Breve historia

La conferencia anterior trató sobre la cuestión de localizar el origen principal del ‘irfan islámico, es decir, si existe en las enseñanzas del Islam y las vidas del Santo Profeta y los Imames un precedente que pudiera haber inspirado una serie de ideas místicas profundas y sutiles, en un plano teórico, y pudiera haber incitado el entusiasmo espiritual y el regocijo místico en un plano práctico. La respuesta a esta pregunta se vio que es positiva. Ahora proseguiremos esta discusión.

Las enseñanzas genuinas del Islam y las vidas de sus guías espirituales, tan ricas de espiritualidad y esplendor espiritual, que han proporcionado la inspiración para una espiritualidad profunda en el mundo islámico, no se restringen a lo que se denomina ‘irfan o sufismo. Sin embargo, queda fuera del alcance de estas conferencias discutir otras partes de las enseñanzas islámicas que no llevan ese nombre. Continuaremos nuestra discusión sobre la sección que recibe la etiqueta de ‘irfan o sufismo, y obviamente el carácter limitado de estas conferencias no nos permite entrar en una investigación crítica. Aquí intentaremos dar un bosquejo de las corrientes y acontecimientos que han ocurrido en esta sección. Para ello, parece adecuado que comencemos presentando una breve historia del irfan o sufismo desde los inicios del Islam hasta por lo menos el siglo X de la era islámica (s.XVI d.c.), antes de dedicarnos, en la medida en que el espacio a nuestra disposición lo permita, a un análisis de los temas del ‘irfan.

Lo que parece cierto es que en los primeros tiempos del Islam, es decir durante el siglo I a.h../ VII d.c. por lo menos, no existió ningún grupo entre los musulmanes conocido como ‘urafa’ o sufíes. El nombre sufí se empleó por primera vez en el siglo II a.h./ VIII d.c.

La primera persona que recibió el nombre de sufí fue Abu Hashim al-Kufi. Vivió en el siglo II/VIII y fue él quien primero construyó en Ramlah, en Palestina un hospicio para la realización de actos de adoración por un grupo de musulmanes inclinados hacia el ascetismo1. Se desconoce la fecha de la muerte de Abu Hashim, pero él fue el maestro de Sufyan al-Thawri, quien murió en el 161/777.

Abu al-Qasim Qushayri, él mismo un eminente ‘arif y sufí, afirma que el nombre sufí había aparecido antes del año 200/815. Nicholson también declara que el nombre apareció hacia finales de la segunda centuria de la era islámica. De una tradición contenida en el Kitab al-ma’ishah (vol. V) de Al-Kafi2 se deduce que un grupo —Sufyan al-Thawri y algunos otros— existía en tiempos del Imam as-Sadiq3 (es decir, durante la primera mitad del siglo segundo de la era islámica) que ya eran llamados por ese nombre.

Si Abu Hashim al-Kufi fue el primero en ser llamado sufí, entonces, ya que él fue el maestro de Sufyan al-Thawri que murió en el año 161/777, este nombre fue usado por primera vez durante la primera mitad del siglo II y no a finales del mismo (como Nicholson y otros han afirmado). Ni tampoco parece haber ninguna duda en que la razón de que el nombre fuese sufiyyah se debiera a vestirse con ropas de lana (suf: lana). Debido a su ascetismo, los sufíes se abstenían de ponerse vestidos finos, y en su lugar seguían una práctica de llevar ropas hechas de lana basta.

En cuanto a la fecha en que las gentes de este grupo comenzaron a llamarse a sí mismas ‘urafa’ , tampoco existe una información precisa. Lo único que es cierto, como confirman las observaciones citadas de Sari Saqati (muerto el 243/867)4 es que el término era de uso normal en el siglo tercero de la era islámica. Sin embargo, en el libro Al-Luma’ de Abu Nasr al-Sarray al-Tusi, uno de los textos dignos de crédito sobre el ‘irfan y el sufismo, se re- produce una frase de Sufyan al-Thawri que da la impresión de que este término apareció en algún momento de la segunda centuria5.

En todo caso, no había ningún grupo conocido como sufíes durante el primer siglo de la era islámica. Este nombre apareció en la segunda centuria, y parece que fue durante esta misma centuria cuando los sufíes emergieron como un grupo particular, no en el siglo tercero como es la creencia de algunas personas6.

Sin embargo, aunque no existiera ningún grupo especial en el siglo primero con el nombre de ‘urafa’ o sufíes o cualquier otro nombre, ello no significa que los Compañeros eminentes fuesen simplemente personas piadosas y ascéticas y que todos ellos llevasen unas vidas de fe simple desprovistas de profundidad espiritual. Quizás sea cierto que algunos de los Compañeros piadosos no conocían nada más allá de la simple piedad y adoración, sin embargo un grupo de ellos poseía una poderosa vida espiritual. Ni tampoco estaban todos en el mismo nivel. Incluso Salman7 y Abu Dharr no tenían el mismo rango espiritual. Salman disfrutaba de un grado de fe que Abu Dharr no podría haber resistido. Nos han llegado mu- chas tradiciones que nos dicen:

Si Abu Dharr supiera lo que hay en el corazón de Salman, le mataría (por considerarle un hereje)”8

A continuación relacionaremos las diferentes generaciones de los ‘urafa’ y sufíes desde el siglo II/VIII hasta el X/XVI.

‘Urafa’ del siglo II/VIII

1. Al-Hasan al-Basri: La historia de lo que se denomina ‘irfan, al igual que el kalam, comienza con al-Hasan al-Basri (m.110/728). Nació en 22/642 y vivió ochenta y ocho años, habiendo vivido nueve décimos de su existencia en el siglo primero de la era islámica.

Por supuesto, al-Hasan al-Basri jamás fue conocido por el término sufí, pero hay tres razones para contarle entre ellos. La primera es que él compiló un libro titulado Ri’ayah li huquq Allah (Observancia de los deberes de Allah)9, que puede ser considerado como el primer libro sobre sufismo. Un manuscrito único de este libro existe en Oxford. Nicholson ha dicho esto sobre el tema:

“El primer musulmán que dio un análisis experimental de la vida interior fue Harith al-Muhasibi de Basrah.... La Vía (Tariqah), como la describen autores posteriores, consiste en virtudes adquiridas (maqamat) y estados místicos (ahwal). La primera etapa es el arrepentimiento o conversión; luego viene una serie de otras, como renunciación, pobreza, paciencia, confianza en Dios, siendo cada una una preparación para la siguiente”10.

En segundo lugar, los ‘urafa’ mismos hacen remontar sus órdenes hasta al-Hasan al-Basri y desde él hasta ‘Ali, como por ejemplo la cadena (de transmisión espiritual) de los shayjs de Abu Sa’id ibn Abi al-Jayr11. De forma similar, Ibn al-Nadim, en su famoso Al-Fihrist, coloca en al-Hasan al-Basri el inicio de la cadena de Abu Muhammad Ya’far al-Juldi, afirmando que al-Hasan al-Basri conoció a setenta de los Compañeros que combatieron en Badr12

En tercer lugar, algunas de las historias que se relatan de al- Hasan al-Basri dan la impresión de que él de hecho formaba parte de un grupo que en tiempos posteriores serían conocidos como sufíes. Mas adelante contaremos algunas de estas historias en el lugar apropiado.

2. Malik ibn Dinar: Es uno de los que pasaron del disfrute de placeres extremos al ascetismo y la abstinencia. Se cuentan muchas historias de él acerca de esto. Murió en el año 130/747.

3. Ibrahim ibn Adham: la famosa historia de Ibrahim ibn Adham se asemeja a la del Buddha. Se cuenta que era gobernante de Balj cuando sucedió algo que le hizo arrepentirse y entrar en las filas de los sufíes.

Los ‘urafa’ conceden gran importancia a este hombre, y en el Mathnawi de Rumi se cuenta una historia muy interesante acerca de él. Murió en torno al año 161/777.

4. Rabi’ah al-’Adawiyyah: Esta mujer es una de las maravillas de su tiempo (murió en 135/752 o 185/801). Recibió el nombre de Rabi’ah (lit.: cuarta) porque era la cuarta hija de su familia. No debe ser confundida con Rabi’ah al-Shamiyyah, quien también fue mística y contemporánea de Yami y vivió en el siglo IX/XV.

De Rabi’ah al-’Adawiyyah se han transmitido dichos sublimes y encumbrados poemas místicos, y destaca por prodigiosos estados espirituales (halat)

5. Abu Hashim al-Sufi de Kufah: Se desconoce la fecha de la muerte de este hombre. Todo lo que podemos decir es que fue el maestro de Sufyan al-Thawri, quien murió en 161/777. Parece haber sido la primera persona que recibió el nombre de sufí. Sufyan dice de él:

“Si no hubiera sido por Abu Hashim no habría conocido los detalles precisos de la ostentación (riya’)”.

6. Shaqiq al-Balji: Fue discípulo de Ibrahim ibn Adham. Según el autor de Rayhanat al-absar, y otros citados en Kashf al- ghummah de ‘Ali ibn ‘Isa al-Arbili y Nur al-absar de al-Shablanyi, en una ocasión tuvo un encuentro con el Imam Musa ibn Ya’far13 , y nos ha legado un relato de la gran estación espiritual y milagros del Imam. Shaqiq murió en el año 194/810.

7. Ma’ruf al-Karji: Se cuenta entre los ‘urafa’ famosos. Se relata que sus padres eran cristianos, y que se convirtió al Islam a manos del Imam Al-Rida14, aprendiendo mucho de él.

Los linajes espirituales de muchas órdenes, según afirman los urafa’ , se remontan hasta Ma’ruf al-Karji, y a través de él hasta el Imam al-Rida, y a través del Imam al-Rida, hasta los (siete) Imames precedentes y así finalmente hasta el Profeta mismo. Esta cadena particular de transmisión espiritual (silsilah) recibe por ello el nombre de la cadena dorada (silsilat al-dhahab). Los llamados Dhahabiyyun son quienes generalmente afirman ésto.

8. Al-Fudayl ibn al-’Iyad: Originario de Merv15, era un iraní descendiente de árabes. Se cuenta de él que en un principio fue bandolero, y que cuando una noche estaba preparándose para llevar a cabo un asalto escuchó la voz de su víctima potencial recitando el Corán. Esto le afectó de tal manera que su corazón experimentó un cambio y se arrepintió. El libro Misbah al-Shari’ah se le atribuye a él y se dice que está formado por una serie de lecciones que tomo del Imam Ya’far as-Sadiq. Un sabio erudito tradicionista del siglo pasado, el Hayi Mirza Husayn Nuri, en el epílogo de su Mustadrak al-Wasa’il considera que este es un libro auténtico. Fudayl murió en el año 187/803.

‘Urafa’ del siglo III/IX

1. Abu Yazid al-Bistami (Bayazid): Uno de los grandes místicos. Se dice que Bayazid fue el primero en hablar abiertamente de la ‘aniquilación del alma en Dios’ (fana’ fi Allah) y de la ‘subsistencia en Dios’ (baqa’ bi Allah).

En una ocasión dijo: “Salí de Bayazid como una serpiente de su piel”.

Sus exclamaciones extáticas (shathiyyat) han conducido a otros a llamarle hereje. Sin embargo, los ‘urafa’ mismos le consideran un hombre dado a la embriaguez (sukr) mística, es decir, pronunciaba esas palabras cuando estaba fuera de sí en éxtasis.

Abu Yazid murió en el 261/874 o 264/877. Algunos han afirmado que trabajó como aguador en la casa del ImamYa’far as-Sadiq. Sin embargo, esta afirmación no está apoyada por la historia; Abu Yazid no fue contemporáneo del Imam.

2. Bishr ibn al-Harith al-Hafi: famoso sufí, fue otro de los que habiendo llevado una vida corrupta luego se arrepintió.

En su libro Minhay al-karamah, al-Al’lamah al-Hilli ha recogido un relato que describe el arrepentimiento de Bishr como habiendo tenido lugar a manos del Imam Musa ibn Ya’far, y como quiera que en el momento de su arrepentimiento estaba descalzo en la calle, fue conocido como al-Hafi (hafi = descalzo). Sin embargo, otros dan otras razones para explicar el nombre de al-Hafi.

Bishr al-Hafi (nacido cerca de Merv, c. 150/767), murió en el 226/840 o 227/841 en Baghdad.

3. Sari al-Saqati: amigo y compañero de Bishr al-Hafi, Sari al-Saqati fue uno de los que tenían cariño a las criaturas de Dios y preferían el prójimo a sí mismos.

En su libro Wafayat al-a’yan, Ibn Jallikan escribe que Sari dijo en una ocasión:

“Llevo treinta años buscando el perdón por una frase, ‘alabado sea Allah’, que dejé salir de mis labios. Cuando le pidieron que se explicara respondió: Una noche el bazar se incendió, y yo salí de mi casa para ver si el fuego había alcanzado mi tienda. Cuando escuché que mi tienda estaba a salvo, dije: ‘alabado sea Allah’. Al instante comprendí mi error. Era bueno que mi tienda no hubiera sido dañada, pero ¿tenía que ser indiferente a la suerte de los demás?”.

Sa’di16 se refiere a la misma historia (con ligeras variaciones) cuando dice:

“Una noche la chimenea de alguien encendió un fuego. Escuché que la mitad de Baghdad se consumió.
Uno dijo, gracias a Dios que en el humo y las cenizas, mi tienda no ha sido dañada.
Un hombre que había visto el mundo, respondió, ¡hombre egoísta!, ¿tu dolor era por ti y por nadie más?. ¿No te importa que una ciudad quede reducida a cenizas, con tal de que tu propia morada se salve?”.

Sari fue alumno y discípulo (murid) de Ma’ruf al-Karji y maestro y tío materno de Yunayd de Baghdad. Sari tiene muchos dichos sobre la Unidad mística (tawhid), el Amor de Dios y otros temas. Él fue también quien dijo:

“Como el sol, el ‘arif brilla sobre todo el mundo; como la tierra, soporta el bien y el mal de todos; como el agua, es la fuente de vida para todos los corazones; y como el fuego, él da su calor a todos y cada uno”

Sari murió en el 253/867 a la edad de noventa y ocho años.

4. Harith al-Muhasibi: Fue amigo y compañero de Yunayd. Se le llamó ‘al-Muhasibi’ debido a su gran diligencia en el asunto de la vigilancia de sí mismo y el examen de conciencia (muhasabah). Fue contemporáneo de Ahmad ibn Hanbal17, quien, siendo un oponente del ‘ilm al-kalam (la teología escolástica), rechazó a al-Muhasibi por entrar en debates teológicos, y esto condujo a que la gente le evitase. Nacido en Basrah en el 165/781, murió en el 243/857.

5. Yunayd de Baghdad: Originario de Nahawand, los ‘urafa’ y sufíes han dado a Yunayd el título de Sayyid al-Ta’ifah, (lit.: el Señor de la taifa, del grupo, entendiéndose aquí por el grupo a las gentes del sufismo) igual que los juristas de la Shi’ah llaman al Shayj al-Tusi Shayj al-Ta’ifah.

Yunayd se cuenta entre los místicos moderados. La clase de exclamaciones extáticas pronunciadas por otros jamás salieron de sus labios. Ni tan siquiera llevaba la vestimenta habitual de los sufíes, y se vestía como los eruditos y jurisprudentes. Alguien le sugirió que por las personas con quienes tenía relación debería vestir la túnica sufí. Él respondió:

“Si pensase que los vestidos fueran de alguna importancia me haría un traje de hierro fundido, porque la voz de la verdad dice:
‘Carece de trascendencia el manto (sufí) (jirqah). Lo único que importa es un corazón ardiente’”.

La madre de Yunayd era hermana de Sari Saqati y Yunayd se convirtió en su alumno y discípulo. Fue también alumno de Harith al-Muhasibi. Parece que murió en Baghdad en el año 298/910 a la edad de noventa años.

6. Dhu al-Nun al-Misri: Egipcio, fue discípulo en jurisprudencia del famoso jurisprudente Malik ibn Anas18. Yami le ha llamado el líder de los sufíes. Fue él quien primero comenzó a usar lenguaje simbólico y a explicar asuntos místicos mediante el empleo de terminología simbólica que sólo la élite podía comprender.

Gradualmente esto se convirtió en la práctica habitual, y los conceptos místicos fueron expresados en la forma de poesía amorosa (ghazal) y expresiones simbólicas. Algunos creen que Dhu al- Nun también introdujo muchas ideas neoplatónicas en el ‘irfan y el sufismo19. Dhu al-Nun murió en el año 246/860 en el Cairo.

7. Sahl ibn ‘AbdAllah al-Tustari: es uno de los grandes ‘urafa’ y sufíes. Una tendencia de gnósticos que consideran que el principal principio de la espiritualidad es el combate contra el ego recibe el nombre de Sahliyyah por causa suya. Tuvo relación con Dhu al-Nun al Misri en la Meca. Murió en Basrah en el año 282/89520.

8. Husayn ibn Mansur al-Hallay: En la actualidad famoso simplemente como al-Hallay, él es uno de los místicos más controvertidos del mundo islámico. Son muchas las shathiyyat que él pronunció, y fue acusado de apostasía y de creerse una encarnación Divina. Los jurisprudentes le declararon apóstata y fue crucificado durante el reinado del califa ‘abbasí al-Muqtadir. Los ‘urafa’ mismos le han acusado de desvelar secretos espirituales. Hafiz21 tiene esto que decir sobre él:

“Él dijo, ese amigo, que fue alzado en la cruz, su crimen fue que solía revelar secretos”.

Algunos le consideran un simple impostor, pero los ‘urafa’ mismos le absuelven y dicen que las afirmaciones de al-Hallay y Bayazid que dan la impresión de descreimiento fueron hechas cuando estaban fuera de sí mismos en estados de embriaguez espiritual.

Al-Hallay es recordado por los ‘urafa’ como un mártir. Fue ejecutado en el 309/913.

‘Urafa’ del siglo IV/X

1. Abu Bakr al-Shibli: Alumno y discípulo de Yunayd de Baghdad, y también conoció a al-Hallay. Es un místico famoso. Era originario de Jurasan. En el libro Rawdat al-yannat y en otras biografías, se recogen muchos poemas místicos y dichos suyos.

Jayah ‘Abd Allah al-Ansari ha dicho:

“La primera persona que habló en símbolos fue Dhu al-Nun de Egipto. Luego vino Yunayd y sistematizó esta ciencia, la extendió y escribió libros sobre ella. Shibli, por su parte, la llevó al púlpito”.

Al-Shibli murió en algún momento entre los años 334 y 337 a la edad de 87 años.

2. Abu ‘Ali al-Rudbari: Descendía de Nushirvan y los sasaníes, y fue discípulo de Yunayd. Estudió jurisprudencia con Abu al-’Abbas ibn Shurayh y literatura con Tha’lab. Debido a su versátil conocimiento fue llamado el ‘colector de la Ley, la Vía y la Realidad’ (‘yami’ al-Shari’ah wa al-Tariqah wa al-Haqiqah). Murió en el 322/934.

3. Abu Nasr al-Sarray al-Tusi: Abu Nasr al-Sarray es el autor del libro al-Luma’, uno de los más antiguos y serios tratados sobre el ‘irfan y el sufismo. Muchos de los shayjs de las órdenes sufíes fueron sus discípulos directos o indirectos. Falleció en Tus en el año 378/988.

4. Abu al-Fadl ibn al-Hasan al-Sarajsi: Fue alumno y discípulo de Abu Nasr al-Sarray, y maestro de Abu Sa’id ibn Abi al-Jayr. Fue un místico de gran fama. Murió en el 400/1109.

5. Abu ‘Abd Allah al-Rudbari: Era hijo de la hermana de Abu ‘Ali al-Rudbari. Se cuenta entre los místicos de Damasco y Siria. Murió en el año 369/979.

6. Abu Talib al-Makki: La fama de Abu Talib al-Makki descansa principalmente en el libro por él escrito sobre el ‘irfan y el sufismo y titulado Qut al-qulub (lit.: Alimento de los Corazones). Esta obra es una de las más antiguas y principales sobre el tema. Falleció en el año 385/995 o 386/996.

‘Urafa’ del siglo V/XI

1. Shayj Abu al-Hasan al-Jurqani: Uno de los ‘urafa’ más famosos, los ‘urafa’ cuentan de él historias asombrosas. Entre ellas una dice que él iba a la tumba de Bayazid y conversaba con su espíritu, tomando su consejo para resolver sus dificultades. Rumi dice:

“Muchos años después de la muerte de Bayazid,
Bu ‘l-Hasan apareció.
De vez en cuando iba y se sentaba
Junto a su tumba,en su presencia,
Hasta que llegaba el espíritu de su shayj,
Y tan pronto como contaba su problema, quedaba resuelto”.

Rumi ha recordado mucho al Shayj Abu al-Hasan al-Jurqani en su Mathnawi, lo que muestra su devoción y cariño hacia él. Se dice que conoció a Abu ‘Ali Sina (Avicena), el filósofo, y a Abu Sa’id ibn Abi al-Jayr, el famoso ‘arif. Murió en el año 425/1033-1034.

2. Abu Sa’id ibn Abi al-Jayr: Uno de los místicos más famosos. Abu Sa’id ibn Abi al-Jayr es también uno de los más destacados por sus estados espirituales (halat). Cuando uno pidió una definición del tasawwuf, él respondió:

Tasawwuf es que renuncies a cuanto hay en tu mente, que te desprendas de cuanto hay en tu mano, y que hagas todo lo que puedas hacer”.

Conoció a Abu ‘Ali Sina. Un día Abu ‘Ali participó en una reunión en la que Abu Sa’id estaba predicando. Abu Sa’id hablaba sobre la necesidad de las obras, y sobre la obediencia y desobediencia a Dios. Abu ‘Ali recitó estos versos (ruba’i = cuarteto):

“Somos nosotros quienes aman y confían en Tu perdón
Y nos desentendemos de la obediencia y la desobediencia.
Dondequiera que tu gracia y favor se hallen,
Que lo no hecho sea como lo hecho, lo hecho como lo no hecho”.

Abu Sa’id replicó inmediatamente:

“Tú que no has hecho ningún bien, y hecho mucho mal,
Y además aspiras a tu propia salvación,
No confíes en el perdón, porque jamás
fue lo no hecho como lo hecho, ni lo hecho como lo no hecho”.

El siguiente ruba’i (cuarteto) es también de Abu Sa’id:

“Mañana, cuando las seis direcciones se desvanezcan,
Tu valor será el valor de tu conocimiento.
Esfuérzate por la virtud, porque en el Día de la Retribución
Serás resucitado en la forma de tus cualidades”.

Abu Sa’id falleció en el año 440/1048.

3. Abu ‘Ali al-Daqqaq al-Nishaburi: Se le considera como uno de los que combinaron en sí mismos el dominio a fondo de la Shari’ah y la Tariqah. Fue predicador y exégeta (mufassir) del Corán. Lloraba tanto cuando recitaba súplicas (munayat) que le dieron el título del ‘shayj lamentador’ (shayj-e nawhahgar). Murió en el año 405/1014 o 412/1021.

4. Abu al-Hasan ‘Ali ibn ‘Uthman al-Huywiri:Autor del Kashf al-Mahyub, un famoso libro de sufismo, recientemente editado. Murió en el 470/1077.

5. Jaya ‘Abd Allah al-Ansari: Descendiente del gran Compañero del Profeta Abu Ayyub al-Ansari, Jaya ‘Abd Allah al-Ansari se cuenta entre los más famosos y piadosos ‘urafa’ . Su fama obedece principalmente a sus elegantes aforismos, munayat (súplicas) y ruba’iyyat (cuartetos).

Este es uno de sus dichos:

“En la infancia eres menudo, en la juventud estas intoxicado, en la vejez estás decrépito, ¿cuando, entonces, adorarás a Dios?”.

También dijo:

“Devolver el mal por el mal es el rasgo del perro; devolver el bien por el bien es el rasgo del burro; devolver el bien por el mal es la obra de Jaya ‘Abd Allah al-Ansari”.

El siguiente ruba’i (cuarteto) es también suyo:

“Gran defecto es para el hombre mantenerse apartado,
Situándose por encima de toda la creación.
Aprende tu lección de la pupila del ojo,
que ve a todos mas no a sí misma”.

Jaya ‘Abd Allah nació en Herat (Afganistán), donde murió y fue enterrado en el 481/1088. Por esta razón se le conoce como ‘el Sabio de Herat’ (Pir-e Herat).

Jaya ‘Abd Allah escribió muchos libros, el más famoso de los cuales, Manazil al-sa’irin, es un manual didáctico sobre sayr wa suluk. Es una de las obras sobre ‘irfan mejor escritas, y ha sido objeto de numerosos comentarios.

6. Imam Abu Hamid Muhammad al-Ghazzali: Uno de los más famosos sabios del Islam, cuya fama ha penetrado en oriente y occidente, combinó en su persona el conocimiento de las ciencias racionales y tradicionales (ma’qul wa manqul). Fue rector de la Academia Nizamiyyah de Baghdad y detentó la posición más elevada de su tiempo en el campo de las ciencias religiosas. Sin embargo, sintiendo que ni su conocimiento ni su posición le daban satisfacción espiritual, se retiró de la vida pública y se dedicó a disciplinar y purificar su alma.

Pasó diez años en Palestina, alejado de todos los que le conocían, y fue durante este periodo cuando se inclinó hacia el ‘irfan y el sufismo. Jamás volvió a aceptar ningún cargo o posición. A continuación de este periodo de ascetismo solitario escribió su famosa obra Ihya’ ulum al-Din (Vivificación de las Ciencias de la Religión). Murió en su ciudad natal de Tus en el año 505/111.

‘Urafa’ del siglo VI/XII

1. ‘Ayn al-Qudat al-Hamadani: Uno de los sufíes más entusiastas, fue discípulo de Ahmad al-Ghazali, hermano menor de Muhammad, quien fue también un destacado sufí. Autor de muchos libros, compuso también brillante poesía la cual, sin embargo, no estuvo totalmente exenta de exclamaciones teopáticas (shathiyyat). Fue acusado de herejía y ejecutado, su cuerpo quemado y sus cenizas aventadas. Su asesinato acaeció en torno a 525-533/1131-1139.

2. Sana’i Ghaznawi: Famoso poeta, sus versos están cargados de profundos sentimientos místicos. Rumi, en su Mathnawi ha citado algunos de sus dichos y los ha explicado. Murió a mediados del siglo VI/XII.

3. Ahmad Yami: Conocido como ‘Zhand-e Pil’. Yami es uno de los ‘urafa’ y sufíes más celebrados. Su tumba se encuentra en Turbat-e Yam, cerca de la frontera entre Irán y Afganistán, y es famosa. Las líneas siguientes son algunos de los versos que compuso sobre el temor (jawf) y la esperanza (raya’):

“No seas arrogante, porque la montura de muchos hombres altivos
Se ha paralizado entre las rocas del desierto;
Pero tampoco desesperes, porque incluso libertinos bebedores
Han llegado repentinamente al destino por una sola canción”.

Similarmente, sobre la moderación entre la generosidad y la frugalidad ofrece el siguiente consejo:

“No seas como una azuela, tirando de todo hacia ti,
Ni como un cepillo (de carpintero), no ganando nada por tu obra.
En asuntos del sustento, aprende de la sierra,
que atrae algo hacia sí, y deja que algo se disperse”.

Ahmad Yami murió en torno al año 536/1141.

4.’Abd al-Qadir al-Gilani: Es una de las figuras más controvertidas del mundo islámico. A él se le atribuye la orden sufí Qadiriyyah. Su tumba en Baghdad es famosa. Se conservan de él muchas súplicas y dichos sublimes. Era un sayyid22 descendiente del Imam al-Hasan23. Murió en el año 560/1164 o 561/1165.

5. Shayj Ruzbihan Baqli Shirazi: Conocido como el ‘Shayj-e Shattah’ a causa de sus prolíficas exclamaciones teopáticas. En los últimos años algunos libros suyos han sido publicados, principalmente por los esfuerzos de los orientalistas. Murió en el 606/1209.

‘Urafa’ del siglo VII/XIII

Esta centuria produjo algunos sufíes de categoría superior. Mencionaremos algunos de ellos en orden cronológico:

1. Shayj Naym al-Din Kubra: uno de los mayores y más celebrados sufíes, muchas cadenas espirituales arrancan de él. Fue alumno y discípulo del Shayj Ruzbihan, y fue también su yerno. Tuvo muchos discípulos, entre ellos Baha’ al-Din Walad, el padre de Yalal al-Din Rumi.

Vivió en Jorezm24 (aproximadamente en el actual Uzbekistán) en tiempos de las invasiones mongolas. Antes de que su ciudad fuera atacada, recibió un mensaje informándole que podría ponerse a salvo saliendo de la ciudad con su familia y discípulos. La respuesta de Naym al-Din fue: Durante los días de paz y seguridad he vivido entre estas gentes. Ahora que las dificultades han llegado, no los abandonaré. Cogió entonces la espada y se batió valientemente junto a las gentes de la ciudad hasta que murió martirizado. Esto sucedió en el año 624/1227.

2. Shayj Farid al-Din al-’Attar: Uno de los sufíes más destacados, al-’Attar tiene obras tanto en verso como en prosa. Su libro Tadhkirat al-awliya’ sobre las vidas y caracteres de los sufíes y místicos —que comienza con el Imam Ya’far as-Sadiq y termina con el Imam Muhammad al-Baqir25— es considerado una fuente de significado documental, y es altamente valorado por los orientalistas. Similarmente, su obra Mantiq al-tayr (El Lenguaje de los Pájaros) es una obra maestra de la literatura mística.

Rumi, comentando acerca de al-’Attar y Sana’i, dice: «‘Attar fue el espíritu y Sana’i sus dos ojos, nosotros seguimos los pasos de Sana’i y ‘Attar».

Rumi también ha dicho:

«‘Attar atravesó siete ciudades de amor, mientras que nosotros todavía estamos en el recodo de una sola calleja».

Lo que Rumi quiere significar con las siete ciudades del amor son los siete valles de los que habla al-’Attar en su Mantiq al-tayr. Muhammad Shabistari en su Gulshan-e raz dice:

«No me avergüenzo de mi poesía, porque en mil años no se verá uno igual a ‘Attar».

Al-’Attar fue alumno y discípulo del Shayj Mayd al-Din de Baghdad, quien a su vez fue discípulo de Naym al-Din Kubra. También se benefició de la compañía de Qutb al-Din Haydar, otro de los shayjs de la época, el cual daría nombre a la ciudad donde fue enterrado Turbat-e Haydariyyah.

Al-’Attar vivió durante el tiempo de las invasiones mongolas, y murió —algunos dicen que a manos de los mongoles— alrededor del 626-628/1228-1230.

3. Shayj Shihab al-Din al-Suhrawardi: Es el autor del celebrado ‘Awarif al-ma’arif, un excelente texto de ‘irfan y sufismo. Decía descender de Abu Bakr26. Se cuenta que peregrinó todos los años a la Meca y Medina. Conoció a ‘Abd al-Qadir al-Gilani, del que fue compañero. Entre sus discípulos se cuentan los famosos poetas Shayj Sa’di y Kamal al-Din Isma’il al-Isfahani. Sa’di dijo esto sobre él:

«Mi sabio shayj, el murshid27 Shihab, me dio dos consejos mientras viajábamos en barco: Uno, no ser egocéntrico, el otro, no ver a los demás con malos ojos».

Este Suhrawardi no hay que confundirlo con su homónimo Shihab al-Din Suhrawardi, el famoso filósofo conocido como el ‘Shayj al-Ishraq’, que fue asesinado en torno a 581-590/1185-1194 en Alepo, Siria. Suhrawardi el gnóstico murió alrededor del año 632/1234.

4. Ibn al-Farid al-Misri: Es considerado uno de los más destacados sufíes. Su poesía mística, en árabe, alcanza las cimas más sublimes y es sumamente elegante. Su diwan (colección de poemas) ha sido publicado varias veces y ha sido objeto de muchos y distinguidos comentarios. ‘Abd al-Rahman Yami, el famoso sufí del siglo IX/XV, es uno de quienes escribieron un comentario sobre su obra.

La poesía de Ibn al-Farid en árabe es comparable a la de Hafiz en persa. Muhyi al-Din ibn al-’Arabi en una ocasión le sugirió que debería escribir un comentario sobre sus poemas. Ibn al-Farid respondió que al-Futuhat al-Makkiyyah, la obra del propio Ibn al-’Arabi, era el comentario de sus poemas.

Ibn al-Farid es de aquellos que atravesaron por estados espirituales (ahwal) extraordinarios. Muy frecuentemente se encontraba en estado de éxtasis y en estos estados compuso muchos de sus poemas. Murió en el año 632/1234.

5. Muhyi al-Din ibn al-’Arabi: Descendiente de Hatim al-Ta’i28, Muhyi al-Din ibn al-’Arabi era originario de España. La mayor parte de su vida, sin embargo, parece haberla pasado en la Meca y Siria. Fue discípulo del sufí del siglo VI Abu Madyan al-Magribi al-Andalusi. A través de un eslabón intermedio la cadena de transmisión de su orden se remonta al Shayj ‘Abd al-Qadir al-Gilani mencionado antes.

Muhyi al-Din, también conocido por Ibn al-’Arabi, es ciertamente el mayor místico del Islam. Ningún otro ha sido capaz de alcanzar su nivel, ni antes ni después de él. Así se le conoce por el título de al-Shayj al-Akbar (el Shayj Supremo).

El misticismo islámico, desde el momento de su primera aparición, ha ido progresando siglo tras siglo. Cada siglo, como hemos indicado antes produjo grandes místicos que desarrollaron el ‘irfan, acrecentando siempre su legado. Este avance había sido siempre gradual. Pero en el siglo VII/XIII con la aparición de Ibn al-’Arabi el ‘irfan dio un brusco salto y alcanzó la cima de su perfección.

Ibn al-’Arabi llevó el ‘irfan a un estadio que jamás había alcanzado antes. Ibn al-’Arabi estableció las bases de la segunda rama del ‘irfan, es decir el ‘irfan teórico y su filosofía auxiliar. En general, los místicos que le siguieron comieron las migajas de su mesa.

Además de introducir el ‘irfan en una nueva fase, Ibn al-’Arabi fue un prodigio de su tiempo. Fue una persona asombrosa, y esto ha conducido a la existencia de puntos de vista extremadamente divergentes sobre él.

Algunos le consideran ‘al-Wali al-Kamil’ (el Santo Perfecto) y el ‘Qutb al-Aqtab’ (el Polo de los Polos). Otros le degradan hasta el extremo de considerarlo un hereje, y le llaman ‘Mumit al-Din’ (el asesino de la fe) o ‘Mahi al-Din’ (el borrador de la fe). Sadr al-Muta’allihin (Mulla Sadra), el gran filósofo y genio islámico, sentía un gran respeto por él, considerándole muy por encima de Ibn Sina o al-Farabi.

Ibn al-’Arabi escribió más de doscientos libros. Muchos de ellos, o quizás todos aquellos cuyos manuscritos se conservan (unos treinta), han sido publicados.

De entre sus obras más importantes destaca al-Futuhat al-Makkiyyah, una obra colosal que es una auténtica enciclopedia de ‘irfan. Otra es la titulada Fusus al-hikam, la cual, aunque breve, es el texto más preciso y profundo de ‘irfan. Son muchos los comentarios que se han escrito sobre él, aunque quizás no haya habido más de dos o tres personas en cada siglo capaces de comprenderlo.

Ibn al-’Arabi falleció en el 638/1240 en la ciudad de Damasco, donde su tumba sigue siendo famosa incluso en la actualidad.

6. Sadr al-Din al-Qunawi: Fue alumno, discípulo e hijo de la esposa de Ibn al-’Arabi. Fue contemporáneo de Jaya Nasir al-Din al-Tusi y de Mawlana Yalal al-Din Rumi. Mantuvo correspondencia con Jaya Nasir29, quien le respetaba mucho. Similarmente, en Qunyah (en la Turquía actual) hubo perfecta amistad y cordialidad entre él y Rumi. Qunawi solía dirigir las plegarias rituales y Rumi las hacía detrás de él, y se ha dicho que Rumi fue su alumno.

Cuenta una historia que cuando un día Rumi fue a unirse al círculo de Qunawi, éste se levantó de su cojín especial y se lo ofreció a Rumi. Declinando la oferta, Rumi dijo que no tendría excusa ante Dios por tomar el asiento de Qunawi. Ante lo cual Qunawi arrojó lejos el cojín diciendo que si no era adecuado para Rumi tampoco lo sería para él.

Qunawi proporcionó la mejor exposición del pensamiento e ideas de Ibn al-’Arabi. De hecho, sin Qunawi es posible que Ibn al-’Arabi jamás habría sido comprendido. Fue también a través de Qunawi como Rumi conoció a Ibn al-’Arabi y su escuela, y parece que la razón para considerar a Rumi como discípulo de Qunawi es que las ideas de Ibn al-’Arabi están reflejadas en el Mathnawi de Rumi y en su Diwan-e Shams.

Además, estudiantes de filosofía e ‘irfan han usado las obras de Qunawi como libros de texto durante los últimos seis siglos. Sus tres libros famosos son: Miftah al-ghayb, al-Nusus y al-Fukuk. Qunawi murió en el 672/1273 (el mismo año en que fallecieron Rumi y Jaya Nasir al-Din al-Tusi) o en 673/1274.

7. Mawlana Yalal al-Din Muhammad Balji Rumi: Conocido en oriente como ‘Mawlawi’ y en occidente como ‘Rumi’, autor del mundialmente famoso Mathnawi, este hombre es uno de los mayores genios que el mundo y el ‘irfan islámico jamás hayan visto. Descendía de Abu Bakr. Su Mathnawi es un océano de sabiduría y está lleno de precisas intuiciones espirituales, sociales y místicas. Rumi es un poeta en lengua persa de primer orden.

Originario de Balj, partió de ella con su padre siendo todavía niño. Juntos visitaron la Meca, y en Nishapur conocieron al Shayj Farid al-Din al-’Attar.

Al abandonar la Meca su padre fue a Qunyah y allí se establecieron. En un principio, Rumi, siendo un erudito, se dedicó, como los otros eruditos de su categoría, a la enseñanza, y llevó una vida respetable. Luego conoció al famoso místico Shams-e Tabrizi. Rumi quedó hechizado por este hombre y de inmediato renunció a todo. Su diwan de ghazal30 lleva el nombre de Shams (se titula Diwan-e Shams-e Tabrizi), y en su Mathnawi hace ardiente mención de él repetidas veces. Rumi falleció en 672/1273.

8. Fajr al-Din al-’Iraqi al-Hamadani: Famoso poeta de ghazal y místico, fue discípulo de Sadr al-Din Qunawi y murid31 y protegido de Shihab al-Din al-Suhrawardi. Murió en 688/1289.

‘Urafa’ del siglo VIII/XIV

1. ‘Ala al-Dawlah al-Simnani: Fue en un principio un alto funcionario gubernamental; luego renunció a su puesto para entrar en la vía de los ‘urafa’ , haciendo entrega de todas sus riquezas en la vía de Dios. Escribió muchos libros, y sostuvo creencias particulares en el campo del ‘irfan teórico, las cuales se discuten en varios importantes textos de ‘irfan. Falleció en el 736/1335. Entre sus discípulos se encuentra el famoso poeta Jayawi Kirmani, quien le describe así:

“Quien florece en la senda de ‘Ali,
Como Jidr, encuentra los manantiales de la vida.
Liberándose de los susurros de Satanás,
Se vuelve como ‘Ala al-Dawlah Simnan”i.

2. ‘Abd al-Razzaq Kashani: Fue uno de los grandes sabios del irfan del siglo VIII. ‘Abd al-Razzaq Kashani escribió comentarios sobre el Fusus de Ibn al-’Arabi y el Manazil al-Sa’irin de Jaya ‘Abd Allah. Ambos han sido publicados y son utilizados por los especialistas.

Según el autor del Rawdat al-Yannat, en su relato del Shayj ‘Abd al-Razzaq Lahiyi, ‘Abd al-Razzaq Kashani fue elogiado por al-Shahid al-Thani32. Él y ‘Ala al-Dawlah Simnani sostuvieron acaloradas discusiones sobre asuntos teóricos de ‘irfan planteados por Ibn al-’Arabi. Murió en el año 735/1334.

3. Jayah Hafiz Shirazi: A pesar de su fama mundial, los detalles de la vida de Hafiz no están del todo claros. Lo que se sabe es que fue un erudito, un ‘arif, un hafiz33 del Corán, y un exegeta del Libro. Él mismo ha indicado esto repetidamente en sus versos:

«No he visto líneas más hermosas que las tuyas, Hafiz,
Por el Corán que tienes en tu pecho».
«Tu amor gritará si tú, como Hafiz,
Recitas el Corán de memoria con todas sus catorce lecturas».
“De los memorizadores del mundo ninguno ha reunido como yo,
La sabia elegancia y las sutilezas coránicas”.

En su poesía Hafiz habla mucho del pir-e tariqat (el guía espiritual) y del murshid (maestro), aunque no está claro quién fue el guía y maestro del mismo Hafiz.

La poesía de Hafiz alcanza sublimes cotas místicas, y son pocas las personas que pueden percibir sus sutilezas místicas. Todos los ‘urafa’ que vinieron después de él admiten que ciertamente cubrió en la práctica las etapas más elevadas del ‘irfan. Varios sabios de relieve han escrito comentarios sobre algunos de sus versos. Por ejemplo, el famoso filósofo del siglo IX, Muhaqqiq Yalal al-Din Dawwani, escribió un tratado sobre el siguiente verso:

“Mi maestro dijo: el cálamo de la creación no estuvo sujeto a ningún error,
Benditos los inmaculados ojos que todos los defectos esconden”.
Hafiz falleció en 791/138934.

4. Shayj Mahmud Shabistari: Es el creador del sublime poema místico titulado Gulshan-e raz (La Rosaleda de los Secretos). Este poema se cuenta entre las más sublimes obras de ‘irfan, y ha inmortalizado el nombre de su autor. Se han escrito muchos comentarios sobre él, siendo quizás el mejor de ellos el debido al Shayj Muhammad Lahiyi, que ha sido publicado y es accesible. Shabistari murió en torno al año 720/1320.

5. Sayyid Haydar Amuli: Uno de los sufíes eruditos, Sayyid Haydar Amuli es el autor del libro Yami’ al-asrar (Colector de los secretos), que es una obra precisa sobre el ‘irfan teórico de Ibn al-’Arabi. Este libro ha sido publicado recientemente. Otro libro suyo es Nass al-nusus, que es un comentario del Fusus al-hikam de Ibn al-’Arabi.

Fue contemporáneo del famoso jurisprudente Fajr al-Muhaqqiqin al-Hilli, pero se desconoce la fecha de su muerte.

6. ‘Abd al-Karim Yilani: Es el autor del famoso libro al-Insan al-kamil (el Hombre Perfecto). El concepto del hombre perfecto es un tema que fue planteado por primera vez en su forma teórica por Ibn al-’Arabi, y desde entonces ha ocupado un importante lugar en el ‘irfan islámico. El alumno y discípulo de Ibn al-’Arabi, Sadr al-Din Qunawi, lo ha tratado en profundidad en su Miftah al-Ghayb, y, hasta donde nosotros sabemos, por lo menos dos místicos han escrito libros completos sobre el tema. Uno es ‘Aziz al-Din Nasafi, un místico de la segunda mitad del siglo VII/XIII, y el otro ‘Abd al- Karim Yilani. Yilani falleció en el 805/1402 a la edad de treinta y ocho años.

‘Urafa’ del siglo IX/XV

1. Shah Ni’mat Allah Wali: Decía descender de la casa de ‘Ali. Es uno de los más famosos sufíes y ‘urafa’ . La actual orden sufí Ni’matullahi es una de las más conocidas. Su tumba cerca de Kirman sigue siendo un santuario sufí.

Se dice que vivió hasta la edad de noventa y cinco años, y murió en el 820/1417, 827/1424 o 834/1430. Vivió la mayor parte de su vida en el siglo VIII y se relacionó con Hafiz Shirazi. Se conservan muchas de sus composiciones poéticas.

2. Sa’in al-Din ‘Ali Tarakeh Isfahani: Fue uno de los ‘urafa’ más eruditos. Conocía profundamente el ‘irfan teórico de Ibn al-’Arabi. Su libro Tamhid al-qawa’id, que ha sido publicado, es un testimonio de sus extensos conocimientos de ‘irfan, y ha sido utilizado como referencia por los eruditos posteriores a él.

3. Muhammad ibn Hamzah al-Fanari al-Rumi: Uno de los sabios del imperio otomano, destacó en diversos campos. Autor de muchos libros, su fama en ‘irfan se la debe a su libro Misbah al- uns, el cual es un comentario sobre el Miftah al-ghayb de Qunawi. Aunque no está al alcance de cualquiera escribir un comentario y exposición sobre los libros de Ibn al-’Arabi y su discípulo Sadr al-Din al-Qunawi, las autoridades en ‘irfan que le han seguido en el tiempo, han confirmado unánimemente el valor de esta obra. Una impresión litografiada de este libro con las hawashi35 de Aqa Mirza Hashim Rashti, un místico del siglo pasado, ha sido publicada en Teherán. Desafortunadamente debido a la mala impresión partes de las hawashi son ilegibles.

4. Shams al-Din Muhammad Lahiyi Nurbajshi: Autor de un comentario sobre el Gulshan-e raz de Mahmud Shabistari, y contemporáneo de Mir Sadr al-Din Dashtaki y Al’lamah Dawwani36 vivió en Shiraz. Estos dos, quienes fueron destacados filósofos de su tiempo, otorgaron a Lahiyi el mayor respeto, según ha escrito Qadi Nur Allah Shustari en su libro Mayalis al-mu’minin.

Lahiyi fue discípulo de Sayyid Muhammad Nurbajsh, habiendo sido éste a su vez discípulo de Ibn Fahd al-Hilli. En su comentario sobre el Gulshan-e raz remonta su cadena espiritual desde Sayyid Muhammad Nurbajsh hasta Ma’ruf al-Karji, y luego al Imam al-Rida y los Imames precedentes y así hasta el Profeta mismo. Él la llama la ‘cadena de oro’ (silsilat al-dhahab).

Su fama obedece en gran medida al comentario que escribió sobre el Gulshan-e raz, un comentario que es en sí un grandioso texto místico. Comenzó su composición, según él mismo escribe en su introducción al comentario, en el año 877/1472. El año de su muerte no se conoce con precisión. Parece haber sucedido antes del 900/1494.

5. Nur al-Din ‘Abd al-Rahman Yami: Yami decía descender del famoso jurisprudente del siglo II, Muhammad ibn al-Hasan al-Shaybani. Poeta poderoso, es considerado el último gran poeta místico de la lengua persa.

En un principio tomó el tajallus (sobrenombre poético) de Dashti, pero puesto que había nacido en la localidad de Yam, en la vecindad de Mashhad, y remontaba su ascendencia espiritual hasta Ahmad Yami (Zhand-e Pil), se lo cambió por Yami. En sus propias palabras:

«Mi lugar natal es Yam y las gotas de mi pluma
Son el trago de la copa del Shayj al-Islam37
Por esta razón en las páginas de (mi) poesía
En dos sentidos mi seudónimo es Yami».

Yami fue un consumado erudito en los diversos campos de la gramática y sintaxis árabe, ley, jurisprudencia, lógica, filosofía e irfan. Sus numerosos libros incluyen comentarios sobre el Fusus al-hikam de Ibn al-’Arabi, las Luma’at de Fajr al-Din Iraqi, la Ta’iyyah de Ibn al-Farid, la Qasidat al-Burdah en alabanza del Santo Profeta38, la Qasidat Mimiyyah de Farazdaq39 en alabanza del Imam ‘Ali ibn al-Husayn, un libro titulado Al-Lawayih, su Baharistan, escrito en el estilo del Gulistan de Sa’di, y un libro, Nafahat al-uns, sobre las biografías de sufíes.

Yami fue discípulo de Baha’ al-Din Naqshband, el fundador de la orden Naqshbandi. Sin embargo, como en el caso de Muhammad Lahiyi, quien fue discípulo de Sayyid Muhammad Nurbajsh, su categoría académica esta por encima de la de su maestro. Yami, aunque es contado entre los seguidores de Baha’ al-Din Naqshband, alcanzó un nivel académico muchos grados por encima del de Baha’ al-Din. Así en esta breve historia en la que nos estamos concentrando en el aspecto académico del ‘irfan y no sobre el desarrollo de las diversas ordenes, hemos hecho especial mención de Muhammad Lahiyi y ‘Abd al-Rahman Yami antes que de los fundadores de sus órdenes. Yami murió en 898/1492 a la edad de 81 años.

Con esto terminamos nuestra corta historia del ‘irfan, que cubre el periodo desde su comienzo hasta el final del siglo IX/XV.

Hemos elegido finalizar en este punto porque, en nuestra opinión, a partir del siglo X/XVI el ‘irfan tomó una forma diferente. Hasta ese momento las figuras académicas del ‘irfan habían sido todas miembros de órdenes sufíes regulares y los polos (aqtab) o maestros de las órdenes sufíes fueron grandes figuras académicas del irfan, a quienes debemos las grandes obras místicas. Alrededor de comienzos del siglo X/XVI, sin embargo, esto comenzó a cambiar. En primer lugar, los maestros de las órdenes sufíes ya no poseían la prominencia académica de sus predecesores. Puede decirse que a partir de este momento el sufismo formal se perdió en costumbres, aspectos externos, ocasionalmente de naturaleza innovadora (bid’ah).

En segundo lugar, sabios que no eran miembros de ninguna orden formal sufí comenzaron a mostrar un profundo conocimiento del ‘irfan teórico de Ibn al-’Arabi, de tal manera que nadie de entre las órdenes sufíes podía comparárseles. Ejemplos de esos sabios son Sadr al-Muta’allihin de Shiraz (muerto en 1050/1640), su discípulo Fayd Kashani (muerto en 1091/1680), y el propio discípulo de Fayd, Qadi Sa’id Qummi (muerto en 1103/1691).

El conocimiento que cada uno de estos tenía del ‘irfan teórico de Ibn al- ’Arabi superaba al de los polos o maestros de cualquier orden sufí de su tiempo, mientras que ellos mismos no estuvieron vinculados a ninguna de las ordenes sufíes. Además, este es un desarrollo que ha continuado hasta nuestros días, como puede verse en los ejemplos del Marhum Aqa Muhammad Rida Qumsheh’i y el Marhum Aqa Mirza Hashim Rashti. Estos dos sabios de los últimos cien años fueron ambos expertos en el campo del ‘irfan teórico, aunque ambos tampoco fueron miembros de ninguna orden sufí.

En general, puede decirse que la semilla de esta evolución fue sembrada en tiempos de Muhyi al-Din ibn al-’Arabi, quien estableció los fundamentos del ‘irfan teórico y filosófico. El arriba mencionado Muhammad ibn Hamzah Fanari quizás representó este tipo. Pero el nuevo desarrollo que produjo expertos en el campo del ‘irfan teórico que o bien de ninguna manera estaban dedicados al ‘irfan práctico y su metodología espiritual, o si lo estaban —y en cierta medida la mayoría de ellos lo estaban— no tenían nada que ver con ninguna orden formal sufí, es perfectamente discernible desde el siglo X/XVI.

En tercer lugar, desde el siglo X/XVI ha habido individuos y grupos dedicados a la metodología espiritual del ‘irfan práctico que ciertamente han alcanzado un nivel espiritual muy elevado y que sin embargo no han sido miembros de ninguna orden sufí. Ellos o eran indiferentes a los sufíes formales o los consideraban como parcial o totalmente heréticos.

Entre las características de este nuevo grupo de ‘urafa’ teóricos y prácticos —que eran también expertos en ley y jurisprudencia— estaba una perfecta lealtad a la Shari’ah y una armonía entre las prácticas de la vía de progresión y las normas de la jurisprudencia. Este desarrollo tiene también su propia historia, pero aquí no tenemos la oportunidad de entrar en detalles.

  • 1. Dr. Qasim Ghani, «Tarij-e tasawwuf dar Islam», pág. 19. En el mismo libro, el autor recoge de «al-Sufiyyah wa al-fuqara’» de Ibn Taymiyyah que el primero en construir un pequeño retiro para los sufíes fue un grupo de seguidores de Abd al-Wahid ibn Zayd, un compañero de Hasan al-Basri. Si suponemos que Abu Hashim fue seguidor de Abd al-Wahid no existiría contradicción entre ambas afirmaciones.
  • 2. En la religión (din) islámica se distingue entre lo que se denomina usul al-din o los fundamentos de la religión, es decir, las creencias básicas que todo musulmán está obligado a conocer y aceptar racionalmente, y furu’ al-din o las ramas de la religión, es decir las normas que regulan las relaciones del creyente con Dios, consigo mismo y con sus congéneres y que el musulmán debe esforzarse en respetar y aplicar a lo largo de su vida. (NTE).
  • 3. El Imam Ya’far ibn Muhammad as-Sadiq, sexto Imam del Islam. Su sabiduría en todos los dominios de las ciencias islámicas es reconocida universalmente en el mundo del Islam. Desempeñó un papel fundamental en la evolución de la escuela jurídica shi’í, la cual, por eso mismo, también es conocida como es- cuela ya’farí. Murió en el año 765 y está enterrado en la ciudad de Medina (Arabia Saudí) (NTE).
  • 4. Farid al-Din ‘Attar, «Tadhkirat al-’awliya’».
  • 5. Abu Nasr al-Sarray, «al-Luma’» , pág. 427.
  • 6. Dr. Qasim Ghani, op. cit.
  • 7. Salman al-Farisi, uno de los más destacados Compañeros del Santo Profeta. Originario de una aldea próxima a Isfahan (Irán), su sincera búsqueda de la verdad le condujo, tras múltiples y azarosos avatares, hasta Medina donde, después de conocer y reconocer al Santo Profeta, abrazó el Islam. (NTE).
  • 8. Shayj ‘Abbas al-Qummi, «Safinat al-Bihar», bajo s-l-m.
  • 9. Harith al-Muhasibi, no al-Hasan al-Basri, es el autor de esta obra. Ha sido publicada (ed. Margaret Smith, Cambridge, 1940). (Nota del editor de la traducción inglesa).
  • 10. Nicholson, op. cit. pág. 214 (pág.270 de la traducción española) (El autor, aparentemente ha sido confundido por la mala traducción persa de «The Legacy of Islam» que él utilizó, porque menciona el nombre de al-Hasan al-Basri, en lugar de Harith al-Muhasibi, en su cita de Nicholson. (Nota del editor de la traducción inglesa).
    Consúltese también las grabaciones de las conferencias del Dr. Abd al-Rahman al-Badawi en el Colegio de Teología y Estudios Islámicos de la universidad de Teherán, durante el año académico 1973-74 (1352-53). El punto más digno de atención es que esta «risalah» contiene muchas frases del Nahy al-Balagah. Teniendo en cuenta que muchas órdenes sufíes sitúan el inicio de sus cadenas en el Imam ‘Ali a través de al-Hasan al-Basri (sic), este punto es de lo más notable y exige más investigación.
  • 11. Dr. Qasim Ghani, op. cit. pág.462, de «Halat wa sujanan-e Abu Sa’id Abu al- Jayr».
  • 12. La batalla de Badr tuvo lugar en el segundo año de la era islámica, y en ella se enfrentaron por primera vez los incrédulos de la Meca y los musulmanes, obteniendo la victoria estos últimos, a pesar de su inferioridad numérica. (NTE).
  • 13. El Imam Musa ibn Ya’far al-Kadhim fue el séptimo Imam reconocido por la Shi’ah. Nació en el año 128/744 y murió envenenado en la prisión de Sindi ibn Shahak en Baghdad en el año 183/799. Se halla enterrado en el distrito de Kadhimayn, en Baghdad.
  • 14. El Imam ‘Ali ibn Musa al-Rida fue el octavo Imam de la descendencia del Profeta Muhammad reconocido por la Shi’ah. Nació en el año 148/765 y murió en el año 203/817. Su tumba se encuentra en la ciudad de Mashhad, en el Jorasán iraní.
  • 15. Merv o Marv (la actual Mari, situada en la república de Turkmenistán) famosa ciudad durante la edad antigua y medieval. (NTE)
  • 16. Muslih ad-Din Sa’di de Shiraz (muerto en 1291), es uno de los mayores poetas de la lengua persa. Entre sus obras destacan el «Golestan» y el «Bustan». (NTE)
  • 17. Ahmad ibn Hanbal nació en Baghdad en el año 164/780 y murió en el 241/855. Autor de una colección de tradiciones proféticas (ahadith), llamada el «Musnad», fue asimismo el fundador de una de las cuatro principales escuelas jurídicas (madhhab) del llamado Islam sunní. (NTE).
  • 18. Malik ibn Anas (Medina, 94/716;179/795) fundador de la escuela jurídica Maliki, una de las cuatro principales del Islam sunní. Es autor de una compilación de tradiciones (ahadith) llamada al-Muwatta’. (NTE).
  • 19. ‘Abd al-Rahman al-Sulami, «Tabaqat al-sufiyyah», pág. 206.
  • 20. ‘Abd al-Rahman al-Sulami, «Tabaqat al-sufiyyah», pág. 55.
  • 21. Shams al-Din Muhammad Hafiz (c.1320-1390), famosísimo poeta iraní natural de Shiraz. «Por apasionados que sean, entre los persas, las controversias sobre los temas literarios hay un punto, cuando menos, en el que se ponen de acuerdo: que Hafiz es el más grande poeta que su poética patria viera nacer jamás.» (A. J. Arberry) (NTE).
  • 22. Sayyid: lit.: «señor, jefe». Entre los shi’íes se aplica este título honorífico exclusivamente a los descendientes del Profeta Muhammad. (NTE).
  • 23. Segundo Imam de la comunidad islámica después de la muerte del Profeta Muhammad y de su padre ‘Ali ibn Abi Talib. Era hijo de ‘Ali ibn Abi Talib y de Fatimah al-Zahra’, hija del Profeta. Murió envenenado en el año 50 de la era islámica. (NTE).
  • 24. Región del Asia central, situada al sur del mar de Aral, entre el mar Caspio y el río Amu Darya. Es la antigua satrapía de Chorasmia del imperio persa aquemenida. (NTE).
  • 25. Muhammad ibn ‘Ali al-Baqir fue el quinto Imam de la descendencia del Profeta Muhammad. Hijo del cuarto Imam, ‘Ali ibn al-Husayn Zayn al-’Abidin, nació en el año 57/675. El título por el que se le conoce, «al-Baqir» (lit.: el que corta, el que disecciona —las ciencias proféticas—) hace referencia a su inteligencia e inmensa sabiduría. Murió en el año 114/732. Fue sucedido por su hijo Ya’far ibn Muhammad as-Sadiq. (NTE).
  • 26. Abu Bakr ibn Abi Quhafa, uno de los Compañeros del Profeta Muhammad y su sucesor de facto a su muerte. Es el primero de los cuatro «Al-Julafa’ al-Rashidun» («Califas Rectamente Guiados») reconocidos por los musulmanes sunníes. Su califato se extendió entre los años 11/632-13/634. (NTE).
  • 27. Murshid: Guía espiritual. (NTE)
  • 28. Hatim caudillo y poeta pre-islámico de la tribu beduina de Banu Ta’i. Famoso por su generosidad, su nombre siempre evoca esta virtud en la literatura árabe.
  • 29. Jaya Nasir al-Din al-Tusi (Tus, 597/1201; Baghdad, 671/1274). Famoso filósofo, teólogo, místico, astrónomo y matemático. Después de la toma de la fortaleza ismailí de Alamut por los mongoles llegó a ser consejero del Jan Hulegu, y cuando los ejércitos mongoles entraron en Baghdad su intercesión salvo a la comunidad shi’í de parte de los rigores y horrores de la conquista (año 656/1258)
  • 30. El «ghazal» es un tipo de composición poética.
  • 31. «Murid» (literalmente : «el que quiere, el que desea, el que se dirige a»): palabra que en el lenguaje del sufismo designa a la persona que sigue una vía espiritual de la mano de un maestro («murshid») (NTE).
  • 32. «al-Shahid al-Thani», es decir, «el segundo mártir», título honorífico dado por los shi’íes al Shayj Zayn al-Din ibn ‘Ali, famoso pensador y teólogo de la escue-la del Al’lamah al-Hilli (1250-1326), autor de numerosas obras y que fue ejecu-tado en Estambul en el año 966/1558-1559 por orden del sultán otomano. (NTE)
  • 33. «Hafiz» palabra empleada para designar a quienes han memorizado todo el Corán.
  • 34. Hafiz es en la actualidad la figura más amada de la poesía persa en Irán. Los oportunistas de entre los materialistas se han esforzado por hacer de Hafiz un materialista, o por lo menos un escéptico, explotando así su popularidad para sus propios fines. En la introducción a la octava edición de «Ilal-e girayesh be maddigari» («Las causas de la inclinación hacia el materialismo») hemos tratado sobre Hafiz y al-Hallay respecto a este asunto. (Nota del Autor).
  • 35. «Hawashi»: glosas. (NTE).
  • 36. Sobre estos dos pensadores véase Corbin, H. «Historia de la filosofía islámica» (Ed. Trotta, Madrid, 1994), págs. 298 y 293 respectivamente. Sobre Qadi Nur Al’lah Shushtari véase en la misma obra, pág. 288. (NTE)
  • 37. Ahmad Yami era conocido como «Shayj al-Islam» (Nota del autor).
  • 38. La «Qasidat al-Burdah» o «Oda del manto» del egipcio al-Busiri (1212-c.1296 d.c.) es un himno en alabanza del Profeta Muhammad que goza de una enorme popularidad en todo el mundo islámico, siendo recitada particularmente en muchos lugares en el aniversario de su nacimiento. (NTE).
  • 39. Farazdaq, cuyo nombre era Hammam ibn Ghalib fue un destacado poeta de la época omeya. Su «Qasidat Mimiyyah», encendida composición en alabanza del Imam ‘Ali ibn al-Husayn Zayn al-’Abidin, le costó ser enviado a prisión al recitarla en presencia del califa Hisham. (NTE).