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Prologo

Alabado sea Allah, el Señor del Universo, Quien creó al hombre de barro y lo moldeó con la mejor configuración, Quien lo favoreció sobre el resto de las criaturas e hizo que sus ángeles más cercanos se prosternaran ante él, Quien lo agració con el intelecto, el cual transforma su incertidumbre en certeza, Quien le dotó de ojos, una lengua y labios, y le mostró los dos caminos. Le envió mensajeros albriciadores y amonestadores, para alertarle e impedirle caer en los desvíos del maldito demonio.

Le dijo que no adorara al diablo, puesto que es su enemigo declarado, y adorara a Allah solamente, siguiera Su sendero recto, con discernimiento, fe y un conocimiento certero, y que no imitara la creencia de sus antepasados, amigos y parientes que siguieron a quienes les precedieron sin ningún claro razonamiento. ¿Quién puede decir mejores cosas que quien suplica a Allah, realiza buenas obras y dice: “¡Yo soy de los Musulmanes!?”.

Las bendiciones, la paz, los saludos y las gracias del Todopoderoso sean sobre quien fue enviado como misericordia para el universo... defensor de todos los oprimidos y débiles... salvador de la humanidad sacándola desde la oscuridad de la ignorancia, hacia la guía del sendero iluminado de los buenos creyentes... Nuestro señor y maestro Muhammad ibn ‘Abdullah, Profeta de los Musulmanes y líder de los más iluminados.

Que estas bendiciones y paz sean sobre su inmaculada y purificada descendencia a quien Allah ha elegido de entre el resto de la creación para que fueran guías de los creyentes y conocedores, y ejemplo de los sinceros y veraces. Fue expresada en el Generoso Corán la obligación de amarles tras alejar de ellos la impureza y tornarles infalibles. Allah ha prometido que quien suba a su arca será salvado, y que todo el que se aleje de ella, perecerá.

Que estas bendiciones y paz sean sobre sus compañeros honorables y fieles que le apoyaron, honraron, respetaron y se sacrificaron a sí mismos por la victoria del Islam. Esos compañeros que conocieron la verdad; de este modo le juraron lealtad con convicción y permanecieron en el sendero recto sin alterarlo ni cambiarlo, y fueron de los agradecidos. Pueda Allah recompensarles por sus servicios al Islam y a los musulmanes.

Que estas bendiciones y paz sean sobre sus seguidores y sobre aquellos que se mantienen en su senda... hasta el Día del Juicio Final.

¡Señor mío! Acepta de mí esta acción, pues Tú eres El que Todo lo Oye y El que Todo lo Sabe. ¡Señor mío! Dilata mi pecho, puesto que Tú eres Quien guía hacia la real certidumbre; ayúdame a expresarme, pues Tú concedes sabiduría a quien Te place de entre Tus fieles adoradores. ¡Señor mío! Incrementa mi conocimiento y reúneme con los benevolentes.

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