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Capítulo 23: Matrimonios del Santo Profeta

Cuando el Santo Profeta murió, dejó nueve esposas, esto se ha convertifo en un objetivo principal de los escritores Cristianos y Judíos. Dicen que la pluralidad del matrimonio (poligamia) en si misma lleva a la avidez y al desarrollo de la lujuria y el deseo, y que el Profeta no estaba contento con cuatro esposas, el número que había sido permitido para su Ummah sino que se excedió ese límite y se casió con nueve mujeres.

Es necesario señalar que este no es un asunto sencillo que se deseche solo en una aseveración que acuse al Profeta de gustarle desemesuradamente las mujeres, tanto que se casó con nueve. El hecho es que se había casado con cada una de sus esposas por alguna razón en particular debido a circunstancias particulares.

Su primer matrimonio fue con Khadiya, vivió con ella durante 25 años. Eran los inicios de su juventud y constituye dos tercios de su vida casado. Ya hemos hablado de ella en paginas anteriores.

Luego se casó con Saudá bint Zam’ah cuyo esposo había muerto durante la segunda emigración a Abisinia. Saudá era una creyente que había emigrado por su fe, su padre y hermano se econtraban entre los enemigos más acerrimos del Islam. Si ella hubiera regresado a ello, habría sido torturada y atormentada, como lo estaban haciendo con otros creyentes hombres y mujeres, oprimiendolos y matandolos, forzandolos a renunciar a su fe.

Al mismo tiempo, se casó con Aysha bint Abu Bakr, quien tenía 13 años de edad. Llegó a la casa del Profeta después de la migración a Medina. Después emigró a Medina y comenzó a expandir la palabra de Dios. Luego, se casó con ocho mujeres, todas ellas viudas o divorciadas, todas viejas o de edad media.

Esto continuó durante ocho años. Fue solo hasta que Dios le prohibió que se casara con alguna otra mujer. Obviamente, estos sucesos no se pueden explicar diciendo que amaba mucho a las mujeres porque tanto su vida antes de la revelación como el periodo posterior a la revelación contradicen tal suposición.

Solo observemos a un hombre con una pasión por las mujeres, encaprichado con el deseo carnal, enamorado de la compañía femenina, con un deseo sensual por ellas. Verás que es atraido hacia su encanto, pasando el tiempo en busca de la belleza, encaprichado con la coquetería de deseo por las complexiones frescas, tiernas y jóvenes. Pero estas peculiaridades no se encuentran en la vida del Profeta.

Se casó con viudas después de haberse casado con una virgen, mujeres de edad avanzada después de haberse casado con chicas jovenes. Después le ofreció a sus esposas una oportunidad de darles una buena provisión y permitirles marcharse dignamente, es decir, divorciarlas si deseaban este mundo y sus adornos. Alternativamente, debían renunciar al mundo y abstenerse de los adornos y enantos si deseaban a Dios y a su Profeta en la morada postrera. Miremos este versículo del Qurán:

Oh Profeta! Dile a tus esposas: Si desean la vida de este mundo y sus adornos entonces que vengan, yo les daré una provisión y les permitiré marcharse dignamente. Si desean a Dios y a Su Mensajero y la morada postrera, entonces ciertamente que Dios ha preparado para los que hacen el bien de entre ustedes una recompensa poderosa. (Qurán 33:28-29)

¿Es esta la actitud de un hombre poseido por la lujuria y el deseo? El hecho es que tendrémos que buscar razónes diferentes a la lujuria y la avidez por su pluralidad de esposas:

1. Se había casado con muchas de ellas para darles protección y asegurar la dignidad de ellas.
2. Se esperaba que los Musulmanes siguieran su ejemplo y le dieran protección a las mujeres de edad avanzada, a las viudas y a sus hijos huerfanos.

El matrimonio con Saudá bint Zamah cae en esta categoria. El esposo de Zainab bint Khuzaima, Abdullah ibn Yash (Un primo del Profeta), fue martirizado durante la batalla de Uhud (como se mencionó anteriormente). Esta era la segunda vez que quedaba viuda.

Era una de las mujeres más generosas inclusive durante la época de la ignorancia, tanto que fue llamada “La madre de los Pobres”. Ahora estaba enfrentando tiempos difíciles. El Profeta, al casarse con ella, preservó su prestigio y dignidad. Ella murió cuando aún vivía el Profeta. El año del matrimonio fue el 3 de la Hégira.

Ummu Salama, cuyo verdadero nombre era Hind, se casó con Abdullah Abu Salamah (otro primo del Profeta quien también fue hermano de crianza) Abu Salamah y su esposa fueron de los primeros en emigrar hacia Abisinia, ella había renunciado a los placeres del mundo y se distinguía por su piedad y sabiduría. Cuando murió su esposo, ya tenía una edad avanzada y muchos hijos huerfanos. Es por eso que el Profeta se casó con ella en el año 4 de la Hégira.

Hafsa bint Umar ibn Al-Khattab se casó con el Profeta después de que su esposo Khunays ibn Huzaifa fuera martirizado durante la batalla de Badr, dejandola viudad, esto fue en el año 4 de la Hégira.

3. Para liberar a las esclavas: Su matrimonio con Yywairah, es decir Barra hija de al-Hariza (Jefe de Banu al-Mustaliq) Se realizó en el año 5 de la Hégira, después de la batalla de Banu al-Mustaliq. Los Musulmanes habían arrestado a doscientas personas de sus familias. Yuwairah era viuda en ese momento. Los Musulmanes dijeron: Estos son ahora los familiares del Mensajero de Dios por matrimonio; no deben ser prisioneros. Entonces los liberaron a todos. Impresionado por esta nobleza, toda la tribu de Banu al-Mustaliq abrazó al Islam. Era una tribu muy grande, y esta generosidad de los Musulmanes asi como la conversión de esa tribu tuvo un gran impacto por toda la Arabia

4. Para forjar relaciones amistosas: Algunos matrimonios se dieron con la esperanza de establecer relaciones amistosas con algunas tribus para disminuir la animosidad hacia el Islam.

Ummu Habibah, la hija de Ramlah hija de Abu Sufian, se casó con Ubaydullah ibn Yash y había emigrado con ellos a Abisinia en la segunda migración. Mientras estaban allá, Ubaydullah se convirtió al Cristianismo, pero ella se mantuvo firme en el Islam y se separó de él. Su padre, Abu Sufyan, en esos días estaba preparando un ejército para aniquilar a los Musulmanes. El Profeta se casó con ella y le dio protección aunque la esperanza en un cambio en la actitud de Abu Sufyan no se materializó.

Safiyyah era la hija de Huyaiy ibn Akhtab (un Judío) Jefe de Banu an-Nadir. Su esposo fue asesinado en la batalla de Khaybar, y su padre se unió a Banu Quraizah. Ella se encontraba entre las prisioneras de Khaybar. El Profeta la escogió para él y se casó con ella después de liberarla en el año 7 de la Hégira. Este matrimonio la protegió de la humillación y estableció un vinculo con los Judíos.

5. Para establecer e implementar leyes importantes: El caso de Zainab bin Yashs es solamente un ejemplo, ella era una prima del Profeta (hija de su tía paterna, y hermana de Abdullah ibn Yash, el primer esposo de Zainab bint Khuzaymah) Era viuda, el Islam había anulado las direncias de clase y declaró que la tribu de una familia, la riqueza o el estatus social no eran criterio de distinción. Todos los Musulmanes son iguales. Mientras lo anunciaba, el Profeta, en la misma reunión, dio en matrimonio tres damás de su familia a personas de un nivel social “bajo”. Lo hizo para demostrar en la practica la igualdad Islámica, la cual hasta ese momento, era solo un principio teorico. Entre ellas, Zaynab bint Yash fue dada en matrimonio a Zayd ibn Hariza, un esclavo árabe a quien el Profeta había liberado y adoptado como hijo. La gente lo llamaba Zayd ibn Muhammad. Este matrimonio pronto se arruinó. Zaynab no podía dejar pasar el que ella era una nieta de AbdulMuttalib y que Zayd era un exesclavo. No importa cuanto los había aconsejado, ella no cambió su condición y finalmente Zayd la divorció.

En medio de todas estas reformás sociales, el Qurán declaró que la adopción no era reconocida en el Islam, y que los hijos debían ser afiliados a sus padres verdaderos. Dios dice:

Dios no ha puesto dos corazones en el pecho de ningún hombre. Ni ha hecho que las esposas que repudiais por la fórmula: “Eres para mí como la espalda de mi madre” sean vuestras madres. Ni ha hecho que vuestros hijos adoptivos sean vuestros propios hijos. Eso es lo que vuestras bocas dicen. Dios, empero, dice la Verdad y conduce por el Camino. Llamadles por su padre. Es más equitativo ante Dios. Y, si no sabeis quien es su padre, que sean vuestros hermanos en religión y vuestros protegidos. No incurrís en culpa si en ello os equivocáis, pero sí lo haceis deliberadamente. Dios es indulgente, misericordioso.(Qurán 33:4-5)

Después de esta amonestación, la gente comenzó a llamarlo “Zayd ibn Harizah”, pero había necesidad de colocar este nuevo sistema en efecto de tal manera que no dejara espacio para la duda o la ambigüedad, por lo tanto Dios le ordenó al Profeta que se casara con Zaynab bint Yash, ell se divorció de Zayd ibn Harizah. El Qurán explica:

Y cuando decías la que había sido objeto de una gracia de Dios y de una gracia tuya: “Conserva a tu esposa y teme a Dios” y ocultabas en tu alma lo que Dios iba a revelar y tenías miedo de los hombres, siendo así que Dios tiene más derecho a que Le tengas miedo. Cuando Zayd había terminado con ella, te la dimos por esposa para que no supusiera reparo a los creyentes que se casan con las esposas de sus hijos adoptivos, cuando estos han terminado con ellas. ¡La orden de Dios se cumple! (Qurán 33:37)

De esta forma, ambos matrimonios de Zaynab bint Yash sirvieron para fortalecer dos eticas sociales muy importantes. Algunos escritores no-Musulmanes dicen que el Profeta se había enamorado de la belleza de Zaynab y que por esto Zayd la divorció. Esos escritores están ciegos para ver que en ese momento Zaynab se encontraba en sus cincuentas.

¿Por qué no se enamoró de ella cuando aún era una doncella y él era un jóven? Medita sobre esta pregunta especialmente en vista de que Zaynab era un familiar cercano del Profeta, y que no existía la norma del hiyab en ese momento, y que en cualquier caso, por lo general los familiares conocían la belleza o fealdad unos a otros.

Una de las esposas del Profeta fue Maymunah, cuyo nombre era Barrah ibnt al-Hariz al-Hilailayia. Cuando su segundo esposo murió en el año 7 de Hégira, llegó donde el Profeta y “se obsequió” ella misma al Profeta si él la aceptaba. Ella solamente deseaba el honor de ser llamada esposa del Profeta. El Profeta esperó por la guía divina al respecto y le fue concedido el permiso de parte de su Señor como leemos en el versículo 33:50 del Sagrado Qurán que dice:

¡Profeta! Hemos declarado lícitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Dios te ha dado como botín de guerra, a las hijas de tu tío y tías paternos y de tu tías maternas que han emigrado contigo y a toda mujer creyente , si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella.(Qurán 33:50)

Así, vemos que había razones sólidas detrás de cada matrimonio del Profeta: la pasión y la lujuria no se cuentan entre ellas.

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