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Los hadices que indican el hecho de que Ali (P) debe ser seguido

Las tradiciones proféticas que me persuadieron a seguir al Imam Ali (P) fueron aquéllas que leí en los Sihah de los Sunnis y que son aprobadas por los Shi‘as, quienes poseen muchas más. Pero como de costumbre, sólo me referí a las tradiciones proféticas en las que concuerdan ambas partes. He aquí algunas de ellas:

A)

El Hadiz: Yo soy la ciudad del conocimiento y Ali es su puerta1.
Este dicho solamente, es suficiente para indicar quién debía ser seguido como ejemplo después del Mensajero de Allah (BP), pues el sabio es el más digno de ser seguido. Allah -el Altísimo- dice:

«Di: ¿Acaso se equiparan los que saben con los que no saben?» (Sagrado Corán; 39:9)

Asimismo, Él dice:

«¿El que guía hacia la Verdad es más digno de ser seguido, o quien no puede hacerlo a menos que sea guiado? ¿Cómo es que juzgáis?» (Sagrado Corán; 10:35)

Es obvio que el sabio es el que guía, y el ignorante es el que requiere dicha guía, necesitando más que cualquiera.

Respecto a ésta, la historia ha registrado que Ali (P) fue el más sabio de entre todos los Compañeros y que ellos solían consultarle en cada asunto importante, sin que haya habido ningún evento en el cual él haya recurrido a alguno de ellos.

Dijo Abu Bakr: “Que Allah no me enfrente jamás a un problema tal que Abul Hasan no esté para resolverlo”. Y ‘Umar dijo: “Si no fuera por Ali, ‘Umar habría perecido”2.

Ibn ‘Abbas dijo: “Mi conocimiento y el conocimiento de los Compañeros de Muhammad (BP) no es sino una gota en siete mares comparado con el conocimiento de Ali”3.

El Imam Ali (P) dijo sobre sí mismo: “Preguntadme antes que me perdáis. Por Allah, si me preguntarais sobre cualquier cosa que sucederá hasta el Día del Juicio, os contestaría sobre ella. Preguntadme sobre el Libro de Allah, porque, por Allah, que no hay aleya (del Corán) de la cual no sepa si es en la noche que fue revelada o en el día, en una llanura o en una montaña4.

En cambio, una vez que se le preguntó a Abu Bakr sobre el significado de la palabra Abb (pasto) en las Palabras de Allah, el Altísimo:

«Y frutas y pastos, para disfrute vuestro y de vuestro ganado» (Sagrado Corán; 80:31-32)

Abu Bakr respondió: “¿Cuál cielo me daría sombra, y en cual tierra me refugiaría, si digo algo que no sé sobre el Libro de Allah?”.

Y este es ‘Umar ibn Al-Jattab, diciendo: “Todas las personas son mas inteligentes que yo, incluso las mujeres”. Una vez se le preguntó sobre el significado de una aleya coránica, y su reacción fue reprender al hombre y golpearlo hasta que sangró. Luego dijo: “No preguntéis sobre asuntos que si se os manifestaran serían malos para vosotros”5.

También se le preguntó sobre Al-Kalalah, pero él no conocía esa norma.

En su Tafsir (Exégesis del Corán), At-Tabari manifestó que cierta vez ‘Umar dijo lo siguiente: “Conocer (la norma de) Kalalah sería mas valioso para mí que poseer los palacios de Siria”.

En uno de sus libros, Ibn Mayah registró a ‘Umar diciendo: “Hay tres cosas, que si hubieran sido aclaradas por el Mensajero de Allah, ello hubiera sido más preferible para mí que todo el mundo y lo que contiene: Al-Kalalah, la usura y el Califato”.

¡Glorificado sea Allah! ¡Lejos estaba el Mensajero de Allah de haber callado sobre estos temas y no haberlos esclarecido!

B)

El Hadiz: ¡Oh Ali! Tú ocupas en relación a mí la misma posición que Harun (Aaron) ocupaba en relación a Moisés, sólo que después de mí no habrá más profeta.

Este dicho, como es evidente para toda persona sensata, particulariza al Comandante de los Creyentes, Ali, para ser él el apoyo, el representante y el Califa (o sucesor) del Mensajero de Allah, tal como Harun fue el apoyo, el representante y el sucesor de Moisés cuando él se ausentó para encontrarse con su Señor.

También incluye la posición del Imam Ali (P) en relación al Profeta (BP) la cual es absolutamente igual a la de Harun (P) en relación a Moisés (P), excepto por la profecía, la cual fue excluida en el mismo hadiz.

Además, del hadiz se deduce el hecho de que el Imam Ali (P) fue el mejor de los Compañeros, a quien sólo sobrepasaba en categoría el mismo Mensajero de Allah (BP)

C)

El Hadiz: De quien yo fuera su señor(Autoridad), éste Ali, es su señor. ¡Oh Allah! Sé amigo de sus amigos y enemigo de sus enemigos, auxilia a quien le auxilie, abandona a quien le abandone, y haz que la justicia esté con él, donde sea que él se encuentre.

Este hadiz solamente, es suficiente para refutar las pretensiones concernientes a la prioridad de Abu Bakr, ‘Umar y ‘Uzman, por sobre quien fue designado por el Mensajero de Allah (BP) como Wali (protector) de los creyentes después de él mismo. Es inaceptable, por lo que no merece importancia, la opinión de aquéllos que interpretan el hadiz dándole el significado de que el Profeta (BP) deseaba hacer saber que quería a Ali (P) quien era un defensor (del Islam). Esto lo hacen para desvirtuar su significado original a fin de preservar la integridad de los Compañeros.

El Mensajero de Allah se puso de pie en el terrible calor dirigiéndose a la gente, diciendo: “¿Testificáis que yo tengo más derecho sobre los creyentes que ellos mismos?”. Ellos respondieron: “¡Sí, oh Mensajero de Allah!”. Entonces él (BP) dijo: “De quien yo fuera su señor, este es Ali, su señor...”

Esta es una clara estipulación de parte del Mensajero de Allah, de Ali como su sucesor para conducir a su comunidad. La persona sensata, justa e imparcial no puede sino aceptar que este es el significado (del hadiz) y descartar aquellas interpretaciones falsas, pues el preservar la integridad del Mensajero de Allah (BP) es antes que la de los Compañeros, pues esa interpretación conlleva una minimización y una burla a la sabiduría del Mensajero de Allah, quien reunió a la multitud de personas, en aquel insoportable calor, ¡sólo para decir que Ali era amigo y defensor de los creyentes!

¿Cómo es que explican, aquellos que malinterpretan el texto a fin de preservar la integridad de sus maestros y señores, la procesión de felicitaciones que el Mensajero de Allah (BP) organizó para Ali (P) después de ello? La fila de felicitaciones comenzó con las esposas del Profeta, las madres de los creyentes; y siguió con Abu Bakr y ‘Umar quienes fueron diciendo: “¡Bravo! ¡Bravo por ti, oh hijo de Abi Talib! Te has convertido en el Mawlá (señor) de todo creyente y toda creyente”.

En realidad, todas estas evidencias históricas dan claras indicaciones de que aquéllos que malinterpretaron la Tradición antes mencionada son mentirosos. ¡Ay! de ellos por lo que escribieron sus manos, y ¡ay! de ellos por lo que siguen escribiendo. Allah -el Altísimo- dice:

«...Pero algunos de ellos ocultan la verdad a sabiendas» (Sagrado Corán; 2:146)

D)

El Hadiz: Ali es parte de mí y yo soy parte de Ali, y nadie puede desempeñar mi deber excepto yo mismo o Ali6.

Esta honorable tradición es otra clara indicación de que el Imam Ali (P) fue la única persona a quien el Poseedor del Mensaje (BP) consideró digna para desempeñar sus deberes. El Mensajero dijo (este hadiz) en el día de la Gran Peregrinación, cuando envió a Ali con la Surat-ul Bara‘a en vez de Abu Bakr, quien regresó llorando y dijo: “¡Oh Mensajero de Allah! Permite que yo proclame algo de la revelación”. El Mensajero respondió: “Mi Señor me ordenó que nadie puede desempeñar mi deber excepto yo mismo o Ali”.

Esto es análogo a lo que en otra ocasión el Mensajero de Allah dijo en honor a Ali: “¡Oh Ali! Muéstrales el sendero recto cuando haya desacuerdo entre ellos después de mí”7.

Si nadie podía desempeñar el deber del Mensajero de Allah (BP) excepto Ali, y si él era el que mostraría a la comunidad el sendero recto cuando el desacuerdo surgiera entre ellos después de él (BP); entonces, ¿cómo pudo anteponerse a él quien no conocía el significado de Al-Abb y quien no conocía el significado de Al-Kalalah? Esta es una de las terribles tragedias que han afligido a nuestra comunidad y que le impidió cumplir con las obligaciones que Allah había establecido para ella.

No podemos culpar a Allah, a su Mensajero, o al Comandante de los Creyentes, Ali ibn Abi Talib por aquello, pues la grave culpa recae sobre aquéllos que desobedecieron y cambiaron. Allah, el Altísimo, dice:

«Y cuando se les dice: 'Venid hacia lo que Allah ha revelado y hacia el Enviado', dicen: 'Nos basta aquello en que encontramos a nuestros padres'. ¿Y si sus padres no sabían nada, ni estaban bien guiados?» (Sagrado Corán; 5:104)

E)

El Hadiz de la Casa, en el día de la Advertenci

El Profeta de Allah dijo, señalando a Ali:

Este es mi hermano, mi representante y mi califa (sucesor) después de mí; por lo tanto, escuchadle y obedecedle8.

Este es también otro de los correctos hadices citados por muchos historiadores, que se ubican al comienzo de la misión profética, y que son considerados como parte de los milagros del Profeta. No obstante, intrigas políticas distorsionaron las realidades y los hechos, por lo que no es de extrañarse que la opresión que tomó lugar entonces, se repita hoy, en esta época de luz.

Por ejemplo, Muhammad Hasanain Haikal, reprodujo el dicho en su totalidad en su libro: La Vida de Muhammad, en la página 104 de la primera edición, en 1354 de la Hégira, y desde la segunda edición en adelante, la parte del dicho donde el Profeta (BP) dice: “Él es mi representante y mi califa después de mí”, ha sido quitada.

Asimismo, en el libro Tafsir, de At-Tabari, vol. 19, pág. 121, cuando el Profeta dice: “Mi representante y mi califa”, fue cambiado a: “Este es mi hermano”, etc, etc.; pero ellos fracasaron en su cometido, pues no se percataron de que el mismo At-Tabari había citado el dicho en su totalidad en su libro de historia: Ta’rij At-Tabari, vol. 2, pág. 319.
Observen cómo cambian las palabras y distorsionan los hechos. «...Ellos quieren extinguir la luz de Allah con sus bocas, pero Allah es El que mantiene Su Luz».

Durante mi investigación quería ver la verdad por mí mismo, así que busqué la primera edición de La Vida de Muhammad, y después de un arduo trabajo, -Alabado sea Allah- la encontré, y ¡me costó considerablemente! Lo importante es que observé por mí mismo la distorsión, y eso aumentó mi certeza sobre que la gente perversa está tratando esforzadamente de remover realidades reconocidas, pues en ellas hay fuertes evidencias para sus “contendientes”.

Cuando el investigador imparcial se encuentra ante tan evidente distorsión, no vacila en mantenerse alejado de ellos, y entonces sabe, sin lugar a dudas, que no poseen evidencias sino falsedades, tergiversaciones y hechos que distorsionan a cualquier precio.

Ellos contratan a muchos escritores, a quienes dan dinero, títulos y falsos grados universitarios, a fin de que escriban lo que desean en libros y artículos, a través de los cuales insultan a los Shi‘as y los acusan de incrédulos; en tanto que, al mismo tiempo, defienden afanosamente la posición, aun si es injusta, de algunos de los Compañeros que se volvieron sobre sus propios pasos y cambiaron lo verdadero por lo falso después de la muerte del Mensajero de Allah (BP).
Dice Allah:

«Lo mismo decían sus antecesores. Sus corazones son iguales. En verdad, hemos aclarado los signos para la gente que tiene certeza» (Sagrado Corán; 2:118)

  • 1. Mustadrak Al-Hakim, Vol. 3, p. 127. Ta’rij Ibn Kazir, Vol. 7, p. 358. Ahmad ibn Hanbal en Al-Manaqib.
  • 2. Al-Isti‘ab, Vol. 3, p. 39. Manaqib Al-Joarizmi, P. 48. Ar-Riiad An-Nadirah, Vol. 2, p. 194.
  • 3. Ibíd.
  • 4. Al-Muhib At-Tabari, en Ar-Riiad An-Nadirah, Vol. 2, p. 198. Ta’rij Al-Julafa, por As-Suiuti, P. 124. Al-Itqan, Vol. 2, p. 319. Fath Al-Bari, Vol. 8, p. 485. Tahdhib At-Tahdhib, Vol. 7, p. 338.
  • 5. Sunan Ad-Darimi, Vol.1, p. 54. Tafsir Ibn Kazir, Vol. 4, p. 232. Ad-Durr-ul Manzur. Vol. 6, p. 111.
  • 6. Sunan Ibn Mayah, Vol. 1, p. 44. Jasa’is An-Nisa’i, P. 20. Sahih At-Tirmidhi, Vol. 5, p. 300. Yami’ul Usul, por Ibn Kazir, Vol. 9, p. 471. Al-Yami‘us Saghir, por As-Suiuti, Vol. 2, p. 56. Ar-Riiad An-Nadirah, Vol. 2, p. 229.
  • 7. Ta’rij Dimashq, por Ibn ‘Asakir, Vol. 2, p. 488. Kunuz Al-Haqa’iq, por Al-Manawi, P. 203. Kanz-ul ‘Ummal, Vol. 5, p. 33.
  • 8. Ta’rij At-Tabari, Vol. 2, p. 319. Ta’rij Ibn Al-Azir, Vol. 2, p. 62. As-Sirah Al-Halabiiah, Vol. 1, p. 311. Shawahid At-Tanzil, por Al-Haskani, Vol. 1, p. 371. Kanz-ul ‘Ummal, Vol. 15, p. 15. Ta’rij ibn ‘Asakir, Vol. 1, p. 85. Tafsir Al-Jazin, por ‘Ala’ud Din Ash-Shafi‘i, Vol. 3, p. 371. La Vida de Muhammad, por Hasanain Haikal. Primera Edición (Capítulo: “Y amonestad a vuestros parientes más cercanos”).

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