read

Introducción

La presente obra es una versión resumida de El Islam Shi‘ah: Orígenes, Fe y Práctica (2003, ICAS Press 1) del mismo autor. Esta breve versión se propone hacer una concisa alusión a los principales temas relacionados al Islam en general y al Islam Shi‘ah en particular. Estas dos obras representan una modesta tentativa de llenar algunas de las brechas que existen en el área de los estudios islámicos en general, y del Shi‘ismo en particular.

A pesar de ser un simple y claro escrito, es el resultado de más de veinte años de arduos estudios islámicos. El presente opúsculo está basado hasta cierto punto en dos series de conferencias sobre el Islam Shi‘ah pronunciadas a audiencias de habla inglesa: una primera serie de unas cincuenta conferencias proferidas en la Universidad Az-Zahrâ (durante el Primer Seminario Islámico para Mujeres) en Qom, Irán, entre 1995 y 1996, y una segunda serie de unas treinta conferencias expuestas en el Instituto Islámico de Manchester y en el Centro Shi‘ah de Beneficencia en Manchester, Inglaterra, entre 1998 y 1999.

El primer capítulo comienza exponiendo tanto los significados literales como técnicos del término “shi‘ah”, y las referencias se basan en testimonios de famosos sabios al respecto. Luego, se procede a estudiar los orígenes del Islam Shi‘ah y su surgimiento.

En el segundo capítulo se estudian las fuentes del pensamiento Shi‘ah, esto es, el Sagrado Corán, la Sunnah o Tradición del Enviado de Dios (BP), el ‘aql o intelecto y el iÿmâ’ o consenso. Tratando el tema del Sagrado Corán, el capítulo prosigue estableciendo que los shi‘as, al igual que el resto de los musulmanes, creen que el Corán que está presente hoy en día es la invariable plasmación de la Revelación Divina al Profeta Muhammad (BP).

El capítulo continúa explicando la segunda fuente más importante, es decir, la Sunnah, la cual incluye los dichos y actos del Profeta Muhammad (BP). El mismo Corán requiere de los musulmanes que tomen al Profeta (BP) como su modelo, que se remitan a él a fin de que juzgue y ponga fin a sus conflictos y concilie sus diferencias, y se refiere al Profeta (BP) como aquel que recita, enseña y explica el Corán.

Esta misma sección también trata sobre la Gente de la Casa del Profeta (Ahl-ul Bait) y su papel en exponer la Sunnah o tradición profética. Luego sigue un estudio sobre la importancia del intelecto y su rol en comprender las creencias, valores y leyes prácticas del Islam. Finalmente, hay un análisis sobre el consenso legal y la forma en que es considerado en la perspectiva shi‘ah con respecto a la escuela sunnah.

El tercer capítulo estudia las doctrinas fundamentales de la creencia shi‘ah, esto es, la Unicidad de Dios, la Profecía y la Resurrección, las cuales conforman los Principios de la Religión (del Islam y del resto de las religiones divinas). Se estudian también otros dogmas importantes y anexos, tales como la Justicia Divina y el Imamato. Estas doctrinas pueden ser compartidas en parte por otros musulmanes, pero solo son los shi‘as quienes creen en todas ellas.

El cuarto capítulo es una breve reseña de las prácticas shi‘as juntamente con breves referencias a sus objetivos y principios fundamentales. Estas prácticas son, en principio, compartidas por todos los musulmanes, aun cuando puedan existir algunas diferencias en particular entre las diferentes escuelas islámicas.

El quinto y último capítulo es una escueta exposición sobre la Shi‘ah en el mundo de hoy en día. Este apartado comienza con un resumido informe de las últimas estadísticas sobre la población musulmana y shi‘ah del mundo. Hay también un análisis de las afiliaciones religiosas de algunos países con una larga historia de la presencia shi‘ah allí. Aun cuando no existen estadísticas exactas y acreditadas sobre la población shi‘ah actual en el mundo, nos hemos esforzado por reunir las más válidas.

Debo hacer notar también, que estoy sinceramente y de todo corazón comprometido con la unidad islámica y deseo que este trabajo pueda servir como un modesto paso hacia la hermandad entre los musulmanes. De hecho, uno de los mejores medios para alcanzar dicha unidad y hermandad es conocerse unos a otros y superar los históricos prejuicios que impiden el entendimiento objetivo recíproco. Como dice el proverbio árabe: “Las personas son enemigas de aquello que ignoran”.

Un cuidadoso estudio de las principales escuelas islámicas muestra que lo que poseen en común es mucho más que aquello en lo que difieren. Todos los musulmanes creen en el mismo Dios, en el mismo Profeta y en el mismo Corán. Todos ellos creen en el Día de la Resurrección y en las recompensas y castigos divinos. Todos rezan sus oraciones diarias dirigidos hacia la misma dirección, esto es, La Meca.

Todos ellos ayunan el Mes de Ramadán completo. Todos realizan la Peregrinación a La Meca (haÿÿ) al mismo tiempo. Todos ellos creen en que se debe dar limosna (zakât) y encomendar lo bueno y prohibir lo malo (al-’amr bil ma‘rûf ua an-nahî ‘anil munkar). Todos creen que deben entablar amistad con la gente de fe y buena intención y alejarse de los enemigos de Dios. Todos ellos adhieren a las mismas virtudes y valores.

De acuerdo al Sagrado Corán, todos los creyentes son “hermanos”. Sin considerar su color, raza, género y posición social, existen ciertos deberes hacia cada uno que los hermanos y hermanas en la fe han de cumplir. Cierta vez Mu‘al·la ibn Junais le preguntó al Imâm As-Sâdiq (P) respecto a los deberes de un musulmán para con otro. El Imam (P) respondió:

« له سبع حقوق واجبات ، ما منهن حق إلا وهو عليه واجب إن ضيع منها شيئا خرج من ولاية الله وطاعته ، ولم يكن لله فيه نصيب ».

“Hay siete deberes que le incumben, cada uno de los cuales le es obligatorio, y si es que es negligente respecto a alguno de los mismos, se sale del ámbito de la soberanía y obediencia al Creador, y no le corresponderá nada en relación a Dios”.

Luego el Imam (P) mencionó lo siguiente:

« أيسر حق منها أن تحب له ما تحب لنفسك ، وتكره له ما تكره لنفسك ، والحق الثاني : أن تجتنب سخطه ، وتتبع مرضاته ، وتطيع أمره ، والحق الثالث : أن تعينه بنفسك ومالك ولسانك ويدك ورجلك ، الحق الرابع : أن تكون عينه ودليله ومرآته ، والحق الخامس : أن لا تشبع ويجوع ، ولا تروى ويظمأ ، ولا تلبس ويعرى ، والحق السادس : أن يكون لك خادم وليس لأخيك خادم ، فواجب أن تبعث خادمك فتغسل ثيابه ، وتصنع طعامه ، وتمهد فراشه ، والحق السابع : أن تبر قسمه ، وتجيب دعوته وتعود مريضه ، وتشهد جنازته ، وإذا علمت أن له حاجة تبادره إلى قضائها ولا تلجئه إلى أن يسألكها ، ولكن تبادره مبادرة ».

الكافي 2 : 135 | 2 .

1) El más fácil de esos deberes es que desees para tu hermano lo que deseas para ti mismo, y desees que lo que aborreces para ti no le acontezca a tu hermano.

2) No hagas enfadar a tu hermano, sino que, por el contrario, procura complacerlo y obedecer sus deseos.

3) Ayúdalo con tu propio ser, tus bienes, lengua, manos y pies.

4) Sé sus ojos (con los que mira), su guía y su espejo.

5) No estés saciado cuando él se encuentra hambriento; no bebas estando él sediento y no te vistas cuando él no tiene con qué cubrirse.

6) Si es que él no tiene sirvientes y tú sí, es obligatorio para ti que envíes a tu sirviente para que lave sus ropas, cocine su comida y tienda su cama.

7) Sé fiel a la promesa a él dada y acepta su invitación; visítalo cuando esté enfermo, acompaña sus restos en su funeral, y si te enteras que tiene una necesidad acude a satisfacerla antes de que él te lo requiera, apresurándote a realizar ello. 22

Desgraciadamente, siempre han existido algunas personas faltas de perspicacia entre cada agrupación que han tratado de magnificar las diferencias y en vez de llamar a la unidad y hermandad han clamado por la separación. Se afanan por encontrar algunas excusas para denominar a cualquiera que difiere con ellos “kâfir” (incrédulo) o “mushrik” (politeísta), y a cualquier acto que no les complace a ellos como “bid‘ah” (innovación en materia de religión).

Obviamente, existen tanto incrédulos como heréticos, pero uno debe tener precaución al momento de aplicar estos términos. Los verdaderos grandes sabios y líderes islámicos, tanto shi‘as como sunnis, nunca han empleado estos calificativos entre sí. De esta manera, han expresado en sus fatwas (dictámenes), dichos y accionar el espíritu real del Islam, su armonioso y universal mensaje de paz, justicia, unidad y misericordia.

El Islam trajo unidad y solidaridad a aquellos que padecieron mucha enemistad y hostilidad:

﴿ وَاعْتَصِمُوا بِحَبْلِ اللّهِ جَمِيعاً وَلاَ تَفَرَّقُوا ﴾

«Y aferraos todos al vínculo de Dios y no os dividáis». 3

El hecho de unificar a la gente se considera un acto divino:

﴿ وَأَلَّفَ بَيْنَ قُلُوبِهِمْ ﴾

«Y (Dios fue Quien) concilió sus corazones…». 44

Lo contrario, fue el accionar de personas tales como el Faraón para desunir a la gente:

﴿ إِنَّ فِرْعَوْنَ عَلاَ فِي الاَرْضِ وَجَعَلَ أَهْلَهَا شِيَعاً ﴾

«Por cierto que el Faraón se encumbró en la tierra (de Egipto) y dividió en facciones a su pueblo…». 55

El Sagrado Corán advierte a los creyentes que si ellos comienzan a disputar unos con otros se debilitarán y por consiguiente serán derrotados:

﴿ وَلاتَنَازَعُوا فَتَفْشَلُوا وَتَذْهَبَ رِيحُكُمْ ﴾

«… Y no disputéis entre vosotros, porque así os desanimaríais y se perdería vuestro valor». 6

En realidad, el llamado a la unidad no se limita solo a los musulmanes. El Corán invita a toda la gente de fe, tales como los cristianos y judíos a unificar sus esfuerzos y concentrarse en su causa común:

﴿ قُلْ يَآ أَهْلَ الْكِتَابِ تَعَالَوْاْ إِلَى كَلِمَةٍ سَوَآءٍ بَيْنَنَا وَبَيْنَكُمْ اَلاَّ نَعْبُدَ إِلاَّ اللَّهَ وَلاَ نُشْرِكَ بِهِ شَيْئاً وَلاَيَتَّخِذَ بَعْضُنَا بَعْضاً أَرْبَاباً مِنْ دُونِ اللّهِ ﴾

«Di: ¡Oh adeptos del Libro!, venid y comprometámonos formalmente que no adoraremos sino a Dios, que no le atribuiremos nada y que no tomaremos, unos a otros, por amos en vez de Dios». 77
Esperamos y oramos para que día a día este sentido de unidad y solidaridad se vuelva más fuerte y se intensifique.

Aprovecho esta oportunidad para agradecer a todas las personas y organizaciones que me incentivaron, especialmente al Aiatul·lah Muhsin Arakî, a la Universidad Islámica de Altos Estudios y a la Asamblea de Ahl-ul Bait del Reino Unido y la República de Irlanda en Londres.

Por último, en orden pero no en importancia, expreso mis sentimientos de profunda gratitud a Dios, por todos Sus Favores con los que me ha agraciado en el pasado y en el presente.

Muhammad A. Shomalí
Ramadán 1423, noviembre de 2002

  • 1. Islamic Collage for Advanced Studies Press: Prensa de la Universidad Islámica de Altos Estudios.
  • 2. Al-Kâfî, T. 2, p. 135, h. 2. The Faith of Shi‘ah Islam, de Mudzaffar, pp. 76 y 77.
  • 3. Sûra Âli ‘Imrân; 3: 103.
  • 4. Sûra Al-Anfâl; 8: 63.
  • 5. Sûra Al-Qasas; 28: 4.
  • 6. Sûra Al-Anfâl; 8: 46.
  • 7. Sûra Âlî ‘Imrân; 3: 64.