Prólogo
«Invita (a lo humanos) al camino de tu Señor con prudencia y buena exhortación. Discútales de la manera más benevolente; pues tu Señor es el más conocedor de quien se desvía de Su camino así es el más conocedor de los bien dirigidos» Corán: “Las abejas”; 16:125
La alabanza sea con Dios Altísimo. A Él elogiamos con una alabanza ilimitada e incesante. Que la bendición sea para Su Profeta escogido, Su Mensajero fiel y Su gran misericordia Muhammad Ibn Abdullah (PBd) y para su familia, la gente de su casa purificada.
El shiísmo es una de las escuelas del Islam. Sus bases, principios y pilares fueron establecidos de manera sistemática y ordenada por el Imam Ya`far as-Sadiq (P), por lo que esta escuela además de shiíta o imamita se denomina también ya`farita.
Pero sus orígenes se remontan a los inicios mismos del Islam, sentando sus fundamentos en el Sagrado Corán y en el Profeta Muhammad (PBd).
El Imam Ya`far as-Sadiq (P) vivió unos años después de la muerte del santo Profeta (PBd). Quizás alguien pueda plantear que, si la escuela imamita fue fundada 100 años después del fallecimiento del Profeta (PBd), eso demuestra que el shiísmo es algo ajeno del Islam, una doctrina que se acopló entre los musulmanes pero que en realidad no tiene nada que ver con la religión islámica, cuyos auténticos principios se encuentran en la escuela sunita, la otra gran escuela del Islam.
Incluso podría argumentar que la escuela sunita es la que mayor número de seguidores tiene y que su nombre mismo indica que se basa en la sunnat conducta, costumbre, tradición del Profeta (PBd).
Sin embargo, todo este planteo parte de un concepto equivocado. Pues si bien la escuela imamita se fundó 100 años después de la muerte del Profeta Muhammad (PBd), fue la primera escuela del Islam organizada.
Las cuatro escuelas sunitas: hanafita, malikita, hanbalita y shafiíta, las cuales tienen todas las mismas bases doctrinales y difieren en la forma de realizar las prácticas, tal como las definieron sus fundadores, de quienes cada escuela toma su nombre, fueron creadas después de la escuela ya`farita.
Incluso podemos afirmar que al menos dos de los cuatro Imames fundadores de la escuela sunita: Abu Hanifa y Malik, fueron discípulos directos del Imam Ya`far as-Sadiq (P), de quien reconocían públicamente su superioridad y sabiduría en todas las cuestiones religiosas.
Los otros dos Imames, Hanbal y Shafi, fueron discípulos de los dos anteriores, por lo que ellos también recibieron las enseñanzas del Imam Sadiq (P) aunque de manera indirecta.
¿Y de dónde extrajo el Imam Ya`far as-Sadiq (P) los conocimientos con los cuales fundó la escuela imamita? El Imam (P) vivió 12 años bajo las enseñanzas de su abuelo, el Imam ‘Ali ibn Husein - Zayn al Abidin (P), y luego 19 años bajo las enseñanzas de su padre, el Imam Muhammad al Baqir (P).
El Imam Zayn al Abidin (P) vivió 2 años bajo las enseñanzas de su otro abuelo, el Imam Ali ibn Abi Talib (P), 10 años bajo las enseñanzas de su tío, el Imam Hasan ibn Ali (P), y 10 años bajo las enseñanzas de su padre, el Imam Husein ibn Ali (P).
Por consiguiente, podemos afirmar que estas tres personas, Ali ibn Abi Talib y sus hijos Hasan y Husein (P), fueron las principales fuentes de todo el conocimiento con el cual se fundó la escuela shiíta. ¿Y quiénes fueron ellos?
Ali ibn Abi Talib (P) era el primo y yerno del Profeta (PBd). Creció y fue criado y educado por el mismo Profeta (PBd) en la casa de su esposa, Jadiyah (P), antes de que Muhammad (PBd) fuese designado para su misión.
Fue el primer hombre en aceptar el Islam tanto en privado como en público, cuando apenas tenía 10 años de edad. Ya en este momento, el Profeta Muhammad (PBd) lo había designado públicamente como su hermano, su visir, su representante y su sucesor, ordenando que lo obedecieran.
Estuvo siempre junto al Mensajero de Dios en todo momento, excepto cuando él lo enviaba a algún sitio encomendándole una tarea. Arriesgó su vida para posibilitar la huida o el emigrar del Profeta (PBd) de la Meca a Medina. Luchó en todas las grandes batallas del Islam desempeñando un papel decisivo en todas ellas. Aprendió el Corán de boca del mismo Profeta (PBd), quien le enseñó todos sus significados e interpretaciones, siendo la primera persona en recopilarlo por completo tras la muerte del Mensajero de Dios.
Se casó con Fatímah (P), la hija menor del Profeta (PBd), dando a luz a los Imames Hasan y Husain (P), a quienes el Mensajero de Dios llamaba “mis hijos”. Este grupo familiar, Ali, Fatímah, Hasan, y Husain (P), era conocido como Ahlul Bait —La Gente de la Casa—, es decir, la descendencia del Mensajero de Dios.
Es a ellos a quienes se refiere el Sagrado Corán cuando dice:
«… Di: ‘No os pido remuneración alguna, excepto el amor a mis parientes’…»
Corán: “La consulta”; 42:23
Y cuando expresa:
«… Dios solo desea alejar de vosotros toda impureza, ¡oh, Gente de la Casa!, y purificaros totalmente»
Corán: “La coalición”; 33:33
Todos los textos de historia y tradiciones, tanto sunitas como shiítas, dan cuenta del amor y preferencia que el Profeta Muhammad (PBd) sentía por estos cuatro seres extraordinarios, Ali, Fatímah, Hasan y Husain (P).
Él veló personalmente por la educación de ellos, inculcándoles la moral, la espiritualidad y corrección de todas las ciencias religiosas.
Es bien sabido entre los musulmanes que, por ejemplo Fatímah (P) estaba tan apegada a su padre que la gente de la Meca la llamaba ummi abiha —la madre de su padre— y que, en Medina, cuando ella contrajo matrimonio con Ali (P), su casa estaba junto a la del Profeta (PBd), y el Profeta educaba a Hasan y Husain (P), a quienes él mismo les dio sus nombres.
Continuamente expresaba en público su amor por ellos, ordenando a los musulmanes que los amasen y los siguiesen. Él los denominó como los Señores de los Jóvenes del Paraíso.
Resultaría muy extenso detallar estas cuestiones que ya han sido expuestas en otros libros, lo cual iría más allá del objetivo de esta presentación. Pero con lo expuesto, aunque es muy poco, resulta claro que los primeros tres Imames del shiísmo, Ali, Hasan, y Husain (P), recibieron todos sus conocimientos directamente del Profeta Muhammad (PBd), siendo las personas que estuvieron más cerca de él durante su misión hasta su muerte.
Por consiguiente, podemos afirmar que toda la base doctrinal, todos los fundamentos y todas las ciencias de la escuela shiíta provienen de la misma raíz del Islam, el Sagrado Corán y el Profeta Muhammad (PBd).
A pesar de lo antes expuesto, la escuela imamita ha sido a lo largo de toda la historia del Islam, y lo es aún hoy en día, fuertemente criticada y atacada, siendo sus seguidores considerados como cualquier cosa, excepto como musulmanes.
Las razones de esta oposición tan rígida hacia el shiísmo por parte de las otras escuelas del Islam tienen sus raíces en cuestiones de índole política cuyo análisis requeriría de una extensa investigación de las circunstancias históricas acaecidas antes y después del surgimiento del Profeta Muhammad (PBd).
Las excusas esgrimidas para llevar adelante tal oposición suelen estar basadas en la ignorancia y el desconocimiento de los asuntos religiosos, cuando no se tratan de invenciones maliciosas y perversas.
El presente libro, Las creencias de los imamitas, hace una somera revisión de las enseñanzas y de las creencias de esta escuela, haciendo hincapié en los puntos más polémicos.