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El Punto De Vista Sunita

Posiciones sunitas en cuanto al califato

La mayoría de los sunitas de hoy son Ash’aritas. Así como los Mu’tazilies, ellos creen que la institución del Imamato/califato es necesaria, y que es incumbencia y obligación (es wayib) de la Ummah designar a un califa. Los Mu’tazilies sostienen que este argumento se basa en la razón; mientras los Ash’aritas arguyen que se basa en la tradición (sunna).

Al Nasafi escribe en su Al Aqa’id:”Los musulmanes no pueden estar sin un imam que se ocupe de la toma de decisiones , de la implementación de judud(código penal), de guardar sus fronteras, de armar a sus ejércitos, de recibir su zakat, de judicializar a los ladrones, de preservar los Viernes y las Eid(fiestas), de remover la peleas y desavenencias entre la gente, de recibir la evidencia para resolver casos legales, de casar a aquellos que no tienen albaceas y de dividir los botines”1

Mientras los sunitas quieren un líder terrenal, los shi’itas se complacen con uno que establezca el Reino de Dios y que acabe por fin con la maldad de este mundo.2

De acuerdo al sunismo, existen cuatro principios para la designación de un califa:

1. Iyma o consenso de los hombres a cargo del poder. El acuerdo de todos los seguidores del Santo Profeta no es necesario ni esencial para asegurar el consentimiento de todas las personas de poder y de posición en la Ummah.

2. Nominación hecha por el previo califa;

3. Shura, o selección por un comité;

4. Poder militar; es decir, si alguien adquiere el poder por la fuerza militar, tendrá derecho a convertirse en califa.

El autor de Sharil Maqasid explica que cuando un Imam fallece y una persona que posea las anteriores cualidades reclama esta posición, (sin el juramento-bay’ah hecho por él mismo) y aparentemente el mismo caso se da para los ignorantes y los inmorales. De manera similar, cuando un califa es designado por la fuerza pero después es derrocado, el que lo reemplaza será tomado como califa o imam.3

Cualidades De Un Califa

Los sunitas consideran diez condiciones necesarias para un califa:

1. Que sea musulmán;

2. Que posea la edad(es decir, que pase la pubertad);

3. Que sea varón;

4. Que sea cuerdo;

5. Que sea valiente;

6. Que sea libre, no esclavo;

7. Que sea accesible, que no esté oculto;

8. Que sea capaz de dirigir una guerra y que sea conocedor de las tácticas concernientes;

9. Que sea justo;

10. Que sea un jurista religioso4.

Pero las dos últimas condiciones son sólo en teoría. Así que las condiciones de justicia y conocimiento religioso no tienen base. A su vez, en el sunismo se sostiene que la infalibilidad (ismah) no es necesaria para ser un califa. Para apoyar este punto de vista, se citan las palabras de Abu Bakr ante los compañeros del Santo Profeta(saws): “Gente: se me ha elegido como califa aunque no soy mejor que ustedes; así que si cumplo con mis obligaciones, ayúdenme; si no lo hago, oriéntenme. Deben saber que Satán viene a mí de vez en cuando. Así que si estoy enojado, manténgase alejados de mí”5

Además, Al Tiftizani dice en Sharjul Aqa-idin Nifisih: “Un imam no puede ser derrocado de su mandato por su inmoralidad o su tiranía”.6

La Toma De Poder De Abu Bakr

Los principios anteriormente mencionados no son derivados de ningún versículo ni hadiz sino de una serie de eventos después del deceso del Santo Profeta(saws).

De acuerdo a los sunitas, los primeros cuatro califas son denominados “Al Jkulifa al Rashidin” (los rectos califas). Analicemos entonces de dónde proviene este apelativo.

Inmediatamente después del fallecimiento del Santo Profeta (saws), los musulmanes de Medina conocidos como los Ansar (los que ayudan), se reunieron en la saquifah (terraza) de Bani Sa’idah. Según el autor de Ghiyazullughat, este era un lugar secreto en el cual los árabes solían reunirse para llevar a cabo actividades ilícitas.7 En ese lugar, Sa’d ibn Ubadah, quien en ese momento era uno de los aliados de ese grupo, fue llevado hacia una silla forrada de blanco y sentado allí para que fuese designado como califa. Sa’d aprovechó tal oportunidad para exponer un discurso en el que habló de las virtudes de los Ansar y le dijo a su audiencia que debían tomarse el califato antes de que otros lo hiciesen. Los Ansar estuvieron de acuerdo en que él fuera el califa. Pero entonces llegó la duda de los presentes en la reunión: “¿qué les diremos a los mujayirún(los Emigrantes de Meca) de Quraish si se oponen a esta decisión y la apelan?” . Un grupo dijo: “Les diremos que elijamos a un líder de entre ellos y a uno de los nuestros.” Sa’d replicó: “esta es la primera debilidad que ustedes demuestran”.

Entretanto, alguien le informaba a Omar ibnil Jkatab de tal reunión diciéndole: “si quieres adquirir la dignidad del mandato debes apresurarte a la Saquifah antes de que sea demasiado tarde y no puedas cambiar cualquier decisión allí tomada”. Al recibir esta noticia, Omar junto con Abu Bakr se apresuraron hacia el sitio. Abu Ubaidah ibn Al Yirrah también se unió a ellos.

Según las narraciones de Al Tibiri, Ibnil Azir, ibn Qutaibah y otros 8 se dirigieron a la Saquifah; no se habían sentado cuando Zabit ibn Qays se puso de pie y empezó a enumerar las virtudes de los Ansar y sugirió que el califato debía ser tomado por uno de ellos. Se reporta que Omar dijo: “cuando el de Ansar terminó su discurso, hice el intento de hablar también, úes había pensado en algunso puntos importantes qué mencionar, pero Abu Bakr me persuadió para que me quedara en silencio. Así lo hice. Abu Bakr era más competente y más sabio que yo. Luego él expresó las mismas cosas que yo iba a decir aunque mejor de lo que yo lo hubiese hecho”.

De acuerdo a Rauzitus Sifa, Abu Bakr se dirigió a la asamblea:

“Asamblea de los ansar: Reconocemos sus cualidades; no hemos olvidado sus batallas y su lucha por mantener la causa del islam. Pero el honor y el respeto que los de Quraish gozan entre los árabes no lo posee ninguna otra tribu, y los árabes no se someterán a nadie más que no sean los Quraishitas”.9

En Al Sirah Al Jalibiiah se añade:

“Sin embargo, es un hecho que los mujayirín fuimos los primeros en aceptar el Islam. El Profeta era de nuestra tribu. Somos los familiares del apóstol…por lo tanto somos los merecedores del califato…es preferible que se tome un líder de entre nosotros y de entre ustedes podemos elegir a un ministro. No actuaremos antes de consultar con ustedes.”10.

Empezaron a sucederse unos acalorados argumentos en aquel momento, de repente Oram gritó: “Por Dios que mataré al que se oponga a nosotros”. Al Jubab ibnil Munzil ibn Zaid, un ansari de la tribu de Jkazrayy, retó a Omar diciéndole: “por Dios que no permitiremos que nadie sea nuestro califa. Un líder debe venir de ustedes y otro de nosotros. Abu Bakr dijo: “¡No! Esto no puede ser así. Es nuestro derecho ser los que mandan y ustedes deben ser nuestros ministros”. Y dijo al Hubab: ¡ansar! No se sometan a lo que esta gente dice. Sena firmes; por Dios que si alguien se atreve a oponerse a mí ahora, le cortaré la nariz con mi espada. Pero Omar recalcó: ¡Por Dios que la dualidad no es aconsejable en el califato! No pueden haber dos reyes en un régimen, y los árabes no estarían de acuerdo con su liderazgo, porque el Apóstol no era de la tribu de ustedes”.

Al Tibiri e Ibnil Azir concuerdan en citar que hubo un prolongado intercambio de palabras entre al Hubab y Omar a este respecto. Entonces Omar maldijo a al Hubab: “¡Que Dios te mate!”, al Hubab le contestó con las mismas palabras. Luego Omar se paró en frente de Sa’d ibn Ubadah y le dijo: “Queremos destrozar cada uno de tus órganos”. Furibundo tras esta amenaza, Sa’d se puso de pie y le agarró la barba a Omar, quien le amenazó de nuevo: “si me tocas un solo pelo, verás que todos se irán en tu contra”. En ese momento, Abu Bakr intervino para que Omar se comportara más civilizadamente. Así que Omar decidió tornarse del frente de Sa’d, quien en ese momento decía: “Por Dios que tuve el valor de ponerme de pie; tú hubieras oído el rugido del león en cada esquina de Medina y todos habrían tenido que esconderse en hoyos en la tierra. Por Dios que les hubiésemos hecho unirse con quienes ustedes eran simplemente unos seguidores y no unos líderes”.

En medio del alboroto, Omar le dijo a Abu Bakr: “Levanta tu mano para que hagas tu juramento”. Pero Abu Bakr dijo: “No. Tú levanta tu mano y haz tu juramento pues tú eres más fuerte que yo y eres el más apropiado para ser califa.” Así que Omar tomó la mano de Abu Bakr y le juró fidelidad diciendo: “mi fuerza no tiene ningún valor comparada con la tuya, tus méritos y tu señorío; pero si sirve de algo, mi valor unido al tuyo será la suma perfecta para llevar a cabo este califato”

Finalmente, todos conspiraron y vieron que era conveniente para sus intereses jurarle fidelidad a Abu Bakr. En medio de todo esto, Alí y sus compañeros asistían al ritual de sepultura del Profeta (saws).

Ibn Qutaybah escribió: “cuando Abu Bakr hubo tomado el califato, Alí fue forzado a presentarse ante él , pero este no paraba de decir: ‘soy el esclavo de Dios y el hermano del Mensajero de Dios”. Luego a Alí se le ordenó que declarara su fidelidad ante Abu Bakr, pero Alí dijo: “tengo más derecho al califato que cualquiera de ustedes. No juraré obediencia a ti. Por el contrario, tú eres quien debería jurarme obediencia a mí. Convocaste a los Ansar para que te juraran fidelidad en la tierra en la cual tuviste lazos de sangre con el Mensajero. Estás usurpando el califato de nosotros, los miembros de esta casa. ¿Les dijiste a los Ansar que tú tenías más derecho que ellos para tomar el califato dado que el Profeta era de tu tribu para que ellos aceptasen tu liderazgo? Entonces la misma razón que expusiste para tomar el cargo es la misma que te doy ahora mismo. Mi relación con el Apóstol tanto en vida como en el momento de su muerte era más cercana que la de ustedes. Si eres fiel a tu argumento, entonces eres justo; de lo contrario, debes saber que estás actuando con tiranía.

Omar le amenazó diciéndole: “Hasta que no des tu ba’iah(juramento de fidelidad) no serás liberado” pero Alí se negó una vez más. Finalmente Abu Bakr cedió: “Si no quieres hacerlo, no te forzaré”.

Recapitulación

Varios aspectos de los eventos anteriormente mencionados merecen más atención.

1. Era tradición entre los árabes que una vez una persona era declarada, incluso por un grupo pequeño, como el líder de la tribu, los demás no se oponían a él, así que lo seguían sin reparo. Esta tradición incluso existía en la mente de Abbas, el tío de Profeta, cuando le dijo a Alí: “Dame tu mano para declarar mi fidelidad ante ti…pues una vez esto se haga nadie podrá oponerse”. Esta misma idea fue la que llevó a Sa’d a exhortar a los ansar a que tomaran el califato antes de que alguien más lo hiciese; y fue a causa de esta misma tradición que se le sugirió a Umar que llegara a la saquifah. Fue dada esta costumbre que una vez algunas personas aceptaron el califato de Abu Bakr, la mayoría de los musulmanes en Medina los siguieron.

2. Alí sabía muy bien de esta costumbre. Entonces, ¿por qué se negó a aceptar el juramento de fidelidad, diciéndole: “quién más que yo puede pedir que se me jure fidelidad?”?11 Simplemente porque Alí sabía que el califato del Santo Profeta (saws) no era incumbencia de la Ummah, de ninguna tribu. No se basaba en la declaración juramentada de nadie. Era una responsabilidad otorgada por Dios, no por la gente. Ya que él había sido elegido por Dios por medio del Profeta (saws) , no era necesario que se apresurara a que la gente le jurara fidelidad. Él tampoco quería que la gente pensase que su Imamato estaba basado en la ba’iah de nadie. Si la gente le seguía tras la declaración de Ghadir Jumm, eso era más que suficiente.

3. Ahora retornemos a los eventos de la saquifah. Durante el período de vida del Santo Profeta(saws) la mezquita del Profeta era el centro de todas las reuniones islámicas. Era ahí donde las decisiones de guerra y paz se tomaban, se daban los sermones, y cuando la noticia del fallecimiento del Santo Profeta se divulgó, fue en ese preciso lugar en donde los musulmanes se reunieron. Entonces, ¿por qué los copartidarios de Sa’d ibn Ubadah decidieron reunirse en la saquifa, lugar que quedaba lejos de la ciudad y que además tenía mala reputación?; ¿Acaso era porque querían usurpar el califato sin el conocimiento de los demás y así presentar a Sa’d como califa?

4. Cuando Omar y Abu Bakr supieron de la reunión, ellos se encontraban en la mezquita; una gran mayoría de los musulmanes estaban en ese mismo lugar. ¿Por qué no les informaron a los demás acerca de la reunión en la saquifah? ; ¿por qué se escaparon en secreto?; ¿Acaso sería porque Alí y bani Hashim se encontraban en la mezquita y no querían que ellos se enteraran del complot?; ¿Acaso sería porque temían que si Alí se enteraba, iría a la reunión y todos sus planes se irían abajo?

5. Cuando Abu Bakr estaba exaltando las virtudes de los Mujayirún como pertenecientes a la tribu del Santo Profeta, ¿no sabía él acaso que había otras personas de su familia que tenían el derecho de reclamar? Fue este aspecto lo que llevó a Alí a decir:

احتجوا با لشجرة و اضاعوا الثمرة

Discutieron por el poder del árbol (genealógico) pero destruyeron el fruto(la familia) del Santo Profeta…12

Mirando estos episodios sin apasionamientos, no podemos decir que aquello fue una “elección”, ya que los “votantes” en su totalidad no sabían que se iba a llevar a cabo una elección popular, mucho menos sabían en donde se llevaría a cabo. Además de los votantes, otros posibles candidatos no tenían conocimiento de lo que estaba sucediendo en la saquifah. He aquí otras palabras del Imam Alí al respecto:

“Si aseguran que poseen la autoridad sobre los musulmanes, ¿cómo sucedió mientras todos estaban ausentes?...13

Tampoco podemos llamar a lo sucedido una “Selección” puesto que una gran mayoría de los compañeros del Santo Profeta no tenían conocimiento de esos eventos.

En pocas palabras, AbuBakr se convirtió en el califa constitucional porque salió triunfante dado su ejercicio de poder sobre la gente. Entonces, los musulmanes a los que se les ha enseñado a glorificar este evento aprendieron que lo único que cuenta es el poder: una vez estás asegurado en la silla del poder, todo estará bien; te convertirás en el “líder constitucional” de un estado. Para terminar esta parte, citaré unas palabras del mismo Omar, durante su califato:

“Se me ha informado que alguien dijo que cuando yo muera le va a jurar fidelidad a fulano. Bien, nadie debe desviarse de esta manera, pensando que aunque la toma de poder de Abu Bakr se dio por sorpresa, terminó siendo buena. Por supuesto , fue por sorpresa, pero Dios nos salvó de las maldades(de este mandato). Ahora bien, si alguien quiere hacer lo mismo, le cortaré su cuello”14

Nominación De Omar

La mayoría de los sunitas creen que lo que pasó en la saquifah fue una manifestación del espíritu democrático del Islam. Bajo este punto de vista era razonable esperar que la “elección democrática” continuara como la base del califato; pero no fue así.

Abu Bakr estaba en deuda con Omar por establecer su califato y sabía que si a la masa se le otorgaba la libertad de elegir, Omar no tendría opción. Así que decidió nominar a su propio sucesor: Omar, quien era conocido como grosero y de temperamento fuerte-فظَّ غليظَ القلب . Al Tibiri escribe: “Abu Bakr llamó a Uzmán en el momento de su muerte y le pidió que escribiera una carta, así: ‘En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. Esta es la orden de Abdullah ibn Abi Qujafih(el nombre completo de Abu Bakr) a los musulmanes. Por lo tanto…” y en ese momento, abu Bakr se desmayó. Uzman añadió las palabras: “así que designo a Omar ibn Jkattab como mi sucesor”. Luego Abu Bakr recobró la conciencia y le pidió a Uzman que leyera la carta en voz alta. Abu Bakr dijo: Dios es el Más Grande(Allahu Akbar); estaba tan complacido que dijo: -pensé que temías que la gente estuviera en desacuerdo después de mi muerte. Que Dios te recompense en nombre del Islam y de los musulmanes”15

Así que el comunicado se completó y Abu Bakr ordenó que se leyera ante todos los musulmanes. Ibn Abil Jadid al Mu’tizili escribe que cuando Abu Bakr recobró su conciencia y le pidió al escriba que leyera lo escrito y este leyó el nombre de Umar, le preguntó: “¿por qué escribiste su nombre?”; “no puedes pasarlo por alto”-replicó este, a lo que Abu Bakr dijo: “tienes razón”.16 Momentos después de lo sucedido, Abu Bakr falleció.

Omar se ganó el califato gracias a esta designación. Aquí es necesario recordar la tragedia que ocurrió tres o cuatro día antes del deceso del Santo Profeta(saws). En el Sajij Muslim hay una tradición de Ibn Abbas: “Omar ibnil Kattab y otros compañeros del Profeta estaban a su lado. El Apóstol dijo: “Escribiré algo a manera de testamento para que no estén extraviados después de que yo muera” Omar dijo: “el Apóstol está delirando. El Libro de Dios es suficiente para nosotros”. Las palabras de Omar causaron furor entre los presentes. Algunos decían que el deseo del Profeta debía ser obedecido; otros decían lo contrario y se iban del lado de Omar. Al ver esto, el Profeta dijo: “aléjense de mi vista”17

Recordemos algunos versículos coránicos en este momento:

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا تَرْفَعُوا أَصْوَاتَكُمْ فَوْقَ صَوْتِ النَّبِيِّ وَلَا تَجْهَرُوا لَهُ بِالْقَوْلِ كَجَهْرِ بَعْضِكُمْ لِبَعْضٍ أَن تَحْبَطَ أَعْمَالُكُمْ وَأَنتُمْ لَا تَشْعُرُونَ

¡Creyentes! ¡No elevéis vuestra voz por encima de la del Profeta! ¡No le habléis en voz alta, como hacéis entre vosotros! Os expondríais a hacer vanas vuestras obras sin daros cuenta.18

وَمَا يَنطِقُ عَنِ الْهَوَىٰ

No habla por propio impulso.19

وَمَا آتَاكُمُ الرَّسُولُ فَخُذُوهُ وَمَا نَهَاكُمْ عَنْهُ فَانتَهُوا ۚ وَاتَّقُوا اللَّهَ ۖ إِنَّ اللَّهَ شَدِيدُ الْعِقَابِ

Pero, si el Enviado os da algo, aceptadlo. Y, si os prohíbe algo, absteneos. Y ¡temed a Alá! Alá castiga severamente.20

Y cuando el Apóstol, con estas características, con éste carácter, cinco días antes de su muerte quiso escribir una nota para que su gente no se desviara, ¡dijeron que estaba delirando! Por el contrario, cuando Abu Bakr, quien no tenía ese elevado estatus , empezó a dictar su última voluntad y cayó inconsciente, Omar no dijo que estaba delirando…Nadie puede está seguro de lo que quería escribir el Profeta, pero la frase que él usó nos da una idea:

“Mi tesoro mayor es el Libro de Dios, uno de cuyos extremos se encuentra en manos del Poder de Dios, Imponente y Majestuoso, y el otro extremo está en las vuestras. Entonces, aferraos a él para que no os desviéis. Y el tesoro más pequeño es mi familia, y así como el Benevolente, el Informado me ha anoticiado, estos dos no se separarán jamás hasta que regresen a mí en la Fuente (de Kauzar). Presérvenlos sinceramente, para que ustedes no se desvíen”

Al usar la misma frase cinco días antes de su muerte( “Escribiré algo a manera de testamento para que no estén extraviados después de que yo muera”), es evidente que el Santo Profeta iba a escribir lo que les había estado anunciando repetidas veces a sus seguidores, respecto al Sagrado Corán y a su Ahlul Bayt (as). Parece ser que Omar alcanzó a percibir perfectamente, dado lo que dijo en el acto: “El Libro de Dios es suficiente para nosotros”; con esto quiso darle a conocer al Apóstol que él no estaría dispuesto a aferrarse a las dos cosas preciosas que él tanto había mencionado: ¡una sola era suficiente para Omar!

El mismo Omar admitió en una conversación con Abdillah ibn Abbas: “…y seguramente él(el Santo Profeta) quiso durante su agonía declarar a Alí como su sucesor, pero yo lo evité”21

Quizá la palabra “delirio” hubiese servido también para sus propósitos incluso si el Profeta hubiese escrito lo que quería escribir. De todas maneras hubieran argüido lo mismo y la carta no tendría ninguna validez.

Al Shuraa: El Consenso

Después de gobernar por alrededor de diez años, Omar fue fatalmente herido por el esclavo Zoroastriano Firuz. Aunque Omar estaba en deuda con Uzman(por la ocasión en la que este escribió su nombre en la carta de Abu Bakr), este no quería nominarlo abiertamente como su sucesor, ni tampoco quiso que los musulmanes ejercieran su libertad de elección. Así que ingeniosamente se inventó un tercer sistema electoral. En un momento dijo: “Verdaderamente que el Apóstol de Dios murió y estaba complacido con estas seis personas de Quraish: Alí, Uzman, Taljih, Al Zubair, Sa’d ibn Al Waqqas y Abdul Rajman ibn Auf; así que he decidido que la consulta para elegir al próximo califa se haga entre ellos, para que también seleccionen a uno de ellos”

De esta manera, se convocó a los seis antes de su muerte. Al mirarlos, les preguntó: ¿todos quieren ser califas después de mí? Nadie respondió. Así que volvió a preguntar. Entonces Al Zubair dijo: “¿Y qué es lo que nos descalifica a nosotros? Tu tuviste el califato y lo manejaste; nosotros no somos inferiores a ti entre los quraishitas, ni antes ni después del Profeta” Omar preguntó: “No quieren que les hable acerca de ustedes?”. “Dinos, pues incluso si te pedimos que no lo hagas, lo harás”. Replicó Zubair. Así que Omar empezó a enumerar uno a uno los defectos de Zubair, Taljah, Sa’d ibn abi Waqqas y Abdul Rajman ibn Auf. Luego se refirió a Alí (as) y le dijo: “por Dios que tú lo merecerías si no fuera porque tienes una naturaleza jovial. Sin embargo, por Dios, que si ustedes, gentes, lo eligieran a él, seguramente los orientaría hacia la verdad y hacia el camino de la luz”. Luego miró a Uzmán y dijo: “Escúchame: es como si estuviese viendo a los de Quraish poniéndote el collar del califato por tu amor; luego te veo que pones a los Bani Omeya y a los Bani Abi Mu’ayt(la tribu de Uzmán) sobre los hombros de la gente, para que estos tengan el poder, y obtengan así el botín(los musulmanes); luego un grupo de lobos árabes vienen hacia ti y te degüellan en tu propia cama. Por Dios que si los quraishitas de dan el califato, tú les darás la exclusividad a los de Bani Omeya, por esto los musulmanes te matarían de seguro…así que si esto sucede, recuerda mis palabras; lo más seguro es que suceda”.

Entonces Omar llamó a Abu Taljah al Ansari y le dijo que después del sepelio de Omar, debía convocar a cincuenta personas de los Ansar, armados con espadas, y reunir luego al grupo de los seis arriba mencionados en una casa como candidatos con el fin de elegir a uno de ellos como califa. Si cinco estaban de acuerdo, debían decapitar al que estuviese en contra; en caso de que cuatro acordaran que sí y dos que no, esos dos debían ser decapitados también; pero en caso de que se diese un acuerdo de tres a favor y tres en contra, el grupo en el que estuviese Abdul Rajman ibn Auf debía prevalecer y los demás serían decapitados. Luego, añadió Omar, si pasados tres días no se hubiese tomado ninguna decisión, los seis debían ser decapitados y los musulmanes harían su propia elección del califa libremente.22

El Autor Shi’a Qutbuddin al Rawendi narra que cuando Omar decretó que el grupo de Ibn Auf debía prevalecer, Abdullah ibn Abbas le dijo al Imam Alí: “De nuevo la llevamos perdida. Este hombre quiere que Uzmán sea el califa. Alí replicó: “Eso lo sé también. De todas maneras me quedaré en la Shuraa, porque Omar con este acuerdo por lo menos ha aceptado públicamente que yo merezco el califato, mientras que antes pregonaba que la profecía y el Imamato no podían mantenerse en una sola familia. Así que participaré en ese consenso para demostrarle a la gente que él se contradice en sus acciones y en sus palabras”23

¿Por qué Alí(as) e Ibn Abbas estaban tan seguros de que Omar quería que Uzmán fuese el califa? Fue por la constitución de la Shuraa y sus términos de referencia. Abdul Rajma estaba casado con la hermana de Uzman, y Sa’d ibn Abi Waqqas era primo de Abdul Rajman. Taljih (ibn Ubaidillah) era del clan de Abu Bakr, y desde el día de la saquifah, los de Bani Hashim y los de Bani Taim no sentían más que resquemor los unos contra los otros.

A un nivel personal, Alí había asesinado al tío de Uzmán, Umair ibn Uzmán, al hermano, Malik ibn Ubaidillah y al sobrino, Uzmán ibn Malik en la batalla de Badr.24 Así que era imposible para Uzmán aguantarse a Alí(as).

As Zubair era el hijo de Safiiah, la tía de Alí; después de la saquifah, esta había tomado su espada para pelear contra aquellos que habían irrumpido en la casa de Alí para llevárselo a Abu Bakr, así que era razonable esperar que Zubair estuviera del lado de Alí. Pero por otro lado, él podía estar tentado a quedarse con el califato también.

Incluso si Tajjih hubiese favorecido a Alí, no podía ser califa ya que en caso de una división equitativa, la opinión de Abdul Rajmán hubiese prevalecido.25

Después de estudiar los términos de referencia, lo que sucedió en la Shuraa sólo le corresponde al interés académico.

Taljah se fue a favor de Uzmán; así que Al Zubair estuvo del lado de Alí (as) y Sa’d del lado de ibn Auf. Al tercer día, ibn auf retiró su nombre y le dijo a Alí que sería califa si seguía el Libro de Dios, las tradiciones del Santo Profeta (saws) y el sistema de Abu Bakr y Omar. Obviamente, ibn Auf sabía perfectamente cuál sería la respuesta de Alí (as). Así fue como Alí dijo: “sigo el Libro de Dios, las tradiciones del Profeta (saws) y mis propias creencias”. Entonces, Abdul Rajmán ibn Auf le puso las mismas condiciones a Uzmán, quien obviamente no se negó a seguirlas ¡y así fue como este lo nombró califa! Alí le dijo a Abdul Rajmán ibn Auf que había designado a Uzmán como califa esperando que este le nominase a él como su sucesor. Después dijo: “Dios quiera que se cree la enemistad entre ustedes dos”. Y así fue. Después de unos años, los dos hombres se odiaron tanto que no se dirigieron la palabra nunca más. Abdul Rajmán falleció.

Poder Militar

Uzmán, el tercer califa, fue asesinado por los musulmanes que no estuvieron de acuerdo con su despotismo. Así que las circunstancias no le dieron la oportunidad de elegir a su sucesor. Por primera vez, los musulmanes eran libres de elegir a quien querían que fuese su califa, así que tocaron la puerta de Alí(as). Pero 25 años después de haber fallecido el Profeta (saws), la mente de los musulmanes había cambiado tanto que no soportaron la idea de que su nuevo Califa, Alí(as) los tratase de manera equitativa a como trataba a los musulmanes no árabes, pues el califato de Alí (as) estaba basado en la justicia, tal y como lo hizo Muhammad (saws). De esta manera, primero Taljih, luego al Zubair y finalmente Aisha(quien fue esposa del Profeta ) y Muawiyah se rebelaron contra Alí(as). Ellos se encargaron de martirizar al Imam Alí (as). Después de su martirio, su hijo el Imam Hasan (as) quiso continuar la guerra con Muawiyah, pero muchos de sus seguidores fueron sobornados por este último. Bajo estas circunstancias, el Imam Hasan (as) tuvo que aceptar un tratado con su enemigo. Después de este tratado, los sunis aclaman que el poder militar es otra manera de adquirir el califato. De esta forma, las cuatro maneras constitucionales del califato fueron establecidas por ellos.

Recapitulación

En la política, usualmente la constitución o carta magna de un país es dispuesta con anticipación y cuando llega el momento de elegir un gobierno o de legislar, cada función de lleva a cabo en concordancia con lo especificado en dichas normas. Lo que sea que se acuerde, será válido y legal, pues está hecho bajo la ley.

Dado que, de acuerdo al sunismo es el deber de la Ummah elegir a sus califas, era necesario para Dios y Su Profeta emitir una constitución que contuviese los detalles del procedimiento para elegirlo, y si no se hacía, los mismos musulmanes deberían haber aprobado las medidas constitucionales de antemano para proceder a elegir a su mandatario. Peor extrañamente esto no se hizo.

De esta manera encontramos una constitución no elaborada; las acciones no siguieron la constitución simplemente porque no existía; por el contrario, las normas fueron hechas sobre el paso, después de que todo había sucedido.

El argumento de los hermanos sunitas es que para ellos era tan importante elegir a s califa que prefirieron no asistir a los funerales de su Profeta e ir a la reunión en la cual se llevaría a cabo su deber. Desde ese momento ellos concluyeron que es el deber de la Ummah elegir a su califa. Lo que ellos no comprenden es que es precisamente a validez de esta norma lo que los shias contradicen.

Los shi’as arguyen que ese evento es ilegal; por el contrario los sunís dicen que es legal y correcto. ¿Por qué dicen que es correcto? Es tan egoísta como decir: “lo que yo hice está bien porque ya lo hice”. ¿Qué corte tendría en cuenta este argumento?

El Lado Práctico

Dejemos a un lado el tema académico y centrémonos ahora en el efecto que todos los sucesos narrados anteriormente tuvieron sobre el liderazgo islámico y a la vez sobre la mentalidad de los musulmanes.

Dentro de los treinta años subsiguientes al fallecimiento del Profeta (saws) todas las maneras habidas y por haber para obtener el poder eran usadas y canonizadas: elección, selección, nominación y poder militar, por ejemplo. El resultado evidente es que hoy en día todo líder musulmán aspira a ocupar la silla del califato y del “liderazgo espiritual” de los musulmanes; y es, además, el defecto básico de los musulmanes y lo ha sido dada la inestabilidad política que este proceder acarrea consigo.

Todo musulmán que ha aprendido que la “supremacía militar” es una manera constitucional de llegar al califato, trata de todas las formas de debilitar a los demás para que sea él quien llegue al poder sin contratiempos. De esta manera, esta “constitución” ha hecho que los musulmanes se debiliten más y más.

Aparte de todo esto, veamos ahora cómo funcionaron todos estos métodos después de haber sido creados. Este tipo de califato de cuatro caras es tan inseguro que cualquiera puede entrar en él, indiferentemente a su carácter o a su conocimiento.

El primer califa después de Muawiyah fue su hijo, Yazid; este fue nominado por su padre dado además su indiscutible poder militar los musulmanes le había jurado fidelidad durante mucho tiempo a Muawiyah, así que también hubo iyma. De esta manera, Yazid era un “califa elegido constitucionalmente”. Pero, ¿cuáles fueron sus creencias y su carácter?

Yazid era un hombre que abiertamente se negaba a creer en el Profeta. Incluso dio a conocer sus creencias en un poema, ya citado con anterioridad en este libro: “Banu Hashim se ganó el reino, y después de todo no hubo noticia ni revelación…”. Y tampoco creía en el día de la resurrección: “Queridos míos: nunca crean que me verán después de la muerte, porque lo que se les ha dicho en cuanto a resucitar después del día del juicio es sólo un mito que hace que el corazón se olvide de los placeres de este mundo”26

Después de asumir el califato, Yazid se burlaba abiertamente de las oraciones islámicas y mostraba su falta de respeto por los símbolos religiosos, por ejemplo poniéndole los atuendos de los religiosos a los perros y a los burros. Las apuestas y los juegos con osos eran su pasatiempo favorito. Pasaba todo su tiempo ebrio, bebiendo vino, sin importarle el lugar o el tiempo en el que estuviese. No respetaba a ninguna mujer, familiares; le faltaba al respeto a su hermana, hija, tía o madrastra. Las veía como cualquier otra mujer.

Una vez envió su ejército a Medina a que la zaqueara. Trescientas jovencitas, además de otras mujeres, fueron brutalmente vejadas por los hombres de Yazid. Trescientos recitadores de Corán(qarís) y setecientos compañeros del Santo Profeta fueron vilmente asesinados.

La Sagrada Mezquita del Profeta estuvo cerrada durante varios días: el ejército de Yazid la usaba como establo. Los perros la hicieron su refugio y el púlpito (mimbar) del Santo Profeta fue profanado.

Después, el comandante de ese ejército maligno forzó a la gente a que se rindiera ante Yazid diciéndole: “Somos los esclavos de Yazid; es su decisión si nos da la libertad o si nos vende en el mercado de esclavos”. Aquellos que demandaron que jurarían su fidelidad a Yazid bajo la condición de que este siguiera al Corán y a las tradiciones del Profeta (saws) fueron asesinados.27

No sobra aquí mencionar lo que dijo alguna vez el Santo Profeta(saws): “Que Dios maldiga a aquel que atemorice a la gente de Medina”.

Finalmente, y no satisfechos con lo que habían hecho en Medina, bajo la orden de Yazid , este ejército se dirigió a Meca. Aquella sagrada ciudad fue sitiada por ellos. Al no poder entrar en la ciudad, usaron una catapulta, con la cual lanzaron antorchas encendidas hacia la Kaaba. La marquesina de la Sagrada Kaaba fue incinerada y gran parte de las edificaciones sagradas fue dañada28.

Al Walid Y Harun Al Rashid

Lo anteriormente mencionado no era una excepción, resultó ser la regla general.

Al Walid ibn Yazid ibn Abdul Maalik fue otro califa Omeya. Era un ebrio.

Una noche estaba bebiendo con una de sus concubinas hasta que escucharon el azan(llamado a la oración). Este se empecinó en que esa mujer debía liderar la oración. Así fue. La mujer usó el atuendo del califa y dirigió la oración, además en su condición de ebria. 29Un día Al Walid ibn Yazid ibn Abdul Maalik estaba acosando a su hija adolescente en presencia de una de sus sirvientas. Esta dijo que lo que veía en él no era Islam sino la religión de los magos. El hombre recitó una copla: “el hombre que se preocupa por lo que hablen las lenguas de la gente muere de tristeza; el hombre que se atreve a hacer lo que quiere obtiene todos los placeres”.30

Harun al Rashid, el famoso califa abasida y el personaje principal de Las Mil y Una Noches, y de quien se piensa que fue uno de los mejores califas, quería dormir con una de las concubinas de su padre. La mujer inmediatamente protestó arguyendo que sería un incesto puesto que estaba en una posición con respecto a él como si fuese su propia madre. El hombre llamó a al Qadhi Abu Yusif y le pidió que buscara la manera de satisfacer su deseo sexual. Este último le dijo que ella era simplemente una esclava y que debía obedecer lo que él le dijera, y que además él no tenía que creer las razones de la mujer. Así que el califa satisfizo su deseo…31

Efectos Sobre La Creencia En La Justicia De Dios Y La ‘Ismah De Los Profetas

Como si fuera poco, además de lo anteriormente mencionado con respecto al debilitamiento de la comunidad islámica, las acciones llevadas a cabo a través de la historia después del fallecimiento del Profeta (saws) han llevado a que los musulmanes cambien su visión y sus creencias islámicas.

Primero que todo, una abrumadora mayoría de los califas eran reacios ante la religiosidad y la piedad. Para justificar el califato irreligioso de esta gente, arguyen que incluso los profetas cometían pecados. Así pues, la creencia en la ‘Ismah de los profetas cambió drásticamente. 32 Además, dado que había más personas con el mérito de ser califas, se vieron obligados a decir que no había nada de ilícito en nominar a alguien que fuese menos calificado para ser el califa. Y cuando se subrayó por parte de los shias que es ilícito y maligno de acuerdo a la razón darle preferencia a alguien para que sea califa sobre otra persona con más mérito, los sunis declararon que nada era bueno ni malo, que lo que Dios ordena se torna bueno y lo que Él prohíbe se toma como malo.33

En cuanto a la razón, los sunís niegan que esta exista en la religión. No es posible ir más en detalle ara demostrar cómo la creencia de los sunitas en el “califato constitucional” afecta toda la malla de la teología islámica, pero la siguiente explicación corta deberá ser suficiente para el propósito de este escrito: “es claro que para proteger a los califas, no sólo los profetas fueron privados de su ‘ismah, sino que también Dios fue privado de Su justicia”. A partir de este enunciado, es posible que comprendamos mejor el significado completo del versículo revelado el día de Ghadir Jumm:

¡Enviado! ¡Comunica la Revelación que has recibido de tu Señor, que, si no lo haces, no comunicas Su mensaje! Alá te protegerá de los hombres. Alá no dirige al pueblo infiel.

La pureza de la creencia y del proceder islámicos dependían del califato de Alí (as). Si ese mensaje no era revelado, era como si no se hubiese revelado ningún mensaje. La seguridad de toda la religión dependía del califato después del Santo Profeta(saws).

¿Es El Chiismo Antidemocrático?

Nuestros oponentes ven la sucesión de los califas y la comparan con los imames, diciendo que el chiismo es antidemocrático.

La totalidad de los doce Imames venían de una sola familia mientras los primeros cuatro califas provenían de clanes diferentes. Por esto concluyen que el pensamiento sunita es democrático en su esencia, el cual se supone que es el mejor sistema de gobierno; por el contrario, ya que el chiismo tiene sus bases en la norma hereditaria se considera como un mal sistema.

Primeramente, hay que decir que ningún sistema en sí mismo es bueno o malo. Este se puede tornar bueno o malo dependiendo de la persona que esté a su cargo. Además, la creencia chiita en que un imam debe ser ma’sum, libre de todo defecto y superior a la Ummah en virtudes, significa que el gobierno, consecuentemente, debe ser cristalino y justo.

Por un lado, tenemos la justicia del Imam Alí (as), el primer Imam, durante su corto tiempo de mandato; por otro lado tenemos el aceptado hadiz del Santo Profeta acerca del último

Imam, el Imam Mahdi (que Dios apresure su llegada): “él llenará la tierra de justicia y equidad ya que esta estará llena de opresión e injusticia”34. Nuestra premisa no es meramente una abstracción.

Como segunda medida, es necesario tener en cuenta que todos los califas sunitas, desde Abu Bakr hasta Musta’sim Bilah(asesinado por Julaku Jkan, el rey mongol que dominó Irán y acabó con la dinastía abasida en el 656 d.H/ 1258 d.C), eran de Quraish. ¿Acaso esto no significa qe una sola familia gobernó a todos los musulmanes desde el Este de China hasta España por más de seis siglos y medio?

Tercero, el sistema de califato sunita, como ya se ha mencionado, no estaba basado en la democracia. El primer califa fue impuesto por un puñado de sus seguidores; el segundo fue elegido por el primero; el tercero fue nominado por cinco personas, aunque realmente si miramos bien, sólo fue una persona la que lo eligió. Muawiyah tomó el califato por medio del poder militar. Antes de él existió la oligarquía y le sucedió la monarquía.

Muchos de los temas democráticos fueron puestos en tela de juicio con este sistema. ¿Qué tipo de democracia implica, desde el punto de vista de la equidad, dicho sistema?

Omar tomó la decisión de que un no árabe no puede heredar de un árabe a no ser que su heredero haya nacido en Arabia.35 La ley sunita también restringía, en épocas pasadas, que un no árabe se casara con una mujer árabe y también prohibía que uno que no fuese de la tribu de Quraish o de Hashim desposase a una mujer de alguna de estas tribus. Un esclavo, aunque fuese liberado, tampoco podía desposar a una mujer libre, entre los chiitas de la época36. Y todo esto se dio pese a la advertencia de que no hay superioridad de ningún árabe frente a un no árabe, ni de un blanco sobre un negro, o de un negro sobre un blanco, excepto por su piedad. Los seres humanos vienen de Adán y él fue hecho de barro.37

También, se tienen los precedentes que el Santo Profeta sentó al casar a su prima con Zayd ibn Jarizah, un esclavo liberado, y al darle la hermana de Abdul Rajman ibn Auf (un quraishita) en matrimonio a Bilal, un esclavo liberado etíope38. Por lo tanto, el chiismo dice:

“Es permitido que se case una mujer libre con un esclavo, una árabe con un no árabe, un hashimita con una hashimita, y viceversa. De igual manera, es permitido que las mujeres de familias adineradas o con un nivel académico mayor se casen con hombres con poca educación o poco dinero”39

En cuanto a la distribución de los botines de guerra, el Santo Profeta había establecido un sistema equitativo para que fuese dividido en partes iguales entre quienes hubiesen participado en la guerra o batalla. Abu Bakr continuó con ese mismo sistema, pero Omar, en el año 15 d.H lo cambió(sólo cuatro años después de la muerte del Santo Profeta). Fijó estipendios anuales para diferentes persona, clanes y tribus.

Por ejemplo, Abbas, el tío del Profeta debía pagar 12 mil o 25 mil dinares al año; Aishah 12 mil; otras esposas del Santo Profeta pagaban 10 mil; los participantes de la batalla de Badr, 5 mil cada uno; los que se unieron entre las batallas de Badr y Hudaibiiah, 4 mil cada uno…el monto crecía dos dinares por año.40

Obviamente, como era de esperarse, este nuevo sistema dañó tanto a los musulmanes que la riqueza se convirtió en el principal objetivo y el único beneficio de la religión. Su visión se tornó tan materialista que no soportaban ningún sistema equitativo, como el del Imam Alí:

“Bien, quien de los Mujayirín y de los Ansar se sienta superior a los otros por haber sido compañero del profeta, déjenme recordarles que la superioridad se verá mañana ante Dios. No esperen su recompensa en este mundo. Cualquier persona que respondió al llamado de Dios por medio de Su Profeta, aceptó la verdad de nuestra religión y se dirigió a la Quibla tiene todos los derechos y obligaciones de un musulmán. Ustedes son los siervos de Dios; toda propiedad es la propiedad de Dios, así que será dividida entre ustedes con equidad; no hay preferencia del uno sobre el otro”41

Después de la victoria de los Omeyas esta inequidad entre los musulmanes se llevó mucho más allá de sus límites. Incluso si alguien aceptaba el Islam, no se le respetaban sus derechos. De cierta manera su situación era peor que la de sus coterráneos no musulmanes. Por ejemplo, los no musulmanes eran obligados a pagar solamente el impuesto al sufragio, pero los musulmanes, además de este impuesto debían pagar el Zakat (el impuesto pagado por los musulmanes).42

No es difícil imaginar cuánto ayudaron estas políticas para que el Islam no se expandiese. Por siglos países enteros se rehusaron a tomar el Islam. Incluso los Bárbaros , quienes inicialmente habían respondido con resistencia ante la invasión árabe, no se convirtieron sino hasta que se estableció el primer gobierno chiita en Marruecos. Este fue el gobierno fundado por la dinastía Idrasida, establecido por un tataranieto del Imam Hasan (as). Pero cuando Yazid ib Abdil Malik ocupó el trono Omeya y asignó a Abi Muslim Dinar la gobernación de Marruecos, este revivió el impuesto al sufragio para los musulmanes conversos y los reenvió a las villas de donde provenían antes de su conversión.43

¿La Prevalencia De Una Monarquía?

Algunos dicen que la escuela de pensamiento chiita quiere establecer una monarquía dinástica. Ellos denotan que ya que el Profeta estaba lejos de tener razones egoístas para dominar, la escuela chiita debe estar en un error. Como ya lo hemos citado, son los mismos autores sunis los que citan al Profeta (saws) diciendo: “los imames serán de Quraish”. ¿acaso este hadiz significa que el Profeta quería establecer un gobierno para su dinastía? No queremos pensar que ellos creen que el Profeta dijo esas palabras por razones egoístas(Dios nos perdone).

Precisamente, el argumento que acalló a los Ansar fue el de Abu Bakr en cuanto a que los árabes no aceptarían a nadie que no fuera de Quraish para que fuese su califa. Con el mismo argumento, si un miembro de la familia directa del Santo Profeta hubiese sido califa, como Alí, todos le hubiesen obedecido y nos habríamos evitado tanta disensión entre nosotros. Este aspecto, incluso, ha sido reconocido por algunos escritores no musulmanes como Mr. Sédillot:

“Si el principio de sucesión hereditaria a favor de Alí hubiese sido reconocido desde el comienzo, se hubiesen prevenido todas las pretensiones desastrosas que hundieron al Islam en la sangre de los musulmanes…el esposo de Fátima reunía en su persona el derecho de sucesión como el descendiente legal del profeta, así como el derecho a ser elegido…”

  • 1. Al Taftizani: Shahrul Aqa’idil Nifisih, p. 185.
  • 2. Miller, W.M.: traducción de Al Babul Hadi Ashar, notas, p. 98.
  • 3. Al Tiftizani: Shahrul Maqasidil Talibin, vol. II, p. 272. Ver también Al Hafiz Alí Muhammad y Amiruddin: Fulkun Niyat fil Imamah wal Salat, vol. I, p. 203.
  • 4. Al Tifzani, óp. Cit.
  • 5. Al Suyuti: Tarijul Julifaa, p. 71.
  • 6. Ibídem.
  • 7. Ghiyatul Din: Ghiyatulluhat, p. 228.
  • 8. Al Tibiri: Al Tarijk, vol. IV, p. 1820, Ibnil Izir: al Kamil. Editorial CJ Tornberg, Leiden, 1897, vol. II, p. 325 y siguientes; ibn Qutaibah: Al Imamah wal Siasii, Cairo, 1387, d.H/1967, dC, vol. I, p. 18 y siguientes.
  • 9. Mir Jkuand: Rawzitul Safaa, vol. II, p. 221.
  • 10. Al Jalibi: Al Sirij, vol. III, p. 357
  • 11. Ibn Qutaybah: al Imamah wal Siasii, vol. I, p. 4; Al Ajkamul Sultaniiah, p. 7.
  • 12. Al Rizi: Najyul Balaaghah , p. 98.
  • 13. Ibídem. Dicho No. 190. Para una nota adicional sobre el tema , ver: el Sharj de Abil Jadid, vol. XVIII, p. 416.
  • 14. Al Bujari: al Sajij(Kitabul Mujaribin), Vol. VIII, p. 210; al Tibiri: Al Tarijk, vol. IV, p. 1821.
  • 15. Al tibiri: al Tarijk, p. 2138-2139
  • 16. Ibn Abil Hadid: SHarj, vol. I, p. 163-165
  • 17. Muslim: Al Sajij(Kitabul Wasiiah): Babu TArkil Wasiiah, vol. V, p. 75-76; al Bujari: Al Sajij, vol.I(Kitabil Ilm), p. 38-39; vol. IV, p. 85; vol. VI, p. 11-12; vol. VII(Kitabul Tibb), p. 155-156; vol. IX(Kitabil I’tisam bil Kitab wal Sunnah), p. 137. Es interesante denotar que mientras Bujari hace hincapié en que el Profeta estaba delirando, omite el nombre del que hablaba; y cuando parafrasea estas mismas oraciones en un lenguaje más estilizado, menciona el nombre del hablante claramente: Omar.
    Ibn Sa’ad: Al Tabaqat, vol . II, p. 242, 324, 336,368; Ahmad: Al Musnad, vol. I, p. 232, 239, 324, 336,355.
  • 18. 49:2
  • 19. 53:3
  • 20. 59:7
  • 21. Ibn abil al Hadid: Sharj, vol. XII, p. 21(citando desde Tarijk Baghdad de Al Khatib al Baghdadí)
  • 22. Ibídem, vol.I, p. 185-188. Ver también Ibn Qutaibah; Al Imamah wal Siasii, vol. I, p. 23-27 y Al Tibiri: Al TArijk, vol. IV, p. 33-41.
  • 23. Ibn Abil Hadid:Sharj, p. 189.
  • 24. Al Sheijk al Mufid: Al Irshad, p. 65.
  • 25. Este análisis es atribuído al mismo Alí (as) por Al Tibiri en Al Tarijk, p. 35. En ese reporte, el diálogo se da entre Alí y su tío Abbas.
  • 26. Sibt ibn Al Jawzi: Tazkirah, p. 291.
  • 27. Al Suyuti: Tarijul Julifaa, p. 209 [ver también la traducción de HS Jarret, p. 213; Abul Fidaa: al TAtijk, vol. I, p. 192; Sibt ibnil Jawzi: Tazquiratul Jkawas, p. 288; Mir Jkwand: Rawzitul Safaa, vol. III, p. 66; ibn Jayar al Jaytamí: Al Siwaqul Mujriqah, p. 79.
  • 28. Ibídem.
  • 29. Al Diyar Bekri: Tarijkul Jkimis, vol. II, p. 320, como fue citado en Nawab ajmad Husein Jkan de Payawan en su Tarijke Ahmadi, p. 328[ibn Shakir: Fawatul Wafiah, vol. IV, p. 256-259)
  • 30. Al Suyuti: Tarijul Julifaa, p. 291
  • 31. Ibídem.
  • 32. Ver “Profecía”, del mismo autor de este libro, p. 9-18.
  • 33. Ver “Justicia de Dios”, del mismo autor de este libro, p. 1,2
  • 34. Abu Dawuud: Al Sunan, vol. IV, p. 106-109; Ahmad: Al Musnad, vol. I, p. 377, 430; vol. III, p. 28; AL Hakim: Al Mustadrak, vol. IV, p. 557, 865
  • 35. Malik: Al Muwataa, vol. II, p. 60
  • 36. Al Yaziri: al Faquih ‘alal Mazahibil Arba’a, vol. IV, p. 60
  • 37. Al Suyuti: Al durrul Manzur, vol.VI, p. 98
  • 38. Ibnul Qaym : Zadul Maad, vol. IV, p. 22
  • 39. Al Muhaqqiq Al Hili: Shira-i’ul Islam (Kitabun Nikah), vol. V, p. 300; Al Hakim : Minjayul Salijin(Kitabun Nikah), vol. II, p. 279.
  • 40. Al Tibiri: al Tarijk (Annalis I), vol. V, p. 2411-2414; Nicholson, RA: A literary History of the Arabs, p. 187.
  • 41. Ibn Abil Jadid: Sharj, vol. VII, p. 35-37. Ver también al Imam alí y su sermón no. 126 en el Najyul Balaghah.
  • 42. Al Tibiri: al Tarijk (annalis II), vol. III, p. 1354-1367.
  • 43. Al Amin: Enciclopedia Islámica Chiita, vol. I, p. 38-41