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Los Compañeros desde la Perspectiva del Corán

Ante todo, debo decir que Allah -Glorificado y Elevado sea- elogió en muchos lugares de Su Libro Sagrado a los Compañeros del Mensajero de Allah (BP), quienes amaron, obedecieron y siguieron al Mensajero sin codicias personales y sin oposición ni arrogancia, sino que solo procuraron la complacencia de Allah y de Su Mensajero. Son aquéllos de quienes Allah está complacido y ellos lo están con Él.

Este es el grupo de Compañeros cuya posición es conocida por los musulmanes a causa de sus actitudes hacia el Profeta (BP) y sus acciones junto a él. Por eso son amados y honrados por los musulmanes, quienes respetan su jerarquía, y les desean la complacencia de Allah cada vez que se mencionan sus nombres.

Mi estudio no se relaciona con ese grupo de Compañeros que son respetados tanto por los Sunnis como por los Shi‘as, como tampoco se ocupa de aquéllos que fueron conocidos por su hipocresía, y que son maldecidos por todos los musulmanes, Shi‘as y Sunnis, cada vez que sus nombres son mencionados.

Mi investigación trata del grupo de Compañeros sobre quienes los musulmanes han expresado diferentes puntos de vista; aquéllos que en algunos lugares del Sagrado Corán son reprendidos y amenazados a causa de sus actitudes; aquéllos a quienes el Mensajero de Allah (BP) previno en muchas ocasiones, así como previno a otras personas sobre ellos.

Así es; las diferencias existentes entre los Shi‘as y los Sunnis son respecto a este grupo de Compañeros, porque la Shi‘a censura sus dichos y obras y dudan de su justicia, mientras que son respetados por los Sunnis, a pesar de sus contradicciones.

Mi estudio se relaciona con este grupo de Compañeros porque es a través de él como podré alcanzar la verdad, o parte de ella. Digo esto a fin de que nadie pueda pensar que yo he descuidado las aleyas coránicas que alaban a los Compañeros del Mensajero de Allah (BP) y que sólo expuse las aleyas que los censuran. En realidad, a través de mi búsqueda descubrí que hay aleyas que contienen elogios hacia los Compañeros, pero en su contenido incluyen críticas... y viceversa.

No me impondré aquí un gran esfuerzo como el que hice a través de mis tres años de investigación, sino que, como de costumbre, para ser breve, solo me limitaré a algunas aleyas coránicas a modo de ejemplos. A aquéllos que deseen profundizar sobre el tema, les aconsejo que indaguen, examinen y comparen, así como yo lo hice, a fin de encontrar la guía mediante su propio esfuerzo. Eso es lo que Allah quiere de cada uno, y eso es lo que la conciencia de cada individuo requiere.

De este modo, uno lograría una firme convicción que no sería sacudida por ningún viento ni tempestad. Sin duda alguna, la guía divina que resulta de la convicción personal es mucho mejor que aquélla que llega como resultado de factores externos.
Allah -el Altísismo- dice en alabanza a Su Profeta (BP):

«¿No te encontró extraviado y te dirigió?» (Sagrado Corán; 93:7)

Es decir, Él te encontró buscando la Verdad, por lo tanto te guió hacia ella.
Además dice:

«A quienes se esfuerzan por Nosotros, ¡hemos de guiarles por Nuestros caminos!...» (Sagrado Corán, 29:69)

1) La aleya sobre el “Ingilab” (Volverse atrás)

Allah -el Altísimo- dice en su Libro Glorioso:

«Muhammad no es sino un Enviado, antes del cual han pasado otros enviados. Si, pues, muriera o le mataran, ¿os volveríais sobre vuestros pasos? Quien se vuelva sobre sus pasos no perjudicará a Allah. Y Allah retribuirá a los agradecidos»(Sagrado Corán; 3:144)

Esta aleya coránica es clara y evidente sobre cómo los Compañeros volverían sobre sus pasos después de la muerte del Profeta, y solo unos pocos se mantendrían firmes. Según lo indica esta aleya, la cual es la expresión de Allah a su respecto, ellos, o sea aquéllos que se mantendrían en su posición y no se volverían atrás, son los agradecidos... y los agradecidos son sólo una pequeña minoría, como lo indican las palabras de Allah -Glorificado y Elevado sea-:

«Pero pocos de Mis siervos son agradecidos» (Sagrado Corán; 34:13)

Además, así también lo señalan muchos dichos del santo Profeta (BP) que explican el “Inqilab” (volverse atrás), a algunos de los cuales nos referiremos luego.

Aun cuando Allah -Glorificado sea- no especifica en la aleya coránica el castigo de aquéllos que vuelven sobre sus pasos, y sólo menciona las alabanzas hacia los agradecidos que merecen Su recompensa, no obstante, sin duda alguna que aquéllos que vuelven sobre sus pasos no son dignos de la recompensa de Allah, ni de Su Indulgencia, como ha sido enfatizado por el Mensajero de Allah (BP) en muchos de sus dichos, algunos de los cuales discutiremos -si Allah así lo desea- en el transcurso de este libro.

No se puede interpretar que la aleya coránica se refiera a Tulaiha, a Suyah y a Al-Aswad Al-Ansi. Esto sería solo para proteger el honor de los Compañeros, pues los antes mencionados se volvieron atrás y abandonaron el Islam, e incluso se atribuyeron la profecía, estando aun con vida el Mensajero de Allah, quien los combatió y venció; como tampoco podemos interpretar que la aleya coránica se refiera a Malik ibn Nuwairah y sus seguidores, quienes se rehusaron a pagar el Zaqat (uno de los impuestos o caridad obligatoria que debe pagarse al gobierno islámico) en la época del Califa Abu Bakr, por muchas razones; entre ellas: se rehusaron a pagar el Zaqat y dárselo a Abu Bakr porque querían esperar a ver qué sucedía, pues habían acompañado al Mensajero de Allah en su Peregrinación de Despedida y jurado fidelidad al Imam Ali ibn Abi Talib en Gadir Jum, después de que el Mensajero de Allah (BP) lo nombrara Califa después de él, así como también Abu Bakr mismo le juró fidelidad.

De este modo, ellos se asombraron cuando un mensajero del Califa fue a llevarles las noticias sobre la muerte del Santo Profeta, y al mismo tiempo les pidió pagar el Zaqat en nombre del Califa Abu Bakr.

Es un caso en el cual la historia no quiere profundizar demasiado, otra vez para proteger el honor de los Compañeros. Además, Malik y sus seguidores eran musulmanes, de acuerdo a los testimonios de ‘Umar y de Abu Bakr mismos y a los de otros Compañeros que condenaron que Jalid ibn Al-Walid matara a Malik ibn Nuwairah. La historia testifica que Abu Bakr pagó indemnización por la muerte de Malik a su hermano Mutammin, del tesoro público de los musulmanes, y que se disculpó por su muerte, mientras que está bien establecido que el apóstata (en caso que Malik lo fuera) debe ser matado, que ninguna indemnización debe ser pagada del tesoro público, como tampoco ninguna disculpa debe ser dada por su muerte.
Lo importante es que la aleya del “Inqilab” se refiere directamente a los Compañeros que vivieron con el Mensajero de Allah (BP) en Madinat-ul Munawarah, y los acusa de un inmediato “Inqilab” (volverse atrás) después de la muerte del Profeta. Los hadices del Profeta (BP) explican todas estas cosas de una manera tan clara, que nadie podría dudar de ellos. Nosotros los abordaremos pronto, si Allah así lo dispone.

La historia también testifica el “Inqilab” que sucedió después de la muerte del Mensajero de Allah (BP), y quien examine los eventos que tuvieron lugar entre las filas de los Compañeros, se dará cuenta de que no podrá rescatar sino a unos pocos de entre ellos.

2) La aleya sobre el “Yihad” (Combate por la causa de Dios)

Allah -el Altísimo- dice:

«¡Creyentes! ¿Qué os pasa? ¿Por qué cuando se os dice: “¡Id a la lucha por la causa de Allah!”, permanecéis clavados en tierra? ¿Preferís la vida mundanal a la otra? Y ¿qué es el breve disfrute de la vida mundanal comparado con la otra, sino muy poco...? Si no combatís, se os infligirá un doloroso castigo. Se hará que otro pueblo os sustituya, sin que podáis causarle ningún daño. Allah es Omnipotente» (Sagrado Corán; 9:38-39)

Esta aleya coránica es clara sobre el rechazo de los Compañeros a participar en el Yihad y de cómo eligieron aferrarse a la vida mundanal, a pesar de que sabían que su disfrute era breve. Tal fue su acción, que requirió el reproche de parte de Allah -Alabado sea- y la amenaza de un doloroso castigo, y de ser sustituidos por otros que fueran creyentes verdaderos.
Esa amenaza de sustituirlos se efectuó en muchas aleyas coránicas que indican claramente que fueron renuentes a participar en el Yihad en varias oportunidades. Allah, el Altísimo, dice:

«...Y si volvéis la espalda, hará que otro pueblo, que no será como vosotros, os sustituya» (Sagrado Corán; 47:38)

El Altísimo también dice:

«¡Creyentes! Si uno de vosotros apostata de su fe, Allah suscitará un pueblo, al cual Él amará y por el cual será amado, que será humilde con los creyentes, altivo con los infieles; que luchará por Allah, y que no temerá la censura de nadie. Este es el favor de Allah, que dispensa a quien quiere. Allah es Inmenso, Omnisciente» (Sagrado Corán; 5:54)

Si quisiésemos investigar las aleyas coránicas que enfatizan este tema y revelan en forma evidente la clasificación de los Compañeros que hace la Shi‘a, especialmente este grupo (al cual se refiere la aleya), entonces precisaríamos un libro especial para ello. El Sagrado Corán expresa todo eso de la manera mas directa y elocuente al decir:

«...Que constituyáis una comunidad que llame al bien, ordenando lo que está bien y prohibiendo lo que está mal; éstos serán los que prosperarán.
¡No seáis como quienes, después de haber recibido las pruebas claras, se dividieron y discreparon! Esos tendrán un castigo terrible,

...el día en que unos rostros emblanquezcan y otros ennegrezcan. A aquellos cuyos rostros ennegrezcan (se les dirá): “¿Acaso no habéis dejado de creer luego de haber creído? Gustad, pues, del castigo por no haber creído!”. En cuanto a aquellos cuyos rostros emblanquezcan, gozarán eternamente de la misericordia de Allah» (Sagrado Corán; 3:104)107)

Estas aleyas coránicas, como no puede ser ignorado por ningún investigador ni examinador, se dirigen a los Compañeros, y les ad­vierten de la división y desacuerdo entre ellos mismos después de haberles llegado las evidencias, amenazándolos con un portentoso castigo, a la vez que los divide en dos grupos: uno que será resucitado en el Día del Juicio, donde cada uno tendrá un rostro blanco; éstos son los agradecidos quienes son dignos de la Misericordia de Allah. El segundo grupo será resucitado teniendo cada uno de ellos un rostro ennegrecido, siendo estos últimos los que se volvieron apóstatas después de haberles llegado la fe, a quienes Allah -Glorificado sea- amenazó con un castigo terrible.

Es bien sabido que los Compañeros se dividieron después de la muerte del Mensajero de Allah (BP) y discreparon entre ellos a tal punto que disputaron unos contra otros, produciendo guerras sangrientas que llevaron a la decadencia y al atraso de los musulmanes y los hizo un blanco fácil para sus enemigos. La aleya coránica anteriormente citada, no puede ser interpretada, ni desvirtuado su sentido, por aquéllos que se dejan llevar por la imaginación.

3) La aleya del sometimiento

Allah - el Altísimo - dice:

«¿No es hora ya de que los creyentes sometan sus corazones ante el recuerdo de Allah y ante la Verdad revelada, y de que no sean como quienes, habiendo recibido antes la Escritura, dejaron pasar tanto tiempo que se endureció su corazón? Muchos de ellos son corruptos» (Sagrado Corán; 57:16).

En Ad-Durr-ul Manzur, de Yalal-ud Din As-Suiuti, éste dice:
“Cuando los Compañeros del Mensajero de Allah (BP) llega­ron a Medina y comenzaron a gozar de un alto nivel de vida, después de haber pa­sado muchas penurias, sucedió que el mismo bienestar los volvió indiferentes respecto a algunos de sus deberes; por lo tanto fueron castiga­dos por ello, y es por lo que la aleya: «¿No es hora ya de que los creyentes...», fue revelada”.

Otra reflexión sobre la historia que llega del Profeta (BP), fue que Allah -el Altísimo- encontró algún desgano entre los Muhayirin, diecisiete años después de la primera revelación del Sagrado Corán, y que debido a ello Allah reveló la aleya mencionada.

Si aquellos Compañeros -que son las mejores personas según los Sunnis- no se sometieron ante el recuerdo de Allah y ante la verdad revelada a lo largo de diecisiete años, tal es así que Allah los encontró con desgano, y los censuró y advirtió por sus corazones endurecidos que esta­ban conduciéndoles a la corrupción, entonces no podemos censurar a la gente de Quraish que recién entró al Islam en el séptimo año de la Hiyrah, después de la conquista de La Meca.

Éstos fueron algunos ejemplos que seleccioné del Glorioso Libro de Allah, lo cual nos da claras indicaciones de que no todos los Compañe­ros eran rectos, como los Sunnis dicen.

Si estudiamos los dichos del Profeta (BP), entonces encontra­mos muchos ejemplos más, pero para ser breve, me referiré sólo a algu­nos de ellos, y ya le incumbe a aquél que desee investigar, el que amplíe su conocimiento sobre el tema, si así lo desea.

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