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Las hijas hablan claro : lo que las musulmanas conversas quieren que sepamos

Ya habían pasado doce años desde que Jodi se había convertido al Islam. La curación había tardado años, pero ya me sentía bien con Jodi como musulmana. Todavía hay vestigios de arrepentimiento cuando veo que tal decisión no nos permite hacer ciertas cosas que hacíamos como madre e hija o incluso las que podríamos hacer como abuelos y nietos. Pero mi respeto esta allí para ella y esa vida que ella demuestra como buena y próspera.

Me hallé en la situación de querer saber acerca de otras mujeres que se habían convertido. ¿Cómo lo habrían aceptado sus familias? ¿Podría mi historia ayudarles para llegar a la aceptación y la curación? en realidad quería ayudar a otros padres que sufrían para que aceptaran a estas hijas y lo que habían elegido ser.

Mi decisión de hacer algo para compartir con otros acerca de la fuerza y la bondad que había vito en el estilo de vida de mi hija y en el de sus amigos musulmanes la tomé un domingo en la mañana cuando aún estaba en la cama. Recuerdo mover mis pies hacia el suelo al levantarme; era como si estuviera dando los primeros pasos hacia una tarea retadora.

Hablé con Jodi acerca de mis ideas. Ella estaba iniciando una especialización en enfermería, tenía dos hijos pequeños y trabajaba medio tiempo. Yo estaba segura que ella no querría tomar ninguna otra responsabilidad, pero estuvo de acuerdo en invitar a su casa a algunas conversas norteamericanas para hablar acerca de las posibilidades de realizar el proyecto. Si eso era algo que aquellas mujeres sentían importante para sus vidas, yo seguiría adelante con mi plan.

Sólo dos mujeres asistieron a la reunión, pero fue a través de su apoyo, el ánimo que me dieron además de sus ideas lo que me ayudó a tomar la decisión y a tener el entusiasmo para llevar a cabo el proyecto de tres años de recolectar información de otras mujeres conversas al Islam en Norteamérica, escribir mi propia historia y luego encontrar la forma de compartir todo esto. En la primera reunión, las invitadas hablaron de la importancia que tenía para ellas que sus familias comprendieran la decisión que ellas habían tomado, cómo les estaba yendo y cuánto deseaban que sus familias las aceptaran. También querían compartir con toda la gente lo que significa ser musulmana.

He aprendido muchísimo de aquellas mujeres. Estoy agradecida con ellas por haber compartido sus vidas conmigo a través del cuestionario. Este proyecto a ayudado a sanar las cicatrices que yo ni siquiera había notado que estaban allí. Las hijas de otro sendero ha sido un paso más allá en mi propia sanación, y saludo a las mujeres que tienen la valentía de caminar por ese sendero. No muchos de nosotros podrían hacerlo.

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A través de los cuestionarios, las mujeres compartieron las historias acerca de su conversión, su disfrutes y sus luchas al seguir las prácticas islámicas ycómo se relacionan con sus familias de origen, sus esposos, sus suegros, sus hijos y el mundo del trabajo. La última pregunta en el cuestionario fue: "¿qué le gustaría que el público americano supiera acerca de usted y que no se le preguntó?...¿qué nos harán respondido? Esto es lo que ellas escribieron. Dejemos que hablen.

Quiénes somos

• Me gustaría que el pueblo americano supiera que somos como ellos. Luchamos para pagar cuentas (no todos tenemos riqueza petrolera), nos preocupamos por un mañana, queremos la paz. Simplemente tenemos convicciones religiosas fuertes y tratamos de vivir nuestras vidas de acuerdo a lo que ordena Alláh. M esposo no me obligó a vestir de esta manera y no estoy oprimida. Soy libre: de las cadenas de la moda, de los vestidos, del cabello, de los zapatos y todo eso. Una herencia está garantizada para mi y para mis hijos después del pago de deudas. No odio ni a los americanos ni a América. Todavía amo a Jesús, y le oro al mismo Dios al que él se refería . No odio ni a los judíos ni a Israel. En efecto me gustaría vivir allí si supiera que no sería perseguida. Lo que sí detesto es la injusticia, las mentiras, la falta de fe en Dios, el prejuicio, el aborto, el trato inapropiado a los desechos y todo lo que desobedezca a los mandamientos de Dios, porque amo a Dios.

• He escogido este camino porque me gusta. No he dejado nada que no quisiera haber dejado. No me han lavado el cerebro. Soy una persona educada con todas las capacidades de pensamiento. No soy una traidora a mi país sino una habitante del mundo. Siempre seré musulmana con o sin mi esposo. No me torné al Islam porque "amo a mi esposo". Quiero que mis hijos crezcan como musulmanes. Espero que ellos sean buenos musulmanes y que mi hija use el jiyab. La gente siempre me está preguntando estas cosas. Tendré a mis hijos en un ambiente islámico, no en uno no islámico, y así les pediré que sean musulmanes.

• Todo musulmán busca la paz. Todo lo que se oye es acerca de los musulmanes extremistas y los revolucionarios políticos. La mayoría(a propósito, los árabe ocupan un quinto del mundo islámico) son pacíficos. Miren a la gente de Indonesia de la cual nunca escuchamos, a pesar que ellos son más numerosos que los mismos árabes.

• Siempre estoy en la disposición de comunicarme con la gente y responder a sus preguntas si ellos respetan mis opiniones y mis creencias.

• Me volví musulmana por mi propia decisión.

Soy una persona con mi propia mente.
Estudio los hechos antes de dedicarme a algo.
El Islam es la mejor elección que he hecho.
Estoy feliz de ser una musulmana.
Es muy difícil comunicarse con la familia después de haber tomado tal decisión y hacer tal cambio.
Me gustaría animar a los padres de las musulmanas conversas para que les pregunten a sus hijas por qué se han convertido y traten de entenderlas. No es fácil vivir en esta sociedad después de haberse convertido al Islam. Ves las cosas y la gente de manera distinta, y la gente te ve diferente también. Ayuda bastante saber que tu familia por lo menos te habla del tema y trata de entender lo que estás haciendo y cuán importante es para ti. Estamos cambiando para mejorar, para complacer a Alláh.

• La única cosa que siento que los americanos necesitan saber es que si una persona se convierte al Islam no es porque esté forzada a hacerlo. Nadie puede forzar a otro a rezar, a aprender árabe, a usar camisas de manga larga o vestidos largos, acubrirse el cabello o a realizar cualquier otra práctica que los musulmanes realizan. Somos americanos también. Tenemos el derecho como cualquiera otro de trabajar y seguir lo que creemos.

• Me gustaría recordarle ala gente que soy un ser humano como ellos. No me gusta que me ridiculicen .Me pongo triste cuando alguien se burla por la ropa que uso. ¿Se burlarían de una monja por usar su hábito o de una mujer menonita por usar su cofia?

Mi esposo no me ha lavado el cerebro. Soy una persona inteligente que eligió ser musulmana. EL Islam está fundado en el precepto que no hay coacción en la religión. Ustedes pueden creer en lo suyo y yo creer en lo mío.
Algunas personas que quieren desacreditar el Islam sugieren que las mujeres son tratadas cono ciudadanas de segunda clase inferiores a los hombres. Dicen que las musulmanas deben alimentar primero a sus hijos y esposo y comer lo que queda. Esta es una grave distorsión de la verdad. Sí, a veces las mujeres comemos después de los demás, pero eso no es ni un castigo ni una sentencia impuesta por ser mujer. Cuando una mujer alimenta a otras personas primero, lo hace porque los ama y se preocupa por ellos. Ela sabe que los niños necesitan comer frecuentemente para crecer fuertes y sanos. Ella entiende que los hombres deben comer par estar fuertes e ir a trabajar o a estudiar. Ela se asegura que las mujeres embarazadas beban su leche, consuman muchas frutas y vegetales y tomen vitaminas. Ella siente que no puede llenarse y satisfacer su propia hambre si otros necesitan algo.
Los musulmanes no celebramos la navidad, pero anhelamos que nuestros familiares, vecinos, y compañeros de trabajo tengan un día feliz. Por favor no piensen que nuestros hijos están siendo privados de nada si no colocamos decoraciones o un árbol de navidad. Tenemos otros días de fiesta de los cuales ustedes no se enteran, y pensamos que nuestros hijos son felices y están creciendo bien.

• No estoy oprimida, y no es degradante vestir ropa apropiada. Me gustaría que la gente supiera que mi esposo lava la ropa, ayuda con la limpieza de la casa (incluso lava el baño) y me ayuda a cuidar los niños para que yo pueda salir. ¿Y qué pasa con las tan mencionadas mujeres liberadas? Las mujeres musulmanas no se cambian el nombre cuando se casan. No se nos pide que tomemos el apellido de nuestros esposos. Cuando insha’Allah mi hija se case, su nombre permanecerá par que se le reconozca como un ser individual, un ser humano con igualdad de derechos. Sin necesidad de guiones.

• No todos los musulmanes en Norteamérica son extranjeros o afro americanos. Hay muchos blancos musulmanes en el país. Para mucha gente es muy difícil creer que uno pueda ser blanco norteamericano y musulmán al mismo tiempo. Incluso las musulmanas tenemos más derechos que las cristianas u otras mujeres.

• Puedo soy un poco diferente porque siento que los aspectos espirituales de mi fe son muy importantes, posiblemente más que los problemas diarios de qué comer, qué ponerse, etc. No obstante mi fe es muy profunda y no va a decaer. Algo más es que se me diagnosticó un linfoma de Non-Hodgkin hace seis años. Fui sometida solamente a una quimioterapia y no he necesitado ninguna más a lo largo de cinco años. Tuve a mis hijos (de cinco años y quince meses de edad) después de ser diagnosticada. Mi vida es muy interesante pero a la vez muy difícil con este problema incluido. Mi fe en Dios me ha ayudado inmensamente a través de estos años y creo firmemente que tener cáncer fue lo que Dios quiso para mi. Estoy muy agradecida porque he aprendido mucho hasta ahora: a vivir, a amarme a mi misma y a mi familia, a preocuparme sólo de cosas importantes ("no te preocupes por eso; ocúpate de lo demás") e hizo que mi vida se volviera hacia donde estoy ahora y me hiciera más asertiva y extrovertida que antes. Claro que esa es otra historia.

• No me juzguen por aquellos musulmanes que hacen cosas no islámicas en nombre de la religión. Conózcanme, háblenme, invítenme a sus escuelas e iglesias, y permitámonos hablar acerca de nuestras religiones. No le teman al Islam. Pregúntennos qué libros hablan mejor del Islam en lugar de esos libros anti- islámicos escritos por los "expertos en el Medio Oriente". No piensen que estoy oprimida y por eso me visto como me visto. Cuando me miren vean a la esposa de Abraham y a la madre de Jesús. No es nada nuevo. Es parte de nuestra herencia.

• Tengo sentimientos encontrados. Hago charlas acerca del Islam. Le digo a la gente que somos como ellos. Tenemos nuestros sueños y metas y tenemos una familia, sólo que algunas de nuestras actitudes hacia la resolución de problemas son diferentes. No estamos ni oprimidos ni suprimidos por nuestra fe, sino por nosotros mismos. Somos como todo el mundo: buenos y malos. Los norteamericanos y los europeos deben ser cuidadosos porque sus gobiernos tienen una agenda que es definitivamente anti- islámica (nuestro propio gobierno sacó una resolución en los ochentas declarando al Islam como un peligro para los Estados Unidos). Deberían tomar lo que es bueno y buscar la verdad. Los musulmanes debemos dejar de escondernos y de excusarnos para hablar por nosotros mismos. De muchas maneras representamos los valores positivos y frecuentemente imaginarios que fundaron esta nación con algunas diferencias positivas. Como musulmanes necesitamos limpiar nuestro propio closet, sacudirnos y reexaminar lo que estamos pasándonos por alto respecto al Islam antes de empezar tocando puertas para hablarles a otros de esto.

• [De una musulmana conversa de cuarenta años con una hija adolescente).Ser musulmana ha sido lo mejor y lo más difícil que me ha pasado. Es tener las respuestas a todo y todas las herramientas. Me despidieron de mi trabajo el 28 de febrero de 1994. Estoy haciendo un derecho de petición ante la Comisión de Derechos Humanos de Ohio porque considero que mi despido fue a causa de mi conversión. Cada problema trae su solución. El Qur'an es una fuente infinita de respuestas, consejo y exhortaciones. Estoy agradecida con Alá por estas luchas, ya que como un ser humano débil me debato entre el 80% del tiempo en regocijo y el 20% de cosas menos positivas. Las bendiciones más grandes de Alá para conmigo son mi confianza en Él, la mejoría en mi falta de paciencia, la paciencia que he aprendido a tener y la paz y la tranquilidad reflejadas en mi nombre islámico que significa Alá está aquí, Alá está aquí. La dificultad más grande de halla en tratar de dejar mis viejos hábitos de tratar de controlar mi vida. Tengo una necesidad de entender y de aceptar que aunque el Islam es perfecto, los musulmanes no.

• Soy extranjera, no extraterrestre. Espero que a gente nos trate a mí y a mi familia con el respeto que merecemos. Quisiera que la cultura y el gobierno de este país pudiera tener un sistema de vida que permitiera a las familias musulmanas vivir sin endeudarse son créditos o con un servicio de salud.

• ¡Quiero que la gente sepa que no adoro vacas, que no estoy oprimida por el Islam, que le Islam libera a las mujeres, que adoro el mismo dios que adoran los cristianos y los judíos y que los musulmanes no somos terroristas! ¡Quisiera que la gete abriera sus mentes y que no fueran tan ignorantes! ¡Dejen de reírse de las mujeres que usan el jiyab! Es su derecho y ni su esposo ni sus padres las obligan a hacerlo. ¡Acéptennos como americanas, vivan y dejen vivir!

• No somos estúpidas y debemos servir a Alá (SWT) primero que a nuestros esposos. Nuestro deber es esta vida y estamos felices con nuestra elección.

• El hecho de cubrir mi cabeza no hace que sea una extraña, o una fundamentalista ni mucho menos una débil. Detesto que dondequiera que voy la gente se queda mirándome(a veces como si quisieran atacarme). Sólo quiero vivir mi vida como yo quiera.

• Una de las concepciones erróneas es que todos los musulmanes son del Medio Oriente o que están casados con alguien de esta región. Falso. Hay miles de musulmanes americanos que aprenden de otros americanos. Mi esposo y yo somos ejemplos claros de ello.

• La mejor cosa que me ha pasado en la vida es haberme convertido al Islam. Aunque mis puntos de vista religioso y político difieran de los de otros americanos, desearía que tuvieran la mente lo suficientemente abierta para entender que lo que es "diferente" no es "malo". Las musulmanas(a quienes todos sus derechos les son garantizados en el Islam) no se les encadena a sus casas ni se les golpea o tortura. Somos parte de una sociedad y tenemos una tarea más importante. Como dijo el Imam Ali: "las naciones se yerguen desde el regazo de las madres". Tenemos un trabajo muy importante qué hacer. Me gustaría que la gente no obstaculizara esa tarea.

Lo que es el Islam

• Los norteamericanos necesitan entender que los musulmanes estamos tratando de vivir nuestras vidas como creemos que Alá (SWT) quiere que las vivamos. Tenemos una religión muy malinterpretada. En diez años seremos, insha’Allah, la segunda religión más practicada en los Estados Unidos1¿ Por qué los americanos se están convirtiendo del cristianismo al Islam? Los americanos necesitan olvidarse de os estereotipos y mirar el verdadero Islam, el Islam de la paz, el Islam que está ganando más y más seguidores cada día. Adquirir una sociedad islámica, a mi modo de ver, no quiere decir que se deba ser fanático o militante. Significa tener una sociedad en la cual sus habitantes sigan lo que Alláh ordena, al igual que las obligaciones religiosas y las leyes sociales. El Islam gobierna toda nuestra vida. Es para todos los tiempos, para toda la gente. Si los norteamericanos miraran al Islam más de cerca y se dieran cuenta de todo esto, este sería mejor entendido.

• ¡El Islam no es una prisión para las mujeres como se ha creído por muchos años! Este tiene parámetros sensibles y leyes como toda sociedad decente los tiene, pero el Islam es flexible, mientras otras religiones están "talladas en piedra" y no pueden ser alteradas.

• Quisiera que la gente cayera en la cuenta que las mujeres en el Islam no son ciudadanas de segunda clase. No caminamos detrás de nuestros esposos pero sí tenemos derechos inalienables. El Islam no es una religión extremista. El Islam no cree en los extremos. El Islam siempre promueve la equidad. El Islam ni es una cosa árabe ni afro americana; es una religión para todas las personas y nacionalidades. El Islam es una religión sin un tiempo que se acomoda a todos los tiempos y lugares. La belleza antigüedad del Islam no tienen límite. En pocas palabras, el Islam es una religión de paz y felicidad.

Si ustedes vieran lo que el Islam realmente es, lo amarían inmediatamente. El Islam es un ideal que todos tenemos en nuestra mente. La relación marital se protege y el sexo se controla detrás del velo. Las calles serían más seguras. Sus hijos no estarían expuestos al sexo y a las drogas. Ellos recibirían una educación en valores y en habilidades prácticas. El salario de su esposo sería suficiente para mantener a la familia, dejándola a usted libre de trabajar o tener tantos hijos como usted quiera, de estudiar y de crecer interiormente de otras maneras. La gente no viviría el flagelo del desempleo o e peso de las hipotecas. La economía estaría basada en pequeños negocios locales y sistemas bancarios libres de interés. La vida podría ser vivida de nuevo. Y eso sería solo el principio. Si usted pudiera entrar a una hermosa y espaciosa mezquita y participar en la adoración a Dios El Más Grande, usted se sentirá realmente satisfecho y dignificado. Algún día todo ello será nuestro con la misericordia de Dios.

• ¡El Islam es un estilo de vida! Tiene las respuestas para cada aspecto de la vida. Escogí al Islam como un estilo de vivir por convicción propia (mi esposo no me forzó a hacerlo). Amo a mi Islam y siento que nací siendo musulmana y fui educada como cristiana. Ahora me he vuelto (no me he convertido) al camino verdadero y recto. Soy exitosa. ¡He regresado al Islam! Que Alá mantenga mi corazón puro y en el camino recto.

• Como musulmana me gustaría decir que el Islam me ha liberado en muchos sentidos. Muchos ven a las musulmanas como una población oprimida, peor me gustaría que supieran que si una mujer es oprimida, es porque se olvida el verdadero Islam y se siguen las prácticas culturales del país. El Islam bota toda la basura que mantiene a la mujer abajo y la eleva a un estado de respeto y confianza en si misma. Muchas mujeres americanas creen que son las más liberadas de la tierra, pero en realidad no están libres de las cadenas de la opresión. Alguien que tenga que tener un cuerpo perfecto por miedo al rechazo, alguien que tenga que mostrar su cuerpo para recibir "atención", alguien que gana menos por el mismo trabajo que su contraparte masculina, cualquiera en alguna de estas categorías todavía está oprimido, y la única solución es tirar las cadenas de la opresión y aceptar a Dios y al Islam en su vida.

• La musulmana americana no esta oprimida y el uso del jiyab es nuestro derecho no un castigo .Consideramos el estilo de vida occidental como un traspiés no como un avance la mujer del Medio Oriente puede sorprenderse con el tan famoso glamour del estilo de vida occidental porque este practica la cultura y no el Islam .Si el Islam fuera realmente practicado en los países de mis hermanas orientales, las occidentales estarían luchando por los derechos islámicos.

• El tema más importante que me gustaría tocar, no sólo para el público americano sino incluso para muchos musulmanes, es que el Islam debe ser juzgado por sus propios meritos y no por el comportamiento de los musulmanes. El Islam es un sistema perfecto ya que fue creado por Dios así como fuimos creados nosotros. No obstante, no fuimos creados a la perfección. Tenemos el libre albedrío ,escogemos nuestros estilos de vida y tomamos nuestras propias decisiones; a veces son las correctas y otras no .También ,espero que los no musulmanes entiendan algún día que todo buen musulmán que viva bajo las leyes de Dios es un fundamentalista, y ojala entiendan el verdadero sentido de esa palabra. A pesar de los 1400 años o más que han pasado desde que Dios enseñó el Islam a través del profeta Muhammad (saw), dicha religión no ha cambiado. En efecto las leyes de Dios nunca han cambiado desde que Adán fue creado por Dios. Dios no esta creando humanos diferentes que antes. Todos somos seres humanos creados por Él. Cuando nacemos tenemos las mismas necesidades de amor, afecto, protección y la misma necesidad de adorar a un ser supremo. Estas necesidades cambian a medida que maduramos y somos moldeados por nuestro medio, pero estas no dejan de ser en esencia necesidades humanas. El cambio, sin embargo, nunca empieza con los países ni con los líderes. Empieza en el hogar, con los niños, donde las mujeres mandan. Tan pronto como las musulmanas del mundo se den cuenta de esto, los cambios para mejorar comenzarán.

Cómo vemos las musulmanas a Norte América

• Los norteamericanos en general parecen tener la tendencia a estereotipar. Nos ven con un velo y automáticamente piensan que nuestros esposos nos dominan y que somos conservadoras.

• Esta respuesta será las más dura dada la amargura que siento en este país.”la tierra de la libertad, el hogar de los valientes..."no existe y la hipocresía de este gobierno me molesta mucho .La arrogancia de esta sociedad que cree que esta es la mejor sociedad y la mejor cultura del mundo en cuanto a los derechos de la mujer, los derechos humanos, los derechos de los niños y los derechos de las minorías me exaspera. Las palabras que les digo a las personas cuando quieren mostrar su superioridad conmigo son:"esta es América donde todos tienen el derecho de escoger lo que quieren creer".Personalmente, no creo que el experimento americano este funcionando. A la sociedad le han sido arrebatados todos los valores y las iglesias cristianas han manipulado la Biblia tanto que le dan a la gente la filosofía que todos los pecados son perdonados y que uno debe hacer lo que uno crea que esta bien. Se que ninguna sociedad es perfecta, pero yo quiero incrementar las posibilidades de éxito de mis hijos teniéndolos en una sociedad monocultural, la cultura y la sociedad con los valores que nosotros consideramos como importantes; una sociedad con poca posibilidad de elección de valores aceptados como comportamiento general. Mi esposo y yo podemos darles a nuestros hijos las mejores oportunidades de occidente sin contaminarlos con la cultura deficiente en valores de los Estados Unidos.

• Las norteamericanas han elegido aceptar el Islam gracias a la búsqueda y al entendimiento y no por la fuerza o la influencia de sus esposos. Sólo porque existe cierta historia de un iraní lunático que abusó de su familia (incluso si es cierto eso) no debe decirse que todo el país es así. ¡Exhorto a la gente que piense en las clases de abuso acoso que suceden aquí cada segundo! ¡Exhorto a la gente que piense con el cerebro que Dios les dio y que despierten ya!

• Me duele mucho que los musulmanes y el Islam sean tan malentendidos en este país, lo cual da lugar a odios, malas miradas y comentarios desagradables, impidiendo nuestro derecho a practicar la religión libremente. Este país fue fundado con por gente religiosa buscando un país en donde no fuera perseguida por sus creencias. Ahora somos un punto de encuentro más que antes, y si queremos vivir como una nación y mantener los ideales de la Constitución Política tenemos que entendernos, aceptarnos y respetarnos, sin importar la religión, las costumbres o el estilo de vestir. Exhorto enérgicamente a los norteamericanos a que dondequiera que vean a una mujer cubriendo todo su cuerpo excepto la cara y las manos, en lugar de sentir pena por ella y quedarse mirándola, le sonrían, la saluden con cortesía, sabiendo que ella es un mujer fuerte en sus convicciones tratando de adorar a su Dios y al Dios de todos de la mejor manera que ella puede. Todos somos ciudadanos en este país en donde se supone que somos libres de adorar a Dios como queramos. Trabajemos juntos par mantener ese ideal.

  • 1. En efecto, hacia finales del año 2005, el Islam ya se había convertido en la segunda religión más importante en Estados Unidos después del judaísmo ( n. del t).

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