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Carta 56

22 de Muharram de 1330 H.L.

Te es suficiente aquí como aspecto de la argumentación, lo que anteriormente ya hemos dicho -en la Carta 24.

1. Las reglas naturales dictaminan el tawâtur del texto de Gadîr

Además, el tawâtur del Hadîz de Gadîr,1 es algo dictaminado por las reglas con las que Dios creó la naturaleza; y esa es la situación de todo gran hecho histórico en el cual participa gran parte de la comunidad y tiene lugar ante la mirada y oídos de miles de personas congregadas pertenecientes a la misma y provenientes de diferentes lugares, de manera que lleven la noticia de su acontecer a la gente que no estuvo presente.2

Especialmente, si después de ello es objeto de especial consideración por parte de su familia y leales amigos a lo largo de las generaciones hasta hacer llegar su anuncio y difusión a todo lugar.3 ¿Acaso su narración -siendo tal su situación- podría considerarse una narración de transmisión individual (jabar wâhid-)?4

¡No es así! Sino que necesariamente debe propagarse como lo hace la [luz de la] mañana, delineando los bordes de la tierra y del mar. «…Y no encontrarás alteración alguna en la práctica de Dios» (35: 43).

2. La especial consideración de Dios, Imponente y Majestuoso, para con el mismo

El Hadîz de Gadîr fue objeto de una especial consideración por parte de Dios, Imponente y Majestuoso, desde que Él, Bendito y Exaltado Sea, lo reveló a Su Profeta (s.a.w.) e hizo descender al respecto aleyas del Qurán que los musulmanes recitan durante la noche y en los extremos del día, recitándolas tanto en soledad como públicamente, en sus súplicas o en sus oraciones, sobre las maderas de sus púlpitos y en lo alto de los minaretes (diciendo):

«¡Oh Mensajero! Anuncia lo que te ha sido revelado por parte de Tu Señor, y si no lo haces, entonces no habrás comunicado Su Mensaje. En verdad que Dios te mantendrá indemne de la gente…». (5: 67).5

Cuando ese día anunció el Mensaje, estipulando a ‘Alî para el Imamato, y designó su sucesión para el Califato, Dios, Imponente y Majestuoso, reveló la aleya: «Hoy, os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia para con vosotros, y Me ha complacido para vosotros el Islam como religión» (5: 3).6

¡Bravo! ¡Bravo! «Ese es el Favor de Dios, el cual otorga a quien le place» (5: 55). En verdad que quien observa estas aleyas, queda pasmado ante toda esa especial consideración.

3. La especial consideración del Mensajero de Dios (s.a.w.)

Si la especial consideración de Dios fue de esta manera, no es de extrañarse que la especial consideración del Mensajero de Dios (s.a.w.) [para con el hadîz] haya sido como fue, de manera que cuando se acercaba su hora y se le anunció su cercano fallecimiento -por orden de Dios- resolvió proclamar la Wilâiah de ‘Alî en la Gran Peregrinación frente a todos, y no contentarse con la estipulación textual explícita expresada en su casa el Día de la Advertencia [a su clan familiar] en La Meca,7 ni con otras estipulaciones textuales consecutivas que tuvieron lugar, algunas de las cuales ya has escuchado.

Así, anunció a la gente antes de las ceremonias de la Peregrinación que ese año él realizaría la “Peregrinación de Despedida”. De esa manera, la gente vino hacia él desde toda alejada comarca y salieron de Medina alrededor de cien mil personas o más.8 Y en el día de la estancia en ‘Arafat proclamó entre la gente: “‘Alî es de mí y yo soy de ‘Alî, y nadie desempeña mis deberes excepto yo y ‘Alî”.9

Cuando regresó junto a quienes estaban con él de entre esos miles y llegaron al valle de Jumm, descendió ante él el “Espíritu Fiel” (Gabriel) trayendo la “Aleya de la Anunciación” (âiat at-tablîg) de parte del Señor del Universo. Entonces hizo un alto de manera que le alcanzasen quienes se habían retrasado entre la gente y volvieran quienes se habían adelantado.

Cuando se congregaron, rezó con ellos la oración obligatoria [del mediodía] y luego les habló de parte de Dios, Imponente y Majestuoso, exponiendo públicamente la estipulación textual sobre la Wilâiah de ‘Alî, habiendo tú ya escuchado algunos segmentos de sus sucesos, en tanto que lo que [todavía] no has escuchado es más correcto y más explícito, si bien lo que ya escuchaste te es suficiente. Esto fue comprendido por todo aquel que en ese día se encontraba con el Mensajero de Dios (s.a.w.) entre esas masas que ascendían a cien mil personas,10 provenientes de diferentes regiones.

La práctica de Dios, Imponente y Majestuoso, la cual no es objeto de alteración en su Creación, conlleva el tawâtur del Hadîz a pesar de los obstáculos que contuviesen su transmisión. Además, los Imames de Ahl al-Beit (a.s.) dispusieron métodos para su propagación y difusión que representan la sapiencia misma.

4. La especial consideración del Emir de los Creyentes (a.s.)

Te es suficiente sobre el particular lo realizado por el Emir de los Creyentes (a.s.) durante los días de su califato, cuando congregó a la gente [que se encontraba] en Ruhbah y dijo: “¡Conmino por Dios a todo hombre musulmán que haya escuchado al Mensajero de Dios (s.a.w.) decir el día de Gadîr Jumm lo que dijo, que se yerga y testimonie lo que escuchó, y que no se levante sino aquel que lo haya visto con sus propios ojos y escuchado con sus propios oídos”.

Y he ahí que se levantaron treinta Compañeros entre los que había doce que habían participado en la Batalla de Badr, y dieron testimonio de que tomó su mano y le dijo a la gente: “¿Sabéis que tengo primacía sobre los creyentes por sobre sí mismos?”. Dijeron: “Sí”. Dijo (s.a.w.): “De quien yo haya sido su mawlâ éste es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo y sé enemigo de quien le sea hostil…”.11
Como tú sabes, considerar posible que treinta Compañeros se hayan confabulado para mentir es algo que no acepta el intelecto, por lo que entonces es categórico e indudable el tawâtur que se alcanza con su solo testimonio. Este Hadîz fue comunicado como proveniente de esos [treinta Compañeros] por todos aquellos grupos de personas que se encontraban en Ruhbah, quienes lo difundieron después que se dispersaron por las diferentes regiones, esparciéndose en todas direcciones.

Como es evidente, lo acontecido ese día en Ruhbah tuvo lugar durante el califato del Emir de los Creyentes (a.s.), a quien le fue dada la bai‘ah o juramento de fidelidad en el año 35 (de la hégira lunar), habiendo ocurrido el día de Gadîr durante la “Peregrinación de Despedida” en el año 10.

Así, entre esos dos eventos -como mínimo- transcurrieron veinticinco años, durante los cuales tuvieron lugar sucesos como pestes devastadoras, guerras, conquistas y expediciones militares en tiempos de los tres [primeros] califas. En este período -el cual comprende un cuarto de siglo-, por la sola prolongación del mismo, sus guerras, invasiones, y lo arrasador de una peste devastadora, ya había fallecido la mayor parte de aquellos ancianos y viejos Compañeros, así como tantos jóvenes -a causa del ÿihâd- presurosos por dirigirse al encuentro con Dios, Imponente y Majestuoso, y con Su Mensajero (s.a.w.).

De esta manera, con relación a los que murieron, no permanecían con vida sino unos pocos, y aquellos que permanecían con vida se encontraban dispersos en la Tierra, y no se encontraban en Ruhbah más que aquellos hombres que estaban con el Emir de los Creyentes (a.s.) en [su ingreso a] Irak, sin encontrarse las mujeres.

A pesar de todo ello, se irguieron treinta Compañeros del Profeta (s.a.w.) de los cuales doce habían participado en la Batalla de Badr y dieron testimonio de haber escuchado el Hadîz de Gadîr directamente del Mensajero de Dios (s.a.w.). Y cuántas personas hubo cuya animosidad les hizo permanecer sentadas y no erguirse para cumplir con la obligación de brindar testimonio, como sucedió con Anas ibn Mâlik,12 y otros, quienes fueron afligidos por la súplica del Emir de los Creyentes (a.s.).13

Si le hubiera sido posible reunir a todos aquellos de entre los Compañeros, tanto hombres como mujeres, que en ese día se encontraban con vida y conminarles como lo hizo en Ruhbah, habrían testimoniado considerables veces más personas que esos treinta. ¿Qué piensas entonces que hubiera sucedido si le hubiera sido posible conminar a la gente del Hiÿâz antes de que hubiera transcurrido todo ese tiempo desde la época [del suceso] de Gadîr?

Reflexiona en esta sólida realidad y encontrarás el mayor indicio del grado de tawâtur del Hadîz de Gadîr. Te basta de entre las tradiciones transmitidas lo citado por el imam Ahmad (ibn Hanbal) -entre los hadices de Zaid ibn Arqam, en la pág. 370 del tomo IV de su Al-Musnad- de Abû at-Tufail, quien dijo: “‘Alî reunió a la gente en Ruhbah y luego les dijo: “Conmino por Dios a todo hombre musulmán que haya escuchado lo que dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.) el día de Gadîr Jumm cuando se irguió”, y se levantaron treinta entre la gente.

Dijo (el narrador): Dijo Abû Na‘îm: “Se levantaron muchas personas y dieron testimonio de cuando (el Mensajero) tomó su mano y le dijo a la gente: “¿Acaso no sabéis que tengo primacía sobre los creyentes por sobre sí mismos?”. Dijeron: “Así es, ¡oh Mensajero de Dios!”. Entonces dijo: “De quien yo haya sido su mawlâ, éste es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo y sé enemigo de quien le sea hostil”.

Dijo Abû at-Tufail: “Salí de allí como si tuviera algo [de recelo] en mi interior -esto es, a causa de que las masas de la comunidad no hubieran actuado en base a este Hadîz- y me encontré con Zaid ibn Arqam y le dije: “¡Yo escuché a ‘Alî decir tal y cual cosa!”. Dijo Zaid: “¿Y qué es lo que objetas? En verdad que yo escuché al Mensajero de Dios (s.a.w.) pronunciar esas palabras con relación a él”.14

A todo esto yo digo: Si agregas al testimonio de los treinta Compañeros estas palabras de Zaid y aquellas pronunciadas por ‘Alî ese día sobre este tema, el total de quienes narraron el Hadîz ese día es de 32 Compañeros.

El imam Ahmad citó entre los hadices de ‘Alî, en la pág. 119 del tomo I de su Al-Musnad, de ‘Abdurrahmân ibn Abî Lailâ, que dijo: “Vi a ‘Alî en Ruhbah conminar a la gente, diciendo: “Conmino por Dios a quien haya escuchado al Mensajero de Dios (s.a.w.) decir el día de Gadîr Jumm: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ”, cuando se irguió y testimonió. Y que no se levante sino quien lo haya visto”.

Dijo ‘Abdurrahmân: “He ahí que se levantaron doce de los que participaron en la Batalla de Badr. Es como si ahora mismo estuviera viendo a uno de ellos. Dijeron: “Testimoniamos que nosotros escuchamos al Mensajero de Dios (s.a.w.) decir el día de Gadîr Jumm: “¿Acaso no tengo primacía sobre los creyentes por sobre sí mismos, siendo mis esposas sus madres?”. Dijimos: “Así es, ¡oh Mensajero de Dios!”. Entonces dijo: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo, y sé enemigo de quien le sea hostil”.15

El imam Ahmad lo cita [también] de otra vía al final de la página mencionada, diciendo: “¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo, sé enemigo de quien le sea hostil, auxilia a quien le auxilie y abandona a quien le abandone”. Dijo: Entonces se levantaron a excepción de tres que no lo hicieron, por lo que suplicó contra ellos y fueron afligidos por su súplica.16

Si añades a ‘Alî y a Zaid ibn Arqam a los 12 mencionados en el Hadîz, entonces los participantes de la Batalla de Badr [que testimoniaron el Hadîz] serán 14, como es evidente. Quien investiga los hadices relativos a la conminación de Ruhbah, se percatará de la sabiduría del Emir de los Creyentes para difundir y propagar el Hadîz.

5. La especial consideración de Al-Husain (a.s.)

El Señor de los Mártires, Abû ‘Abdul·lâh al-Husain (a.s.), en épocas de Mu‘âwîiah, asumió una postura en la cual la verdad resplandeció con firmeza, que fue similar a aquella asumida por el Emir de los Creyentes en Ruhbah.

Ello tuvo lugar cuando congregó a la gente durante los días de las ceremonias de la Peregrinación en ‘Arafât, y exaltó la memoria de su abuelo, su padre, su madre, y su hermano, de manera que nadie escuchó a nadie tan elocuente y sapiente que someta a los oídos y cautive las miradas y los corazones.

Reunió [diversos] temas en su disertación de un modo tal que despertó [el discernimiento], hizo un repaso de sucesos y los escudriñó, confiriendo al día de Gadîr su derecho y observando su justo valor. Esa gran postura tuvo sus efectos en brindar celebridad y difundir el Hadîz de Gadîr.17

6. La especial consideración de los Nueve Imames (a.s.)

Los nueve Imames de entre sus venerables descendientes, emplearon métodos para divulgar y propagar este Hadîz, los cuales te muestran una sapiencia perceptible con todos los sentidos. Todos los años ellos solían tomar el día 18 [del Mes] de Dhû-l Hiÿÿah como día festivo, en el cual se reunían para expresar sus felicitaciones y alegría con todo júbilo y regocijo, y en el cual se aproximaban a Dios, Imponente y Majestuoso, mediante el ayuno y la oración, e implorando a Dios, Glorificado Sea.

[En ese día] se incrementaban sus acciones de caridad y benevolencia, como agradecimiento por las bendiciones que Dios les había conferido en un día como ese mediante la estipulación textual del Emir de los Creyentes (a.s.) para el Califato y la designación de su sucesión mediante el Imamato.

[En ese día,] solían estrechar los vínculos con los parientes, eran pródigos con sus familias, visitaban a sus hermanos, cobijaban a sus vecinos, y exhortaban a sus leales partidarios a hacer todo ello.

7. La especial consideración de los Shias

Es por esto que el día 18 de Dhû-l Hiÿÿah de cada año es festivo para la Shî‘ah de todas las épocas y todas las regiones.18 En ese día se refugian en sus mezquitas para rezar las oraciones obligatorias y las meritorias, recitar el Sagrado Qurán y leer las súplicas tradicionales, en agradecimiento a Dios, Glorificado Sea, por haber perfeccionado Su Religión y completado Su Gracia mediante el Imamato del Emir de los Creyentes (a.s.).

Luego se visitan entre sí, y alegres y jubilosos estrechan sus vínculos, aproximándose a Dios, Imponente y Majestuoso, mediante acciones de caridad y benevolencia, y brindando felicidad a los parientes y vecinos.

Cada año en ese día visitan el Santuario del Emir de los Creyentes (a.s.), siendo los congregados ante su sepulcro no menos de cien mil personas que llegan desde toda alejada comarca para adorar a Dios como solían adorarle en un día como ese los benditos Imames, a través del ayuno, la oración y la contrición a Él, y aproximársele con acciones de caridad y limosnas.

Éstos no se dispersan sino hasta rodear el sagrado sepulcro, y dirigirle en salutación de visita (ziârah) palabras legadas por uno de sus Imames, las cuales contienen el testimonio de las nobles posturas y grandes antecedentes del Emir de los Creyentes, sus padecimientos por implementar las reglas de la religión y servir al Señor de los profetas y mensajeros divinos, así como sus cualidades y virtudes, entre las que se cuenta el hecho de que el Profeta le haya designado sucesor y [expresado] su estipulación textual a su favor el día de Gadîr.

Ésta es la costumbre practicada cada año por los Shias. Sus disertantes han continuado en cada época y región con esa conminación mediante el Hadîz de Gadîr, ya sea trasmitiéndolo con sus cadenas de transmisión, o sin las mismas, siendo habitual entre sus poetas componer versos en honor al mismo que mencionan en sus elegías, tanto antiguamente19 como en el presente.

De esta manera, no queda lugar para la duda respecto a su tawâtur a través de las vías de Ahl al-Beit (a.s.) y sus seguidores.

En cuanto a la preservación de sus palabras textuales, los difusores del mismo alcanzaron las más elevadas metas, dedicando su especial consideración para registrarlo, resguardarlo, difundirlo y propagarlo.

Te es suficiente al respecto lo que puedes observar sobre el tema en los cuatro libros [principales de la Shî‘ah] así como en otros masânid (o libros de compilaciones de hadices) de la Shî‘ah que contienen una inmensa cantidad de narraciones provistas de profusas vías de transmisión que llegan al Profeta (s.a.w.) y cadenas con la mención completa y continua de sus transmisores. A quien analice las mismas se le manifestará el tawâtur de este Hadîz a través de sus preciadas vías de transmisión.20

8. Su grado de tawâtur por vías sunnis

Incluso no cabe duda de su tawâtur a través de las vías sunnis,21 tal como lo juzgan las reglas naturales; puesto que, como tú escuchaste,

«No hay alteración en la creación de Dios. Esa es la religión recta, pero la mayoría de la gente no lo sabe» (30: 30).

El autor de Al-Fatâwâ al-Hâmidîiah -a pesar de su intransigencia- manifiesta explícitamente el tawâtur del Hadîz en su breve tratado llamado As-Salawât al-Fâjirah fî al-Hadîz al-Mutawâtirah. Asimismo As-Suiûtî y otros registradores de hadices como él lo manifestaron textualmente.

Ahí tienes a Muhammad ibn Ÿarîr at-Tabarî, el autor de los dos famosos libros de Tafsîr (Exégesis Quránica) y Ta’rîj (Historia), a Ahmad ibn Muhammad ibn Sa‘îd ibn ‘Uqdah y a Muhammad ibn Ahmad ibn ‘Uzmân adh-Dhahabî, quienes procedieron a reunir las vías de transmisión del Hadîz de manera que cada uno de ellos redactó un libro aparte sobre el mismo.22

Fue citado por ibn Ÿarîr en su libro a través de setenta y cinco vías. Fue citado por ibn ‘Uqdah en su libro a través de ciento cinco vías.23 Adh-Dhahabî, a pesar de su intransigencia, lo consideró sahîh o muy confiable en muchas de sus vías de transmisión.24

En el capítulo XVI de Gâiat al-Marâm hay ochenta hadices transmitidos por vías sunnis sobre el texto estipulante del Hadîz de Gadîr, a pesar de no haber registrado lo citado por At-Tirmidhî, An-Nisâ’î, At-Tabarânî, Al-Bazzâr, Abû Ia‘lâ, ibn Kazîr, y muchos otros de aquellos que transmitieron este Hadîz.

As-Suiûtî menciona este Hadîz al tratar sobre ‘Alî en su libro Ta’rîj al-Julafâ’, citándolo de At-Tirmidhî; luego dice: “También fue citado por Ahmad [ibn Hanbal] quien lo transmitió de ‘Alî (a.s.), Abû Aîiûb al-Ansârî, Zaid ibn Arqam, ‘Umar [ibn al-Jattâb] y Dhû Murr”.25 Él agrega: “[También lo transmiten] Abu Ia‘lâ de Abû Hurairah, At-Tabarânî de ibn ‘Umar, Mâlik ibn al-Huwairiz, Hubshî ibn Ÿunâdah, Ÿarîr, Sa‘d ibn Abî Waqqâs, Abû Sa‘îd al-Judrî y Anas [ibn Mâlik]”. También agrega: “Y asimismo Al-Bazzâr lo transmite de Ibn ‘Abbâs, ‘Ammârah y Buraidah… etc.”.26

Algo que indica la difusión y propagación de este Hadîz es lo que citó el imâm Ahmad [ibn Hanbal] en su Al-Musnad,27 de Riâh ibn al-Hâriz a través de dos vías de transmisión que culminan en él, donde dice: “Llegó un grupo a ver a ‘Alî y le dijeron: “¡La paz sea contigo, oh nuestro mawlâ!”. Dijo: “¿Quiénes sois?”. Dijeron: “Somos tus mawâlî,28 ¡oh Emir de los Creyentes!”.

Dijo: “¿Cómo es que soy vuestro mawlâ, siendo que sois gente árabe?”. Dijeron: “Escuchamos al Mensajero de Dios (s.a.w.) el día de Gadîr Jumm decir: “De quien yo haya sido su mawlâ, por cierto que éste es su mawlâ”. Dijo Riâh: “Cuando se retiraron les seguí y pregunté quiénes eran. Dijeron: “Personas de entre los Ansâr (los auxiliares de Medina) entre los que se encontraba Abû Aîiûb al-Ansârî”.29

Entre lo que indica su tawâtur está lo citado por Abû Is·hâq az-Za‘labî como exégesis de la Sûrah al-Ma‘âriÿ en su Tafsîr al-Kabîr a través de dos cadenas de transmisión acreditadas: “En el día de Gadîr Jumm, el Mensajero de Dios (s.a.w.) convocó a las personas y éstas se congregaron; luego tomó la mano de ‘Alî y dijo: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ ”. Ello se difundió rápidamente por todos lados, llegando a Al-Hâriz ibn an-Nu‘mân al-Fahrî, quien se presentó ante el Mensajero de Dios (s.a.w.) montado en una camella, de la cual descendió luego de hacerla arrodillar.

Entonces dijo: “¡Oh Muhammad! Nos ordenaste que diéramos testimonio de que no hay divinidad más que Dios y que tú eres el Mensajero de Dios, y nosotros lo aceptamos de ti; nos ordenaste que rezáramos cinco veces al día y lo aceptamos; nos ordenaste pagar el zakât y lo aceptamos, nos ordenaste ayunar en el mes de Ramadán y lo aceptamos, nos ordenaste peregrinar [a La Meca] y lo aceptamos.”

“Luego no te conformaste con eso, de manera que elevaste los brazos de tu primo anteponiéndole por sobre nosotros diciendo: “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ ”. ¿Acaso esto es algo de tu parte o proviene de Dios?”. Él (s.a.w.) respondió: “¡Juro por Dios, y no hay divinidad excepto Él, que esto en verdad proviene de Dios, Imponente y Majestuoso!”. Entonces Al-Hâriz se dio la vuelta dirigiéndose a su montura en tanto decía: “¡Dios mío! Si lo que dice Muhammad es verdad, entonces haz que llueva sobre nosotros piedras del cielo o envíanos un doloroso castigo”.

Él no acabó a llegar hasta su montura que Dios, Glorificado Sea, le arrojó una piedra que le cayó ingresando por su coronilla y saliéndole por el trasero, la cual lo mató. Entonces Dios, Glorificado Sea, reveló [la siguiente aleya]:

«Un deprecante pidió un castigo inminente * Que es para los incrédulos y nada lo puede repeler * Que proviene de Dios, el Dueño de las ascensiones celestiales» (70: 1-3).

Aquí culmina el Hadîz con sus expresiones textuales.30 Un grupo de reconocidas personalidades sunnis lo transmitieron como parte de las narraciones de categórica acreditación.31

Was Salâm.

Sh.

  • 1. La condición de mutawâtir del Hadîz de Gadîr:
    Reconocieron su tawâtur:
    1. Ÿalâl ad-Dîn as-Suiûtî ash-Shâfi‘î: En Al-Fawâ’id al-Mutakâzirah fî al-Ajbâr al-Mutawâtirah; y en Al-Azhâr al-Mutanâzirah fî al-Ajbâr al-Mutawâtirah. Transmitieron las palabras de As-Suiûtî acerca del tawâtur del Hadîz: El ‘Al·lâmah al-Manâwî en At-Taisîr fî Sharh al-Ÿâmi‘ as-Saghîr, t. 2, p. 422 y el ‘Al·lâmah al-‘Azîzî en Sharh al-Ÿâmi‘ as-Saghîr, t. 3, p. 360.
    2. El Mul·lâ ‘Alî al-Qârî al-Hanafî en Al-Mirqât fî Sharh al-Mishkât, t. 5, p. 568.
    3. Ÿamâluddîn ‘Atâ’ul·lâh ibn Fadlul·lâh ash-Shîrâzî en su libro Al-Arba‘în (manuscrito). Ver: Julâsat ‘Abaqât al-Anwâr, t. 6, p. 123.
    4. Al-Manâwî ash-Shâfi‘î en su libro At-Taisîr fî Sharh al-Ÿâmi‘ as-Saghîr, t. 2, p. 442.
    5. Mirzâ Majdûm ibn Mîr ‘Abdul Bâqî en An-Nawâqis ‘alâ ar-Rawâfid. Ver: Julâsat ‘Abaqât al-Anwâr, t. 6, p. 121.
    6. Muhammad ibn Ismâ‘îl al-Iamânî as-San‘ânî en el libro Ar-Rawdah an-Nadîiah. Ver: Ihqâq al-Haqq, t. 6, p. 294 y Julâsat ‘Abaqât al-Anwâr, t. 6, p. 126.
    7. Muhamamd Sadr ‘Âlim en el libro Ma‘âriÿ al-‘Ulâ fî Manâqib al-Murtadâ. Ver: Julâsat ‘Abaqât al-Anwâr, t. 6, p. 127.
    8. El Shaij ‘Abdul·lâh ash-Shâfi‘î en su libro Al-Arba‘în.
    9. El Shaij Diâ’uddîn al-Muqbilî en el libro Al-Abhâz al-Musaddadah fî al-Funûn al-Muta‘addidah. Ver: Julâsat ‘Abaqât al-Anwâr, t. 6, p. 125.
    10. Ibn Kazîr ad-Dimashqî en su Ta’rîj, al tratar la biografía de Muhammad ibn Ÿarîr at-Tabarî.
    11. Abû ‘Abdul·lâh al-Hâfidz adh-Dhahabî. Sus palabras acerca del tawâtur del Hadîz de Gadir fueron transmitidas por Ibn Kazîr en su Ta’rîj, t. 5, pp. 213-214.
    12. Al-Hâfidz ibn al-Ÿazrî. Transmitió sus palabras sobre al tawâtur del Hadîz en su libro Asnâ al-Matâlib min Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib, p. 48, cuando dice: “Éste es un hadîz hasan (bueno) en este sentido y sahîh (muy confiable) en muchos sentidos; presenta el grado de tawâtur en su transmisión de Amîr al-Mu’minîn ‘Alî, así como también es mutawâtir su transmisión a partir del Profeta (s.a.w.), siendo narrado por cuantiosas personas y no tienen consideración las palabras de quien trata de catalogarlo como da‘îf (débil) entre aquellos que no tienen conocimiento sobre esta ciencia…”.
    13. El Shaij Hussâmuddîn al-Muttaqî, mecionando ello en su libro Mujtasar Qatf al-Azhâr al-Mutanâzirah.
    14. Zanâ’ul·lâh Bânî Battî. Mencionó el tawâtur del Hadîz en As-Saif al-Maslûl. Ver: ‘Abaqât al-Anwâr, t. 6, p. 127.
    15. Muhammad Mubîn al-Kahnawî en Wasîlat an-Naÿât fî Fadâ’il as-Sadât, p. 104.
    Ver el resto de las fuentes en: Ihqaq al-Haqq, t. 2, p. 423, ‘Abaqât al-Anwâr, y Al-Gadîr de ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, pp. 294-313, ed. Beirut.
    Las vías de transmisión del Hadîz de Gadîr:
    1. Fue narrado por Ahmad ibn Hanbal a través de 40 vías.
    2. Ibn Ÿarîr at-Tabarî, a través de 72 vías.
    3. Al-Ÿazrî al-Maqarrî, a través de 80 vías.
    4. Ibn ‘Uqdah, a través de 105 vías.
    5. Abû Sa‘îd as-Saÿistânî, a través de 120 vías.
    6. Abû Bakr al-Ÿa‘âbî, a través de 125 vías.
    7. Muhammd al-Iamanî quien tiene 150 vías. Al-Gadîr, t. 1, p. 14.
    8. Narrado por Abû al-‘Alâ’ al-‘Attâr al-Hamadânî, a través de 250 vías. Al-Gadîr, t. 1, p. 158.
    9. Mas‘ûd as-Saÿistânî mediante 1300 cadenas de transmisión.
    10. Dijo el Shaij ‘Abdul·lâh ash-Shâfi‘î en su libro Al-Manâqib, p. 108 (manuscrito): “…Y esta narración -esto es, el Hadîz de Gadîr- ha sobrepasado el grado de tawâtur de manera que no hay ninguna otra narración que haya sido transmitida a través de tantas vías como lo fue ésta… etc”. Tal como se transmite en Ihqâq al-Haqq, t. 6, p. 290.
  • 2. El número de aquéllos que se encontraban junto al Profeta (s.a.w.) en Gadîr Jumm:
    Hay discrepancia en cuanto al número, mencionándose las siguientes versiones:
    1. Se dijo que fueron 90.000.
    2. Se dijo 114.000.
    3. Se dijo 120.000.
    4. Se dijo 124.000, e incluso se dijo un número superior, siendo éste el número de aquéllos que partieron con él (desde Medina); en cuanto a aquéllos que peregrinaron junto a él, es superior, debiéndose contar a otros como los residentes en La Meca, los que llegaron junto a ‘Alî Amîr al-Mu’minîn (a.s.) desde el Yemen y los que llegaron con Abû Mûsâ. Referirse a: Tadhkirat al-Jawâss, de As-Sibt ibn al-Ÿauzî al-Hanafî, p. 30; As-Sîrah al-Halabîiah, t. 3, p. 257; As-Sîrah an-Nabawîiah, de Zainî Dahlân, impreso en los márgenes de As-Sîrah al-Halabîiah, t. 3, p. 3; Al-Gadîr, t. 1, p. 9.
  • 3. Declamaciones y argumentaciones mediante el Hadîz de Gadîr:
    1. La declamación de Amîr al-Mu’minîn (a.s.) el día del Shûrâ (Consejo de seis personas designadas por ‘Umar para designar a su sucesor).
    2. Su declamación en días del gobierno de ‘Uzmân.
    3. Su declamación el día de Ar-Ruhbah en Kûfah.
    4. Su declamación el día de la Batalla del Camello.
    5. El Hadîz de Ar-Rukbân (los jinetes) en Kûfah.
    6. Su declamación el día de la Batalla de Siffîn.
    7. La argumentación de Fâtimah az-Zahrâ’ (a.s.), la hija del Mensajero de Dios (s.a.w.) en base al Hadîz de Gadîr.
    8. La argumentación del Imam al-Hasan (a.s.).
    9. La declamación del Imam al-Husain (a.s.).
    10. La argumentación de ‘Abdul·lâh ibn Ÿa‘far ante Mu‘âwîiah en base al Hadîz de Gadîr.
    11. La argumentación de Barrâd ante ‘Amr ibn Al-‘Âss en base al Hadîz de Gadîr.
    12. La argumentación de ‘Amr ibn al-‘Âss ante Mu‘âwîiah en base al Hadîz de Gadîr.
    13. La argumentación de ‘Ammâr ibn Iâsir contra el bloqueo de agua en el día de Siffîn.
    14. La argumentación de Al-Asbag ibn Nubâtah ante la asamblea de Mu‘âwîiah.
    15. La declamación del joven ante Abû Hurairah en base al Hadîz de Gadîr en Kûfah.
    16. La declamación de un hombre ante Zaid ibn Arqam mediante el Hadîz de Gadîr.
    17. La declamación de un hombre iraquí ante Ÿâbir ibn ‘Abdul·lâh al-Ansârî.
    18. La argumentación de Qais ibn ‘Ubâdah mediante el Hadîz de Gadîr ante Mu‘âwîiah.
    19. La argumentación de Dirâmîiah al-Haÿûnîiah ante Mu‘âwîiah.
    20. La argumentación de ‘Amr al-Awdî ante los opositores de Amîr al-Mu’minîn (a.s.).
    21. La argumentación de ‘Umar ibn ‘Abdul ‘Azîz.
    22. La argumentación de Al-Ma’mûn ante los sabios mediante el Hadîz de Gadîr.
    Para obtener información sobre este tema referirse a Al-Gadîr, del fallecido Al-Amînî, t. 1, pp. 159 y 212.
  • 4. Jabar Wâhid: Si bien su sentido literal es el de “información de una sola transmisión”, en la terminología de la Ciencia del Hadîz significa toda aquella narración que no ha alcanzado el grado de tawâtur. Recordemos que el tawâtur es el número suficiente de transmisiones no relacionadas entre sí que no dejan la posibilidad de mutua influencia en el equívoco ni de conspiración en la mentira, llamándose a la narración que alcanza ese grado “mutawâtirah” (N. del Traductor)
  • 5. Para nosotros no hay discusión en el hecho de que fue revelada sobre la wilâiah de ‘Alî el día de Gadîr Jumm, siendo nuestras narraciones al respecto mutawâtir, procedentes de los Imames de la Purificada Descendencia. Te es suficiente sobre lo transmitido al respecto a través de otros, lo narrado por el imam Al-Wâhidî como interpretación de las aleyas de la Sura al-Mâ’idah, en la pág. 150 de su libro Asbâb an-Nuzûl, a través de dos vías de transmisión calificadas, de ‘Atîiah, de Abû Sa‘îd al–Judrî, quien dijo: “Fue revelada esta aleya «¡Oh Mensajero! Anuncia lo que te ha sido revelado por parte de tu Señor…», en el día de Gadîr Jumm con relación a ‘Alî ibn Abî Tâlib (a.s.). Al respecto yo digo: Es lo mismo citado por Al-Hâfidz Abû Na‘îm como interpretación de la misma en su libro Nuzûl al-Qur’ân, con dos cadenas de transmisión. Una de ellas procede de Abû Sa‘îd, y la otra de Abû Râfi‘. Ello también fue narrado por el Imam Ibrâhîm ibn Muhammad al-Hamûinî ash-Shâfi‘î en su libro Al-Farâ’id mediante diversas vías que llegan a Abû Hurairah. Fue citado por el imâm Abû Is·hâq az-Za‘labî como significado de la aleya en su At-Tafsîr al-Kabîr a través de dos cadenas de transmisión calificadas. El hecho que antes de su revelación el rezo haya estado establecido, el zakât haya estado prescrito, el ayuno haya estado legislado, la Casa de Dios estuviera siendo objeto de peregrinación, que lo permitido y lo prohibido hayan estado evidenciados, que la sharî‘ah (ley divina) haya sido regulada, y sus normas preceptuadas, da testimonio de que ello fue así. De otra manera, ¿qué otra cosa fuera de la sucesión implicaba todo ese énfasis y conllevaba instar a su anunciación de una manera que se asemeja a una amenaza? ¿Y qué otro asunto fuera del Califato haría que el Profeta (s.a.w.) temiera la sedición por su anunciación, al punto de necesitar la indemnidad respecto al perjuicio por parte de la gente para llevarla a cabo?
    La aleya de la Anunciación (At-Tablîg):
    «¡Oh Mensajero! Anuncia lo que te ha sido revelado por parte de Tu Señor, y si no lo haces, entonces no habrás comunicado Su Mensaje. En verdad que Dios te mantendrá indemne de la gente. Por cierto que Dios no guía al grupo de los incrédulos» (Al-Mâ’idah; 5: 67). Fue revelada el día 18 de Dhu-l Hiÿÿah en Gadîr Jumm, cuando el Mensajero (s.a.w.) designó a ‘Alî (a.s.) como líder de la gente y como su califa después de sí. Ello ocurrió un día jueves, habiendo descendido Gabriel (a.s.) luego de transcurridas cinco horas de la jornada y diciendo: “¡Oh Mensajero! Ciertamente que Dios te envía Sus saludos y te dice: «¡Oh Mensajero! Anuncia lo que te ha sido revelado…»”.
    La revelación de esta aleya en el día de Gadîr:
    Se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 86, h. 586, ed. Beirut; Fath al-Baiân fî Maqâsid al-Qur’ân, del ‘Al·lâmah Saîied Sadîq Hasan Jân Mâlik Bihûbâl, t. 3, p. 63, ed. Al-‘Âsimah (El Cairo), y t. 3, p. 89, ed. Bûlâq (Egipto); Shawâhid at-Tanzîl li Qawâ‘id at-Tafdîl fî-l Aiât an-Nâzilah fî Ahli-l Bait, de Al-Hâkim al-Haskânî, t. 1, pp. 187, 240, 243-249, 1º ed. (Beirut); Asbâb an-Nuzûl, de Al-Wâhidî an-Nisâbûrî, p. 115, 1º ed. Al-Halabî (Egipto), y p. 150, ed. Al-Hindîiah (Egipto); Ad-Durr al-Manzûr fî Tafsîr al-Qur’ân, de Ÿalâluddîn As-Suiûtî, t. 2, p. 298, impresión offset en Beirut de la impresión en Egipto; Fath al-Qadîr, de Ash-Shaukânî, t. 2, p. 60, 2ª ed. Al-Halabî, y p. 57, 1ª ed.; Tafsîr al-Fajr ar-Râzî, t. 12, p. 50, ed. Egipto (1375 H.Q.), y t. 3, p. 636, ed. Ad-Dâr al-‘Âmirah (Egipto); Matâlib as-Su’ûl de Ibn Talhah Ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 44, ed. Dâr al-Kutub (Naÿaf), y p. 16, ed. Teherán; Al-Fusûl al-Muhimmah de Ibn Sabbâg Al-Mâlikî al-Makkî, p. 25, ed. Al-Haidarîiah; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qandûzî Al-Hanafî, pp. 120 y 249, ed. Estambul y pp. 140 y 297, ed. Al-Haidarîiah; Al-Milal wa an-Nihal de Ash-Shahrestânî, t. 1, p. 163, offset en Beirut de la impresión en Egipto; y en los márgenes de Al-Fasl de Ibn Hazm, t. 1, p. 220, offset de la impresión en Egipto; Farâ’id as-Simtain de Al-Hamwînî, t. 1, p. 158, h. 120, 1ª ed. (Beirut).
    También se encuentra en Al-Gadîr del ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, p. 214, ed. Beirut, citando de Kitâb al-Wilâiah fî Turuq Hadîz al-Gadîr de Ibn Ÿarîr at-Tabarî, el autor del famoso libro de Historia; Al-Amâlî de Al-Muhâmilî; Mâ Nazala min al-Qur’ân fî Amîr al-Mu’minîn (Lo que fue revelado en el Qurán sobre el Emir de los Creyentes) de Abû Bakr ash-Shîrâzî; Al-Kashf wa al-Baiân de Az-Za‘labî (manuscrito); Mâ Nazala min al-Qur’ân fî ‘Alî (Lo que fue revelado en el Qurán sobre ‘Alî) de Abû Na‘îm al-Isfâhânî; Kitâb al-Wilâiah de Abî Sa‘îd as-Saÿistânî; At-Tafsîr de Ar-Ras‘anî al-Mûsilî al-Hanbalî; Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah de An-Natanzî; ‘Umdah al-Qârî fî Sharh Sahîh al-Bujârî de Badr ad-Dîn al-Hanafî, t. 8, p. 584; Mawaddah al-Qurbâ de Al-Hamadânî; Sharh Diwân Amîr al-Mu’minîn de Al-Mubaidî, p. 415 (manuscrito); Tafsîr an-Nîsâbûrî, t. 6, p. 170; Tafsîr al-Qur’ân de ‘Abdul Wahhâb al-Bujârî, al explicar las palabras del Altísimo que dicen: «Dí: No os pido por ello recompensa, excepto el amor a mi familia» (42: 23); Al-Arba‘în de Ÿamâl ad-Dîn as-Shîrâzî; Miftâh an-Naÿâ de Al-Badajshî, p. 41 (manuscrito); Rûh al-Ma‘ânî de Al-Alûsî, t. 2, p. 348; Tafsîr al-Manâr de Muhammad ‘Abduh, t. 6, p. 463; Kitâb an-Nashr wa at-Tâîi. Asimismo se encuentra en Ihqâq al-Haqq, t. 6, p. 347, quien cita de: Al-Manâqib, de ‘Abdul·lâh ash-Shâfi‘î, pp. 105 y 106 (manuscrito); Arÿah al-Matâlib de ‘Ubaidul·lâh al-Hanafî al-Âmrastarî, pp. 66-68 y 566-567 y 570. En cuanto a la Shî‘ah, entre ellos hay consenso sobre que estas aleyas fueron reveladas el día 18 de Dhû-l Hiÿÿah, en el día de Gadîr Jumm, y que en las mismas Dios le ordena a Su Profeta que disponga a ‘Alî como Califa e Imâm. Referirse a: Bihâr al-Anwâr del ‘Al·lâmah al-Maÿlisî, tomo 37, nueva impresión, así como otros libros.
  • 6. Nuestras narraciones sahîh o muy confiables relativas a la revelación de esta aleya, según lo que hemos mencionado, son mutawâtir a través de las vías de la Pura Descendencia [del Profeta] (a.s.), y no queda lugar a duda al respecto, aún cuando Al-Bujârî afirmara que la misma fue revelada en el día de Arafat…, y la Gente de la Casa (Ahl al-Beit) sabe más (N. del Autor).
    La aleya de la Perfección (Al-Ikmâl ):
    «Hoy, os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia para con vosotros, y Me ha complacido para vosotros el Islam como religión» (5: 3).
    Fue revelada esta aleya después de que el Mensajero (s.a.w.) designó a ‘Alî ibn Abî Tâlib como Califa e Imâm para su comunidad el día 18 de Dhû-l Hiÿÿah en un lugar al que llaman Gadîr Jumm.
    Esto se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 75, hh. 575-577 y 585, 1ª ed. Beirut; Shawâhid at-Tanzîl de Al-Haskânî al-Hanafî, t. 1, p. 157, hh. 211-215 y 250, 1ª ed. Beirut; Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib de Ibn al-Magâzilî ash-Shâfi‘î, p. 19, h. 24, 1ª ed. Teherán; Ta’rîj Bagdad de Al-Jatîb al-Bagdâdî, t. 8, p. 290, ed. As-Sa‘âdah, Egipto; Ad-Durr al-Manzûr fî Tafsîr al-Qur’ân de Ÿalâl ad-Dîn as-Suiûtî ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 259, 1ª ed. Egipto; Al-Itqân, de As-Suiûtî ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 31, ed. año 1360, y t. 1, p. 52, ed. Al-Mash·had al-Husainî, Egipto; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, p. 80, ed. Al-Haidarîiah; Tadhkirat al-Jawâss de As-Sibt ibn al-Ÿauzî al-Hanafî, p. 30, ed. Al-Haidarîiah; Tafsîr ibn Kazîr, t. 2, p. 14, 1ª ed. Egipto, y t. 3, p. 281, ed. Bûlâq; Maqtal al-Husain de Al-Jûwarizmî al-Hanafî, t. 1, p. 47, ed. Matba‘ah az-Zahrâ’; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, p. 115, ed. Estambul, y p. 135, ed. Al-Haidarîiah; Farâ’id as-Simtain de Al-Hamwînî, t. 1, pp. 72, 74 y 315, 1ª ed. Beirut; Ta’rîj al-Ia‘qûbî, t. 2, p. 35, quien lo consideró sahîh o muy confiable, ed. Al-Haidarîiah en Naÿaf y en Al-Gadîr del ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, p. 230, quien transmite de Kitâb al-Wilâiah de Ibn Ÿarîr at-Tabarî, el autor del célebre libro de Historia; Miftâh an-Naÿâ de Al-Badajshî (manuscrito); Mâ Nazala min al-Qur’ân fî ‘Alî de Abû Na‘îm al-Isfahânî; Kitâb al-Wilâiah de Abû Sa‘îd as-Saÿistânî; Al-Jasâ’is al-‘Alawîiah de Abû-l Fatah an-Natanzî, Taudîh ad-Dalâ’il ‘alâ Tarÿîh al-Fadâ’il de Shahab ad-Dîn Ahmad; Ta’rîj de Ibn Kazîr ad-Dimashqî ash-Shâfi‘î, t. 5, p. 210; Kitâb an-Nashr wa at-Taîi.
    Fue transmitido en: Ihqâq al-Haqq, t. 6, citado de Al-Manâqib de ‘Abdul·lâh ash-Shâfi‘î, p. 106 (manuscrito); Arÿah al-Matâlib de ‘Ubaidul·âh al-Hanafî al-Âmratsarî, pp. 67 y 568, ed. Lâhûr; Al-Kashf wa al-Baiân de Az-Za‘labî (manuscrito); Rûh al-Ma‘ânî de Al-Alûsî, t. 6, p. 55, ed. Al-Munîrîiah; Al-Bidâiah wa an-Nihâiah de Ibn Kazîr ad-Dimashqî ash-Shâfi‘î, t. 5, p. 213 y t. 7, p. 349, ed. El Cairo.
    En cuanto a su transmisión por vías de la Shî‘ah, no tenemos que mencionarlo, y si lo deseas puedes referirte a Al-Bihâr de Al-Maÿlisî, t. 37, cap. 52 (nueva impresión).
  • 7. El Hadîz de la Casa, el Día de la Advertencia (hadîz ad-Dâr iaum al-indhâr):
    Ya hemos visto este Hadîz junto con sus fuentes en las notas del punto 2 de la Carta nº 20. Refiérete al mismo.
  • 8. Dijo el Saîied Ahmad Zainî Dahlân en el capítulo “La Peregrinación de Despedida” de su libro As-Sîrah an-Nabawîiah: “Salieron junto con él (s.a.w.) -desde Medina- noventa mil personas y se llegó a decir que fueron ciento veinticuatro mil, e incluso se dijo más que eso”. Agrega: “Y éste es el número de los que salieron con él; en cuanto a aquéllos que peregrinaron junto con él fueron muchos más…”. De esto se desprende que aquéllos que regresaron con él fueron más de cien mil, siendo todos testigos del Hadîz de Gadîr (N. del Autor).
  • 9. Hemos citado este Hadîz en la Carta nº 48 (Hadîz nº 15); así pues, puedes referirte a la misma. Allí y en las notas vertidas hemos expresado palabras en las cuales sería adecuado para los investigadores detenerse (N. del Autor).
    Ya hemos visto este Hadîz junto con sus fuentes en las notas al Hadîz nº 15. Refiérete al mismo.
  • 10. El número de personas que presenció la disertación del Profeta (s.a.w.) el día de Gadîr Jumm fue de 100.000 personas o más. Las fuentes de ello fueron mencionadas en esta misma carta, en las notas del punto 1.
  • 11. Se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 7, h. 503, ed. Beirut, con ligeras diferencias.
  • 12. Cuando ‘Alî (a.s.) le dijo: “¿Qué te sucede que no te levantas junto con los Compañeros del Mensajero de Dios (s.a.w.) y das testimonio de lo que escuchaste de él ese día?”. Él respondió: “¡Oh Emir de los Creyentes! Estoy entrado en años y he olvidado”. ‘Alî (a.s.) le dijo: “Si es que estás mintiendo, que Dios te aflija con el [mal del] albarazo (o lepra blanca) de una manera que el turbante no pueda ocultarlo”. He ahí que no llegó a levantarse sino con su cara llena de manchas blancas del albarazo. Luego de ello solía decir: “Me ha afectado la súplica del siervo recto”. A esto yo agrego: Esa es una célebre virtud [del Imam (a.s.)] mencionada por el imam ibn Qutaibah ad-Dainûrî cuando menciona a Anas entre “la gente sujeta a padecimientos” en su libro Al-Ma‘ârif, al final de la pág. 194. Asimismo lo testimonia lo citado por el imâm Ahmad ibn Hanbal al final de la pág. 119 del tomo I de su Al-Musnad, cuando dice: “He ahí que se irguieron a excepción de tres, quienes fueron afligidos por su súplica”. (N. del Autor).
  • 13. Aquellos que ocultaron el Hadîz de Gadîr cuando fueron conminados a manifestarlo y sobre quienes recayó la súplica del Emir de los Creyentes (a.s.):
    1. Anas ibn Mâlik, quien fue afligido con el albarazo o lepra blanca: Al-Ma‘ârif de Ibn Qutaibah, pp. 194 y 391; Sharh Nahÿ al-Balâgah, de Ibn Abî-l Hadîd, t. 1, p. 362 y t. 4, p. 388, ed. Egipto (antigua), y t. 4, p. 74 y t. 19, p. 217, ed. Egipto, investigada por Muhammad Abû-l Fadl, nº 317 del original; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain), t. 2, p. 309.
    2. Al-Burâ’ ibn ‘Âzib, quien quedó ciego: Fue mencionado en Ihqâq al-Haqq, t. 6, pp. 308 y 334, citando de: Arÿah al-Matâlib de ‘Ubaidul·lâh al-Âmrastarî ash-Shâfi‘î, p. 580, ed. Lâhûr; Al-Arba‘în Hadîzan de Al-Harawî (manuscrito); Ansâb al-Ashrâf de Al-Balâdhirî, t. 1, tal como es citado en Al-Bihâr, t. 37, p. 197, nueva impresión; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain), t. 2, p. 312.
    3. Zaid ibn Arqam, quien ocultó el Hadîz y fue afectado con la ceguera: Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib de Ibn al-Magâzilî ash-Shâfi‘î, p. 23, h. 33, 1ª ed. Teherán; Sharh Nahÿ al-Balâgah de Ibn Abî-l Hadîd, t. 1, p. 362, ed. Egipto, y t. 4, p. 74, ed. Egipto, investigado por Muhammad Abû-l Fadl; As-Sîrah al-Halabîiah, t. 3, p. 337; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain), t. 2, p. 312.
    4. Ÿarîr ibn ‘Abdul·lâh al-Baÿlî, quien volvió a su vida y costumbres (pre-islámicas) de beduino luego de que el Emir de los Creyentes (a.s.) suplicara contra él: Ansâb al-Ashrâf de Al-Balâdhirî, t. 2, p. 156; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo: El Hadîz de Zaqalain), t. 2, p. 313.
  • 14. Se encuentra en: Musnad Ahmad ibn Hanbal, t. 4, p. 370, con una cadena de transmisión sahîh o muy confiable, ed. Al-Maimanîiah, Egipto; Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 7, h. 503; Maÿma‘ az-Zawâ’id de Al-Haizamî ash-Shâfi‘î, t. 9, p. 104, quien lo consideró sahîh o muy confiable; Kifâiat at-Tâlib de Al-Kanÿî ash-Shâfi‘î, p. 56, ed. Al-Haidarîiah, y p.14, ed. Al-Garî; Al-Gadîr de Al-Amînî, t. 1, p. 174. Con expresiones cercanas, se encuentra en: Jasâ’is Amîr al-Mu’minîn de An-Nisâ’î, p. 100, ed. Al-Haidarîiah, y p. 40, ed. Beirut; en Al-Gadîr se lo refiere a Ar-Riâd an-Nadirah, t. 2, p. 169, y a Al-Badajshî en Nuzul al-Abrâr, p. 20; Al-Bidâiah wa an-Nihâiah de Ibn Kazîr, t. 5, p. 211; Zain al-Fatâ de Al-Mu‘âsimî.
  • 15. Se encuentra en: Musnad Ahmad ibn Hanbal, t. 1, p. 119, ed. Al-Maimanîiah, Egipto, y t. 2, p. 199, h. 961, en una cadena de transmisión considerada sahîh o muy confiable, ed. Dâr al-Ma‘ârif, Egipto; Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 11, h. 506; Kanz al-‘Ummâl, t. 15, p. 151, h. 430, 2ª ed. Y con expresiones cercanas se encuentra en: Farâ’id as-Simtain, t. 1, p. 69.
  • 16. Se encuentra en: Musnad Ahmad ibn Hanbal, t. 1, p. 119, ed. Al-Maimanîiah, y t. 2, p. 201, h. 964, ed. Dâr al-Ma‘ârif, Egipto; Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta’rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 11, h. 507.
  • 17. El Imam Al-Husain argumentó en base al Hadîz de Gadîr:
    Referirse a: Kitâb Sulaim ibn Qais al-Hilâlî, el Tâbi‘î (compañero de los Compañeros del Profeta) fallecido en el año 90 H.Q., pp. 206-209, ed. An-Naÿaf; Al-Gadîr del ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, p. 189.
  • 18. Dijo ibn al-Azîr en el cap. “Algunos sucesos del año 352” de su libro Al-Kâmil: “En el día 18 de Dhû-l Hiÿÿah de ese año, (el califa) Mu‘îdh ad-Dawlah ordenó que se ornamentara la ciudad –Bagdad- y se encendieran fuegos en el cuartel de la guardia; se manifestó la alegría y se abrieron los mercados de noche, tal como se hace en las noches de festividad. Se hizo eso por la alegría del ‘Îd al-Gadîr, o sea, la Festividad de Gadîr Jumm. Tocaron tambores y trompetas, y fue un día memorable”. Así es como dice textualmente en la pág. 181 del tomo VIII de su libro de historia (N. del Autor).
    La festividad de Gadîr para la purificada descendencia del Profeta y sus seguidores (shî‘ah):
    Tafsîr al-Furât de Furât ibn Ibrâhîm al-Kûfî, de entre las personalidades del siglo III (H.Q.), p. 12, ed. Al-Haidarîiah; Al-Kâfî, de Ziqat al-Islâm al-Kulainî, t. 4, p. 148, h. 1 y p. 149, h. 3, nueva impresión, Teherán; Matâlib as-Su’ûl de Ibn Talhah ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 44, ed. Naÿaf; Bihâr al-Anwâr del ‘Al·lâmah al-Maÿlisî, t. 37, p. 109, cap. 52, hh. 2, 40, 46, 53, 54, y 98, p. 298, cap. 4, hh. 1 y 6, nueva impresión, Teherán; Al-Amâlî del Shaij as-Sadûq, p. 111, Al-Jisâl del Shaij as-Sadûq, p. 240; Zawâb al-A‘mâl del Shaij as-Sadûq, p. 74.
    La Festividad de Gadîr en el Islam:
    La Festividad de Gadîr no es particular de la Shî‘ah o seguidores de la Gente de la Casa del Profeta (s.a.w.), sino que fue adoptada como festividad por la mayoría en las épocas pasadas, tal como es mencionado en el libro Al-Gadîr del ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, p. 267, quien cita de: Al-Azâr al-Bâqiah fî al-Qurûn al-Jâliah de Al-Birûnî, p. 334; Matâlib as-Su’ûl de Ibn Talhah ash-Shâfi‘î, t. 1, p. 44, ed. Naÿaf; Wafiât al-A‘iân de Ibn Jalakân, t. 1, p. 60 al tratar la biografía de Al-Musta‘lî ibn Al-Muntasar, y t. 2, p. 223 al tratar la biografía de Al-Mustansar Bil·âh al-‘Ubaidî.
    La virtud de ayunar en el día de Gadîr:
    Se transmitió de Abû Hurairah que dijo: Quien ayune el día 18 de Dhû-l Hiÿÿah, Dios le registrará [la recompensa de] sesenta meses (o años) de ayuno, siendo éste el día de Gadîr Jumm cuando el Profeta (s.a.w.) tomó la mano de ‘Alî (a.s.) y dijo: “De quien yo sea su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ. ¡Dios mío! Sé leal amigo de quien sea su leal amigo, sé enemigo de quien le sea hostil y auxilia a quien le auxilie”. Entonces dijo ‘Umar ibn al-Jattâb: “¡Bravo, bravo por ti, oh hijo de Abû Tâlib! Te has convertido en nuestro mawlâ y en el mawlâ de todo musulmán”.
    Esto se encuentra en: Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 75, hh. 575-557; Shawâhid at-Tanzîl de Al-Haskânî, t. 1, p. 158, hh. 210 y 213; Al-Gadîr de Al-Amînî, t. 1, p. 402; Ta’rîj Bagdad, t. 8, p. 290. En algunas narraciones en lugar de “sesenta meses” dice “sesenta años”, tal como figura en: Farâ’id as-Simtain de Al-Hamwînî, t. 1, p. 77, cap. 13; Al-Manâqib de Al-Jûwarizmî.
  • 19. Dijo ِِAl-Kamît ibn Zaid:
    El día de los árboles frondosos, aquellos de Gadîr Jumm,
    le distinguió con el Califato… ¡si hubiera sido obedecido!,
    …, etc.
    Dijo Abû Tamâm en unos versos repletos de genialidad y contenido que se encuentran incluidos en su Diwân:
    El día de Gadîr la gente de la verdad percibió a ésta con claridad / y holgura, sin que hubiera cubierta ni velo,
    El Mensajero de Dios procedió a exhortarles a ello / para acercarles a lo bueno y vedarles lo malo.
    Elevó sus brazos y anunció que él / era su walî y su mawlâ, ¿acaso lo sabíais?
    Entró en la tarde y en la noche explicando a una comunidad / llevando en la tarde a grupos y por la noche a otros.
    Él tuvo vehemencia para establecer su derecho / y ellos también la tuvieron para despojarle del mismo,
    ¿Así luego dispusisteis que lo que le tocara en suerte fuera el filo de la espada / el mismo día que a su Compañero le tocó en suerte ser dispuesto en la tumba? (N. del Autor).
    Los poetas de Gadîr:
    El ‘Al·lâmah al-Amînî los ha menciondo con sus poesías sobre el Hadîz de Gadîr junto a biografías anexas, comenzando desde el siglo I con el propio Emîr de los Creyentes, hasta llegar al siglo XIV, en su prestigioso libro Al-Gadîr fî al-Kitâb wa as-Sunnah wa al-Adab (“Al-Gadîr en el Libro Sagrado, la Tradición y la literatura”), del cual se han impreso once tomos. En ese libro ha mencionado la biografía de algunos de los poetas del Gadîr hasta el siglo XII de la hégira lunar. Quien se refiera al mismo encontrará material suficiente al respecto.
  • 20. El Hadîz de Gadîr a través de las vías de Ahl al-Beit (a.s.): Es algo indudable a causa de sus vías de transmisión y sus libros rebosantes de hadices sobre ese día. Si lo deseas puedes referirte a: Bihâr al-Anwâr, de Al-Maÿlisî, tomo 37, cap. 52, nueva impresión; así como otros libros.
  • 21. El tawâtur del Hadîz de Gadîr: Ya nos hemos referido al tawâtur del Hadîz de Gadîr por vía de los sabios sunnis en la Carta nª 56. Refiérete a la misma.
  • 22. Los sabios sunnis que compilaron libros sobre el Hadîz de Gadîr:
    1. Muhammad ibn Ÿarîr at-Tabarî, el autor del célebre libro de historia, fallecido en 310 H.Q. Es autor del libro Al-Wilâiah fì Tarîq Hadîz al-Gadîr, en el cual lo narra a través de setenta y cinco vías, e incluso se dijo noventa y cinco vías. Hacen mención de este libro de At-Tabarî: 1- Adh-Dhahabî e ibn Kazîr en su libro de Historia, al tratar la biografía de At-Tabarî (t. 11, p. 147); 2- Iaqût al-Hamawî en Mu‘ÿam al-Udabâ’ (t. 6, p. 455); 3- Ibn Haÿar al-‘Asqalânî en Tahdhîb at-Tahdhîb (t. 7, p. 339).
    2. Abû-l ‘Abbâs Ahmad ibn ‘Uqdah, fallecido en 333 H.Q. Es autor del libro Al-Wilâiah fî Turuq Hadîz al-Gadîr, en el cual lo narra a través de ciento cinco vías, y se dijo que a través de ciento cincuenta vías de los Compañeros.
    3. Abû Bakr al-Ÿu‘âbî, fallecido en 355 H.Q. Es autor del libro Man Rawâ Hadîz Gadîr Jumm, en el que lo narra a través de veinticinco vías de transmisión.
    4. Ad-Daraqtanî, fallecido en 385 H.Q. Escribió un volumen acerca de las vías del Hadîz de Gadîr. Fue mencionado por Al-Kanÿî ash-Shâfi‘î en Kifâiat at-Tâlib min Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib, p. 60.
    5. Abû Sa‘îd as-Saÿistânî, 477 H.Q. Es autor del libro Ad-Dirâiah fî Hadîz al-Wilâiah, en 17 volúmenes donde lo narra a través de ciento veinte Compañeros. Ver: ‘Abaqât al-Anwâr (t. 6, p. 100).
    6. Abû-l Qâsim ‘Ubaidul·âh al-Haskânî, fallecido en 490 H.Q. Es autor del libro Du‘ât al-Hudât ilâ Adâ’ Haqq al-Muwâlât, en 10 tomos, tal como lo menciona el mismo autor en su libro Shawâhid at-Tanzîl (t. 1, p. 190, h. 246, ed. Beirut).
    7. Shamsuddîn adh-Dhahabî, fallecido en 748 H.Q. Es autor del libro Tarîq Hadîz al-Wilâiah.
    8. Shamsuddîn Muhammad ibn Muhammad al-Ÿazrî ash-Shâfi‘î, fallecido en 833 H.Q. Es autor del libro Asnâ al-Matâlib fî Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib, encontrándose el libro impreso. Refiérete a la pág. 48 del mismo, donde confirma el tawâtur del Hadîz de Gadîr, narrándolo de ochenta vías.
    Refiérete a: Al-Gadîr fî al Kitâb wa as-Sunnah wa al-Adab, de Al-Amînî, t. 1, p. 152, ed. Beirut; ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo sobre el Hadîz de Gadîr), t. 6, pp. 56-108, ed. Qom; Kifâiat at-Tâlib de Al-Kanÿî ash-Shâfi‘î, p. 60, ed. Al-Haidarîiah; Al-Fihrist, de An-Naÿÿâshî, p. 69, ed. Bombay.
    Los sabios shias que compilaron libros sobre el Hadîz de Gadîr:
    9. Abû Gâlib az-Zarârî, fallecido en 368 H.Q. Es autor de un volumen que trata sobre la disertación de Gadîr, donde el mismo lo manifiesta textualmente en su tratado Âl ‘Ain, el cual compiló para su nieto Abû Tâhir az-Zarârî (p. 83, ed. Isfahân).
    10. Abû Tâlib ‘Ubaidul·lâh al-Anbârî al-Wâsitî, fallecido en Wâsit en el año 356 H.Q. Es autor del libro Turuq Hadîz al-Gadîr, el cual es mencionado por An-Naÿÿâshî en su Al-Fihrist, p. 162.
    11. Abû al-Fadl Muhammad ibn ‘Abdul·lâh ibn al-Muttalib ash-Shaibânî, fallecido en 372 H.Q. Es autor del libro Man Rawâ Hadîz Gadîr Jumm. Es mencionado por An-Naÿÿâshî en su Al-Fihrist, p. 282.
    12. El Shaij Muhsin ibn al-Husain an-Nîsâbûrî al-Juzâ‘î. Es autor del libro Baiân Hadîz al-Gadîr. Es mencionado por el Shaij Muntaÿabuddîn en Al-Fihrist, impreso en Al-Bihâr, t. 105, nueva impresión.
    13. ‘Alî ibn ‘Abdurrahmân al-Qannânî, fallecido en 413 H.Q. Es autor del libro Turuq Jabar al-Wilâiah. Mencionado por An-Naÿÿâshî en su Al-Fihrist, p. 192.
    14. Abû ‘Abdul·lâh al-Husain ibn al-Gadâ’irî, fallecido el 15 del mes de Safar del año 411 H.Q. Es autor del libro Kitâb Iawm al-Gadîr. Fue mencionado por An-Naÿÿâshî en su Al-Fihrist, p. 51, ed. Bombay.
    15. Abû-l Fatah Muhammad ibn ‘Alî al-Karâÿikî, fallecido en 499 H.Q. Es autor del libro ‘Uddat al-Basîr fî Haÿÿ-i Iawm al-Gadîr. Fue mencionado por An-Nûrî en Al-Mustadrak, t. 3, p. 498, ed. Irán.
    16. ‘Alî ibn Bilâl ibn Mu‘âwîiah al-Mahlabî. Es autor del libro Hadîz al-Gadîr. Fue mencionado por el “Shaij de la Congregación”, At-Tûsî, en su Al-Fihrist, p. 122, 2ª ed, Al-Haidarîiah, y por Ibn Shahr Ashûb en Manâqib Âl Abî Tâlib, t. 3, p. 25, ed. Qom.
    17. El Shaij Mansûr al-La’âlî ar-Râzî. Es autor del libro Hadîz al-Gadîr. Fue mencionado por Ibn Shahr Ashûb en Al-Manâqib, t. 3, p. 25, ed. Qom.
    18. ‘Alî ibn al-Hasan at-Tâtarî. Es autor del libro Al-Wilâiah. Fue mencionado por el Shaij at-Tûsî en Al-Fihrist, p. 118, 2ª ed. Al-Haidarîiah.
    19. Al-Mawlâ ‘Abdul·lâh ibn Shâh Mansûr al-Qazwînî at-Tûsî. Fue contemporáneo al autor de Al-Wasâ’il. Es autor del libro Al-Risâlah al-Gadîrîiah, tal como es mencionado en Amal al-Âmil, t. 2, p. 161, ed. An-Naÿaf.
    20. El Saîied Sibt al-Hasan al-Ÿâîisî al-Hindî al-Kahnawî. Es autor del libro Hadîz al-Gadîr en idioma urdú, ed. en La India, tal como se menciona en Al-Gadîr de Al-Amînî.
    21. El Saîiêd Mîr Hâmid Husain ibn as-Saîied Muhammad Qalî al-Mûsawî al-Hindî al-Kahnawî, fallecido en 1306 H.Q. Menciona el Hadîz de Gadîr y sus vías de transmisión y su tawâtur, cuyo contenido se encuentra en dos gruesos volúmenes en 1008 páginas, los cuales forman parte de los tomos de su ilustre libro ‘Abaqât al-Anwâr fî Izbât Imâmat A’immat al-At·hâr, impreso en La India así como en otros lugares. Este libro conforma un milagro cuyo valor académico es reconocido por todo aquel que lo analiza.
    22. El Saîied Mahdî ibn as-Saîied ‘Alî al-Guraifî, fallecido en 1343 H.Q. Es autor del libro Hadîz al-Wilâiah fî Hadîz al-Gadîr. Fue mencionado por el autor de Adh-Dharî‘ah.
    23. El Shaij ‘Abbâs al-Qummî, fallecido el 23 del Dhû-l Hiÿÿah de 1359 H.Q. Es autor del libro Faid al-Qadîr fî Hadîz al-Gadîr.
    24. El Saîied Murtadâ Husain al-Hindî. Es autor del libro Tafsîr at-Takmîl fî Âiat al-Ikmâl an-Nâzilah fî Wâqi‘ah al-Gadîr, ed. La India.
    25. El Shaij Muhammad Ridâ Faraÿ Dios. Es autor del libro Al-Gadîr fî al-Islâm, ed. An-Naÿaf.
    26. El Saîied Murtadâ al-Josroshâhî at-Tabrîzî. Es autor del libro Ihdâ’ al-Haqîr fî Ma‘nâ Hadîz al-Gadîr, ed. en Irak.
    27. El ilustre ‘Al·lâmah Shaij ‘Abdul Husain al-Amînî, fallecido el 28 de Rabì‘ az-Zânî de 1390 H.Q. Es autor del libro Al-Gadîr fî al-Kitâb wa as-Sunnah wa al-Adab, en veinte tomos de los cuales hasta ahora se han impreso once. Es un libro único en su género y corresponde que todo investigador y buscador de la Verdad se detenga a analizarlo.
    Curiosidad: Dijo el Shaij Sulaimân al-Qundûzî al-Hanafî en su libro Ianâbî‘ al-Mawaddah, p. 36, ed. Estambûl: El ‘Al·lâmah ‘Alî ibn Mûsâ y ‘Alî ibn Muhammad Abî al-Mu‘al·lâ al-Ÿûwainî, el apodado Imam al-Haramain y maestro de Abû Hâmid al-Gazâlî (que Dios se compadezca de ambos), contó lo siguiente -en tono de sorpresa-: “Vi un tomo en Bagdad en manos de un encuadernador, en el cual había narraciones del Hadîz de Gadîr Jumm, en el que estaba escrito: Tomo nº 28 de las vías de transmisión de las palabras del Profeta (s.a.w.) “De quien yo haya sido su mawlâ, ‘Alî es su mawlâ”, ¡y le seguía el Tomo nº 29!”. (Pág. 39, ed. Al-Haidarîiah).
  • 23. El autor de Gâiat al-Marâm registra textualmente al final del capítulo 16, pág. 89 de este libro: Ibn Ÿarîr citó el Hadîz de Gadîr a través de noventa y cinco vías en un libro que sólo trata sobre el mismo y al cual llamó Al-Wilâiah; asimismo, Ibn ‘Uqdah lo citó a través de ciento cinco vías y en un libro en el que también sólo trata sobre el mismo. El Imam Ahmad ibn Muhammad ibn as-Siddîq al-Magribî registra textualmente que tanto Adh-Dhahabî como Ibn ‘Uqdah dedicaron libros que tratan solamente sobre este Hadîz. Refiérete a la disertación de su preciado libro denominado Fath al-Mulk al-‘Alî bi Sihhati Hadîz Bâb-i Madînat al-‘Ilm ‘Alî. (N. del Autor).
  • 24. Registra textulamente ello Ibn Haÿar en la sección nº 5 del capítulo primero de su As-Sawâ‘iq. (N. del Autor).
  • 25. Yo agrego: También lo citó como uno de los hadices de Ibn ‘Abbâs, en la pág. 131 del tomo I de su Al-Musnad, y entre los hadices de Al-Burâ’ en la pág. 281 del tomo IV de su Al-Musnad. (N. del Autor).
  • 26. Los narradores del Hadîz de Gadîr entre los Compañeros del Profeta (s.a.w.):
    1. Abû Hurairah ad-Dawsî, fallecido en 57, 58 o 59 H.Q. a la edad de setenta y ocho años.
    2. Abû Lailâ al-Ansârî. Se dice que fue muerto en la Batalla de Siffîn en el año 37 H.Q.
    3. Abû Zainab ibn ‘Auf al-Ansârî.
    4. Abû Fudâlah al-Ansârî, de entre los participantes de la Batalla de Badr. Fue muerto en Siffîn luchando junto a ‘Alî (a.s.).
    5. Abû Qudâmah al-Ansârî, uno de los conminados el día de Ruhbah.
    6. Abû ‘Umrah ibn ‘Amr ibn Muh·sin al-Ansârî.
    7. Abû al-Haizam ibn at-Taihân. Fue muerto en Siffîn en el año 37 H.Q.
    8. Abû Râfi‘ al-Qubtî, sirviente del Mensajero de Dios (s.a.w.).
    9. Abû Dhuaib Jûwailid (o Jâlid) ibn Jâlid ibn Muhriz al-Hazlî, poeta tanto de la época de la ÿahilîiah o ignorancia pre-islámica como de la era islámica. Falleció durante el califato de ‘Uzmân.
    10. Abû Bakr ibn Abî Quhhâfah at-Taimî. Fallecido en el año 13 H.Q.
    11. Usâmah ibn Zaid ibn Hârizah al-Kalbî. Fallecido en el año 54 H.Q. a la edad de 75 años.
    12. Ubaî ibn Ka‘b al-Ansârî al-Jazraÿî, “el señor de los recitadores”. Fallecido en el año 30 o 32 H.Q.
    13. As‘ad ibn Zurârah al-Ansârî.
    14. Asmâ’ bint ‘Umais al-Juza‘mîiah.
    15. Umm Salamah, esposa del Mensajero (s.a.w.).
    16. Umm Hânî bint Abî Talib, la paz sea con ambos.
    17. Abû Hamzah Anas ibn Mâlik al-Ansârî al-Jazraÿî, el sirviente del Profeta (s.a.w.). Fallecido en el año 93 H.Q.
    18. Al-Burâ’ ibn ‘Âzib al-Ansârî al-Awsî, residente en Kûfâ. Fallecido en el año 72 H.Q.
    19. Buraidah ibn al-Hasîb Abû Sahl al-Aslamî. Fallecido en el año 63 H.Q.
    20. Abû Sa‘îd Zâbit ibn Wadî‘ah al-Ansârî al-Madanî.
    21. Ÿâbir ibn Samurah ibn Ÿunâdah Abû Sulaimân as-Suwâ’î, residente en Kûfâ y fallecido luego del año 70 H.Q., y se dice que fue en el año 74 H.Q.
    22. Ÿabir ibn ‘Abdul·lâh. Fallecido en Medina en el año 73, 74 o 78 H.Q. a la edad de 94 años.
    23. Ÿablah ibn ‘Amr al-Ansârî.
    24. Ÿubair ibn Mut‘im ibn ‘Adîi al-Qurashî an-Nawfalî. Fallecido en el año 57, 58 o 59 H.Q.
    25. Ÿarîr ibn ‘Abdul·lâh ibn Ÿâbir al-Baÿlî. Fallecido en 51 o 54 H.Q.
    26. Abû Dharr Ÿundab ibn Ÿunâdah al-Ghiffârî. Fallecido en 31 H.Q.
    27. Abû Ÿunaidah Ÿundab ibn ‘Amr ibn Mâzin al-Ansârî.
    28. Habbah ibn Ÿuwain Abû Qudâmah al-‘Uranî al-Baÿlî. Fallecido en 76 o 79 H.Q.
    29. Hubshî ibn Ÿunâdah as-Sal·lûlî. Residente en Kûfâ.
    30. Habîb ibn Badîl ibn Warqâ’ al-Juzâ‘î.
    31. Hudhaifah ibn Usaid Abû Tasrîhah al-Ghiffârî, de entre los que participaron del Juramento de Fidelidad al Profeta (s.a.w.) bajo el árbol.
    32. Hudhaifah ibn al-Iamân al-Iamânî. Fallecido en 36 H.Q.
    33. Hassân ibn Zâbit, uno de los poetas de Gadîr.
    34. El Imam al-Muÿtabâ al-Hasan (a.s.), el nieto del Profeta (s.a.w.).
    35. El Imam al-Husain (a.s.), el nieto del Profeta (s.a.w.).
    36. Abû Aîiûb Jâlid ibn Zaid al-Ansârî. Fue martirizado en la expedición militar a Bizancio en el 50, 51 o 52 H.Q.
    37. Abû Sulaimân Jâlid ibn al-Walîd ibn al-Mughîrah al-Majzûmî. Fallecido en 21 o 22 H.Q.
    38. Juzaimah ibn Zâbit al-Ansârî, Dhu ash-Shahadatain (el Poseedor de los Dos Testimonios). Fue muerto en Siffîn luchando junto a ‘Alî (a.s.) en el año 37 H.Q.
    39. Abû Shuraih Jûwailid ibn ‘Amr al-Juzâ‘î. Residente en Medina. Falleció en el 68 H.Q.
    40. Rufâ‘ah ibn ‘Abdul Mundhir al-Ansârî.
    41. Zubair ibn al-‘Awâm al-Qurashî. Fue muerto en el año 36 H.Q.
    42. Zaid ibn Arqam al-Ansarî al-Jazraÿî. Fallecido en 66 o 68 H.Q.
    43. Abû Sa‘îd Zaid ibn Zâbit. Fallecido en 45 o 48 H.Q., y se dijo que fue después del 50 H.Q.
    44. Zaid (Iazîd) ibn Sharâhbîl al-Ansârî.
    45. Zaid ibn ‘Abdul·lâh al-Ansârî.
    46. Abû Is·hâq Sa‘d ibn Abî Waqqâs. Fallecido en el 54, 55, 56 o 58 H.Q.
    47. Sa‘d ibn Ÿunâdah al-‘Awfî, el padre de ‘Atîiah al-‘Awfî.
    48. Sa‘d ibn ‘Ubâdah al-Ansârî al-Jazraÿî. Fallecido en el 14 o 15 H.Q. Fue uno de los doce delegados.
    49. Abû Sa‘îd Sa‘d ibn Mâlik al-Ansârî al-Judrî. Fallecido en el 63, 74 o 75 H.Q.
    50. Sa‘îd ibn Zaid al-Qurashî al-‘Adwî. Fallecido en el 50 o 51 H.Q.
    51. Sa‘îd ibn Sa‘d ibn ‘Ubâdah al-Ansârî.
    52. Abû ‘Abdul·lâh Salmân al-Fârsî. Fallecido en 36 o 37 H.Q.
    53. Abû Muslim Salamah ibn ‘Amr ibn al-Akwa‘ al-Aslamî. Fallecido en el 74 H.Q.
    54. Abû Sulaimân Samurah ibn Ÿundab al-Fazârî. Fallecido en Basora en el año 58, 59 o 60 H.Q.
    55. Sahl ibn Hanîf al-Ansârî al-Awsî. Fallecido en el 38 H.Q.
    56. Abû al-‘Abbâs Sahl ibn Sa‘d al-Ansârî al-Jazraÿî as-Sâ‘idî. Fallecido en el 91 H.Q. a la edad de 100 años.
    57. Abû Umâmah as-Saddî ibn ‘Aÿlân al-Bâhilî, residente en Siria y fallecido allí en el 86 H.Q.
    58. Damîrah al-Asadî.
    59. Talhah ibn ‘Ubaidul·lâh at-Tamîmî. Fue muerto el día de la Batalla del Camello en el año 36 H.Q. a la edad de 63 años.
    60. ‘Âmîr ibn ‘Umair an-Numairî.
    61. ‘Âmir ibn Lailâ ibn Damrah.
    62. ‘Âmir ibn Lailâ al-Ghiffârî.
    63. Abû at-Tufail ‘Âmir ibn Wâ’ilah al-Lîzî. Fallecido en el 100, 102, 108 o 110 H.Q.
    64. ‘A’ishah bint Abî Bakr ibn Abî Quhhâfah, esposa del Mensajero (s.a.w.).
    65. Al-‘Abbâs ibn ‘Abdul Muttalib ibn Hâshim, tío del Profeta (s.a.w.). Fallecido en el año 32 H.Q.
    66. ‘Abdurrahmân ibn ‘Abdurabb al-Ansârî.
    67. Abû Muhammad ‘Abdurrâhmân ibn ‘Auf al-Qurashî az-Zuhrî. Fallecido en el 31 o 32 H.Q.
    68. ‘Abdurrahmân ibn Ia‘mur ad-Dailamî. Residente en Kûfâ.
    69. ‘Abdul·lâh ibn Abî ‘Abd al-Asad al-Majzûmî.
    70. ‘Abdul·lâh ibn Badîl ibn Warqâ’, el señor del clan de Juzâ‘ah. Fue muerto en Siffîn luchando junto al Imam ‘Alî (a.s.).
    71. ‘Abdul·lâh ibn Bushr (Busr) al-Mâzinî.
    72. ‘Abdul·lâh ibn Zâbit al-Ansârî.
    73. ‘Abdul·lâh ibn Ÿa‘far ibn Abî Tâlib al-Hâshimî. Fallecido en el 80 H.Q.
    74. ‘Abdul·lâh ibn Hantab al-Qurashî al-Majzûmî.
    75. ‘Abdul·lâh ibn Rabî‘ah.
    76. ‘Abdul·lâh ibn ‘Abbâs. Fallecido en el 68 H.Q.
    77. ‘Abdul·lâh ibn Abî Awfâ ‘Alqamah al-Aslamî. Fallecido en el 86 u 87 H.Q.
    78. Abû ‘Abdurrahmân ‘Abdul·lâh ibn ‘Umar ibn al-Jattâb al-‘Adwî. Fallecido en el 72 o 73 H.Q.
    79. Abû ‘Abdurrahmân ‘Abdul·lâh ibn Mas‘ûd al-Hadhalî. Fallecido en el año 32 o 33 H.Q., siendo sepultado en el cementerio de Al-Baqî‘.
    80. ‘Abdul·lâh ibn Iâmîl (Iâmîn).
    81. ‘Uzmân ibn ‘Affân. Fallecido en el 35 H.Q.
    82. ‘Ubaid ibn ‘Âzib al-Ansârî, el hermano de Al-Burâ’ ibn ‘Âzib.
    83. Abû Turaif ‘Adiî ibn Hâtam. Fallecido en el 68 H.Q. a la edad de 100 años.
    84. ‘Atîiah ibn Busr al-Mâzinî.
    85. ‘Aqabah ibn ‘Âmir al-Ÿuhnî, gobernante de Egipto de parte de Mu‘âwîiah por un periodo de tres años. Murió cerca del año 60 H.Q.
    86. Amîr al-Mu’minîn ‘Alî ibn Tâlib (a.s.). Martirizado en el año 40 H.Q.
    87. Abû al-Iaqdzân ‘Ammâr ibn Iâsir al-‘Anasî. Martirizado en Siffîn en el año 37 H.Q.
    88. ‘Umar ibn Abî Salamah ibn ‘Abdul Asad al-Majzûmî, el hijastro del Profeta (s.a.w.), siendo su madre Umm Salamah, esposa del Mensajero (s.a.w.). Fallecido en el 83 H.Q.
    89. ‘Umar ibn al-Jattâb. Fue muerto en el 23 H.Q.
    90. ‘Ammârah al-Jazraÿî al-Ansârî. Fue muerto en el día de la batalla de Iamâmah.
    91. Abû Naÿîd ‘Imrân ibn Hassîn al-Juzâ‘î. Fallecido en el 52 H.Q. en Basora.
    92. ‘Amr ibn al-Hamq al-Juzâ‘î. Martirizado en el 50 H.Q.
    93. ‘Amr ibn Sharâhbîl.
    94. ‘Amr ibn al-‘Âss.
    95. ‘Amr ibn Murrah al-Ÿuhnî Abû Talhah o Abû Mariam.
    96. La veraz Fâtimah az-Zahrâ’ (a.s.), la hija del Mensajero de Dios (s.a.w.).
    97. Fâtimah bint Hamzah ibn ‘Abdul Muttalib.
    98. Qais ibn Zâbit ibn Shamâs al-Ansârî.
    99. Qais ibn Sa‘d ibn ‘Ubâdah al-Ansârî al-Jazraÿî.
    100. Abû Muhammad Ka‘b ibn ‘Aÿzah al-Ansârî al-Madanî. Fallecido en el 51 H.Q.
    101. Abû Sulaimân Mâlik ibn al-Hûwairiz al-Lîzî. Fallecido en el 74 H.Q.
    102. Al-Miqdâm ibn ‘Amr al-Kindî az-Zuhrî. Fallecido en el 33 H.Q. a la edad de 70 años.
    103. Nâÿiah ibn ‘Amr al-Juzâ‘î.
    104. Abû Barazah Fadlah ibn ‘Utbah al-Aslamî. Fallecido en Jorasán (Irán) en el 65 H.Q.
    105. Nu‘mân ibn ‘Aÿlân al-Ansârî.
    106. Hishâm al-Mirqâl ibn ‘Utbah ibn Abî Waqqâs al-Madanî. Fue muerto en Siffîn luchando junto a Amîr al-Mu’minîn en el 37 H.Q.
    107. Abû Wasmah Wahshî ibn Harb al-Habashî al-Humsî.
    108. Wahab ibn Hamzah.
    109. Abû Ÿuhaifah Wahab ibn ‘Abdul·lâh as-Sawâ’î (Wahab al-Jair). Fallecido en el 74 H.Q.
    110. Abû Marâzim Ia‘lî ibn Murrah ibn Wahab az-Zaqafî.
    Puedes cotejar las narraciones de cada uno de ellos junto con sus respectivas fuentes de entre los libros sunnis, refiriéndote al libro Al-Gadîr del fallecido ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, pp. 14-60, ed. Beirut. El Saîied ibn Tawûs en el libro At-Tarâ’if además trasmite de Ibn ‘Uqdah en el libro Al-Wilâiah los nombres de los siguiente Compañeros:
    111. ‘Uzmân ibn Hanîf al-Ansârî.
    112. Rufâ‘ah ibn Râfi‘ al-Ansârî.
    113. Abû al-Hamrâ’, el sirviente del Profeta (s.a.w.)
    114. Ÿundab ibn Sufiân al-‘Aqlî al-Baÿlî.
    115. Umâmah ibn Zaid ibn Hârizah al-Kalbî.
    116. ‘Abdurrâhmân ibn Mudliÿ.
    Referirse también a Manâqib Âl-i Abî Tâlib de Ibn Shahr Ashûb, t. 3, pp. 25-26, ed. Qom.
    Los narradores del Hadîz de Gadîr entre los Tâb‘în (los compañeros de los Compañeros del Profeta):
    1. Abû Râ’id al-Habrânî ash-Shâmî.
    2. Abû Salamah ‘Abdul·lâh (Ismâ‘îl) ibn ‘Abdurrâhmân ibn ‘Auf az-Zuharî al-Madanî. Fallecido en 94 H.Q.
    3. Abû Sulaimân al-Mu’adhdhin.
    4. Abû Sâlih as-Samân Dhakwân al-Madanî. Fall. en 101 H.Q.
    5. Abû ‘Anfuânah al-Mâzinî.
    6. Abû ‘Abdurrahîm al-Kindî.
    7. Al-Asbag ibn Nubâtah at-Tamîmî al-Kûfî.
    8. Abû Lailâ al-Kindî.
    9. Aiâs ibn Nadhîr.
    10. Ÿamîl ibn ‘Imârah.
    11. Hârizah ibn Nasr.
    12. Habîb ibn Abî Zâbit al-Asadî al-Kûfî.
    13. Al-Hâriz ibn Mâlik.
    14. Al-Husain ibn Mâlik al-Hûwairiz.
    15. Hakam ibn ‘Utaibah al-Kûfî al-Kindî. Fall. en 114 o 115 H.Q.
    16. Hamîd ibn ‘Imârah al-Jazraÿî al-Ansârî.
    17. Hamîd at-Tawîl Abû ‘Ubaidah ibn Abî Hamîd al-Basrî. Fall. en 143 H.Q.
    18. Jaizamah ibn ‘Abdurrahmân al-Ÿu‘fî. Murió en 80 H.Q.
    19. Rabî‘ah al-Ÿarashî. Fue muerto en el año 60, 61 o 74 H.Q.
    20. Abû al-Muzannâ Riâh ibn al-Hâriz an-Naja‘î al-Kûfî.
    21. Abû ‘Amr Adhân al-Kindî al-Bazzâz (al-Bazzâr). Fall. en 82 H.Q.
    22. Abû Mariam Zirr ibn Hubaish al-Asadî. Fall. en 81, 82 o 83 H.Q.
    23. Ziâd ibn Abî Ziâd.
    24. Zaid ibn Iazî‘ al-Hamadânî al-Kûfî.
    25. Sâlim ibn ‘Abdul·lâh ibn ‘Umar ibn al-Jattâb al-Qurashî al-Adwî al-Madanî. Fall. en 106 H.Q.
    26. Sa‘îd ibn Ÿubair al-Asadî al-Kûfî. Fue muerto a manos de Al-Haÿÿâÿ ibn Iûsuf en el año 95 H.Q.
    27. Sa‘îd ibn Abî Huddân, también es conocido como Dhî Huddân.
    28. Sa‘îd ibn al-Musaîiab al-Qurashî al-Majzûmî, el yerno de Abû Hurairah. Fall. en 94 H.L.
    29. Sa‘îd ibn Wahab al-Hamadânî al-Kûfî. Fall. en 76 H.Q.
    30. Abû Iahiâ Salamah ibn Kuhail al-Hadramî al-Kûfî. Fall. en 121 H.Q.
    31. Abû Sâdiq Sulaim ibn Qais al-Hilâlî. Fall. en 90 H.Q.
    32. Abû Muhammad Sulaimân ibn Mihrân al-A‘mash. Nació en el año 61 y falleció en 147 o 148 H.Q.
    33. Sahm ibn al-Hassîn al-Asadî.
    34. Shahr ibn Hûshab.
    35. Ad-Dahhâk ibn Muzâhim al-Hilâlî. Fall. en 105 H.Q.
    36. Tawûs ibn Kîsân al-Iamânî al-Ÿundî. Fall. en 106 H.Q.
    37. Talhah ibn al-Munsarif al-Aiâmî (al-Iamâmî) al-Kûfî. Fall. en 112 H.Q.
    38. ‘Âmir ibn Sa‘d ibn Abî Waqqâs al-Madanî. Fall. en 104 H.Q.
    39. ‘A’ishah bint Sa‘d ibn Abî Waqqâs. Fall. en 117 H.Q.
    40. ‘Abdul Hamîd ibn al-Mundhir ibn al-Ÿâward al-‘Abdî.
    41. Abû ‘Ammârah ‘Abdu Jair ibn Iazîd al-Hamadânî al-Kûfî.
    42. ‘Abdurrahmân ibn Abî Lailâ. Fall. en 82, 83 o 86 H.Q.
    43. ‘Abdurrahmân Sâbit, y se dice que es ‘Abdurrahmân ibn Sâbit al-Ÿumhî al-Makkî. Fall. en 118 H.Q.
    44. ‘Abdul·lâh ibn As‘ad ibn Zurârah.
    45. Abû Mariam ‘Abdul·lâh ibn Ziâd al-Asadî al-Kûfî.
    46. ‘Abdul·lâh ibn Sharîk al-‘Âmirî al-Kûfî.
    47. Abû Muhammad ‘Abdul·lâh ibn Muhammad ibn ‘Aqîl al-Hâshimî al-Madanî. Fall. en 140 H.Q.
    48. ‘Abdul·lâh ibn Ia‘lâ ibn Murrah.
    49. ‘Adîi ibn Zâbit al-Ansârî al-Kûfî al-Jatmî. Fall. en 116 H.Q.
    50. Abû al-Hasan ‘Atîiah ibn Sa‘d ibn Ÿunâdah al-‘Awfî al-Kûfî. Fall. en 111 H.Q.
    51. ‘Alî ibn Zaid ibn Ÿad‘ân al-Basrî. Fall. en 129 o 131 H.Q.
    52. Abû Hârûn ‘Ammâr ibn Ÿûwain al-‘Abdî. Fall. en 134 H.Q.
    53. ‘Umar ibn ‘Abdul ‘Azîz al-Amawî. Fall. en 101 H.Q.
    54. ‘Umar ibn ‘Abdul Gaffâr.
    55. ‘Umar ibn ‘Alî Amîr al-Mu’minîn. Fallecido en tiempos del califa Al-Walîd, y se dijo que fue antes.
    56. ‘Amr ibn Ÿu‘dah ibn Hubairah.
    57. ‘Amr ibn Murrah Abû ‘Abdul·lâh al-Kûfî al-Hamadânî. Fall. en 116 H.Q.
    58. ‘Amr ibn ‘Abdul·lâh Abû Is·hâq as-Subai‘î al-Hamadânî. Fall. en 127 H.Q.
    59. ‘Amr ibn Maimûn al-Awdî. Fall. en 74 H.Q., y se dijo que después.
    60. ‘Umairah bint Sa‘d ibn Mâlik, hermana de Sahl Umm Rifâ‘ah ibn Mubshir.
    61. ‘Umairah ibn Sa‘d al-Hamadânî.
    62. ‘Îsâ ibn Talhah ibn ‘Abdul·lâh at-Tamîmî Abû Muhammad al-Madanî. Murió durante el califto de ‘Umar ibn ‘Abdul ‘Azîz.
    63. Abû Bakr Fitr ibn Jalîfah al-Majzûmî al-Hannât. Fall. en 150 o 153 H.Q.
    64. Qubaisah ibn Dhu’aib. Fall. en 86 H.Q.
    65. Abû Mariam Qais az-Zaqafî al-Madâ’inî.
    66. Muhammad ibn ‘Umar ibn ‘Alî Amîr al-Mu’minîn. Fall. durante el califato de ‘Umar ibn ‘Abdul ‘Azîz, y se dijo que fue en el año 100 H.Q.
    67. Abû ad-Duhâ Muslim ibn Subaih al-Hamadânî al-Kûfî al-‘Attâr.
    68. Muslim al-Malâ’î.
    69. Abû Zurârah Mus‘ab ibn Sa‘d ibn Abî Waqqâs az-Zuhrî al-Madanî. Fall. en 103 H.Q.
    70. Muttalib ibn ‘Abdul·lâh al-Qurashî al-Majzûmî al-Madanî.
    71. Matar al-Warrâq.
    72. Ma‘rûf ibn Jarbûdh.
    73. Mansûr ibn Rub‘î.
    74. Muhâÿir ibn Mismâr az-Zuhrî al-Madanî.
    75. Mûsâ ibn Aktal ibn ‘Umair an-Numairî.
    76. Abû ‘Abdul·lâh Maimûn al-Basrî Mawlâ ‘Abdurrahmân ibn Samurah.
    77. Nadhîr ad-Dubbî al-Kûfî.
    78. Hânî ibn Hânî al-Hamadânî al-Kûfî.
    79. Abû Balaÿ Iahiâ ibn Sulaim al-Fazzârî al-Wâsitî.
    80. Iahiâ ibn Ÿu‘dah ibn Hubairah al-Majzûmî (de la segunda centuria).
    81. Iazîd ibn Abî Ziâd al-Kûfî. Fall. en 136 H.Q. a la edad de 90 años.
    82. Iazîd ibn Haîiân at-Tîmî al-Kûfî.
    83. Abû Dawûd Iazîd ibn ‘Abdurrahmân ibn al-Awdî al-Kûfî.
    84. Abû Naÿîh Iasâr az-Zaqafî. Fall. en 109 H.Q.
    Para examinar sus biografías y narraciones en las fuentes sunnis, referirse al libro Al-Gadîr del ‘Al·lâmah al-Amînî, t. 1, pp. 62-72, ed. Beirut.
    Sabios sunnis que narraron el Hadîz de Gadîr en sus libros:
    Sabios sunnis narraron el Hadîz de Gadîr y lo citaron en sus libros en los diferentes periodos y tendencias, desde el siglo II de la hégira hasta el siglo XIV, siendo un total de 360 sabios, según lo mencionado por Al-Amînî en su Al-Gadîr, t. 1, pp. 73-151, ed. Beirut. Refiérete al mismo y encontrarás sus biografías y las respectivas fuentes de sus narraciones. ‘Abaqât al-Anwâr (Tomo sobre el Hadîz de Gadîr).
  • 27. Refiérete a la pág. 419 del tomo V (N. del Autor).
  • 28. En los albores del Islam, los no-árabes convertidos a esta religión eran en su mayoría esclavos libertos o prisioneros de guerra libertos, por lo que se generalizó llamarles los mawâlî (los que se encuentran bajo posesión o dominio), los cuales solían llamar a sus patrones mawlâ. (N. del traductor al castellano).
  • 29. El Hadîz de Rukbân (Los Jinetes):
    Se encuentra en: Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, p. 33, ed. Estambul y p. 37, ed. Al-Haidarîiah; Tarÿamah al-Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib (Biografía del Imam ‘Alî) del libro Ta‘rîj Dimashq de Ibn ‘Asâkir ash-Shâfi‘î, t. 2, p. 22, h. 520.
    Así también en: Ihqâq al-Haqq, t. 6, p. 326, citándolo de Al-Manâqib de Ahmad ibn Hanbal (manuscrito), Al-Bidâiah wa an-Nihâiah de Ibn Kazîr, t. 5, p. 213, y t. 7, p. 347, ed. Egipto, Arÿah al-Matâlib de ‘Ubaidul·lâh al-Âmaratsarî al-Hanafî, p. 577, ed. Lâhûr.
  • 30. Fue transmitido por Az-Za‘labî de un grupo de reconocidas personalidades sunnis como el ‘Al·lâmah ash-Shablanÿî al-Misrî al tratar la vida de ‘Alî en su libro Nûr al-Absâr. Refiérete a la pág. 11 del mismo si lo deseas (N. del Autor).
  • 31. Refiérete a lo transmitido por Al-Halabî como parte de las narraciones de la Peregrinación de Despedida en su célebre libro de Biografía (del Profeta) llamado As-Sîrah al-Halabîiah, y encontrarás este Hadîz al final de la pág. 214 del tomo III (N. del Autor).
    La historia de Al-Hâriz ibn an-Nu‘mân al-Fihrî y el acaecimiento del castigo:
    Se encuentra en: Nadzm Durar as-Simtain de Az-Zarandî al-Hanafî, p. 93; Nûr al-Absâr de Ash-Shablanÿî, p. 71, ed. As-Sa‘îdîiah, y p. 71, ed. Al-‘Uzmânîiah; Tadhkirat al-Jawâss de As-Sibt ibn al-Ÿauzî al-Hanafî, p. 30; Al-Fusûl al-Muhimmah de Ibn as-Sabbâg al-Mâlikî, p. 25; Ianâbî‘ al-Mawaddah de Al-Qundûzî al-Hanafî, p. 328, ed. Al-Haidarîiah, y p. 274, ed. Estambul, y t. 2, p. 99, ed. Al-‘Irfân, Saidâ; As-Sîrah al-Halabîiah, de Burhânuddîn al-Halabî ash-Shâfi‘î, t. 3, p. 274, ed. Al-Bahîiah, Egipto.
    Ver el resto de las fuentes con diferencias en las expresiones en la Carta nº 12, en la nota referente a la revelación de la aleya: «Un deprecante pidió un castigo inminente…».

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