Introducción
Aquellas personas que están conscientes de la situación que reina en el mundo del Islam saben perfectamente que hoy en día la Ummah o Comunidad Islámica se ha dividido en grupos, siguiendo cada uno de estos un camino y costumbres diferentes. Por lo tanto las riendas de sus vidas se encuentran en manos de personas que basan su superioridad y permanencia en el incremento de las discrepancias de los pueblos; para ello, invierten de muchas maneras y se valen de cualquier medio que esté a su alcance.
Sin duda alguna, entre los grupos islámicos existen diferencias, si bien la mayoría de estas están relacionadas con cuestiones teológicas (kalâmî) planteadas por los teólogos del Islam (mutikal.limân), los musulmanes ignoran esas discrepancias. Contrario a estas diferencias, existen cuestiones fundamentales en las que coinciden todas las escuelas. Es más, las coincidencias son mayores que las diferencias. Sin embargo, por intereses personales, se han dedicado a dar más importancia a las desigualdades olvidando los puntos afines en los Usûl y Furû'din —los fundamentos de la religión y sus ramas—.
En una de las series de conferencias bajo el título de "El acercamiento entre las escuelas islámicas", me fue asignado explicar las opiniones de las diferentes escuelas respecto a los estados individuales como: El contrato matrimonial, el divorcio, el reparto de la herencia, entre otros dentro de la jurisprudencia islámica.
Para ello me permití entregar una tesis a los directores de la conferencia, la cual sorprendió a los participantes, ya que antes de leer esta tesis, no hubieran podido aceptar la idea de que la jurisprudencia Shî'ah, respecto a los puntos mencionados, acordase a tal grado con la jurisprudencia de las cuatro escuelas actuales reconocidas de la Sunnah.
Desde hace muchos años la gente de la Sunnah considera a la gente de la Shî'ah un grupo excluido de las demás escuelas islámicas y realizan propaganda anti–Shî'ah por los medios de comunicación; con lo cual no hacen más que servir al enemigo mutuo que tenemos los musulmanes. Me permito recomendar a este grupo —ignorante de la verdad—, que intimen con los Shî'ah y se relacionen con los sabios y eruditos de esta, destruyendo así la barrera del desconocimiento que les ciega. Y acepten al Shî'ah como a un hermano carnal que durante siglos han buscado. De esta forma llegarán a entender el verdadero significado de la aleya:
﴿ إِنَّ هذِهِ أُمَّتُكُمْ أُمَّةً واحِدَةً وَ أَنَا رَبُّكُمْ فَاعْبُدُونِ ﴾
"Esta es una comunidad unánime. Y yo soy vuestro Señor. ¡Servidme, pues!" (Al–A’nbiâ’ 21:92).
Una de las confabulaciones maquinadas por los colonizadores de los países islámicos es crear diferencias y problemas, y de esta forma dañar a la Revolución Islámica. Esta antigua táctica ya conocida desde hace muchos siglos atrás fue utilizada por ellos en el Medio Oriente así como en otras regiones.
Durante la época del hayy, gran número de los peregrinos están familiarizados con la Revolución Islámica pero la propaganda anti–Shî’ah realizada por los enemigos ha confundido sus percepciones y por ello plantean preguntas que requieren respuestas.
Como contestación a esta necesidad gran parte de estas preguntas, que por lo general tienen un aspecto religioso y cultural se han recopilado en esta obra. El respetable erudito Saîîed Rida Husaînî Nasab, bajo mi supervisión, ha tratado en su respuesta, hasta donde fue posible, aclarar cualquier duda sobre este tema. A causa de observar la brevedad de la respuesta, se ha limitado a lo necesario. Delegamos a otro momento los detalles y la aclaración de cualquier ambigüedad que pudiera quedar a este respecto.
Esperamos que esta pequeña contribución sea aceptada por nuestro esperado, el Imâm Mahdi (P).
Qum, Ya'far Subhânî /1995