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Carta 54

18 de Muharram de 1330 H.L.

1. Segmentos de los sucesos de Gadîr

At-Tabarânî y otros han citado con una cadena de transmisión cuya condición de sahîh o muy confiable es objeto de consenso,1 de Zaid ibn Arqam que dijo: “El Mensajero de Dios (s.a.w.) dio una disertación en Gadîr Jumm debajo de unos árboles, en la que dijo: “¡Oh gente! Se acerca el momento en que sea llamado y yo responda.”2

“Yo seré interrogado3 y vosotros también lo seréis.4 Así pues, ¿qué decís a esto?”. Dijeron: “Testimoniamos que has anunciado [el Mensaje], te has esforzado y has aconsejado. ¡Que Dios te recompense con lo mejor!”. Él les preguntó: “¿Acaso no testimoniaréis que no hay divinidad más que Dios y que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que Su Paraíso es verdad, que Su Fuego es verdad, que la muerte es verdad, que la resurrección después de la muerte es verdad, que La Hora sin dudas llegará, y que Dios resucitará a los que se encuentran en sus tumbas?”. Respondieron: “Sí, damos testimonio de ello”.

Él dijo: “¡Dios mío, sé testigo!”. Luego dijo: “¡Oh gente! Dios es mi Mawlâ, y yo soy el mawlâ de los creyentes, y tengo primacía (awlâ) sobre sus personas por sobre ellos mismos.5 Así pues, de quien yo haya sido su mawlâ,6 éste es su mawlâ (refiriéndose a ‘Alî). ¡Dios mío! Sé leal amigo de aquel que sea su leal amigo; y sé enemigo de quien le sea hostil”.

Luego dijo: “¡Oh gente! Voy a precederos, y vosotros llegaréis a mí en la Fuente (de Kauzar), cuyo ancho es mayor que la distancia entre Basora y Saná,7 y la cual contiene tantas copas de plata como estrellas existen; y cuando vengáis a mí yo os preguntaré acerca de los Dos Tesoros (az-zaqalain) y cómo los tratasteis después de mí.”

“El Tesoro Mayor es El Libro de Dios, Imponente y Majestuoso, el cual es un cordel; uno de cuyos extremos está en manos de Dios, Glorificado Sea, en tanto el otro [extremo] está en las vuestras. Así pues, aferraos al mismo de manera que no os extraviéis y cambiéis. Y [el otro Tesoro es] mi descendencia, la Gente de mi Casa (ahl-u bait-î). Ciertamente que el Benevolente, el Informado, me ha anunciado que ambos no expirarán hasta que lleguen a mí en La Fuente…”.8

Al-Hâkim en su Al-Mustadrak9, en el capítulo de “Las virtudes de ‘Alî”, menciona un hadîz de Zaid ibn Arqam a través de dos vías a las que califica de sahîh o muy confiables en base a las condiciones de los dos Sheij (Bujârî y Muslim), el cual dice:

Cuando el Mensajero de Dios (s.a.w.) regresó de “La Peregrinación de Despedida”, se detuvo en Gadîr Jumm y ordenó que barrieran debajo de unos árboles frondosos, y dijo: “Es como si ya hubiera sido convocado y hubiera respondido; y por cierto que he dejado entre vosotros los Dos Tesoros (az-zaqalain), siendo uno de los dos mayor que el otro; el Libro de Dios, Glorificado Sea, y mi descendencia. Así pues, observad cómo los tratáis en mi ausencia, que ciertamente que jamás se separarán el uno del otro hasta que ambos lleguen a mí en la Fuente”. Luego dijo: “Por cierto que Dios, Imponente y Majestuoso, es mi Mawlâ, y yo soy el mawlâ de todo creyente”. A continuación, tomó la mano de ‘Alî y dijo: “De quien yo haya sido su mawlâ, éste es su walî. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo, y sé enemigo de quien le sea hostil…”.

Seguidamente (el autor de Al-Mustadrak) citó el hadîz en toda su extensión, en tanto que Adh-Dhahabî (el autor del resumen de ese libro: Taljîs al-Mustadrak), no transmitió lo que sigue. Al-Hâkim también cita el hadîz en el capítulo “La mención de Zaid ibn Arqam”10 de su Al-Mustadrak, manifestando explícitamente su condición de sahîh o muy confiable.

Incluso Adh-Dhahabî -a pesar de su intransigencia- también manifiesta explícitamente lo mismo en ese mismo capítulo de su Taljîs. Puedes referirte al mismo.11

El Imam Ahmad ibn Hanbal citó entre los hadices de Zaid ibn Arqam,12 que éste dijo:

“Hicimos un alto junto al Mensajero de Dios (s.a.w.) en un valle llamado el “Valle de Jumm”, y ordenó que se hiciera la oración, la cual él hizo en voz alta, y luego nos habló. Se cubrió al Mensajero de Dios (s.a.w.) de los rayos del sol a la sombra de una tela amarrada a unos árboles con arbustos. Luego dijo: “¿Acaso no sabéis?”, o “¿Acaso no dais testimonio de que yo tengo primacía sobre todo creyente, por sobre sí mismo?”. Ellos dijeron: “Así es”. Dijo: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo y sé enemigo de quien le sea hostil…”.13

Transmitió An-Nisâ’î de Zaid ibn Arqam14 que dijo:

Cuando el Profeta (s.a.w.) retornaba de “La Peregrinación de Despedida” e hizo un alto en Gadîr Jumm, ordenó que se barriera debajo de unos árboles frondosos, y luego dijo: “Es como si yo hubiera sido convocado y ya hubiera respondido, y ciertamente que dejo entre vosotros “Dos Tesoros”, siendo uno de los dos mayor que el otro: el Libro de Dios y mi descendencia, la Gente de mi Casa (ahl-u bait-î).

“Así pues, observad cómo los tratáis en mi ausencia, que en verdad que ambos no se separarán hasta que lleguen a mí en la Fuente”. Luego dijo: “Dios es mi Mawlâ, y yo soy el walî de todo creyente”. Entonces tomó la mano de ‘Alî y añadió: “De quien yo haya sido su walî, éste es ‘Alî su walî. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo, y sé enemigo de quien le sea hostil”.

Dijo Abû at-Tufail: “Yo le pregunté a Zaid: “¿Acaso lo escuchaste del Mensajero de Dios (s.a.w.)?”.15 Respondió: “Por cierto que no quedó nadie alrededor de los frondosos árboles sin que le viera con sus propios ojos y le escuchara con sus propios oídos”.16 Este hadîz fue citado por Muslim en el capítulo sobre las virtudes de ‘Alî, en su Sahîh,17 transmitiéndolo de diversas vías que llegan a Zaid ibn Arqam, sólo que lo abrevió mutilándolo -siendo así como proceden.

El Imam Ahmad lo citó como uno de los hadices de Al-Barâ’ ibn ‘Âzib18 a través de dos vías, diciendo: “Estábamos junto al Mensajero de Dios (s.a.w.), e hicimos un alto en Gadîr Jumm. Se nos convocó a la oración en congregación y se limpió para el Mensajero de Dios (s.a.w.) debajo de dos árboles. Luego rezó la oración del mediodía y seguidamente tomó la mano de ‘Alî diciendo: “¿Acaso no sabéis que tengo primacía sobre los creyentes por sobre sí mismos?”. Dijeron: “Sí”. Dijo: “¿Acaso no sabéis que tengo primacía sobre todo creyente por sobre sí mismo”. Dijeron: “Sí”.

(El narrador) dijo: Entonces tomó la mano de ‘Alî y dijo: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de aquel quien sea su leal amigo, y sé enemigo de quien le sea hostil”. Entonces le halló ‘Umar después de ello y le dijo: “¡Felicitaciones, oh hijo de Abû Tâlib! Has amanecido y has entrado en la tarde convertido en el mawlâ de todo creyente y toda creyente”.19

An-Nisâ’î transmitió de ‘Aishah bint Sa‘d,20 que ésta dijo: “Escuché a mi padre decir: “Escuché al Mensajero de Dios (s.a.w.) en el día de Ÿuhfah cuando tomó la mano de ‘Alî y disertó, que alabó y exaltó a Dios y luego dijo: “¡Oh gente! Yo soy vuestro walî”. Dijeron: “Has dicho la verdad, ¡oh Mensajero de Dios!”. Entonces levantó la mano de ‘Alî y expresó: “Éste es mi walî; será quien cumpla con lo que adeudo. Yo soy aliado de quien sea su aliado, y soy hostil con quien le sea hostil”.21

Se transmitió también que Sa‘d dijo:22 “Nos encontrábamos junto al Mensajero de Dios (s.a.w.) y cuando llegó a Gadîr Jumm se detuvo ante la gente e hizo volver a los que iban delante, alcanzándole quienes venían detrás. Cuando la gente se congregó a su alrededor, dijo: “¡Oh gente! ¿Quién es vuestro walî?”. Dijeron: “Dios y Su Mensajero”. Entonces tomó la mano de ‘Alî y le hizo levantarse; luego dijo: “Aquel cuyo walî es Dios y Su Mensajero, éste es su walî. ¡Dios mío! Sé leal amigo de aquel quien sea su leal amigo, y sé enemigo de quien le sea hostil”.23

Las tradiciones narradas a este respecto son tan numerosas que no pueden ser abarcadas y registradas, siendo textos explícitos sobre que él era el sucesor y el Dueño del Asunto después de él (el Profeta),24 tal como lo afirmó Al-Fadl ibn al-Abbâs ibn Abû Lahab al decir:25

El sucesor después de Muhammad / fue ‘Alî, quien fue su Compañero en toda ocasión.

Was Salâm.

Sh.

  • 1. Varias grandes personalidades han manifestado explícitamente su condición de sahîh o muy confiable, incluso Ibn Haÿar ha reconocido ello al citarlo de At-Tabarânî y otros en la shubha (sofisma) nº 11 de entre aquellas que menciona en la 5ª Sección del 1º Capítulo de su libro As-Sawâ‘iq al-Muhriqah (pág. 25) (N. del Autor).
  • 2. Él les comunicó su propia muerte para hacer notar el hecho de que había llegado el momento de proclamar a su sucesor, y tal anuncio implicaba designar expresamente al califa después de él y que no podía retrasar ello por temor a “que fuera convocado y debiera responder” (o sea, morir) antes de llevar a cabo apropiadamente su misión, la cual necesariamente debía ser cumplimentada con exactitud, y de cuya correcta consumación su comunidad no podía prescindir (N. del Autor).
  • 3. Desde que designar como sucesor a su hermano resultaba abrumador para la gente de la rivalidad, la envidia, el rencor y la hipocrecía, antes de proclamar tal cosa, él (s.a.w.) quiso excusarse ante ellos, de manera que eso conciliara sus corazones, y como un miramiento que llevara a contener el perjuicio de las [posteriores] palabras y acciones de aquéllos. Es así que dijo: “Yo seré interrogado”, de manera que supieran que a él se le había ordenado ello y sería interrogado al respecto, por lo que no había manera de obviarlo. El Imam al-Wâhidî, en su libro, Asbâb an-Nuzûl, cita una transmisión cuya cadena llega a Abû Sa‘îd al-Judrî, la cual expresa: “La aleya «¡Oh Mensajero! Comunica lo que te ha sido revelado de parte de tu Señor!...» (sura 5, aleya 67), fue revelada en el día de Gadîr Jumm, con relación a ‘Alî ibn Abî Tâlib (a.s.)”. (N. del Autor).
  • 4. Tal vez al decir: “Y vosotros también lo seréis”, él (s.a.w.) se refería a lo citado por Ad-Dailamî y otros -según lo transmitido por As-Sawâ‘iq y otros- de Abû Sa‘îd, sobre que el Profeta (s.a.w.) dijo: “«Y detenedles, puesto que ellos serán interrogados» acerca de la wilâiah de ‘Alî”. Dijo el Imam Al-Wâhidî: “«Ellos serán interrogados» acerca de la wilâiah de ‘Alî y Ahl al-Beit”. De esta manera, su propósito al decir “y vosotros también lo seréis”, es prevenir a la gente respecto a oponerse a su Walî y sucesor (N. del Autor).
  • 5. Muchos han meditado en esta disertación, han reflexionado sobre la misma como corresponde, y han llegado a saber que la misma apunta a que la wilâiah de ‘Alî forma parte de los fundamentos de la religión tal como sostienen los Imamíes, puesto que [el Profeta (s.a.w.)] primero les preguntó: “¿Acaso no testimoniaréis que no hay divinidad más que Dios y que Muhammad es Su Siervo y Mensajero?”, hasta que dijo: “¿… que La Hora sin dudas llegará, y que Dios resucitará a los que se encuentran en sus tumbas?”, y seguidamente mencionó la wilâiah de manera que se sepa que la misma se encuentra al nivel de esos asuntos sobre los que les preguntó y que ellos reconocieron. Esto es evidente para todo aquel de entre los dotados de entendimiento que esté familiarizado con los métodos y objetivos de la palabra (N. del Autor).
  • 6. Sus palabras que expresan: “… yo tengo primacía” (anâ awlâ), conforman un indicio expresivo sobre que el sentido de mawlâ es el de aquel que es awlâ (esto es, “el que tiene primacía”). De esta manera, el sentido de ello es: “Dios tiene primacía sobre mí por sobre mí mismo; yo tengo primacía sobre los creyentes por sobre sus propias personas; y aquel sobre quien yo haya tenido primacía por sobre sí mismo, ‘Alî también tendrá primacía por sobre sí mismo (N. del Autor).
  • 7. Basora: Ciudad de Irak. Saná: Capital del Yemen (N. del T.).
  • 8. Éstas son las expresiones del hadîz citado por At-Tabarânî, Ibn Ÿarîr, Al-Hakîm at-Tirmidhî, transmitido por Zaid ibn Arqam. Ibn Haÿar lo ha transmitido de At-Tabarânî y de otros con las expresiones que has observado, considerando su condición de sahîh o muy confiable como categórica. Refiérete a la pág. 25 de As-Sawâ‘iq al-Muhriqah (N. del Autor).
    El Hadîz de Gadîr narrado por el noble Compañero Hudhaifah ibn Usaid al-Ghiffârî:
    Citó At-Tabarânî en Al-Mu‘ÿam al-Kabîr, de Hudhaifah ibn Usaid al-Ghiffârî, que Dios esté complacido de él, que dijo: Cuando el Mensajero de Dios (s.a.w.) volvía de Haÿÿat al-Wadâ‘ (La Peregrinación de Despedida), prohibió a sus Compañeros que acamparan alrededor de unos árboles cercanos entre sí en el valle de Al-Bat·hâ’. Luego de enviar para que se barrieran las espinas bajo los mismos, se dirigió hacia allí y rezó debajo de ellos. Después se puso de pie y dijo: “¡Oh gente! Por cierto que el Benevolente, el Informado me ha anunciado que un profeta no vive más del doble del que le precede y yo creo que se acerca el momento en que sea convocado y deba responder. Yo seré interrogado y vosotros también lo seréis. ¿Qué decís vosotros a esto?”. Respondieron: “Testimoniamos que tú has anunciado [el Mensaje], te has esforzado y has aconsejado. ¡Que Dios te recompense con lo mejor!”. Dijo: “¿Acaso no testimoniaréis que no hay divinidad más que Dios, que Muhammad es Su siervo y Enviado, que Su Paraíso es verdad, que Su Fuego es verdad, que la muerte es verdad, que la resurrección después de la muerte es verdad, que La Hora sin dudas llegará, y que Dios resucitará a los que se encuentran en los sepulcros?”. Dijeron: “¡Sí! Testimoniamos eso”. Dijo: “¡Dios mío, sé Testigo!”. Luego dijo: “¡Oh gente! Por cierto que Dios es mi Mawlâ y yo soy el mawlâ de los creyentes, y tengo primacía sobre ellos por sobre sí mismos. Así, de quien yo haya sido su mawlâ, éste es su mawlâ -refiriéndose a ‘Alî, que Dios esté complacido de él-. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo y sé enemigo de quien le sea hostil”. Después dijo: “¡Oh gente! Ciertamente que os precederé y vosotros vendréis hacia mí en la Fuente [del Paraíso]; una fuente cuyo ancho es mayor que la distancia entre Basora y Saná, en la cual hay tantas copas de plata como estrellas existen; y yo os interrogaré cuando vengáis hacia mí acerca de los Dos Tesoros (az-zaqalain). Así pues, observad cómo los tratáis en mi ausencia; el Tesoro mayor es el Libro de Dios, Imponente y Majestuoso, el cual es un cordel cuyo extremo se encuentra en las manos de Dios y su [otro] extremo está en vuestras manos. Así, aferráos al mismo para que no os extraviéis ni cambiéis; y [el otro Tesoro es] mi descendencia, la Gente de mi Casa (ahl-u bait-î). Por cierto que el Benevolente, el Informado, me ha anunciado que ambos no expirarán (o no se separarán) hasta que lleguen a mí en la Fuente”.
    Esta disertación se encuentra en: As-Sawâ‘iq al-Muhriqah de Ibn Haÿar al-Haizamî al-Makkî ash-Shâfi‘î, p. 25, ed. Al-Maimanîiah (Egipto), y pp. 41-42, ed. Al-Muhammadîiah (Egipto), libro en el cual se califica al hadîz de sahîh o muy confiable; Maÿma‘ az-Zawâ’id de Al-Haizamî ash-Shâfi‘î, t. 9, p. 164; Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 45, h. 545; Kanz al-‘Ummâl de Al-Muttaqî al-Hindî, t.1, p. 168, h. 959, 2ª ed.; Al-Gadîr de Al-Amînî, t. 1, pp. 26-27; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain), t. 1, libro 12, p. 312, ed. Isfahân, y t. 1, p. 156, ed. Qom; Nawâdir al-Usûl de Al-Hakîm at-Tirmidhî ash-Shâfi‘î, p. 289, ed. Egipto, y en este libro, infames encargados de impresión han eliminado este hadîz, no quedando más que la alusión al mismo, solo que Al-Badajshî refiere el hadîz completo a esta obra al citarlo en su libro Nuzul al-Abrâr, p. 18; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, p. 37, ed. Estambul y p. 41, ed. al-Haidarîiah.
    Con otras expresiones se encuentra en: Al-Fusûl al-Muhimmah de Ibn as-Sabbâg al-Mâlikî, p. 24; Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib de Ibn al-Magâzilî ash-Shâfi‘î, p. 16, h. 23; Kanz al-‘Ummâl, t. 1, p. 168, h. 958, 2ª ed., narrado por Zaid ibn Arqam.
  • 9. Pág. 109 del tomo III (N. del autor).
  • 10. Pág. 533 del tomo III (N. del Autor).
  • 11. El Hadîz de Gadîr narrado por Zaid ibn Arqam, el gran Compañero:
    Se encuentra en Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î ash-Shâfi‘î, p. 93, ed. Al-Haidarîiah, p. 21, ed. At-Taqaddum, Egipto, y p. 35, ed. Beirut; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, p. 93, ed. Al-Haidarîiah; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, p. 32, ed. Estambul; Al-Gadîr de Al-Amînî, t. 1, p. 30; Kanz al-‘Ummâl, t. 15, p. 91, h. 255, 2ª ed.; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain), t. 1, pp. 117, 121, 144, 152 y 161.
  • 12. En la Pág. 372 del tomo IV de su Al-Musnad (N. del Autor).
  • 13. Citado por ibn ‘Asâkir en Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq, t. 2, p. 42, h. 543.
  • 14. Pág. 21 de Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah, al mencionar las palabras del Profeta (s.a.w.) que expresan: “De quien yo hay sido su mawlâ éste es su walî ” (N. del Autor).
  • 15. La pregunta de Abû at-Tufail manifiesta su sorpresa por el comportamiento de esta comunidad, al despojar a ‘Alî de este asunto, a pesar de lo que ésta narra de su propio Profeta (s.a.w.) sobre su derecho, en el día de Gadîr. Es como si hubiera tenido dudas de la veracidad de lo narrado al respecto, por lo que al escuchar la narración del mismo Zaid le dijo: “¿Acaso escuchaste ello del Mensajero de Dios (s.a.w.)?”, como lo hace alguien extrañado, sorprendido, confuso y dubitante. Zaid le respondió que, “no quedó nadie alrededor de los frondosos árboles sin que le viera con sus propios ojos y le escuchara con sus propios oídos”. De esta manera, Abû at-Tufail supo entonces que el asunto fue como lo dijo Al-Kamît -que la misericordia de Dios sea sobre él-:
    El día de los árboles frondosos, aquellos de Gadîr Jumm,
    le distinguió con el Califato… ¡si hubiera sido obedecido!
    En cambio los hombres lo mercaron entre ellos,
    sin antes haber yo visto que lo de tal gravedad fuera negociable,
    Y así como no he visto un día como ese,
    Tampoco he visto un derecho tan menoscabado. (N. del Autor).
  • 16. Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î ash-Shâfi‘î, p. 93, ed. Al-Haidarîiah, y p. 35, ed. Beirut; Sahîh Muslim, t. 2, p. 362, ed. ‘Îsâ al-Halabî, y t. 7, p. 122, ed. Muhammad ‘Alî Subaih, Egipto, y t. 7, p. 123, ed. Al-Maktabah at-Tiÿârîiah, Beirut (encontrándose el hadîz resumido); Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir, t. 2, p. 36, h. 534; Ansâb al-Ashrâf de Al-Balâdhirî, t. 2, p. 315; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain); t. 1, pp. 122, 125, 132, 159, 177 y 212; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, p. 93; Kanz al-‘Ummâl, t. 15, p. 91.
  • 17. Pág. 325 del tomo II (N. del Autor).
  • 18. En la pág. 281 del tomo IV de su Al-Musnad (N. del Autor).
  • 19. El Hadîz de Gadîr narrado por el Compañero Al-Burâ’ ibn ‘Âzib:
    Se encuentra en: Dhajâ’ir al-‘Uqbâ de At-Tabarî ash-Shâfi‘î, p. 67; Fadâ’il al-Jamsah, t. 1, p. 350; Ar-Riâd an-Nadirah de At-Tabarî ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 223; Al-Fusûl al-Muhimmah de Ibn as-Sabbâg al-Mâlikî, p. 24, el cual contiene las fatâwâ o dictámenes religiosos de Ÿalâl ad-Dîn as-Suiûtî ash-Shâf‘î, t. 1, p. 122; Kanz al-‘Ummâl, t. 15, p. 117, h. 335, 2ª ed.
    Fue narrado con expresiones cercanas en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 47, hh.546-550; Ansâb al-Ashrâf de Al-Balâdhirî, t. 2, p. 215; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî, p. 94; Al-Gadîr de Al-Amînî, t. 1, pp. 18-20; Farâ’id as-Simtain, t. 1, pp. 64, 65 y 71.
  • 20. En la pág. 4 de su Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah, en el cap. “La mención de la posición de ‘Alî ante Dios, Imponente y Majestuoso”, y en la pág. 25, en el cap. “El hecho de alentar a ser su aliado y advertir respecto a serle hostil”. (N. del Autor).
  • 21. El Hadîz de Gadîr narrado por Sa‘d ibn Abî Waqqâs:
    Se encuentra en: Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î ash-Shâfi‘î, p. 101, ed. Al-Haidarîiah, p. 40, ed. Beirut, y p. 25, ed. At-Taqaddum, Egipto; Fadâ’il al-Jamsah, t. 1, p. 365; Al-Bidâiah wa an-Nihâiah, t. 5, p. 212; Al-Gadîr, t. 1, pp. 38 y 41.
  • 22. Según lo citado por An-Nisâ’î en la pág. 25 de su Al-Jasâ’is (N. del Autor).
  • 23. Ver: Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î ash-Shâfi‘î, p. 101, ed. Al-Haidarîiah, p. 41, ed. Beirut, y p. 25, ed. At-Taqaddum, Egipto; Fadâ’il al-Jamsah, t. 1, p. 365, ed. Beirut; Farâ’id as-Simtain, t. 1, p. 70; Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 53, h. 552; Al-Gadîr, t. 1, p. 38.
  • 24. Referirse a Al-Gadîr, del ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, pp. 14-213, ed. Beirut; ‘Abaqât al-Anwâr (Los dos tomos sobre el Hadîz de Gadîr), ed. La India; Gâiat al-Marâm, y Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, pp. 5-90.
    Las palabras de ‘Umar ibn al-Jattâb dirigidas a ‘Alî en el día de Gadîr: “¡Felicitaciones, oh hijo de Abû Tâlib! Has amanecido y has entrado en la tarde convertido en el mawlâ de todo creyente y toda creyente”:
    Se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 50, hh. 548-550; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, p. 94; Musnad Ahmad ibn Hanbal, t. 4, p. 281, ed. Al-Maimanîiah; Al-Fusûl al-Muhimmah de Ibn as-Sabbâg al-Mâlikî al-Makkî, p. 24; Al-Hâwî lil Fatâwâ de As-Suiûtî, t. 1, p. 122; Dhajâ’ir al-‘Uqbâ, p. 67; Fadâ’il al-Jamsah min as-Sihâh as-Sittah, t. 1, p. 350; Fadâ’il as-Sahâbah de As-Sam‘ânî (manuscrito); Ta’rîj al-Islâm de Adh-Dhahabî, t. 2, p. 197, ed. Egipto; ‘Ilm al-Kitâb, de Al-Joÿah al-Hanafî, p. 161. Fue mencionado en: Nadzm Durar as-Simtain de Az-Zarandî al-Hanafî, p. 109; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, pp. 30, 31 y 249, ed. Estambul y pp. 33, 34 y 397, ed. Al-Haidarîiah; At-Tafsîr de Al-Fajr ar-Râzî ash-Shâfi‘î, p. 3, p. 63, ed. Dâr al-‘Âmirah, Egipto, y t. 12, p. 50, ed. Egipto 1375 H.Q.; Tadhkirat al-Jawâss de As-Sibt ibn al-Ÿauzî al-Hanafî, p. 29; Mishkât al-Masâbîh, t. 3, p. 246; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain), t. 1, p. 285; Farâ’id as-Simtain de Al-Hamwînî, t. 1, p. 177, cap. 13.
    Fue mencionado en: Al-Gadîr, t. 1, p. 272 citándolo de: Al-Musannaf de Ibn Abî Shaibah; Al-Musnad al-Kabîr de Abû-l ‘Abbâs ash-Shaibânî; Al-Musnad de Abû Ia‘lâ al-Mûsilî; Tafsîr ibn Mardawaih, Al-Kashf wa al-Baiân de Az-Za‘labî; Ar-Riâd an-Nadirah, t. 2, p. 169, ed. Al-Jânÿî; Kifâiat at-Tâlib fî Haiât ‘Alî ibn Abî Tâlib de Ash-Shanqîtî, p. 28; Al-Manâqib de Ibn al-Ÿauzî al-Hanbalî; Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah de An-Natanzî; Wasîlat al-Muta‘abbîdîn de ‘Umar ibn Muhammad al-Mul·lâ; Al-Bidâiah wa an-Nihâiah de Ibn Kazîr, t. 5, p. 212; Al-Jutat de Al-Maqrîzî, p. 223; Badî‘ al-Ma‘ânî de Al-Adhra‘î ash-Shâfi‘î, p. 75; Sharh Diwân Amîr al-Mu’minîn de Al-Mubaidî, p. 406; Kanz al-‘Ummâl, t. 6, p. 397; Wafâ al-Wafâ’ bi Ajbâr Dâr al-Mustafâ de As-Samhûdî ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 173; As-Sîrat as-Sawîi fî Manâqib Âl an-Nabîi de Mahmûd ash-Shaijânî al-Madanî; Wasîlat al-Ma’âl del Shaij Ahmad Bâkzîr ash-Shâfi‘î; Min Afad ar-Rawâfid de Hussâm ad-Dîn as-Sahârnabûrî; Miftâh an-Naÿât de Al-Badajshî; Nuzul al-Abrâr, también de él; Ar-Rawdah ad-Danîiah de As-San‘ânî; Ma‘âriÿ al-‘Ulâ del Shaij Muhammad Sadr al-‘Âlim.
    Dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.) en el día de Gadîr: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ”:
    Se encuentra en: Sahîh at-Tirmidhî, t. 5, p. 297, h. 3797; Sunan Ibn Mâÿah, t. 1, p. 45, h. 121; Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 213, hh. 276-279, 281, 460, 461 y 465, y t. 2, p. 14, hh. 509, 510, 519, 520, 524, 525, 529, 530, 531, 533, 534, 536-538, 540-542, 551, 554-557, 563, 564, 574, 575, 577-579 y 587, 1ª ed. Beirut; Maÿma‘ az-Zawâ’id de Al-Haizamî ash-Shâfi‘î, t. 9, pp. 103, 105-108; Kanz al-‘Ummâl de Al-Muttaqî al-Hindî, t. 15, pp. 91, 92, 120, 135, 143, 147 y 150, 2ª ed.; Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î ash-Shâfi‘î, pp. 50, 94 y 95, ed. Al-Haidarîiah; Al-Mustadrak ‘alâ-s Sahîhain de Al-Hâkim an-Nîsâbûrî, t. 3, p. 110, donde lo califica de sahîh o muy confiable, y p. 116; Taljîs al-Mustadrak de Adh-Dhahabî, impreso bajo Al-Mustadrak, t. 3, p. 110; Hiliat al-Awlia’ de Abû Na‘îm, t. 5, p. 26; Usud al-Gâbah de Ibn al-Azîr, t. 1, p. 369, t. 3, p. 274 y t. 5, p. 208; Ÿâmi‘ al-Usûl de Ibn al-Azîr, t. 9, p. 468; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, pp. 79, 95 y 95; Ad-Durr al-Manzûr de As-Suiûtî, t. 5, p. 182; Nadzm Durar as-Simtain de Az-Zarandî al-Hanafî, p. 112; Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib de Ibn al-Magâzilî ash-Shâfi‘î, p. 19, hh. 23, 24, 30, 31, 32, 34 y 36; Al-Hâwî de As-Suiûtî, t. 1, p. 122; Al-Ÿarh wa at-Ta‘dîl de Ibn Abî Hâtam, t. 4, sección 2, p. 431, ed. Haidar Abâd; Musnad ibn Hanbal, t. 1, p. 88, 1ª ed., y t. 2, p. 672 con una cadena de transmisión sahîh o muy confiable, y t. 4, p. 372, 1ª ed.; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, pp. 31, 33, 36, 37, 38, 181, 187 y 274; Dhajâ’ir al-‘Uqbâ, p. 67; Al-Isâbah de Ibn Haÿar, t. 1, pp. 305, 372 y 567, t. 2, pp. 257, 382, 408 y 509, t. 3, p. 542 y t. 4, p. 80; Al-Agânî de Abû-l Faraÿ al-Isfahânî, t. 8, p. 307; Ta’rîj al-Julâfâ’ de As-Suiûtî ash-Shâfi‘î, p. 169, ed. As-Sa‘âdah, Egipto y p. 65, ed. Al-Maimanîiah, Egipto; Masâbîh as-Sunnah de Al-Bagawî ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 275; Kifâiat at-Tâlib de Al-Kanÿî ash-Shâfi‘î, pp. 58, 60, 62 y 286, ed. Al-Haidarîiah, y pp. 14, 15, 16 y 153, ed. Al-Garî; Al-Imâmah wa as-Siâsah de Ibn Qutaibah ad-Dainûrî, fall. en 276 H.Q., t. 1, 101; Shawâhid at-Tanzîl de Al-Haskânî al-Hanafî, t. 1, p. 157, hh. 210, 212 y 213; Sirr al-‘Âlamîn de Al-Gâzâlî, p. 21; Mishkât al-Masâbîh de Al-‘Umarî, t. 3, p. 243; Ar-Riâd an-Nadirah, t. 2, pp. 222-224; At-Ta’rîj al-Kabîr de Al-Bujârî, t. 1, sección 1, p. 375, 2ª ed., Turquía; Farâ’id as-Simtain, t. 1, pp. 63 y 66.
    Fue narrado en las notas al pié del libro Ihqâq al-Haqq, t. 6, pp. 228-380, citándolo de Ajbâr Isfâhân de Abû Na‘îm, t. 1, p. 235; Fadâ’il as-Sahâbah de As-Sam‘ânî ash-Shâfi‘î (manuscrito); Al-Ÿam‘ bain as-Sihâh de Razzîn al-‘Abdarî (manuscrito); Ta’rîj al-Islâm de Adh-Dhahabî, t. 2, p. 196; Al-Bidâiah wa an-Nihâiah, t. 5, pp. 211-214, y t. 7, pp. 334, 338, 348 y 448; Al-Manâqib de ‘Abdul·lâh Ash-Shâfi‘î, p. 106 (manuscrito); Wafâ’ al-Wafâ’, t. 2, p. 173; Miftâh an-Naÿâ de Al-Badajshî, p. 58 (manuscrito); Taisîr al-Usûl de Ibn ad-Dubai‘, t. 2, p. 147, ed. Nûl-e Keshvar; Râmûz al-Ahâdîz de An-Naqshabandî, p. 168; Ta’rîj Bagdâd de Al-Jatîb al-Bagdâdî, t. 8, p. 290; Al-Kunâ wa al-Asmâ’, de Ad-Daûlâbî, t. 1, p. 160, ed. Haidar Abâd; Nuz·hat an-Nâdzirîn, p. 39; Al-Ÿarh wa at-Ta‘dîl de Ibn al-Mundhir, t. 4, sección 2, p. 431; Ajlâq an-Nabîi de ‘Abdul·lâh al-Isfahânî; Ash-Shadharât adh-Dhahabîiah, p. 54; Ajbâr ad-Dual de Al-Qarmânî, p. 102; Sharh Urÿûzah ash-Shaij al-Jazraÿî, también de él, pp. 275 y 293 (manuscrito); Dhajâ’ir al-Mawârîz de An-Nâblusî, t. 1, p. 213; Kunûz al-Haqâ’iq de Al-Manâwî, sección: “La letra mîm”, ed. Bûlâq; Arÿah al-Matâlib del Shaij ‘Ubaidul·âh al-Hanafî, pp. 36, 448, 564, 568, 570, 571, 579 y 581; Al-Muntajab min Sahîh al-Bujârî wa Muslim de Muhammad ibn ‘Uzmân al-Bagdâdî, p. 217 (manuscrito); Fath al-Baiân de Hasan Jân al-Hanafî, t. 7, p. 251, ed. Bûlâq; Al-Arba‘în de Ibn Abî al-Fawâris, p. 39 (manuscrito); Al-I‘tiqâd ‘alâ Madh·hab as-Salaf de Al-Baihaqî, p. 182; Al-Arba‘în Hadîzan de Al-Harawî (manuscrito); Al-Mu‘tasar min al-Mujtasar, t. 2, p. 332, ed. Haidar Abâd; Muwaddih Awhâm al-Ÿam‘ wa at-Tafrîq de Al-Jatîb al-Bagdâdî, t. 1, p. 91; At-Tahdhîb de Ibn Haÿar al-‘Asqalânî ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 337; Al-Baiân wa at-Ta‘rîf de Ibn Hamzah, t. 2, p. 230; Al-Ad·dâd, pp. 25 y 180; Al-‘Uzmânîiah de Al-Ÿâhidz, pp.134 y 144; Mujtalaf al-Hadîz de Ibn Qutaibah, p. 52; An-Nihâiah de Ibn al-Azîr al-Ÿazarî, t. 4, p. 346, ed. Al-Munîrîiah, Egipto; Ar-Riâd an-Nadirah de Muhibbuddîn at-Tabarî ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 244, ed. Al-Jânÿî, Egipto; Duwal al-Islâm, t. 1, p. 20; Tadhkirat al-Huffâdz de Adh-Dhahabî, t. 1, p. 10; Al-Mawâqif de Al-Îÿî, t. 2, p. 611; Sharh al-Maqâsid de At-Taftazânî, t. 2, p. 219; Sharh Diwân Amîr al-Mu’minîn de Al-Mubaidî, p. 4 (manuscrito); Muntajab Kanz al-‘Ummâl de Al-Muttaqî al-Hindî, impreso en los márgenes de Musnad Ahmad, t. 5, p. 30; Faid al-Qadîr de Al-Manâwî ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 57; Asnâ al-Matâlib fî Ahâdîz Mujtalaf al-Marâtib, p. 221; Ar-Rawd al-Az·har de Al-Qandar al-Hindî, p. 94; Al-Ÿâmi‘ as-Saghîr de As-Suiûtî, h. 900; Al-Kunâ wa al-Asmâ’ de Ad-Daulâbî, t. 2, p. 88.
    Fue narrado en Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq, citándolo de: Al-Mu‘ÿam al-Kabîr de At-Tabarânî, t. 1, hoja 149 y hoja 205 (manuscrito); Al-Fadâ’il de Ahmad ibn Hanbal, hh. 82, 91 y 139, en el cap. de “Las virtudes de Amîr al-Mu’minîn” (manuscrito); Al-Kâmil de Ibn ‘Adîi, t. 2, hoja 20 (manuscrito). También fue mencionado en Ihqâq al-Haqq, t. 6, p. 304, citándolo de: Ash-Sharaf al-Mu’abbad li Âl-i Muhammad de An-Nabhânî al-Bairûtî, p. 111; Maqâsid at-Tâlib, de Al-Barzanÿî, p. 11; Ta’rîj Âl-i Muhammad de Bahÿat Afandî, p. 121; Bulûg al-Amânî, impreso en los márgenes de Al-Fath ar-Rabbânî, t. 21, p. 213.
    Dijo el Mensajero (s.a.w.) en el día de Gadîr: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo, y se enemigo de quien le sea hostil”:
    Se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 211, h. 275, y t. 2, p. 5, hh. 501, 503-506, 512, 526, 527, 532, 535, 539, 543, 545, 546, 549, 561, 566-568, 570-573, 580 y 583, 1ª ed. Beirut; Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î ash-Shâfi‘î, pp. 96, 100 y 104, ed. Al-Haidarîiah, pp. 23 y 25, ed. At-Taqaddum, Egipto; Kifâiat at-Tâlib de Al-Kanÿî ash-Shâfi‘î, pp. 56, 59 y 62, ed. Al-Haidarîiah, y pp. 14 y 17, ed. Al-Garî; Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib de Ibn al-Magâzilî ash-Shâfi‘î, p. 16, hh. 23, 26, 27, 29, 33, 37, 38 y 155; Usud al-Gâbah de Ibn al-Azîr ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 367, t. 2, p. 233, t. 3, pp. 92, 93, 307 y 321, t. 4, p. 28 y t. 5, pp. 6, 205 y 275; Musnad Ahmad ibn Hanbal, t. 2, h. 961 con una cadena de transmisión sahîh o muy confiable, ed. Dâr al-Ma‘ârif, Egipto, y t. 4, p. 281, 1ª ed.; Shawâhid at-Tanzîl de Al-Hâkim al-Haskânî al-Hanafî, t. 1, p. 190, hh. 245, 247 y 248; Maÿma‘ az-Zawâ’id de Al-Haizamî ash-Shâfi‘î, t. 7, p. 17, y t. 9, pp. 104-108; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, pp. 30-33, 37-38, 206, 249, 274 y 281 donde lo considera sahîh o muy confiable, ed. Estambul, y pp. 33-37, ed. Al-Haidarîiah; Ansâb al-Ashrâf de Al-Balâdhirî, t. 2, p. 112; Ta’rîj al-Ia‘qûbî, t. 2, p. 93; Al-Mustadrak ‘alâ as-Sahîhain de Al-Hâkim an-Nîsâbûrî, t. 3, pp. 116 y 371; Maqtal al-Husain de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, t. 1, p. 47; Manâqib al-Kalâbî, extraído de Al-Musnad, h. 31, impreso al final de Al-Manâqib, de Ibn al-Magâzilî; Nadzm Durar as-Simtain de Az-Zarandî al-Hanafî, p. 109; Al-Fusûl al-Muhimmah de Ibn as-Sabbâg al-Mâlikî, pp. 23 y 24; Dhajâ’ir al-‘Uqbâ, p. 67; al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, p. 93; Al-Hâwî lil Fatâwâ; t. 1. p. 122; Mîzân al-I‘tidâl de Adh-Dhahabî, t. 3, p. 294; Al-Istî‘âb de Ibn ‘Abd al-Birr al-Mâlikî, impreso en los márgenes de Al-Isâbah, t. 3, p. 36; Ta’rîj al-Julâfâ’ de As-Suiûtî ash-Shâfi‘î, p. 169, ed. As-Sa‘âdah, Egipto y p. 65, ed. Al-Maimanîiah, Egipto; As-Sawâ‘iq al-Muhriqah de Ibn Haÿar al-Haizamî ash-Shâfi‘î, p. 25 donde lo cataloga como sahîh o muy confiable y p. 73, ed. Al-Maimanîiah, Egipto, y p. 41 donde lo cataloga como sahîh o muy confiable y p. 120, ed. Al-Muhammadîiah; Sharh Nahÿ al-Balâgah de Ibn Abîl Hadîd, t. 4, p. 388, 1ª ed. Egipto y t. 19, p. 217, ed Egipto, investigado por Muhammad Abûl Fadl; At-Tafsîr al-Kabîr, de Al-Fajr ar-Râzî ash-Shâfi‘î, t. 3, p. 636, ed. Dâr al-‘Âmirah, Egipto, y t. 12, p. 50, ed. Egipto 1375 H.Q.; Mishkât al-Masâbîh, de Al-‘Umarî, t. 3, p. 246; Kanz al-‘Ummâl, t. 15, p. 138, hh. 400-401, 426 y 430, 2ª ed.; Ar-Riâd an-Nadirah, de Muhibbuddîn at-Tabarî ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 223; Ajbâr Isfâhân, de Abû Na‘îm, t. 1, p. 107 y t. 2, p. 227; Ta’rîj Bagdad de Al-Jatîb al-Bagdâdî, t. 14, p. 236; Ash-Sharaf al-Mu’abbad, de An-Nahbânî, p. 113; Safwat as-Safwat de Ibn al-Ÿawzî al-Hanbalî, t. 1, p. 121; Nihâiat al-‘Uqûl de Al-Fajr ar-Râzî ash-Shâfi‘î, p. 199; Al-Mu‘tasar min al-Mujtasar de Iûsuf ibn Mûsâ al-Hanafî t. 2, p. 301; Ta’rîj al-Islâm de Adh-Dhahabî; Farâ’id as-Simtain de Al-Hamwînî, t. 1, pp. 71 y 77.
    Fue narrado en Ihqâq al-Haqq, t. 6, p. 228-380 citándolo de: Arÿah al-Matâlib de ‘Ubaidul·lâh al-Hanafî, pp. 213, 560, 562, 563, 572, 574, 577, 580 y 679, ed. Lâhûr; Al-Bidâiah wa an-Nihâiah de Ibn Kazîr, t. 5, pp. 210, 211, 213, 219 y 366, y t. 7, p. 346; Tafsîr az-Za‘labî (manuscrito); Wafâ’ al-Wafâ’ de As-Samhûdî, t. 2, p. 173; Al-I‘tiqâd ‘alâ Madh·hab as-Salaf de Al-Baihaqî, p. 195; Al-Kâf ash-Shâf de Ibn Haÿar al-‘Asqalânî ash-Shâfi‘î, pp. 29 y 95, ed. Egipto; Fadâ’il as-Sahâbah de As-Sam‘ânî (manuscrito), Ar-Raud al-Az·har, p. 100; Sa‘d ash-Shumûs wa al-Aqmâr, p. 209; Durar Bahr al-Manâqib, p. 92 (manuscrito); Miftâh an-Naÿâ de Al-Badajshî, p. 57 donde lo cataloga como sahîh o muy confiable (manuscrito); Naqd ‘Ain al-Mîzân del Shaij Muhammad Bahÿat, p. 22; Ta’rîj Âl-i Muhammad de Bahÿat Afandî, p. 48; Mujtalaf al-Hadîz de Ibn Qutaibah ad-Dainûrî, p. 276; Mu‘ÿam mâ Ista‘ÿam de Abû ‘Ubaid al-Andalûsî, t. 2, p. 368; Ash-Shifâ’ de Al-Qâdî ‘Aîiâd, t. 2, p. 41; Raudât al-Ÿannât de Al-Asfazârî, p. 158; Al-Kawâkib ad-Durrîiah de Al-Manâwî ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 39.
    Dijo el Mensajero (s.a.w.) en el día de Gadîr: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo, sé enemigo de quien le sea hostil, auxilia a quien le auxilie y abandona a quien le abandone”.
    Se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 13, hh. 508, 513-515, 523, 544, 562 y 569, 1ª ed. Beirut; Kifâiat at-Tâlib de Al-Kanÿî ash-Shâfi‘î, p. 63, ed. Al-Haidarîiah, y p. 17, ed. Al-Garî; Kanz al-‘Ummâl, t. 6, p. 403, 1ª ed, y t. 15, p. 115, hh. 332 y 402, 2ª ed.; Shawâhid at-Tanzîl fî-l Aiât an-Nâzilah fî Ahl al-Bait de Al-Hâkim al-Haskânî al-Hanafî, t. 1, p. 157, h. 211, y p. 192, h. 250; Maÿma‘ az-Zawâ’id de Al-Haizamî ash-Shâfi‘î, t. 9, p. 105; Is‘âf ar-Râghibîn del Shaij Muhammad as-Subbân ash-Shâfi‘î, impreso en los márgenes de Nûr al-Absâr, p. 151, ed. As-Sa‘îdîiah, y p. 137, ed. Al-‘Uzmânîiah; Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î Ash-Shâfi‘î, p. 96, ed. Al-Haidarîiah y pp. 26 y 27, ed. Egipto; Al-Milal wa an-Nihal de Ash-Shahrestânî ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 163, (offset) ed. Beirut, e impreso en los márgenes de Al-Fasl, de Ibn Hazm, t. 1, p. 220, offset a la impresión de Egipto; Sharh Nahÿ al-Balâgah de Ibn Abîl Hadîd, t. 1, pp. 209 y 289, 1ª ed. Egipto, y t. 2, p. 289 y t. 3, p. 208, ed. Egipto, investigado por Muhammad Abûl Fadl; Muntajab Kanz al-‘Ummâl, impreso en los márgenes de Musnad Ahmad, t. 5, p. 32; Ansâb al-Ashrâf de Al-Balâdhirî, t. 2, p. 112; Nadzm Durar as-Simtain de Az-Zarandî al-Hanafî, p. 112; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, pp. 80, 94 y 130; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, p. 249, ed. Estambul, y p. 297, ed. Al-Haidarîiah.
    Las palabras de ‘Umar ibn al-Jattâb en el día de Gadîr que expresan: “¡Bravo! ¡Bravo por ti, oh hijo de Abû Tâlib! Te has convertido en mi mawlâ y en el mawlâ de todo musulmán”.
    Se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, pp. 75, 575, 577 y 578, 1ª ed. Beirut; Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib de Ibn al-Magâzilî ash-Shâfi‘î, p. 18, h. 24; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, p. 94; Ta’rîj Bagdad de Al-Jatîb al-Bagdâdî, t. 8, p. 290; Shawâhid at-Tanzîl de Al-Hâkim al-Haskânî al-Hanafî, t. 1, p. 158, h. 213; Sirr al-‘Âlamîn de Abû Hâmid al-Gazâlî, p. 21; Ihqâq al-Haqq, t. 6, p. 256; Al-Gadîr de Al-Amînî, t. 1, p. 132; Farâ’id as-Simtain de Al-Hamwînî, t. 1, p. 77.
  • 25. Éstos son algunos de sus versos con los que respondió a Al-Walîd ibn ‘Uqbah ibn Abî Mu‘ît, según lo citado por Muhammad Mahmûd ar-Râfi‘î en la Introducción de Sharh al-Hâshimîiât, p. 8 (N. del Autor).

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