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Las hijas de otro sendero: Conversión de mujeres en Norteamérica.

Ella puede estar de compras en un centro comercial, manejando un automóvil, estudiando en la universidad o compartiendo una oficina en cualquier sitio de trabajo. Su vestimenta es modesta, un pañuelo cubre su cabello y sólo deja su rostro y sus manos descubiertos (aunque incluso su cara puede estar toda cubierta). Ella viste con ropa pulcra pero no extravagante, a veces refleja una moda extranjera. Esta mujer llama mucho la atención en nuestra sociedad, la cual siempre emite frases como “religión extraña”, “terrorista”, “fundamentalista”, “misteriosa”, “extranjero(a)”, “petróleo”…y nos hace sentir inconformes o alienados.

Al esperar oír un acento fuerte cuando uno habla con ella, uno puede sorprenderse si ella habla como cualquier norteamericana “(¡em…!) ¿De dónde eres?” el observador curioso puede preguntar. “Toledo, Ohio”, podría ella responder. Aunque podría ser de cualquiera otra ciudad o pueblo…

“Ah, de verdad?”, el observador responde, sorprendido al encontrar que ella es una de nosotros.

Un número creciente de mujeres nacidas en Norteamérica y en Canadá se han convertido al Islam y se denominan musulmanas como cualquier(a) otro(a) que sigue el Islam. Muchas prefieren seguir la tradición del Jiyab1 (vestido islámico) en público. Otras no sienten necesario cubrirse y son, consecuentemente, menos notables pero también se cuentan dentro de dicho creciente número.

Nadie sabe con seguridad cuántos del millón de musulmanes del mundo viven en los Estados Unidos, pero el Cónsul Musulmán de Washington DC estima que la población musulmana está entre los seis y ocho millones incluyendo conversos nacidos en el país , aquellos que han emigrado además de un número creciente de niños musulmanes nacidos en Norteamérica. Entonces el Islam puede tener más seguidores que el Judaísmo que cuenta con 5.5 millones.

Esto haría al Islam la segunda religión más importante después del Cristianismo. El número creciente de Mezquitas y centros de estudio también refleja la presencia creciente del Islam. En 1985 habían aproximadamente seiscientas mezquitas, centros de estudio y centros islámicos en ascenso.

La historia islámica es relativamente corta. El folleto A Century of Islam in America (Un siglo de Islam en América)2 indica tres olas de inmigración musulmana. La primera ocurrida en 1875 con labriegos emigrantes, sin educación y no calificados pero con ganas de trabajar duro. Muchos se quedaron, pero aquellos que regresaron a su tierra animaron a otros para que vivieran en América. La segunda oleada en los treintas fue detenida por la segunda guerra mundial. La tercera ola de inmigrantes en los cincuentas y sesentas tendía a ser de personas bien educadas provenientes de familias pudientes, por lo general tratando de escapar de la opresión política para obtener educación superior.

Los musulmanes tienden a agruparse en las ciudades más grandes donde se pueden apoyar el uno al otro. Muchas de las grandes universidades tienen grupos islámicos activos. Allí es donde ellos aprenden y se coadyuvan en el vivir de la vida islámica que a veces es difícil de sobrellevar debido al horario y a las actividades de la sociedad norteamericana. Los musulmanes están obligados a seguir las prácticas del Islam en cada detalle. Tales prácticas están indicadas en el Corán y en el Hadiz (dichos, prácticas y actos del Profeta Muhammad) y en otros ejemplos atribuidos al Profeta.

Una característica única en muchos contextos occidentales es la oportunidad de practicar la religión como uno lo desea, lo cual da a los musulmanes una oportunidad de poder vivir sus vidas islámicamente como se interpreta en su comunidad.

Los países occidentales que una vez fueron identificados como países judeocristianos tienen la necesidad de reconocer que se están volviendo sociedades judeocristianas musulmanas. El crecimiento del Islam en el hemisferio occidental se esta volviendo rápidamente el tema principal de la cobertura de los medios. La expansión del Islam es un tema contemporáneo principal para todos los norteamericanos aunque la mayoría conozcan poco de sus principios del Islam o su historia.

El Islam tuvo su comienzo en la Península Arábiga durante el siglo séptimo cuando Muhammad recibió las revelaciones Divinas de Dios(Alá) a través del Ángel Gabriel. Estas fueron recibidas por Muhammad quien las expresaba oralmente y las recitaciones eventualmente eran anotadas para formar el Corán (Qur´an), el libro Sagrado de los Musulmanes, el cual se considera ser la Palabra literal y final de Dios al mundo.

El Islam entra en mi mundo

Hace catorce años mi hija Jodi se casó con un joven iraní y pronto se convirtió al Islam. Ella empezó a usar el pañuelo o velo islámico y a aprender a vivir y a practicar el Islam. Los siguientes años fueron de aflicción y adaptación para nuestra familia. Durante estos años hemos aprendido a apreciar la fortaleza y compromiso de nuestra hija y de sus amigos musulmanes americanos.

Desde esta experiencia personal decidí recopilar las historias de mujeres americanas que decidieron abrazar el Islam. Elaboré y distribuí un cuestionario y pronto empecé a recibir muchas expresiones personales de fortaleza y fe.

Muchos norteamericanos incluyendo de Estados Unidos y Canadá encuentran familiar la película y el libro titulados “Not Without my Daughter” (No me iré sin mi hija), la película “True Lies” (mentiras verdaderas), u otros artículos y medios de comunicación llenos de información negativa respecto a los musulmanes. Raramente tenemos la oportunidad de observar a un nivel personal la calidad de vida que las mujeres musulmanas nacidas en América tienen en su devoción islámica.

Yo sentía que se necesitaba una imagen más positiva al respecto, y al reunir y compartir estas historias, este deseo en mí se ha hecho realidad. La intención no es usar cada historia en total sino usar porciones para desenvolver las historias y caminos de fe de aquellas que se convirtieron al Islam. Entrelazada entre estas historias está la mía propia como madre de una persona que se convierte al Islam. He aquí una oportunidad de encontrarse también con el Islam y como se vive su día a día por medio de sus disciplinas.

Un vistazo a los resultados de la encuesta

El cuestionario (Anexo A) fue distribuido en muchas conferencias islámicas, a la vez que fue enviado por correo a aquellas que oyeron acerca de él y lo solicitaron. De los 350 cuestionarios distribuidos 53 mujeres que respondieron representaban las diversas regiones a lo largo de Norteamérica: Oklahoma, Kansas, Missouri, Virginia, Nueva Jersey, Indiana, Oregón, Alabama, Texas, California, Luisiana, Washington, Illinois, Pennsylvania, Arkansas, Vermont, Ontario, entre otras. Estas 53 encuestadas invirtieron muchas horas respondiendo las preguntas profundas presentadas a ellas.

El nivel educativo de las encuestadas se encuentra entre bachilleres y profesionales en doctorados, el 53% de estas mujeres son profesionales, 12% tienen un magíster y el 6% ostentan un doctorado. Al mismo tiempo, siete de las mujeres encuestadas fueron estudiantes universitarias que trabajaban a un nivel más alto.

El rango de edad oscilaba entre los veinte y los cuarenta años de edad con un 40% de participantes dentro de los veinte años, 48 % en sus treintas y el 12% en sus cuarentas. El tiempo que estas mujeres llevaban en el Islam se ubicaba entre los seis meses hasta los 22 años.

Aquellas que han sido musulmanas por seis meses hasta 32 años corresponden al 32%, de 4 a 6 años el 24%, y de 7 a 10 años el 20%. Veinticuatro por ciento de las encuestadas han sido musulmanas por 11 años o más, y las de más tiempo se encuentran entre los 19 años a los 22 años en el Islam.

Aproximadamente el 40% de las mujeres trabajan fuera del hogar, ya sea medio tiempo o tiempo completo; dos de ellas tienen su propio negocio en casa y el 12% están estudiando para obtener el título universitario. La mitad son amas de casa tiempo completo y un 25% de ellas prefieren enseñarles ellas mismas a sus hijos en edad escolar. Aunque el 75% de las mujeres tienen hijos, no todos ellos se encuentran en edad escolar. Cuarenta y siete por ciento envían a sus hijos a escuelas públicas, 11% matriculan sus hijos en escuelas privadas no musulmanas, 26% tienen a sus hijos en escuelas islámicas y 26% estudian en su casa. Estas cifras pueden sumar más del 100% porque algunas familias tienen a sus hijos en dos o tres etapas escolares diferentes.

Al observar las prácticas comunes del Islam solamente dos de las mujeres encuestadas no usan el jiyab . Actualmente en su gran mayoría estas hacen las oraciones diarias, ayunan en Ramadán y participan activamente en estudios permanentes sobre el Islam.

Dieciocho por ciento de ellas indicaron que consumen otras carnes distintas a la halal(permitida); carnes con excepción de el cerdo, el cual es estrictamente prohibido.

Noventa por ciento de las mujeres estudiadas son casadas y reflejan matrimonios felices y prósperos. Estas indican mucha satisfacción con respecto a su posición en la sociedad islámica. Algunas de las que son solas debido al divorcio o viudez o por nunca haberse casado indican que a veces se sienten incómodas cuando están en una reunión islámica.

Expresan que el matrimonio les daría una mejor posición en la comunidad musulmana, ya que estar casada es considerado “un estado natural”. En la comunidad islámica, estas sienten una pérdida de poder, puesto que a través de un esposo ellas tendrían una conexión y derecho de opinión en las decisiones que se toman en la mezquita. Sus respuestas representan reacciones extremadamente positivas por parte de los demás musulmanes, en contraste con las historias negativas que se escuchan en los medios.

En lo concerniente a la sociedad americana, uno puede asumir que las historias de muchas musulmanas nacidas en América se encuentran entre las más felices y bien llevadas, pasando por la vida intermedia de “mi vida esta bien, pero…”, hasta aquellas historias que contienen infelicidad y amargura. En este estudio muchas de las mujeres han encontrado satisfacción en su decisión de vivir una vida específica: el Islam.

  • 1. Un glosario de términos islámicos después del anexo C da definiciones para todos los términos islámicos a que se refiere el texto en cursiva.
  • 2. Yvonne Y. Haddad, A Century of Islam (Washington, DC. The Middle East Institute, 1986).

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