read

Capítulo 2: Las fuentes del pensamiento shi‘ah

Antes de estudiar las doctrinas o prácticas de la Shi‘ah, es imperioso conocer las fuentes a las que se refieren los shi‘as para comprender el Islam. En lo que sigue a continuación, estudiaremos las cuatro fuentes del pensamiento shi‘ah, o, en otras palabras, las cuatro fuentes sobre las cuales, desde un punto de vista shiíta, debe basarse cualquier investigación sobre el Islam: el Sagrado Corán, la Sunnah o tradición profética, el intelecto y el consenso.

El Sagrado Corán

De más está decir que el Corán es la más importante fuente para todos los musulmanes, incluyendo a la Shi‘ah. El Corán actúa además como un instrumento de unión entre los musulmanes. Sin tener en cuenta sus diferentes fundamentos sectarios y culturales, todos los musulmanes se refieren al mismo Libro como guía divina para regir sus vidas. Como en todas las épocas, a lo largo y ancho del mundo islámico hoy existe un solo Corán, sin adición ni alteraciones. Se puede encontrar un típico punto de vista shi‘ah respecto al Sagrado Corán en el siguiente pasaje extraído de Las creencias de los Imamitas, del ‘Al·lâmah Al-Mudzaffar, p. 26:

Nosotros creemos que el Corán fue inspirado divinamente y revelado por Al·lah en el idioma de Su honorable Profeta (BP), haciendo claro todo, un eterno milagro. El ser humano es incapaz de escribir algo semejante a él debido a su elocuencia, claridad, verdad y conocimiento, y no es factible de ser objeto de ninguna alteración. El Corán que ahora tenemos es exactamente aquello que fue revelado al Profeta (BP) y cualquiera que alegue lo contrario es, o un perverso, un mero sofista, o bien una persona equivocada, y todos ellos han errado el camino, puesto que es la Palabra de Al·lah:

﴿ لاَ يَأْتِيهِ الْبَاطِلُ مِن بَيْنِ يَدَيْهِ وَلاَ مِنْ خَلْفِهِ تَنزِيلٌ مِنْ حَكِيمٍ حَمِيدٍ ﴾

«No le alcanza la falsedad ni por delante ni por atrás; es una revelación de Quien es Prudente, Loable».1

… Creemos además que debemos respetar y otorgar dignidad al Glorioso Corán, tanto en palabra como en acto. Por lo tanto, no debe ser impurificado intencionalmente, ni siquiera una de sus letras, ni debe ser tocado por alguien que no es tâhir (es decir, “puro”). Dice en el Corán:

﴿ لاَ يَمَسُّهُ إِلاَّ الْمُطَهَّرُونَ ﴾

«¡Que no lo toquen sino los impolutos!». 2

La Shi‘ah niega cualquier tergiversación en el Corán:

Como fue mencionado con anterioridad, la Shi‘ah niega cualquier tergiversación o alteración en el Sagrado Corán y cree que el Corán vigente hoy en día es el mismo que fue revelado al Profeta Muhammad (BP). El Corán está completo. Nadie ha visto nunca alguna copia de un Corán diferente del que se encuentra en nuestras manos en ninguna parte del mundo islámico. Existen manuscritos del Corán disponibles hoy en día que se remontan a la época de los Imames de la Shi‘ah y son exactamente iguales que los que existen en el presente.

El mismo Corán explícitamente dice que Dios Mismo preserva al Corán de cualquier alteración y cambio:

﴿ إِنَّا نَحْنُ نَزَّلْنَا الذِّكْرَ وَإِنَّا لَهُ لَحَافِظُونَ ﴾

«Ciertamente que Nosotros revelamos el Mensaje y ciertamente que Nosotros somos sus custodios». 3

Respecto a esta aleya o versículo, el ‘Al·lâmah Tabâtaba’î afirma en su renombrado libro Al-Mizân fi Tafsîr-il Qur’ân, una de las mejores exégesis y comentarios que existen del Corán, lo siguiente:

… El Corán es un vivo y eterno Recordatorio que jamás morirá ni caerá en el completo olvido. Se encuentra inmune de cualquier añadidura. Asimismo está inmune y resguardado de cualquier tipo de merma. Se encuentra resguardado de cualquier alteración en su forma y estilo que puedan afectar su carácter de “Recordatorio de Al·lah”, esclarecedor de las realidades de los conceptos divinos. La aleya antedicha indica que el Libro Divino siempre ha estado y continuará estando indemne respecto a todas las formas de tergiversación… 4

La Tradición (as-sunnah)

Después del Sagrado Corán, la más importante fuente para comprender el Islam y por lo tanto el pensamiento Shi‘ah, es la Sunnah o Tradición del Profeta Muhammad (BP), que incluye sus dichos y sus actos. El mismo Corán claramente ha conferido tal elevada posición al Enviado de Dios (BP) que se refiere a él como aquel que es el responsable de explicar el Corán:

﴿ وَأَنزَلْنَآ إِلَيْكَ الذِّكْرَ لِتُبَيِّنَ لِلنَّاسِ مَا نُزِّلَ إِلَيْهِمْ وَلَعَلَّهُمْ يَتَفَكَّرُونَ ﴾

«Y a ti revelamos el Mensaje para que dilucides a los humanos lo que les fue revelado a fin de que mediten». 5

Y enseñar el Corán y la sabiduría:

﴿ رَسُولاً مِنْهُمْ يَتْلُواْ عَلَيْهِمْ ءَايَاتِهِ وَيُزَكِّيهِمْ وَيُعَلِّمُهُمُ الْكِتَابَ وَالْحِكْمَةَ ﴾

«…Un Mensajero de su estirpe para recitarles sus aleyas, santificarles y enseñarles la Escritura y la sabiduría». 6

El Profeta (BP) es un ejemplo perfecto para los creyentes:

﴿ لَقَدْ كَانَ لَكُمْ فِي رَسُولِ اللَّهِ اُسْوَةٌ حَسَنَةٌ ﴾

«Realmente tenéis en el Mensajero de Dios un excelente ejemplo». 7

Él nunca habló basándose en sus propios deseos, ni se equivocó ni cometió falta alguna:

﴿ مَا ضَلَّ صَاحِبُكُمْ وَمَا غَوَى * وَمَا يَنطِقُ عَنِ الْهَوَى ﴾

«Vuestro Compañero jamás yerra ni se descamina, ni habla por capricho». 8

Ha sido requerido a los musulmanes que adopten todo lo que él les trajo y se abstengan de todo lo que él les prohibió:

﴿ وَمَآ ءَاتَاكُمُ الرَّسُولُ فَخُذُوهُ وَمَا نَهَاكُمْ عَنْهُ فَانتَهُوا ﴾

«Aceptad lo que os ha traído el Mensajero y absteneos de cuanto él os prohíba». 9

Teniendo en cuenta estos versículos y muchos otros que dan cuenta del estatus que posee el Profeta del Islam (BP), y reflexionando en la significancia que tiene el actuar como un mensajero divino elegido directamente por Dios y a quien Él habló, la Shi‘ah, junto con el resto de los musulmanes, desarrolló un estado de sincero amor y fervor hacia el Profeta Muhammad (BP).

La Gente de la Casa del Profeta (BP)

En general no existe desacuerdo entre los musulmanes en cuanto a la validez de seguir las enseñanzas de la Familia del Profeta (BP) para comprender el Islam, especialmente de acuerdo al punto de vista sunnita quienes consideran incluso a todos los Compañeros del Profeta como fuentes fidedignas para comprender el Islam 10. No hay dudas, por consiguiente, de que la Familia o Gente de la Casa del Profeta (BP) son fehacientes y dignos de confianza al presentar el Islam.

Este hecho se torna más claro aún cuando nos remitimos a las tradiciones del Profeta (BP) sobre su Familia, y examinamos los dichos de los sabios sunnitas sobre el conocimiento de ‘Alî y los miembros de la Casa Profética. Por ejemplo, el Imâm Mâlik ibn Anas dice:

« ما رأتْ عينٌ ، ولا سمعتْ اُذنٌ ، ولا خطرَ على قلبِ بشر أفضلَ من جعفر الصّادق فضلاً وعلماً وعبادةً وورعاً ».

ابن شهرآشوب / المناقب / ج 4 / ص 247

“Ningún ojo ha visto, ni ningún oído ha escuchado, y no ha concebido el corazón de ningún ser humano a alguien mejor que Ÿa‘far As-Sâdiq en cuanto a virtud, conocimiento, ascetismo y servidumbre a Dios”. 11

Esto es lo que Ibn Taimîiah transmite del Imâm Mâlik en su libro. 12

En un estudio sobre aquella gente que transmitió y narró del Imâm As-Sâdiq (P), el Sheij Al-Mufîd (f. 413) en su libro Al-Irshâd, afirma que aquellos que fueron confiables entre ellos, de las diferentes escuelas de pensamiento, fueron 4000. De este modo, no existe ambigüedad aquí y es por ello que muchos sabios sunnitas tales como el fallecido Shaij Ash-Shaltût ha indicado claramente que todo musulmán puede actuar de acuerdo a una de las cinco escuelas islámicas de Fiqh (Jurisprudencia Islámica): Ÿa‘farî, Hanafî, Hanbalî, Mâlikî y Shâfi‘î.

La razón es clara, puesto que si uno no aceptara que el Imam Ÿa‘far As-Sâdiq (P) u otro de los Imames de la Familia del Profeta (BP) poseyó más conocimiento o mejor acceso al conocimiento del Profeta que el resto, entonces por lo menos debería admitir que él (P) debe ser al menos igual a otros, sobre todo cuando instruyó a sabios tales como Abû Hanîfah, el Imâm de los musulmanes hanafitas, quien asistió a las clases del ImamAs-Sâdiq (P) durante dos años.

Se espera, por lo tanto, que la gente instruida o que está buscando la verdad, examine todas las fuentes islámicas disponibles, y por medio de ello llegue a una conclusión sobre las vías a través de las cuales los musulmanes pueden llevar vidas ejemplares. Ciertamente que una fuente muy rica y valiosa la constituyen las enseñanzas de la Gente de la Casa del Profeta (BP).

Ahora, veamos si es necesario referirse o no a la Familia del Profeta (BP) para comprender el Islam. Para proporcionar una respuesta me centraré en algunas tradiciones del Profeta (BP) narradas por grandes narradores de hadices sunnitas y que son aceptadas tanto por sabios sunnitas como shiítas. Pero ante todo es necesario hacer notar que todas las enseñanzas de la Familia del Profeta (BP) estuvieron siempre basadas en el Glorioso Corán y la Sunnah del Profeta (BP).

Nadie pensará que, por ejemplo, el Imam As-Sâdiq (P) hubiese dicho algo sobre el Islam de acuerdo a su propia opinión. Todo lo que ellos manifestaron fue exactamente lo que recibieron del Enviado de Dios (BP). Hay muchas tradiciones al respecto. Por ejemplo, en Usûl Al-Kâfî encontramos que el Imam As-Sâdiq (P) dice que todo lo que él dijo fue lo que recibió a través de sus ascendientes, y estos a su vez del Profeta (BP).

Una de estas tradiciones es el famoso Hadîz Az-Zaqalain. Este hadîz fue pronunciado por el Profeta del Islam (BP) en diferentes ocasiones, incluyendo el día de ‘Arafah durante su última peregrinación, y el día 18 de Dhûl Hiÿÿah, en Gadîr Jumm. A pesar de diferencias menores en la expresión, la esencia es la misma en todas las versiones del hadîz. Por ejemplo, según una de las versiones del hadîz, el Profeta (BP) dijo:

‏« إني قد تركت فيكم ‏ ‏الثقلين ‏ ‏أحدهما أكبر من الآخر كتاب الله عز وجل حبل ممدود من السماء إلى الأرض ‏ ‏وعترتي ‏ ‏أهل بيتي ألا إنهما لن يفترقا حتى يردا علي الحوض ‏».

مسند أحمد - باقي مسند المكثرين - مسند أبي سعيد الخدري رضي الله تعالى عنه - 10779

“Por cierto que he dejado entre vosotros dos cosas preciosas (Az-Zaqalain). Una es más grande que la otra: el Libro de Dios, Imponente y Majestuoso, el cual es un cordel que se extiende del Cielo hacia la Tierra, y mi descendencia, la Gente de mi Casa (ahlu baitî). Sabed que ambos no se separarán jamás hasta que vuelvan a mí en la Fuente”. 13

En otro hadîz el Profeta (BP) dijo:

‏« ‏إني تارك فيكم ما إن تمسكتم به لن تضلوا بعدي أحدهما أعظم من الآخر كتاب الله حبل ممدود من السماء إلى الأرض وعترتي أهل بيتي ولن يتفرقا حتى يردا علي الحوض فانظروا كيف ‏ ‏تخلفوني ‏ ‏فيهما ».

سنن الترمذي - مناقب أهل بيت النبي صلى الله عليه وسلم - رقم 3720

“Dejo entre vosotros aquello a lo que si os aferráis no os extraviaréis jamás. Uno es más grande que el otro: El Libro de Dios, el cual es un cordel que se extiende desde el Cielo hacia la Tierra, y mi descendencia, la Gente de mi Casa (ahl-u baitî) y no se separarán jamás uno de otro hasta que vuelvan a mí en la Fuente. Así pues, observad cómo los tratáis después de mí”. 14

Esto muestra que el Profeta (BP) estaba preocupado por la manera en que los musulmanes, o por lo menos algunos de ellos, tratarían al Corán y a su Familia. En otro hadîz él dijo:

‏‏‏«‏ ‏إني تارك فيكم خليفتين كتاب الله حبل ممدود ما بين السماء والأرض ‏أو ما بين السماء إلى الأرض ‏ ‏وعترتي أهل بيتي وإنهما لن يتفرقا حتى يردا علي ‏ ‏الحوض ».

مسند أحمد - مسند الأنصار رضي الله عنهم - 20596

“Dejo entre vosotros dos sucesores: el Libro de Dios, el cual es un cordel que se extiende entre el Cielo y la Tierra (o desde el Cielo hacia la Tierra), y mi descendencia, la Gente de mi Casa (ahl-u baitî). Ambos no se separarán jamás uno de otro hasta que vuelvan a mí en la Fuente (de Kauzar)”. 15

Estas narraciones pueden ser encontradas en la mayoría de las fuentes sunnitas, tales como: Sahîh Muslim (T. 8, p. 25, n.º 2408); Musnad, del Imam Ahmad (T. 3, p. 388, n.º 10720), Sunan, de Ad-Darimî (T. 2, p. 432), y Sahîh, de At-Tirmidhî (T. 5, p. 6432, n.º 3788). Fueron mencionadas también en libros como Usud Al-Gâbah, de Ibn Azîr (T. 2, p. 13), As-Sunan Al-Kubrâ, de Al-Baihaqî (T. 2, p. 198) y Kanz Al-‘Ummâl (T. 1, p. 44).

Ahora reflexionemos sobre el contenido del hadîz, es decir, el hecho de que el Profeta haya dejado entre nosotros dos cosas preciosas: el Corán y su Familia, y que mientras la gente se aferre a ambos no se extraviarán. Esto demuestra que estas dos cosas estarán siempre en armonía una con otra, y que jamás se contradirán una a otra; de otra manera, el Enviado de Dios (BP) nunca hubiese dado la orden de seguir a ambas. Además, la gente permanecería perpleja y confundida respecto a qué hacer si Ahl-ul Bait (P) les ordenaba dirigirse hacia una dirección y el Libro de Dios ordenara dirigirse hacia otra. A pesar de que este hecho se entiende implícitamente desde el comienzo del hadîz, el mismo Profeta (BP), seguidamente, confirmó explícitamente este hecho al decir: “Ambos no se separarán uno de otro hasta que vuelvan a mí en la Fuente de Kauzar”.

De este modo, según todas sus versiones, este hadîz indica que:

• Desde épocas del Profeta (BP) hasta el fin del mundo el Libro de Dios y la Familia del Profeta (Ahl-ul Bait) estarán siempre juntos.

• Nadie puede decir que el Libro de Dios es suficiente y que no necesitamos de Ahl-ul Bait (P), o viceversa, puesto que el Enviado de Dios (BP) claramente dijo: “Dejo dos cosas preciosas a las que os debéis aferrar, y si hacéis así, no os desviaréis jamás”.

Ahl-ul Bait (P) jamás yerran y siempre son veraces.

• Es interesante también hacer notar, que de acuerdo a este hadîz, la Familia del Profeta, al igual que el Corán mismo, es constante y permanente. Esta permanecerá hasta el Día del Juicio y el Paraíso. De este modo, Ahl-ul Bait (P) jamás desaparecerá, ni siquiera por un breve período de tiempo.

Otro hadîz es el Hadîz de As-Safînah (El Arca). Todos los musulmanes han narrado que el Profeta dijo:

« مثل أهل بيتي فيكم مثل سفينة نُوحٍ مَنْ ركبها نجا ومَنْ تخلَّف عنها غرق »

حديث السفينة، رواه الحاكم في المستدرك ج3، ص151، عن أبي ذرّ وصححّه

“El ejemplo de la Gente de mi Casa (ahl-u baitî) entre vosotros es como el ejemplo del Arca de Noé (P). Todo aquel que se embarcó en ella se salvó, y todo el que se rezagó de la misma se ahogó”.

El Hadîz de As-Safînah es sus diversas versiones enfatiza el mismo hecho y puede ser encontrado en diferentes libros sunnitas, por ejemplo, en Al-Mustadrak, de Hâkim An-Nishâbûrî (T. 3, pp. 149 y 151); en Arba‘înHadîz, de An-Nabahânî; en As-Sawâ‘iq Al-Muhriqah, de Ibn Haÿar, entre otras fuentes.

De este modo, de acuerdo a estos grupos de tradiciones o dichos del Enviado de Dios (BP), el llamamiento a la guía de la Gente de la Casa del Profeta (BP) es de suma necesidad.

Nota: El Hadîz de Az-Zaqalain se encuentra mencionado tanto en fuentes sunnitas como shiítas, por lo tanto, es un asunto en el que concuerdan todos los musulmanes. Sin embargo, existe una versión del hadîz en la cual se narra que el Profeta (BP) dijo: “mi Sunnah” en vez de “la Gente de mi Casa”. A pesar de que podemos encontrar esta versión solo en algunas fuentes sunnitas, no es difícil comprender qué es lo que significa este hadîz, obviamente, suponiendo que esta versión también pueda ser autenticada. En muchas tradiciones narradas por todos los musulmanes, el Profeta (BP) dijo: “Dejo entre vosotros dos cosas preciosas, el Glorioso Corán y mi Familia”.

Y en pocas tradiciones transmitidas solo por un grupo en particular de musulmanes, se narra que ha dicho: “El Glorioso Corán y mi Sunnah”. Irrebatiblemente, el resultado será que, como un lado de la comparación es el mismo, esto es, el Corán, entonces el otro lado también debe ser idéntico. Por lo tanto, “mi Sunnah” debe equivaler a “mi Familia” (es decir, “lo narrado de mí por ellos”); puesto que de otra manera deberíamos decir que no existe armonía en lo que el Profeta (BP) expresó.

De este modo, el mismo acto de recurrir a las enseñanzas y consejos de la Familia del Profeta (BP) es el mismo acto de recurrir a la Sunnah del Profeta (BP). Así, el único camino para alcanzar la Sunnah del Enviado de Dios y comprender exactamente lo que es la Sunnah, es referirse a esas personas que mantuvieron la más íntima relación con él y que conocían, mejor que nadie más, lo que él dijo, hizo o aprobó.

¿Quiénes conforman la Gente de la Casa (Ahl-ul Bait) del Profeta?

La otra cuestión se relaciona con el significado exacto de “la Gente de la Casa”. De acuerdo con muchas tradiciones, se ha requerido de nosotros que nos refiramos a la Gente de la Casa del Profeta: Ahl-ul Bait o‘Itrah. ¿A qué se refieren estos términos? No hay duda sobre la posición que posee la Gente de la Casa del Profeta en el Islam, pero puede hacer falta investigar el referente del término para ver si incluye a cualquier pariente del Enviado de Dios (BP) o no. Por supuesto, no cabe dudas entre ninguno de los musulmanes que Fátima -la hija del Profeta-, el Imam ‘Alî y sus hijos: el Imam Hasan y el Imam Husein, son miembros de su familia. La única cuestión es si otros parientes del Profeta (BP) están incluidos o no, y si es así, hasta qué punto.

Los musulmanes sunnitas creen que todos los parientes del Enviado de Dios (BP) están incluidos. Naturalmente, excluyen a aquellos que no abrazaron el Islam, como Abû Lahab, uno de los tíos del Profeta (BP) y al mismo tiempo uno de sus más hostiles enemigos que ha sido maldecido en el Sagrado Corán.

Los musulmanes shi‘as creen que Ahl-ul Bait son aquellos de entre sus parientes que poseen niveles apropiados de fe y conocimiento, lo que los hace dignos de ser mencionados junto al Corán en el hadîz de Az-Zaqalain y otros. Además, ellos creen que el Profeta mismo los ha precisado claramente.

Seguidamente mencionaré algunos hadices narrados en la mayoría de las fuentes sunnitas:

1. Muslim narra de Umm Al-Mu’minîn ‘Aishah:

‏‏خرج النبي ‏ ‏صلى الله عليه وسلم ‏ ‏غداة ‏ ‏وعليه ‏ ‏مرط ‏ ‏مرحل ‏ ‏من شعر أسود فجاء ‏ ‏الحسن بن علي ‏ ‏فأدخله ثم جاء ‏ ‏الحسين ‏ ‏فدخل معه ثم جاءت ‏ ‏فاطمة ‏ ‏فأدخلها ثم جاء ‏ ‏علي ‏ ‏فأدخله ثم قال: ﴿ إنما يريد الله ليذهب عنكم ‏ ‏الرجس ‏ ‏أهل البيت ويطهركم تطهيرا ﴾.

صحيح مسلم - فضائل الصحابة - فضائل أهل بيت النبي صلى الله عليه وسلم - 4450

El Enviado de Dios (BP) salió de mañana usando un manto estampado de lana negro, y Hasan, el hijo de ‘Alî vino hacia él. El Enviado de Dios hizo entrar a Hasan con él bajo el manto. Luego, llegó Husein y entró con él. Después llegó Fátima y también la hizo ingresar. Luego llegó ‘Alî, y a él también le hizo entrar bajo el manto (por lo que el manto cubría al Profeta, ‘Alî, Fátima, Hasan y Husein). Tras ello el Enviado de Dios (BP) dijo: «Ciertamente que Al·lah solo desea alejar de vosotros la impureza Ahl-ul Bait, y purificaros sobremanera». 16

2. Muslim narra de Sa‘d ibn Abî Waqqâs, que Mu‘awîiah le preguntó por qué él se había rehusado a insultar a ‘Alî 17. Sa‘d le respondió:

ذكرت ثلاثا قالهن له رسول الله ‏ ‏صلى الله عليه وسلم ‏ ‏فلن أسبه لأن تكون لي واحدة منهن أحب إلي من ‏حمر النعم. ‏سمعت رسول الله ‏ ‏صلى الله عليه وسلم ‏ ‏يقول له‏ ‏خلفه ‏ ‏في بعض مغازيه فقال له ‏ ‏علي ‏ ‏يا رسول الله ‏ ‏خلفتني ‏ ‏مع النساء والصبيان فقال له رسول الله ‏ ‏صلى الله عليه وسلم : ‏« ‏أما ‏ ‏ترضى أن تكون مني بمنزلة ‏ ‏هارون ‏ ‏من ‏ ‏موسى ‏ ‏إلا أنه لا نبوة بعدي » وسمعته يقول يوم ‏ ‏خيبر ‏« ‏لأعطين الراية رجلا يحب الله ورسوله ويحبه الله ورسوله » قال فتطاولنا لها فقال « ادعوا لي ‏ ‏عليا »‏ ‏فأتي به ‏ ‏أرمد ‏ ‏فبصق في عينه ودفع الراية إليه ففتح الله عليه ولما نزلت هذه الآية:﴿ فقل تعالوا ندع أبناءنا وأبناءكم ﴾. ‏دعا رسول الله ‏ ‏صلى الله عليه وسلم ‏ ‏عليا ‏ ‏وفاطمة ‏ ‏وحسنا ‏ ‏وحسينا ‏ ‏فقال « اللهم هؤلاء أهلي ».

صحيح مسلم - فضائل الصحابة - من فضائل علي بن أبي طالب رضي الله عنه - 4420

Recordé tres dichos del Enviado de Dios (BP) respecto a ‘Alî, que hacen que yo nunca lo maldiga. Si yo hubiese poseído solo una de estas cualidades, ello hubiese sido mejor para mí que los camellos rojizos 18. (El primero es): Lo que escuché del Profeta cuando quiso dirigirse hacia una de sus expediciones militares (la Batalla de Tabûk, dejando a ‘Alî encargado de Medina). ‘Alî (que estaba muy triste por no tener la gracia de poder unirse al ejército y luchar por la causa de Dios, presentándose ante el Profeta) le dijo: “¡Oh Enviado de Dios! ¿Acaso me dejas con las mujeres y los niños?”. El Enviado de Dios (BP) le respondió: “¿Acaso no te complace que tengas en relación a mí, la posición que Aarón tenía en relación a Moisés, excepto que no habrá profecía después de mí?”.

(Lo segundo es que) escuché del Enviado de Dios (BP) que en el Día de la Conquista de Jaibar dijo: “Ciertamente que daré el estandarte (del Islam) a un hombre que ama a Al·lah y a Su Mensajero y a quien Al·lah y su Mensajero aman”. Todos lo esperábamos para nosotros, pero el Profeta (BP) dijo: “¡Llamad a ‘Alî!”. ‘Alî llegó en tanto le adolecían los ojos. El Profeta le puso saliva en sus ojos y le dio el estandarte y Al·lah por medio de él nos garantizó la victoria.

(Tercero:) Cuando fue revelada la aleya sobre la Mubâhalah 19 el Profeta llamó a ‘Alî, Fâtimah, Hasan y Husein y dijo: “¡Dios mío! Ellos son mi Familia (ahlî)”. 20

1. El Imam Ahmad ibn Hanbal narra de Anas ibn Mâlik que:

‏ ‏عن ‏ ‏أنس بن مالك ‏أن النبي ‏ ‏صلى الله عليه وسلم ‏ ‏كان يمر ببيت ‏ ‏فاطمة ‏ ‏ستة أشهر إذا خرج إلى الفجر فيقول : ‏ ‏الصلاة يا أهل البيت ‏﴿ إنما يريد الله ليذهب عنكم ‏ ‏الرجس ‏ ‏أهل البيت ويطهركم تطهيرا ﴾.

مسند أحمد - 13231

(Luego de que la aleya de Tathîr 21 fuese revelada), durante seis meses (el Profeta) solía pasar por la casa de ‘Alî y Fátima cada mañana (en su camino hacia la Mezquita) para la Oración de la Alborada (Salât-ulFaÿr), y decir: “¡A la oración, oh Ahl-ul Bait! «Ciertamente que Al·lah solo desea alejar de vosotros la impureza, Ahl-ul Bait, y purificaros sobremanera»”. 22

Existen también hadices respecto al significado de “Qurbâ” (parientes cercanos), palabra que ha sido mencionada varias veces en el Sagrado Corán. Por ejemplo, de acuerdo al Corán, el Enviado de Dios (BP) no pidió ningún pago a la gente a cambio de sus enseñanzas:

﴿ لآ أَسْاَلُكُمْ عَلَيْهِ أَجْراً إِلاَّ الْمَوَدَّةَ فِي الْقُرْبَى ﴾

«No os pido por ello recompensa, sino el amor a mi familia (qurbâ)». 23

Él sólo quería que la gente amara a su qurbâ para su propio beneficio. Por lo tanto, ¿quiénes son al-qurbâ?

Az-Zamajsharî, gran sabio y exegeta del Corán sunnita, dice que cuando este versículo fue revelado le preguntaron al Enviado de Dios (BP) a quiénes se refería esta aleya, respecto a quienes todos debían ser respetuosos y deferentes. El Profeta (BP) respondió: “A ‘Alî, Fâtimah y sus dos hijos”. 24

El Intelecto (al-‘aql)

La Shi‘ah cree que el intelecto y la razón constituyen una fuente fiable de conocimiento, y que se encuentran en completa armonía con la revelación. De acuerdo a algunos hadices, Al·lah posee dos pruebas (huÿÿah) a través de las cuales los seres humanos pueden comprender Su Voluntad: una interna, que es el intelecto (al-‘aql), y otra externa, que la constituyen los profetas. A veces el intelecto es llamado “el profeta interno”, y los profetas son llamados “el intelecto externo”.

Existe una ley establecida entre los juristas shi‘as, respecto a que “cualquier juicio del intelecto y la razón categórica es el mismo que el juicio de la religión (shar‘), y viceversa”. También es aceptado unánimemente que una de las condiciones de la responsabilidad moral o legal es poseer una mente e intelecto sano. Si alguien es insano no se lo considera responsable de sus actos. Lo que se espera de la gente en materia de religión también varía de acuerdo a su capacidad mental y racional. Se espera que aquellos que son muy inteligentes y sagaces estén más preparados, sean más piadosos y obedientes que aquellos que son legos o ignorantes.

De acuerdo al Corán, Al·lah requiere a los seres humanos que ejerciten su facultad racional y que mediten en Sus signos y mensajes en el universo. En muchas ocasiones los incrédulos son reprobados y censurados debido a su falta de razonamiento o por no actuar de acuerdo a los requerimientos racionales. Por ejemplo, son condenados debido a su ciega imitación de sus ancestros, y existen en él muchos versículos con preguntas retóricas, invitando a la gente a pensar, tales como: «¿Acaso no piensan?» 25, «¿No meditan, acaso, en el Corán?» 26, «Por cierto que en ello hay ejemplos para los sensatos» 27, «Así dilucidamos nuestras aleyas a los sensatos» 28...

En general, el intelecto contribuye a los estudios religiosos en tres grandes áreas: la primera, para comprender las realidades del mundo, tales como la existencia de Dios, la veracidad de la religión y los hechos científicos. La segunda es presentar los principios de los valores morales y las normas legales, tales como lo erróneo de la opresión y lo correcto de la justicia. La tercera es establecer patrones y procesos lógicos de razonamiento e inferencia. Todos estos tres roles de la razón son reconocidos, y, claro está, alentados por el Islam.

En contraste, el papel de la revelación o las Escrituras en los estudios religiosos puede ser resumido de la siguiente manera:

• Confirmar los hechos que son ya conocidos por el intelecto;

• Presentar un nuevo tema que está fuera de los alcances del intelecto, tales como pormenores de la Resurrección y detalles de los sistemas morales y legales;

• Establecer sanciones a través del sistema religioso de recompensa y castigo.

Finalmente debo mencionar que no existe nada irracional en el Islam. Por supuesto, uno debe distinguir entre los juicios racionales categóricos y decisivos, y las propias conjeturas u opiniones personales. Si se presenta un caso en el que pareciera que el juicio racional está en conflicto con las posiciones religiosas tajantes, se debe verificar que debe haber un error por lo menos en un lado: o no era un juicio real de la razón, o no era una ley religiosa.

Dios jamás desorienta a la gente por medio de decirles a través de los profetas que realicen algo, y lo opuesto a través del intelecto que Él Mismo les ha otorgado. Siempre ha habido juicios atribuidos al intelecto y la razón y tomados como posiciones religiosas contradictorias, que después de una precisa consideración se comprobó que eran contrarios a las premisas racionales categóricas.

El Consenso (al-iÿmâ‘)

Tradicionalmente, otras de las fuentes de conocimiento en el Islam es el consenso (al-iÿmâ‘). De acuerdo a la metodología de pensamiento shi‘ah, el consenso de toda la gente o de un grupo de ellos, tales como los sabios, “por sí solo” no es suficiente como prueba (huÿÿah). Así como una persona puede cometer un error, dos o tres, o miles, o incluso todas ellas pueden cometerlo también. Sin embargo, donde sea que exista un consenso entre todos los musulmanes, o entre los sabios musulmanes en particular, de una manera tal que revele la Sunnah, ello puede servir como una prueba, como un instrumento para descubrir la Voluntad de Al·lah.

Por ejemplo, cuando encontramos que cada musulmán en épocas del Enviado de Dios (BP) realizaba su oración de una cierta manera, nos percatamos de que fue el Profeta (BP) quien les instruyó a hacer eso, de otra manera no habría un factor para unificar el accionar único del conjunto. No es posible que imaginemos que todos ellos actuaron ciegamente y sin ningún tipo de instrucción, o que todos ellos se equivocaron exactamente en la misma forma y que el Profeta (BP) no les corrigió.

De este modo, para la Shi‘ah, el consenso “por sí mismo” no constituye una prueba. Este solo actúa cuando conlleva a descubrir la Tradición del Enviado de Dios (BP). Por consiguiente, si hoy en día los musulmanes concuerdan en un tema en particular, en tanto que un sabio tiene una duda sobre el juicio islámico respecto a ese tema, metodológicamente él no puede decir que, “debido a que todos dicen así, yo también digo lo mismo”. Se han dado muchos casos en la historia en que todos los seres humanos creían en una misma cosa y más tarde descubrieron que estaban equivocados, por ejemplo, que la Tierra era plana.

Son solo el Corán y la Sunnah los que son incuestionablemente verdaderos e inmunes de cualquier falta o error. Este enfoque garantiza un tipo de dinamismo al pensamiento shi‘ah, de manera que cada generación de sabios e incluso cualquier simple sabio puede, incluso debe, referirse directamente al Corán y a la Tradición y manejar su propio iÿtihâd original, esto es, su investigación y juicio independiente.

El iÿtihâd nunca ha sido prohibido o cerrado en el mundo shi‘ah. La Shi‘ah cree que el punto de vista de ningún jurisconsulto, no importa cuán elevada sea su posición, está inmune a cuestionamientos u objeción científica. Por supuesto, como ocurre en cualquier otra disciplina, todo sabio religioso necesita consultar y examinar cuidadosamente las obras de sus predecesores.

  • 1. Sûra Fussilat; 41: 42.
  • 2. Sûra Al-Wâqi‘ah; 56: 79.
  • 3. Sûra Al-Hiÿr; 15: 9. Debe hacerse notar que la acusación de creer en la alteración está limitada a la supresión de algunos supuestos versículos; de otra manera, ni shiítas ni sunnitas han sido acusados nunca de creer en que se le haya añadido algo al Corán. Por lo tanto, es procedente argumentar con algunos versículos del Corán para refutar la idea de la alteración.
  • 4. Al-Mîzân fi tafsîr Al-Qur’ân, T.21, p. 200.
  • 5. Sûra An-Nahl; 16: 44.
  • 6. Sûra Al-Ÿum‘ah; 62: 2.
  • 7. Sûra Al-Ahzâb; 33: 21.
  • 8. Sûra An-Naÿm; 53: 2 y 3.
  • 9. Sûra Al-Hashr; 59: 7.
  • 10. Los musulmanes sunnitas sostienen que cualquiera que se haya topado con el Profeta (BP), en tanto creía en él, es considerado un Compañero del Profeta y se puede fiar en él para adquirir conocimiento sobre el Islam. De acuerdo a ello, incuestionablemente podemos confiar en los miembros de la Familia del Profeta, tales como Imâm ‘Alî y Fátima (P), quienes estuvieron constantemente con el Enviado de Dios (BP) y mantuvieron la relación más íntima con él.
  • 11. Ibn Shahr Âshûb, Al-Manâqib, T. 4, p. 247.
  • 12. At-Tawassul wal Wasîlah, p. 52, primera edición.
  • 13. Musnad Ahmad, el resto de Musnad Al-Mukzîrîn, Musnad de Abû Sa‘îd Al-Jidrî, Hadîz N.º 10779 (numeración o serie internacional al-‘alamiîah).
  • 14. Sunan At-Tirmidhî, Capítulo de las Virtudes de la Familia del Profeta (BP) – Hadîz N.º 3720 (numeración al-‘alamiîah).
  • 15. Musnad Ahmad, Compilación de hadices sobre los Ansâr –que Al·lah esté complacido de ellos-, Hadîz N.º 20596 (numeración al-‘alamiîah).
  • 16. Sûra Al-Ahzâb; 33: 33.
    Sahîh Muslim, Kitâb Fadâ’il As-Sahâbah, Bâb Fadâ’il Ahl-ul Bait-in Nabî, T. 4, p. 1883, n.º 2424. (hadîz n.º 4450 de la numeración al-‘alamiîah).
  • 17. Cuando Mu‘awiah, el hijo de Abû Sufiân, se apoderó del Califato, instituyó una tradición que consistía en insultar a ‘Alî (P) como introducción a cualquier disertación pública. Dicha tradición permaneció por setenta años hasta que fue abolida por ‘Umar ibn ‘Abdul ‘Azîz, “el justo de los omeyas”. (N. del T.)
  • 18. Los camellos rojizos eran considerados de gran valor en aquellos días.
  • 19. La Mubâhalah consiste en un duelo u ordalía en el que las partes se maldicen mutuamente, imprecando el castigo y la maldición divina para quien mintiese. La aleya de la Mubâhalah es la que dice: «Pero quienes te discutan acerca de ella, después de haberte llegado el Conocimiento, diles: “¡Venid! Convoquemos a nuestros hijos y a los vuestros, a nuestras mujeres y a las vuestras; a nosotros mismos y a vosotros mismos; luego imprequemos para que la maldición de Dios caiga sobre los embusteros”» (Sûra Âli ‘Imrân; 3: 61). Mediante esta aleya, Dios ordena al Profeta del Islam que convoque a los cristianos de Naÿrân a realizar la Mubâhalah. El Profeta (BP) salió junto a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî, Fátima, Hasan y Husein -que la paz y las bendiciones sean con todos ellos- para realizar la Mubâhalah. Cuando la mirada de los cristianos recayó sobre ellos y observaron la realidad del Profeta y la veracidad en sus rostros, y se percataron de las señales del descenso del castigo, no se atrevieron a realizar la Mubâhalah, por lo que solicitaron un acuerdo de paz y aceptaron pagar la ÿiziah (o gravamen del estado islámico para la gente del Libro al no pagar ellos los gravámenes religiosos del zakât y el jums). (N. del T.)
  • 20. Sahîh Muslim, Cap.: Fadâ’il As-Sahâbah, Sec.: Las Virtudes de ‘Alî Ibn Abî Tâlib, Vol. 4, p. 1871, n.º 2408. (hadîz n.º 4420 de la numeración al-‘alamîiah).
  • 21. Antes de realizar la Mubâhalah el Profeta (BP) colocó su manto sobre sus benditos hombros e hizo ingresar bajo el mismo a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî, a Fátima, a Hasan y a Husein -que la paz y las bendiciones sean con todos ellos-, y dijo: “¡Señor mío! ¡Cada uno de los profetas tuvo un Ahl-ul Bait (gente de su casa) que fueron los más especiales de la creación a su respecto! ¡Dios mío! Estos son mi Ahlul Bait. ¡Aleja de ellos la impureza y purifícales sobremanera!”. Luego descendió Gabriel (P) y reveló en relación a ellos la aleya de Tathîr: «Ciertamente que Dios sólo desea alejar de vosotros la impureza, Ahl-ul Bait, y purificaros sobremanera» (Sûra Al-Ahzâb; 33: 33). Tras ello el Profeta (BP) salió junto a esas cuatro grandes personalidades para realizar la Mubâhalah. (N. del T.)
  • 22. Musnad, del Imam Ahmad ibn Hanbal, numeración al-‘alamîiah N.º 13231. Ver también Sunan, de At-Tirmidhî, numeración al-‘alamîiah N.º 3130.
  • 23. Sûra Ash-Shurâ; 42: 23.
  • 24. Al-Kash·shâf, de Az-Zamajsharî, bajo el comentario de la aleya mencionada. T. 4, p. 220.
  • 25. Sûra Iâ Sîn; 36: 68.
  • 26. Sûra An-Nisâ’; 4: 82; Sûra Muhammad; 47: 24.
  • 27. Sûra Ar-Ra‘d; 13: 4; Sûra An-Nahl; 16: 67.
  • 28. Sûra Ar-Rûm; 30: 28.