-Balâgah, quien luego dijo: “Fue narrado por Abû ‘Abdul·lâh Ahmad en su Al-Musnad más de una vez, y también en el libro Fadâ’il ‘Alî (Las Virtudes de ‘Alî), siendo transmitido por la mayoría de los expertos en hadices.” (Nota de Autor)
    El hadîz se encuentra en: Sahîh At-Tirmidhî, t.5, p.296, h.3796; Jasâ’is Amîr Al-Mu’minîn de An-Nisâ’î, p.97, ed. Al-Haidarîiah, p.38, ed. Beirut, y p.23, ed. Egipto; Al-Manâqib de Al-Jwarizmî Al-Hanafî, p.92; Al-Isâbah de Ibn Haÿar, t.2, p.509; Nûr al-Absâr de Ash-Shablanÿî, p.158, ed. As-Sa‘îdîiah; Hiliat al-Awli’a’, t.6, p.294; Usud al-Gâbah, t.4, p.27; Tarÿamat al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir Ash-Shâfi‘î, t.1, p.381, hh.487 y 488; Ar-Riâd an-Nadirah, t.2, p.255, 2ª ed.; Masâbîh as-Sunnah de Al-Bagawî, t.2, p.275; Ÿâmi‘ al-Usûl de Ibn Al-Azîr, t.9, p.470; Kanz al-‘Ummâl, t.25, p.124, h.359, 2ª ed., Haidar Abâd; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qandûzî Al-Hanafî, p.53, ed. Estambul; Tadhkirat al-Jawâss de As-Sibt ibn Al-Ÿauzî Al-Hanafî, p.36, ed. Al-Haidarîiah; Al-Gadîr, t.3, p.216; Matâlib as-Su’ûl de Ibn Talhah Ash-Shâfi‘î, t.1, p.48, ed. Naÿaf.
  • 3. El Mensajero de Dios (s.a.w.) no puso a nadie al mando de ‘Alî a lo largo de su vida, sino que siempre él tenía la jefatura sobre los demás. ‘Alî era el portaestandarte del Profeta (s.a.w.) en cada ataque del que participó, a diferencia de otros. Abû Bakr y ‘Umar fueron subordinados de Usâmah encontrándose bajo su estandarte que le fue anudado por el mismo Mensajero de Dios (s.a.w.) cuando le designó la jefatura de la Expedición de Mu’tah, siendo él mismo (s.a.w.) quien dispuso que ambos partieran en ese ejército según el consenso de los narradores. También los dispuso como parte del ejército de Ibn Al-‘Âs en la expedición de Dhât as-Salâsil en la cual tienen una anécdota junto a su comandante ‘Amr ibn Al-‘Âs.
    El hadîz fue citado por Al-Hâkim en la pág. 43 del tomo III del Al-Mustadrak. Fue registrado por Adh-Dhahabî en su Taljîs expresando claramente la condición de sahîh o muy confiable de ese hadîz. En cuanto a ‘Alî, él no fue comisionado ni estuvo bajo la orden de nadie más que la del Profeta (s.a.w.) desde que éste fuera enviado como profeta hasta que falleció. (Nota del Autor)
    El Profeta (s.a.w.) nunca en toda su vida dispuso a ‘Alî bajo la jefatura de otro. Como testimonio de ello podemos referirnos a la historia. Ver: Sharh Nahÿ al-Balâgah de Ibn Abîl Hadîd, t.1, p.369, 1ª ed. Dijo el Gran Mensajero (s.a.w.): “El combate de ‘Alî ibn Abî Tâlib (a.s.) contra ‘Amr ibn ‘Abdu Wad en el día de (la Batalla de) Jandaq es mejor que todas las acciones de mi comunidad hasta el Día de la Resurrección.”
    Se encuentra en Farâ’id as-Simtain de Al-Hamwînî, t.1, p.256, h.197; Maqtal al-Husain de Al-Juwarizmî, t.1, p.45; Al-Manâqib de Al-Juwarizmî, p.58; Shawâhid at-Tanzîl de Al-Haskânî, t.2, p.8; Al-Mustadrak de Al-Hâkim, t.2, p.32.
  • 4. Esto es lo citado por Ahmad en la pág. 356 por la vía de ‘Abdul·lâh ibn Buraidah, y éste de su padre. Y menciona -en la pág. 347 del tomo V de su Musnad- por la vía de Sa‘îd ibn Ÿubair, de Ibn ‘Abbâs, de Buraidah, que dijo: “Fui en una expedición militar con ‘Alî hacia el Yemen y noté severidad en él. Cuando llegué a ver al Mensajero de Dios (s.a.w.) le hable mal de ‘Alî, disminuyéndole, y he ahí que vi el rostro del Mensajero de Dios transformarse, y dijo: “¡Oh Buraidah! ¿Acaso no tengo primacía (awlâ) sobre los creyentes por sobre ellos mismos?”. Dije: “Así es, ¡oh Mensajero de Dios!”. Dijo: “De quien yo fuera su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ…”. Fue citado por Al-Hâkim en la pág. 110 del tomo III del Al-Mustadrak, así como por varios transmisores de hadices, y tal como puedes observar, el texto es claro y evidente en lo que se propone, puesto que el hecho de haber antepuesto las palabras que dicen “¿Acaso no tengo primacía (awlâ) sobre los creyentes por sobre ellos mismos?”, es un claro indicio de que el sentido de mawlâ en este hadîz sólo puede ser “aquél que posee primacía”, como es evidente. Similar a este hadîz es lo citado por varios transmisores de hadices como el Imam Ahmad al final de la pág. 483 del tomo III de su Musnad, en una narración de ‘Amr ibn Shâs Al-Aslamî respecto a quien dijo que fue uno de los que estuvo en (el pacto de) Al-Hudaibîiah, y que narró: Fui hacia el Yemen bajo la jefatura de ‘Alî y ello fue duro para mí durante el viaje hasta el punto que me encontré receloso de él. Cuando volví, manifesté mis quejas contra él en la Mezquita y ello llegó a oídos del Mensajero de Dios (s.a.w.). Cierta mañana ingresé a la Mezquita y el Mensajero de Dios (s.a.w.) se encontraba con algunos de sus Compañeros. Cuando me vio detuvo sus ojos en mí”. Continuó: “Fijó en mí la mirada hasta que me senté y me dijo: “¡Oh ‘Amr! ¡Por Dios que me has molestado!”. Dije: “¡Me amparo en Dios de haberte molestado, oh Mensajero de Dios!”. Dijo: “Así es. Quien molesta a ‘Alî me ha molestado a mí”. (Nota del Autor)
    El hadîz se encuentra en Jasâ’is Amîr Al-Mu’minîn de An-Nisâ’î, p.24, ed. At-Taqaddum, Egipto, y en p.98, ed. Al-Haidarîiah; Maÿma‘ az-Zawâ’id, t.9, p.127; Tarÿamat al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir Ash-Shâfi‘î, t.1, p.369, hh.466, 467 y 468; Sharh Nahÿ al-Balâgah de Ibn Abîl Hadîd, t.2, p.450, 1ª ed., Egipto, y t.9, p.170, ed. Egipto, investigado por Muhammad Abûl Fadl; Fadâ’il al-Jamsah, t.1, p.341, ed. Beirut; y se encuentra con expresiones diferentes en: Tarÿamat al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir Ash-Shâfi‘î, t.1, p.371, hh.469, 473, 475, 476, 477, 478, 479, 480, 481 y 482, ed. Beirut; Farâ’id as-Simtain, t.1, p.298, h.236.
  • 5. Se encuentra en Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î, p.24, ed. At-Taqaddum, Egipto, y en p.98, ed. Al-Haidarîiah.
  • 6. Según lo narrado por Al-Muttaqî Al-Hindî en la pág. 398 del tomo VI de Kanz al-‘Ummâl, citándolo también de él en su Muntajab al-Kanz. (Nota del Autor)
  • 7. Se encuentra en Kanz al-‘Ummâl, t.15, p.118, h.340, 2ª ed., Haidar Abâd.
  • 8. Al informar que ‘Alî fue creado de su arcilla, ello podría inducir a juzgar que al ser ‘Alî una ramificación, en cualquier caso él (s.a.w.) es mejor que ‘Alî, y es por ello que a continuación dice “y yo fui creado con la arcilla de Ibrahîm (a.s.)”, lo cuál también podría hacer suponer que entonces Ibrahîm (a.s.) debía ser mejor que él, y desde que ello no se corresponde con la realidad, aclara que él (s.a.w.) es mejor que Ibrahîm (a.s.), y de esa manera impide que (con respecto a ‘Alî) se suponga lo que no corresponde con la realidad.
  • 9. Ibn Haÿar transmitió este hadîz citándolo de At-Tabarânî en la pág. 103 de su As-Sawâ‘iq al tratar el segundo de los propósitos de la 14º de las aleyas que menciona en el capítulo 11 de libro, sólo que cuando llega a las palabras del Profeta que dicen: “¿Acaso no sabes que a ‘Alî le corresponde mucho más que esa sirvienta…?” su cálamo se detiene y su ego se rebela en su contra de manera que al final del hadîz dice: “Y tal cosa no es algo sorprendente para quienes eran similares a él”. ¡Alabado sea Dios quien nos ha mantenido a salvo de tales posturas! (Nota del Autor)
    El hadîz se encuentra en Ianabî‘ al-Mawaddah de Al-Qandûzî Al-Hanafî, p.272, ed. Estambul, y p.326, ed. Al-Haidarîiah; Maÿma‘ az-Zawâ’id, t.9, p.128.
  • 10. Citado por Al-Hâkim al comienzo de la pág. 134 del tomo III de su Al-Mustadrak; por Adh-Dhahabî en su At-Taljîs reconociendo su condición de sahîh o muy confiable; por An-Nisâ’î en la pág. 6 de su Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah; y por el Imam Ahmad en la pág. 331 del tomo I de su Al-Musnad. Ya lo hemos citado al comienzo de la Carta nº 26. (Nota del Autor)
  • 11. Este hadîz junto a sus fuentes ya fue mencionado al final del punto 1 de esta misma carta.
  • 12. Éste es el nº 6048 de los hadices de Kanz al-‘Ummâl, y se encuentra en la pág. 396 del tomo VI. (Nota del Autor)
    El hadîz se encuentra en Nadzm Durar as-Simtain de Az-Zarandî Al-Hanafî, p.119; Muntajab Kanz al-‘Ummâl impreso en los márgenes de Musnad Ahmad, t.5, p.35; Ta’rîj Bagdad de Al-Jatîb Al-Bagdâdî, t.4, p.330.
  • 13. Este hadîz se encuentra en Al-Isâbah de Ibn Haÿar Ash-Shâfi‘î, t.3, p.641, ed. As-Sa‘âdah, t.3, p.604, ed. Mustafâ Muhammad, Egipto; Tarÿamat al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir Ash-Shâfi‘î, t.1, p.385, h.491; Ianabî‘ al-Mawaddah de Al-Qandûzî Al-Hanafî, p.55, ed. Estambul, y p.61 ed. Al-Haidarîiah; Al-Gadîr de Al-Amînî, t.3, p.216; y cercano a sus expresiones es el hadîz mencionado en Usud al-Gâbah, t.5, p.94; Maÿma‘ az-Zawâ’id, t.9, p.109.
  • 14. Éste es el nº 2579 de los hadices de Kanz al-‘Ummâl, el cual se encuentra en la pág. 155 del tomo VI. (Nota del Autor)
    El hadîz se encuentra en Kanz al-‘Ummâl, t.6, p.155, h.2579, 1ª ed.; Maÿma‘ az-Zawâ’id, t.9, p.109.
  • 15. Transmitido por Al-Muttaqî Al-Hindî de Ibn Abî ‘Âsim en la pág. 397 del tomo VI de Kanz al-‘Ummâl. (Nota del Autor)
    Ver: Kanz al-‘Ummâl, t.15, 115, h.333, 2ª ed., Haidar Abâd.
  • 16. Ver: Izbât al-Hudât de Al-Hurr Al-‘Âmilî, t.3, cap.10, hh.10, 104, 192 y 212, ed. Teherán; Al-Amâlî de As-Sadûq, p.2, ed. Al-Haidarîiah.

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