Page is loading...

Capítulo 14: La Batalla de La Trinchera

La Batalla de Khandaq (La Trinchera) o Ahzab

Al establecerse en Khaybar, los Banu Nadir decidieron vengarse de los Musulmanes. Contactaron a los Mequinenses, y 20 lideres de los Judíos junto con 50 de los Quraish hicieron un pacto en la Kaaba que consistía en que mientras ellos vivieran, combatirían a Muhammad.

Luego, los Judíos y los Quraish contactaron a los aliados y enviaron emisarios a un número de tribus. Banu Gaffan, Banu Asad, Banu Aslam, Banu Ashya, Banu Kinanah y Banu Fizarah respondieron inmediatamente y la coalición aportó diez mil soldados que marcharon hacia Medina bajo el mando de Abu Sufyan.

Cuando llegaron a Medina las noticias de estos preparativos, el Santo Profeta consultó con sus compañeros. Salman al-Farsi aconsejó que se cavara un foso sobre el lado desprotegido de Medina. Los Musulmanes estaban divididos en grupos de 10, y a cada grupo le correspondía cavar 10 yardas. El Santo Profeta participó en esta tarea. El Foso se cavó rápido: justo 3 días antes de que las huestes enemigas llegaran a Medina. Los Musulmanes solamente pudieron reunir 3 mil hombres para enfrentar a este inmenso ejército.

Huyay ibn Akhtab, líder de Banu Nadir, se reunió secretamente con Ka’ab ibn Asad, líder de Banu Quraizah, una tribu Judía que aún estaba en Medina. Por su incitación, Banu Quraiza rompió el trato que habían firmado con los Musulmanes.

Esta traición y el peligro desde el interior de Medina, cuando los Musulmanes estuvieran rodeados por los ejércitos mixtos de paganos y Judíos de toda la Arabia en las afueras, tenía un efecto revelador sobre los Musulmanes. Como una escasa medida preventiva, Salmiya ibn Aslam fue designado solamente con 200 hombres para proteger la ciudad de cualquier ataque de parte de Banu Quraizah.

El enemigo se sorprendió al ver el Foso porque era algo nuevo para los Árabes. Acamparon en las afueras durante 27 o 24 días. Su número aumentaba día tras día, y muchos Musulmanes estaban muy asustados, como lo describe el Qurán, la Surah Ahzab muestra varios aspectos de cómo estaban sitiados. Por ejemplo, veamos los siguientes versículos:

Cuando os acosaban por todas partes, cuando el terror os desvió la mirada, se os hizo un nudo en la garganta y conjeturasteis sobre Dios.
En esa ocasión, los creyentes fueron puestos a prueba y sufrieron una violenta conmoción.(Qurán 33:10-11)

En ese momento, muchos hipócritas, e inclusive algunos Musulmanes pidieron permiso para abandonar las filas de los Musulmanes y regresar a sus hogares:

Y cuando un grupo de ellos dijo. ¡Gente de Yatrib! ¡No os quedéis aquí! ¡Regresad!. Parte de ellos pidió autorización al Profeta, diciendo: ¡Nuestras casas están indefensas!. En realidad, no es que sus casas estuvieran indefensas, lo que querían era huir.(Qurán 33:13)

La gran mayoría del ejército, sin embargo, categóricamente soportó lo difícil de la inclemencia del tiempo y la rapidez con que escasearon las provisiones. El ejército de la coalición arrojó flechas y piedras a los Musulmanes. Finalmente, unos cuantos de los guerreros Quraishitas más valientes, ‘Amr ibn Abwadd, Nawfil bin Abdullah ibn Mughirah, Dhirar ibn Khattab, Hubairah ibn Abu Wahab, ‘Ikrimah ibn Abu yahl y Mirdas al-Fahri, tuvieron éxito al cruzar el foso.

‘Amr llamó a la batalla; nadie respondió; era considerado como el equivalente a mil guerreros. La historia cuenta que los Musulmanes aunque eran como pájaros sentados sobres sus cabezas; ellos temían levantar sus cabezas.

El Profeta exhortó a los Musulmanes tres veces a que combatieran contra Amr. Estas tres veces solamente Ali se puso de pie, la tercera vez, el Profeta le permitió a Ali ir a enfrentarlo. Cuando Ali iba hacia el campo de batalla, el Santo Profeta dijo:

“Toda la Fe va a luchar contra toda la Incredulidad”

Ali invitó a ‘Amr a aceptar el Islam, o regresar a Meca o descender de su caballo ya que Ali no tenía caballo. ‘Amr se bajó del caballo y se desató una feroz batalla. Por un momento, tanto polvo cubrió el rostro de ambos guerreros que nadie sabía que estaba sucediendo. ‘Amr logró impactar un golpe grave sobre la cabeza de Ali, sin embargo después de un rato, Ali lo mató. Con respecto a esta batalla, el Santo Profeta dijo:

“Ciertamente, un ataque de Ali en la Batalla de Khandaq es mejor que la adoración de todos los seres humanos y todos los yines, hasta el Día de la resurrección”.

“El asesinato de ‘Amr desmoralizó a los paganos, y todos sus compañeros huyeron excepto Nawfil, el cual también fue asesinado por Ali. Los Musulmanes tuvieron que atar una piedra a su estomago para aminorar los retorcijones causados por el hambre. Abu Sa’eed al-Khudri dijo: “Nuestros corazones habían alcanzado nuestras gargantas por el temor y la desesperación.”

Por otra parte, el ejército sitiador se estaba poniendo nervioso, ya no aguantaban más la lluvia y el frío, sus caballos morían y se acababan las provisiones. El Santo Profeta fue al lugar donde ahora queda la Mezquita de la Victoria (másyidul Fath) y le oró a Dios. Cayó una feroz tormenta que destruyó las tiendas de los enemigos; sus ollas y pertenencias volaron por todos lados, se desencadenó un terror insoportable dentro de sus filas.

Los Mequinenses y las tribus paganas huyeron, el primero en huir fue Abu Sufyan el cual estaba tan decepcionado que trató de cabalgar su camello sin primero atar sus riendas. Este episodio está en el Qurán en la siguiente aleya:

¡Creyentes! Recordad la gracia que Dios os dispensó cuando vinieron las legiones contra vosotros y Nosotros enviamos contra ellos un viento y legiones invisibles a vuestros ojos. Dios ve bien lo que hacéis.(Qurán 33:9)

También dice en la aleya 25:

Dios despidió a los infieles llenos de ira, sin que consiguieran triunfar. Dios evito el combate a los creyentes. Dios es fuerte, poderoso.(Qurán 3:25)

Abdullah ibn Mahsud interpretó esta aleya en su Tafsir Ad-Durrul-Manzur así:

Y Dios ayuda’o a los creyentes por medio de Ali ibn Abi Talib en su combate

Como consecuencia directa de esta derrota, las fuerzas combinadas de los infieles, en la batalla de Ahzab, decayó la influencia de los Quraish, y esas tribus que hasta entonces dudaban en aceptar el Islam por temor a los Quraish comenzaron a enviar delegaciones donde el Profeta.

La primera delegación fue la de la tribu de Mazinah, y consistía de cuatrocientas personas. No solamente aceptaron el Islam sino que también estaban listos para establecerse en Medina. El Profeta le aconsejó que regresaran a sus hogares.

Similarmente, llegó una delegación de cien personas de parte de Ashya y estos abrazaron el Islam. Las tribus de Yuhainah vivian cerca de ellos y fueron influenciados por su conversión. Mil de sus hombres llegaron a Medina y entraron a la fraternidad.

La Eliminación de Banu Quraizah

Según los términos del tratado que habían contraído los Quraizah con los Musulmanes, estaban obligados a ayudar a los Musulmanes en contra de la agresión externa. Pero, para no hablar de ayuda a los Musulmanes o de permanecer neutros, se habían hecho de lado de los Mequinenses y se unieron al enemigo sitiador. Al vivir tan cerca de Medina, se habían convertido en una seria amenaza.

Tan pronto como se levantó el sitio de su propio pueblo, los Musulmanes rodearon la fortaleza de Banu Quraizah. Por algun tiempo resistieron pero al final abrieron las puertas de su fortaleza con la condición de que su destino sería decidido por Saad ibn Maadd, jefe de la tribu Aus.

Basando su juicio en el Antiguo Testamento, Saad dictaminó que los hombres combatientes deberían ser asesinados y sus mujeres e hijos hechos cautivos. Este mandato fue llevado a cabo. Con relación a esto se reveló la siguiente aleya:

Hizo salir de sus fortalezas a los de la Gente de la Escritura que habían apoyado a aquellos. Sembró el terror en sus corazones. A unos matasteis, a otros les hicisteis cautivos.
Os ha dado en herencia su tierra, sus casas, sus bienes y un territorio que nunca habíais pisado. Dios es omnipotente.(Qurán 33:26-27)

Muchos críticos describieron este castigo como fuerte. Pero que otro castigo se les podría haber impuesto; Ellos violaron el pacto, y en lugar de ayudar a los Musulmanes, se unieron al enemigo y habrían sitiado a los Musulmanes. No había prisiones donde detener a los prisioneros ni campos de concentración donde colocarlos a trabajo forzoso.

Share this page