Los métodos de acción política de Ahlul Bayt (P)

Quien analiza la política de Ahlul Bayt (P), su lucha y acción política, tanto lo manifiesto como lo oculto, a través de los dos siglos y medio, descubrirá que su conducta se centralizaba en los siguientes principios:

1- Educar a la Ummah aborreciendo la opresión, enfatizando el concepto de justicia, explicando la idea del Imamato y la política, y aclarando las bases del gobierno y la política en el Islam, para desarrollar la conciencia política de la Ummah, aumentar su sensibilidad y censura contra los opresores, y movilizarla en su quietud y estancamiento.

Quien analiza lo que los Imames de Ahlul Bayt (P) dijeron y narraron al respecto, en forma de hadices del Mensajero de Allah (ByP), descubre la importancia de esos pasos dados para despertar el sentimiento político y profundizar la conciencia islámica.

Mencionaremos ejemplos de estas narraciones y hadices que hablan sobre el poder, la responsabilidad del gobernante islámico, el rechazo del Islam a la opresión, y su prédica de justicia, para que enarbolemos las ideas de Ahlul Bayt (P) y sus métodos para resistir a la opresión, movilizar al estancamiento político, e impulsar a la Ummah a la reforma y al cambio.

Un anciano de An-Naj' narró lo siguiente en relación al Imam Al-Baquir (P): "Le dije a Abu Ya'fa (P): "Yo he continuado siendo gobernante desde la época del Huyyay Ibn Iusuf hasta hoy en día, ¿acaso se puede aceptar mi arrepentimiento?". Este hombre agrega: "Se quedó en silencio, luego yo se lo repetí y contestó: "No, hasta que restituyas a cada quien sus derechos".

Narra Abu Hamzah Az-Zumali del Imam Abu Ya'far Al-Baquir (P), que dijo:

"Cuando se le presentó la muerte a Ali Ibn Al-Husain (P), me acogió en su pecho y dijo: "¡Oh hijo mío! Te aconsejaré como lo hizo mi padre conmigo, cuando se le presentó la muerte, quien mencionó que también su padre había hecho así". Dijo: "¡Oh hijo mío!, pobre de ti si oprimes a quien no tenga protector más que Allah".

Dijo el Imam As-Sadiq (P):

"No hay peor injusticia que aquella en que la víctima no encuentra a quien acudir sino a Allah, Poderoso e Imponente".

Narra el Imam As-Sadiq (P) de su abuelo el Mensajero de Allah (ByP) lo siguiente:

"Temed y alejaos de la opresión, ya que se traducirá en tinieblas el Día de la Resurrección".

Dijo el Imam As-Sadiq (P):

Por cierto que Allah, Poderoso e Imponente, le encomendó a uno de Sus profetas que estaba en la nación de cierto tirano, que fuera ante este déspota y le dijera: "ciertamente que no te voy a interpelar por derramar sangre inocente, ni por apoderarte de las riquezas, sino solamente por apartar de mí las voces de los oprimidos, ya que yo no voy a permitir su opresión ni aunque sean incrédulos".

Dijo el Imam As-Sadiq (P):

"El que comete una injusticia, el que lo ayuda, y el que se satisface con ello, se consideran copartícipes los tres".

También dijo (P):

"A quien justifique la injusticia de un opresor, Allah hará que domine sobre él quien le tiranice, si suplica no le será respondido, y Allah no le compensará por haber sido oprimido".

Narra Abu Basir: "Dos hombres fueron a ver al Imam As-Sadiq (P) respecto a un litigio entre ellos a causa de una transacción. Después de escuchar sus palabras dijo: "Nadie ha sacado nada bueno de lo obtenido mediante la opresión. En cuanto al oprimido, tomará como deuda del opresor más de lo que el opresor tomo de la riqueza del oprimido". Luego dijo: "Quien haga el mal a la gente, que no desconozca el mal cuando lo esté realizando, que el hijo de Adán solo cosecha lo que siembra. Nunca nadie cosechará algo amargo de lo dulce, ni algo dulce de lo amargo". Los dos hombres llegaron a un acuerdo antes de levantarse de allí".

Los Imames de Ahlul Bayt (P) narraron del Mensajero de Allah (ByP):

"Quien camina junto a un tirano para ayudarle, conociendo su condición de opresor, ciertamente que se ha salido del Islam".

Dijo el Mensajero de Allah (ByP):

"Ser justo una hora es mejor que la adoración de setenta años pasando en vigilia sus noches y ayunando sus días, y tiranizar durante una hora en una sentencia, es peor ante Allah que sesenta años de desobediencia".

Narra Yabir Ibn Adul-lah Al-Ansari del Mensajero de Allah (ByP):

"Quien está complacido con un gobernante que provoca la ira de Allah, está fuera de la religión de Allah".

Dijo el Mensajero de Allah (ByP):

"Quien tenga a cargo a diez personas y no sea justo entre ellas, el Día de la Resurrección se presentará con sus manos, pies y cabeza traspasados con un hacha".

Dijo Amir Al-Mu'minin Ali Ibn Abi Talib (P):

"Cualquier persona que esté a cargo de algún asunto de los musulmanes, y cierre la puerta sobre ellos para estar tranquilo, estará bajo la ira de Allah, Poderoso e Imponente, Quien lo maldecirá hasta que abra su puerta y entre el necesitado y quien haya sufrido opresión por ello".

Esta es la forma en que los Imames de Ahlul Bayt (P) educaban a sus compañeros, y orientaban a la opinión general islámica hacia el cambio y la reforma, y a compenetrarse en las actividades políticas a través de una forma espontánea y natural.

2- El boicot: En cuanto al segundo principio de entre los métodos de acción política que Ahlul Bayt (P) sostenía cada vez que la opresión y el desvío cubrían el entendimiento y la aplicación de las normas, además de orientar y despertar la conciencia y el sentimiento político, adoptaron el método del boicot. Ya hemos leído los hadices que dicen:

"Quien camina junto a un tirano para ayudarle conociendo su condición de opresor, ciertamente que se ha salido del Islam".

"El que comete una injusticia, el que lo ayuda, y el que se satisface con ello, se consideran copartícipes los tres".

Se observa que se realiza una clara invocación para boicotear a los opresores y negarles ayuda. Dice otro hadiz:

"Cuando llegue el Día de la Resurrección, alguien clamará: ¡Dónde están los opresores y sus colaboradores! A aquellos que les hayan alcanzado un poco de tinta, les amarraron una bolsa, o aunque solo les hayan mojado en tinta sus plumas. ¡Resucitadles junto a ellos!".

Mencionaremos un ejemplo de este boicot, que era la actitud tomada por los Imames de Ahlul Bayt (P) frente a los gobernantes omeyas y abbasidas, veremos las posiciones asumidas primero por el Imam Ali Ibn Al-Husain As-Sayyad, luego por el Imam Muhammad Al-Baquir, Ya'far As-Sadiq, Musa Ibn Ya'far, Ali Ibn Musa, Muhammad Al-Yawad, el Imam Al-Hadi y el Imam Hasan Al-Askari (que la paz sea con todos ellos).

Así, este período fue de boicot a los gobernantes, y de rechazo a colaborar con ellos en cualquier aspecto. Ahlul Bayt (P) soportó mucho perjuicio, persecución, hostigamiento, prisión, destierro y amenazas y presiones de todo tipo, de lo cual mencionaremos algunos aspectos en este libro.

Como ejemplo de este boicot veamos la actitud del Imam Ya'far As-Sadiq (P) asumida frente al califa abbasida Abu Ya'far Al-Mansur famoso por su crueldad, por derramar sangre de inocentes y su opresión contra la descendencia del Imam Ali (P).

Los historiadores mencionan que Al-Mansur le escribió al Imam As-Sadiq (P) una carta donde le solicitaba su apoyo y colaboración, tratando de convertirlo en uno de los sabios bajo su dominio y control. El Imam (P) rechazó eso a pesar de las amenazas, respondiéndole en forma categórica y definitiva.

La carta de Al-Mansur decía: "¿Por qué no te sumas a nosotros como lo hace toda la gente?". El Imam As-Sadiq (P) le escribió respondiéndole: "No tenemos por qué temerte, ya que no posees ningún control sobre la otra vida como para pedirte algo al respecto, ni ninguna bendición como para felicitarte, ni puedes causar una real adversidad como para honrarte...". Al-Mansur le escribió: "Acompáñanos para que estemos en acuerdo y en conciliación". El Imam As-Sadiq (P) le respondió: "Aun quien desee lo mundano no confiaría en ti como para estar en conciliación contigo, y quien procura el otro mundo nunca te acompañaría".

Esa fue la respuesta contundente dada a un gobernante que no aplica ni se aferra a los principios de la Shari'ah.

Basándose en esta metodología de boicotear a este tipo de gobernante, los Sabios en jurisprudencia de la escuela de Ahlul Bayt (P), dictaminan la prohibición de colaborar con los tiranos y aceptar cumplir funciones para ellos. Los Jurisprudentes de esta escuela son unánimes al respecto al tratar el tema de Al-Makasibul Muharramah (las actividades laborales ilícitas). Mencionaremos al respecto las palabras del Mártir Muhammad Ibn Yammal Makki Al-Amili (que Allah se apiade de él) conocido como Ash-Shahidul Auwal (el primer mártir), cuando enumera las actividades ilícitas, dice: "... y colaborar con los opresores en la injusticia", donde el comentarista del libro agrega: "Como escribir para ellos, hacer comparecer al oprimido, etc.".

Los sabios en jurisprudencia han declarado ilícito el aceptar funciones de parte de un tirano y el ingreso al aparato dominante sea en lo que fuere, excepto si se tiene como objetivo servir al Islam aprovechando una situación, o para impedir la opresión de los demás, a condición que no se ayude a la tiranía de forma que le convenga más de lo que pueda ayudar y corregir.

3- La revolución y su fomentación, y la utilización de la fuerza. El principio de sublevación contra un tirano, y la no rendición a él, es un principio islámico establecido por la obligación de "ordenar lo bueno y prohibir lo malo". Dijo el Mensajero de Allah (ByP):

"El señor de los mártires es Hamzah, así como el hombre que se rebela contra un gobernante tirano y es muerto por ordenarle lo bueno y prohibirle lo malo".

Quien analiza la biografía política de Ahlul Bayt (P) y su lucha, los encuentra siempre en la línea de la sublevación, como invocadores de reforma y levantamiento, y líderes de la marcha política.

Los Imames de Ahlul Bayt (P) rechazaron el principio de gobierno hereditario que le fue impuesto a la Ummah en los días de Mu'awiah Ibn Abi Sufian, al colocar a su hijo Iazid a la cabeza del califato, quien era absolutamente indigno de ello y carecía de todas las condiciones al respecto. Arrastró al califato hacia la corrupción y el desvío, razón por la que el nieto del Profeta (ByP), Al-Husain Ibn Ali Ibn Abi Talib (P), proclamó su revolución y desde la iluminada ciudad de Medina se dirigió hacia Iraq, después de permanecer en la Meca durante aproximadamente cuatro meses. Después en Karbalá, en la tierra de Iraq, se desencadenó la lucha, derramándose sangre sagrada... martirizando al nieto del Mensajero de Allah (ByP).

Esto hizo estremecer la conciencia de la Ummah y movilizó el estancamiento en que esta estaba, mediante esa sangre purificada y la de su familia y justos compañeros, llegando el número a setenta mártires.

Esta fue la primera revolución en el Islam contra un gobernante corrupto y opresor, el primer rechazo a una Bei'ah falsa, obtenida por la fuerza, y la primera manifestación para derribar un gobierno injusto y contrario a los principios del Islam. Esto sucedía en oposición a las prédicas de sumisión y sometimiento, y embotamiento de la opinión general causada por los "sabios" del régimen gobernante que elevaban el lema de aceptar y respetar la Bei'ah dada a un opresor, y cumplir con el juramento que se había hecho, no importa lo que el califa hiciera, olvidando las palabras del Mensajero de Allah (ByP) que dicen:

"No existe fidelidad con los desobedientes".

"No obedezcan a ninguna criatura que desobedezca al Creador".

Y desobedeciendo las siguientes palabras del Altísimo:

"No confiéis en los opresores, porque estaréis abrazando el fuego".

En cuanto al Imam Mártir Al-Husain Ibn Ali (P), elevó el lema de la revolución y el martirio el décimo día del mes de Muharram del año 61 de la hégira en Iraq, en una zona denominada Karbalá.

Este hecho desgarró todos los lemas que favorecían a la tiranía, derrumbando esas opiniones desviadas. Las voces de martirio se elevaron sobre las voces de codicia y falsedad.

El Imam Al-Husain (P) le aclaró a la Ummah el sendero de su revolución y las causas que la impulsaban al decir:

"... No me rebelo por arrogante o alborotador, ni por corrupto u opresor. Ciertamente que lo he hecho para requerir la corrección en la comunidad de mi abuelo el Mensajero de Allah (ByP). Yo quiero ordenar el bien y prohibir el mal, y marchar en la senda de mi abuelo y mi padre".

Luego le aclaró a la Ummah los atributos del Imam y del líder que debe dirigir a los musulmanes, que es obligatorio realizar la revolución y la revuelta contra el gobernante que se desvíe de esos principios y persista en su actitud.

Dice (P) en una carta que le escribió a la gente de Kufa:

"¡Por mi vida! que no puede ser el Imam sino el gobernante que actúa con equidad, que practica la religión verdadera, y se controla a sí mismo según las prescripciones de Allah".

Escribió a los nobles de Basra lo siguiente:

"Yo os invoco hacia el Libro de Allah y a la Sunnah de su Profeta (ByP), ya que ciertamente que esta fue sepultada y que la innovación en el Islam se encuentra reavivada, y os llamo a que escuchen mis palabras y obedezcan mis órdenes, ya que en verdad que os guiaría al camino de la perfección... Que la paz sea con vosotros".

Así, el Imam (P) confirma la disposición de hacer la revolución contra el gobernante opresor, manifestando el principio de la lucha sagrada en su contra.

En la biografía política de Ahlul Bayt (P) leemos su apoyo a las revoluciones alawitas que, después del bendito levantamiento de Al-Husain (P), se extendieron durante dos siglos a lo largo y ancho de las regiones islámicas.

La revolución de Zaid hijo del Imam Zain Al-Abidin, Ali Ibn Al-Husain (P), nieto del Imam Mártir Al-Husain (P), acaecida en el año 121 de la Hégira, tuvo lugar en la época del Imam As-Sadiq (P), quien apoyó su levantamiento, el cual culminó con su martirio.

Dijo Fudail Ar-Rassan: "Fui con el Imam As-Sadiq (P) después del martirio de Zaid Ibn Ali. Entré a su casa y me dijo: "¡Oh Fudail! ¿Fue muerto mi tío Zaid? Respondí: "¡Oh Imam, que yo sea sacrificado por ti!". Dijo: "¡Que Allah se apiade de él! Por cierto que era un creyente, un sabio y un veraz. Si hubiera salido victorioso, hubiera cumplido (sus promesas), y si hubiera obtenido el poder, hubiera sabido a quien conferirlo".

Así fueron los apoyos a la revolución y a los revolucionarios... y así se daba el entendimiento y la relación entre los Imames de Ahlul Bayt (P) y las revoluciones alawitas.

Entre los sorprendentes ejemplos de este tipo de acción política, está la posición asumida por el Imam Al-Kazim (P) ante la revuelta de Husain Ibn Ali Ibn Al-Hasan, conocida como "la revolución de Fajj" acontecida en el mes de Dhul Qui'dah del año 169 de la hégira en Medina.

Los testimonios históricos indican el apoyo del Imam (P) al principio de la revolución contra el gobernante opresor, su posición de respaldo y solidaridad con ellos, a pesar de que veía que fracasaría por no estar dadas las condiciones naturales suficientes para el triunfo. Es por eso que cuando vio al líder de la revuelta partiendo hacia ella, le dijo:

"Tú serás muerto salvajemente, ya que la gente es corrupta. Manifiestan fe, escondiendo hipocresía y asociación a Allah. Ciertamente que somos de Allah, y a Él retornamos. Ante Allah os considero de mi propio grupo".

Cuando Husain fue martirizado junto a sus compañeros, y sus cabezas fueron llevadas ante los usurpadores jerarcas del gobierno Abbasida (Musa y Abbas), le fue preguntado al Imam (P): "¿Es esta la cabeza de Husain?". Respondió: