Décima Parte: Cuestiones Sobre Las Ramas Del Islam
Décima Parte: Cuestiones Sobre Las Ramas Del Islam, El Hadîz, El Iÿtihâd Y El Fiqh
Décima Parte: Cuestiones Sobre Las Ramas Del Islam, El Hadîz, El Iÿtihâd Y El Fiqh
El límite de la fe y la incredulidad conforma uno de los muy importantes tópicos de la teología y doctrina islámica.
Todas las religiones celestiales están de acuerdo en la necesidad de la fe en el Más Allá y la exigencia de la creencia en la Resurrección. Ciertamente que todos los profetas, conjuntamente al tema del tawhid o Unicidad Divina, también hablaron acerca de la Resurrección y el mundo después de la muerte, y dispusieron la fe en el Último Día a la vanguardia de su prédica.
El Gran Profeta Muhammad (S) falleció en los comienzos del año XI de la héjira lunar, luego de veintitrés años de esfuerzo en el camino de anunciar la shari‘ah o ley islámica.
Con el fallecimiento del Gran Profeta (S), concluyó la Revelación, y se selló la profecía, y de esa manera no hubo ni habrá más profeta después de él, ni otra ley divina después de la suya; sin embargo, los deberes y obligaciones que pesaban sobre los hombros del Profeta Muhammad (S), a excepción de lo concerniente a recibir Revelación y su anunciación, obviamente no concluyeron.
En el capítulo anterior hablamos sobre la profecía general; en esta sección hablaremos sobre la profecía particular del Mensajero del Islam, Muhammad Ibn ‘Abdullah (S). Antes de eso recordamos que la profecía es posible de ser demostrada a través de tres vías:
A) Presentar milagros conjuntamente con la invocación de ser profeta.
La totalidad de los musulmanes cree en la Justicia de Dios, Glorificado Sea, y la Justicia forma parte de los Atributos de perfección.
La base de esta creencia estriba en que el Corán niega para Dios cualquier forma de opresión y se refiere a Él como “Establecedor de la equidad”. Es así que dice:
La creencia en la existencia de Dios es un principio común entre todas las doctrinas divinas, y básicamente, la diferencia substancial y fundamental entre una persona religiosa -cualquiera sea la doctrina que practique- y un individuo materialista, radica en esta cuestión.
Para inferir el conocimiento del cosmos y alcanzar las realidades religiosas, el Islam se vale de tres tipos de mecanismos, si bien se considera un ámbito particular para cada uno de los mismos.